Clínicas, Seguros, ayúdanos Dr José Gregorio Hernández

Comenzaré por decir que agradezco todas y cada una de las veces que el sistema de salud privada ha atendido a algún familiar mío con ética y alta humanidad, así mismo reconozco la labor amorosa de muchos de nuestros médicos del sistema de salud público.

Un doctor es lo más cercano a la divinidad en la tierra, en ellos y ellas confiamos la salud nuestra y de familiares, confiando en sus conocimientos y su ética profesional, como humanos los médicos pueden cometer errores, algunos más difíciles de resolver que otros.

Nuestra actual situación económica ha afectado también al área de la salud, lo que nos hace aun más vulnerables ante la figura de un doctor/doctora, y en algunas ocasiones nos logran hacer creer que nuestra mejor opción es recurrir a un centro de salud privado, y así garantizar la atención con los insumos que puedan necesitarse durante una emergencia.

Es aquí donde entra en juego el papel de la empresa aseguradora, bien sea del estado o no, funcionará bajo el mismo precepto, atender el "negocio" de la salud, de esta manera, puede un paciente terminar pasando de beneficiario a perjudicado, entendiendo que en los centros de salud privada el "negocio" de la salud es el claro concepto de la atención al paciente, podría citar un millón de casos, pero en el respeto de las historias que no me pertenecen contaré mi más reciente experiencia para dejar en claro mi planteamiento.

Mi hijo menor tiene una condición de salud que probablemente le acompañara de por vida, al tener dos años en este entrenamiento como su mamá, ya estoy bastante informada para saber cuando es la manifestación de su condición la que está afectando su salud, entonces un día cualquiera el bebé (de dos años) tiene un problema de salud, y yo corro al centro de salud, la mayoría de las veces el privado, porque cuando se le manifiesta su patología lo más seguro es una hospitalización de 3 a 7 días en los casos más severos, entonces al ingresar al centro de salud la mayoría de las veces ya sé el cuadro del niño, y voy a que reciba atención.

En esta oportunidad al ingresar al centro de salud y estando en el área de admisión de la clínica, indico los síntomas del bebé, después de firmar un montón de papeles donde específico que ingresa con unos síntomas y manifestaciones puntuales, soy pasada al área de emergencia donde una doctora de guardia luego de corroborar mi información le indica a mi hijo exámenes que aseguren el diagnóstico de ingreso del bebé, al tener los resultados en el área de observación se me informa que debe quedarse hospitalizado y que en efecto tiene síntomas propios de su enfermedad de base, siendo las 12:00 de la madrugada se nos asigna una habitación, y siendo las 08:00 am se me notifica vía telefónica que el paciente (mi hijo) agoto la póliza de seguros.

Dos horas más tarde en la habitación llega la visita de la representante del seguro (del estado) y nos hace una serie de preguntas donde constatamos que el informe de ingreso del bebé especifica una patología que no se corresponde con la realidad, por lo tanto, comienza el trámite para rectificar el "error técnico" del médico tratante de emergencias, en esta primera oportunidad se hace una rectificación parcial del informe, dejando en la descripción de la misma forma (con la patología equivocada), entonces con educación y paciencia recurro nuevamente al servicio de admisión notificando que el seguro informó que el informe está mal redactado y se niegan a asignar la cobertura del caso, existe una segunda rectificación inespecífica, mal argumentada y el seguro indica que no "procede el caso", a pesar de tener elementos para el debate, como mi declaración inicial al ingresar al bebé y los exámenes que se le practicaron, entonces pienso, será el Dr. José Gregorio Hernández mi única opción para volver a confiar en una bata blanca, ¿qué fuese ocurrido si no nos percatamos del "error técnico" y se le fuese suministrado un tratamiento errado comprometiendo aún más la salud de mi hijo?, ¿cuál es el papel real que juegan las aseguradoras, que siendo del estado dejan en desamparo al más vulnerable?

Para no hacerles más largo el cuento les resumo que para salir de la clínica y ante la negativa del seguro tuvimos que pagar y endeudarnos además de firmar un compromiso de pago, pago por una negligencia de un tercero, que en este caso salio favorecido ante la postura mercantilista de la empresa de seguros y el centro de salud, negligencia que pudo terminar en tragedia y aún así nadie respondería por la irresponsabilidad cometida.

Por donde lo mire es una injusticia, y como el mío millones de casos, iguales o más lamentables incluso, la pregunta obligada es ¿quién nos defiende?, ¿en quién confiar?, sí como revolucionarios debemos asumir que nuestro sistema de salud pública no está consolidado, sin dejar de reconocer los grandes avances y conquistas, ¿qué pasa con quienes necesitamos en algún momento del sistema de salud privada?, ¿quién regula el funcionamiento de clínicas y seguros?, porque el estado sigue invirtiendo en empresas de seguros que terminan favoreciendo al más fuerte.

Que venga José Gregorio aunque sea para sentir la esperanza en que puede alguien hacer las cosas de un forma más humana y justa, más parecida a una revolución, más parecida a lo que necesita y merece el pueblo.

http://areascomunes.blogspot.com/2016/10/clinicas-seguros-ayudanos-dr-jose.html



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Eubel López

Artista plástico, Social Media Manager, investigadora.

 liscet@gmail.com      @Liscetx

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