Libertad para el M/G Miguel Rodríguez Torres

El Mayor General Miguel Rodríguez Torres se encuentra detenido de manera arbitraria e ilegal desde hace más de 2 años y medio en prisiones de máxima seguridad del gobierno, sometido a condiciones de aislamiento y castigo permanente, víctima de la violación de sus derechos humanos fundamentales, su derecho a la defensa y al debido proceso. Miguel Rodríguez Torres es otro secuestrado político del gobierno.

Al Mayor General lo conozco desde que trabajábamos juntos en el gobierno del presidente Chávez, durante más de 10 años trabajamos y desarrollamos, cada uno en el ámbito de sus competencias, una intensa actividad, en un periodo de nuestra historia reciente en el cual nuestro país se vio sacudido por todo tipo de acciones desestabilizadoras e inconstitucionales: golpe de Estado de abril de 2002, Sabotaje Petrolero de 2002-2003, infiltración paramilitar, planes de magnicidio, asesinato del Fiscal Danilo Anderson, bombas, violencia política, guarimbas y todo tipo de acciones desestabilizadoras que requirieron de la actuación siempre acertada de nuestros cuerpos de seguridad de aquel momento.

Durante todo el gobierno del presidente Chávez, a pesar de la violencia de la derecha, jamás se utilizaron los cuerpos de seguridad del Estado para reprimir al pueblo, tampoco para violar los Derechos Humanos, mucho menos cometer crímenes de Lesa Humanidad.

El Mayor General Rodríguez Torres era uno de los oficiales militares de mayor confianza del presidente Chávez, un oficial destacado del Ejército, oficial del Movimiento Bolivariano, fue de los capitanes que portaron con orgullo el brazalete tricolor el 4 de febrero de 1992 junto al comandante Chávez. Hombre humilde, soldado del pueblo, comprometido, ¿quién puede dudar?, con la Constitución y el campo Bolivariano.

Como la mayoría de los oficiales del 4 de febrero, Miguel Rodríguez Torres tiene sus propias ideas políticas, es un oficial crítico, con posiciones políticas definidas, por ello se rebeló el 4 de febrero de 1992, cuando estas ideas eran todavía un sueño y luego, ya plasmadas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, se mantuvo leal a ella y al presidente Chávez.

Precisamente por ello tuvo, al igual que lo hicimos nosotros desde una perspectiva revolucionaria, profundas diferencias con el gobierno de maduro, por la manera en cómo se estaban haciendo las cosas y con el rumbo que estaba tomando su gobierno. Pero el madurismo no estaba dispuesto a discutir, ni a revisar, ni a enmendar nada, no eran errores de maduro, era un cambio deliberado del rumbo político y orientación del gobierno.

Ya sabemos que, desde el inicio, el madurismo hizo a un lado y persiguió a los ministros que nos mantuvimos leales a Chávez y expresamos nuestro abierto rechazo a lo que está sucediendo en el país. En mi caso, se me acusa, persigue y exilia, en el caso de Rodríguez Torres, se le acusa y encarcela. Hoy, luego de siete años de mal gobierno de maduro, vemos y es evidente cómo arrasaron con el Chavismo y con el país. Nosotros, a la luz de lo que ha sucedido, teníamos razón.

El gobierno de maduro teme al Chavismo más que a nada. Actúa con crueldad, con violencia, con desproporción, se ensaña contra los que nos mantenemos al lado del pueblo, de la Constitución y de Chávez.

Con el Mayor General Rodríguez Torres el gobierno se ha ensañado. Se le da a este Oficial Bolivariano del 4 de febrero un trato inhumano y cruel que el gobierno no da ni siquiera a los que declaran ser sus más acérrimos enemigos.

Los familiares del Mayor General han denunciado que Rodríguez Torres no solo está sometido a condiciones inhumanas en su secuestro político, en una cárcel de máxima seguridad en Fuerte Tiuna, sino que además está muy enfermo, confronta problemas de salud que han requerido su internación en varias ocasiones en el Hospital Militar. Su vida corre peligro en prisión. Necesita atención médica, pero el gobierno lo devuelve a sus condiciones de prisión y aislamiento, le niega cualquier medida humanitaria.

Nosotros, lamentablemente, tenemos la experiencia de la muerte de Nelson Martínez en prisión. A pesar de que la familia del ex ministro, así como sus abogados, solicitaron de manera reiterada asistencia médica, medicamentos y atención para Nelson, que sufría de graves afecciones de salud, de las cuales maduro, Delcy Rodríguez, Cilia Flores y el Fiscal estaban al tanto, tal como lo denunció su esposa Beatriz Arias en carta pública, pero éstos le negaron atención y cualquier medida humanitaria, hasta que murió en prisión.

¿Es que acaso el gobierno, maduro, el General en Jefe Padrino López y, sobre todo, su ex compañero de celda Diosdado Cabello, van a dejar que Rodríguez Torres muera en prisión?

¿Por qué no le dan a Miguel Rodríguez Torres una medida humanitaria? ¿Por qué no lo liberan como hace el gobierno con los presos políticos de la oposición tradicional? ¿Por qué ese ensañamiento con los presos del chavismo? ¿Por qué ese trato cruel contra los oficiales Bolivarianos presos y contra los gerentes y trabajadores de PDVSA secuestrados en las prisiones del gobierno?

¿Cómo es posible que el ex presidente Rafael Caldera haya sobreseído la causa contra el comandante Chávez y la de todos los oficiales que participaron en la rebelión del 4 de febrero, incluyendo a Diosdado Cabello, Jessie Chacón, Vielma Mora, Rodríguez Torres y tantos otros, y maduro no se digne a liberar a este último, encarcelado injustamente, acusado de un delito que no cometió, sin juicio y mucho menos derecho a la defensa?

Las Naciones Unidas, a través de la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos y la Comisión Internacional Independiente del Consejo de los Derechos Humanos, ha emitido sendos informes que denuncian la violación de los Derechos Humanos en el país y la comisión de crímenes de Lesa Humanidad, ¿el gobierno no hará nada al respecto? ¿Tan poco le interesan los Derechos Humanos de los detenidos políticos en el país?

El gobierno tiene sus cárceles llenas de presos políticos chavistas, militares y trabajadores de PDVSA, mientras aprueba leyes inconstitucionales para entregar el país.

Es urgente y necesario exigir la liberación de todos los presos políticos del chavismo, civiles y militares, detenidos de manera arbitraria, sin haber cometido delito alguno, como el caso de Rodríguez Torres y tantos trabajadores y militares detenidos injustamente. El gobierno, luego de tenerlos hasta 5 años en prisión, no ha podido demostrar nada de lo que se les acusa, son presos del odio y la intolerancia de los distintos grupos del madurismo.

El gobierno, y sobre todo los militares que lo conforman y que sostienen a maduro en el poder, están en la obligación de exigir justicia, deben cesar las detenciones arbitrarias, los secuestros políticos y la urgente liberación del Mayor General Miguel Rodríguez Torres antes de que sea demasiado tarde.



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Rafael Ramírez Carreño

Ingeniero y político venezolano. Ex-embajador de la República Bolivariana de Venezuela ante la ONU. Ex-ministro de Energía y Minas y expresidente de empresa pública Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) hasta el año 2014. Militante Revolucionario, Chavista y Bolivariano.

 @RRamirezVE

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