Matria playense (05)

26 de junio del 2023: crónica del día después

"Lo único que aprendemos de la historia es que nunca aprendemos de la historia"

Hegel

De acuerda al DRAE "Crónica. 5. f. Narración histórica en que se sigue el orden consecutivo de los acontecimientos". No sé si en este caso será un desorden subvertido. La Playa siempre ha subsistido del día después. Notemos o anotemos:

La noticia más cercana que tenemos del terremoto del día de San Blas de 1610 fue escrita por Fray Pedro Simón (n. Cuenca, España en 1574 - m. Nuevo Reino de Granada c. 1628), quien llegó al Reino (Cartagena) el 29 de junio de 1604 permaneciendo en Colombia en su misión de establecer los estudios en la Provincia franciscana y después viajaría a Venezuela en septiembre de 1612 donde estuvo por un año de acuerdo a su narración, ya que al referirse al Valle de Bailadores, señala: "seiscientos y doce, por el mes de septiembre, pasé estas tierras, y el siguiente, casi al mismo tiempo, torné por ellas" que es cuando pasó por lo que hoy se conoce como La Playa, crónica que quedaría descrita en su Noticias Historiales publicadas una primera parte en Cuenca en 1627, después un intento de obra completa en 1819 que fueron realmente algunos capítulos de la tercera parte, luego otros de la segunda parte en Inglaterra en 1848 hasta que el impresor bogotano Medardo Rivas las publicó completas entre 1882 - 1892.

En Venezuela su obra fue publicada en dos tomos por la Academia Nacional de la Historia en 1963. Nos interesa el tomo II ya que en el apéndice a la V noticia, formado con los capítulos de historia venezolana de la II parte de las de las Noticias Historiales, VII noticia; aparece en el capítulo XXXV (de la VII Noticia de la II parte), paginas 270 - 272 el testimonio del: "…año dicho de mil seiscientos y diez, a las tres de la tarde…" y la descripción que "…voló un valentísimo cerro" dejando una "notable abertura" de donde comenzó a salir agua por varios días que dio origen a la "fondable laguna" hasta su rompimiento el día de San Juan. En total trascurrieron 141 entre el 3 de febrero día de San Blas y el 24 de junio día de San Juan de 1610. Don Lizandro Barillas fue el primero en escribir al respecto, en artículo "Datos sobre La Playa de Bailadores" publicado en la página 3 del Esfuerzo (Tovar) del 30 de agosto de 1975.

A partir de ese momento la paz y la tranquilidad de la zona fue acechada de manera continua por la furia de las quebradas unidas al imponente Mocoties. Como sucedió el 29 de junio de 1910 con la primera gran crecida reseñada en los periódicos de la época, que entre otras cosas sepultó casi todas las viviendas de Playa Arriba y obligó a sus sobrevivientes a ocupar lo que hoy es el centro poblado. Ya hablaremos con detalle de lo acontecido. Igual sucedió con la crecida de 1950.

El 11 de febrero del 2005, las aguas de nuevo retornaron a su cauce, esta vez en forma de Vaguada que todos recordamos y quedó plasmada para la posteridad en el libro "Cuando se juntaron las quebradas" de Pedro Alonso.

No sé si ahora con la Historia básica de La Playa se cierra un capítulo que compendia parte de su transcendente devenir en el tiempo o se abre un espacio para su sano y justo discernimiento, según palabras de la presidenta del Concejo con el libro publicado por iniciativa de la municipalidad "…surge la idea de darle a La Playa, una fecha para su celebración… Sin embargo, esta propuesta con asidero histórico ha encontrado en algunos historiadores y habitantes de la comunidad de la Playa, algunas dudas que sería bueno despejar…" Lo cual me parece lo más sano y lógico. Aunque en el Acuerdo del Concejo se enfatiza que el 26 de junio de 1926 "…nació La Playa como aldea prominente…"

Ante las dudas, la presidenta del Concejo propuso la designación de una comisión con "…historiadores natos y foráneos, personas versadas en la materia para que busquen y escudriñen, investiguen y den a conocer aspectos que desde el punto de vista histórico desconocemos", la misma estaría integrada, entre otros que se deben incorporar después, por "Alejandro Castillo Castillo, Doña Blanca Castillo Vda. de Paredes, Pedro García, Néstor Abad Sánchez, Danny Pereira, Ramón Sosa Pérez, José Herrera, Efraín Contreras y el cronista Antonio Oballos", antes había solicitado "Que bueno sería que los que conocen de historia se adentren en ella y con documentos en mano diserten, comuniquen y den a conocer los análisis que sobre esa material se puede investigar. Ayúdenos a despejar dudas, pero también ayúdenos a a hacer de la fecunda historia de La Playa una historia verdadera…" Eso es precisamente lo que hemos tratado de hacer y es el sentido de permanencia de la Matria playense. La historia debe ser una construcción en conjunto sin ningún tipo de miramiento, a los cronistas y a los investigadores hay que darles el apoyo para que sigan atentos a lo que sucede cada día en el pueblo y también para que eviten lo predecible que puede suceder.

Culminadas las palabras de la presidenta, el Concejo otorgo sendos diplomas de reconocimiento post mortem a Don Ytalo Márquez Vivas siempre genio y figura, el último playense raigal; a Rita del Carmen Rujano Verdi concejala con un sentido transcendente del trabajo social; al Geog. José Herrera cronista popular y contador de cuentos de La Playa; a Alejandro Castillo motor de los mejores momentos de su terruño, a Julio "Julito" Montero el Sacristán Mayor de La Playa y a Doña Blanca Castillo Vda. de Paredes Maestra de Maestras y guardiana de la Escuela Doña Flor de Maldonado, a quien injustamente le frustraron a los 48 años su sueño de jubilarse en sus Bodas de Oro. Todos por demás muy bien merecidos.

Seguidamente en su condición de orador el cronista de la ciudad de Bailadores durante 31 minutos disertó sobre tres puntos que consideró "las topias de un fogón": el libro, la historia de La Playa y la parte ambiental. En el minuto 21 convino que el día podía ser "el 26 de junio o el 1 de septiembre" lo que hace honor a una frase que recuerdo en su intervención "No creer a otros, lo que nosotros mismos no creemos" Finalizó insistiendo "La Playa necesita un día", yo diría más bien a La Playa le urge es que sus gobernantes la lleven en la chequera y en su corazón. Bien lo dice el refrán popular "Obras son amores, y no buenas razones" u "Obras son amores, que no buenas razones" significa que el amor verdadero se expresa con acciones y no apenas con palabras, por bien fundadas que estén.

Concluyó la sesión con la actuación musical del joven promesa de La Playa Héctor Luis Castillo Sánchez interpretando el tema "Nuestro pueblo de La Playa" dedicado y escrito por el seminarista Pedro Barillas, quien se encuentra en el Perú que con esta canción se hizo notorio en el público, que quizás reparó el poco reconocimiento que se le dio como coautor del libro.

Seguramente para el 2024 el Día de La Playa será en otra fecha completamente diferente. En lo personal me inclino por la fecha del poblamiento de San Vicente Ferrer (no me refiero al terremoto de 1610) o cuando La Playa se ubicó en la playa que dejó el río en sus múltiples correrías, hoy centro poblado o casco del pueblo como algunos suelen llamarlo.

Seguimos en la búsqueda. Sin prisa, pero sin pausa. Más que un día o momento es el hito que le da sentido y vida colectiva a La Playa -ni fundada ni creada- para echar a andar la barca velera anclada a la orilla del río que sigue esperando un capitán que la lleve a puerto seguro con autonomía y bitácora abierta.



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Néstor Abad Sanchez


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