La Corrupción como arma para la destrucción del ámbito público

La corrupción, es una de las formas mas expeditas para corroer las esferas de del ámbito publico, es un arma letal, penetra diferentes niveles del poder. La corrupción hace parte del lenguaje cotidiano; existen muchos textos que abordan el tema de la corrupción como sus causas y consecuencias, su impacto sobre la inversión y el crecimiento de los países. De acuerdo con Klitgaard (1984: 13), cada país posee una política, cultura e historia que afectan "tanto la forma de corrupción como las maneras de combatir esa corrupción". En otras palabras, pese a que la corrupción es un fenómeno que ha existido siempre (Tortosa: 1994), la diferencia se encuentra en la forma en que los Estados reaccionan para contrarrestar sus efectos nocivos.

En un texto titulado The Corruption of capitalism de guy standing, se revela cómo el capitalismo global es manipulado en favor de los rentistas y en detrimento del pueblo; se analiza cómo las élites se enriquecen no por la producción de bienes y servicios, sino por la propiedad de los bienes, exenciones fiscales, puertas giratorias entre la política y las empresas y la privatización de los servicios públicos, asimismo el libro "Corruption and development in indian economy" de Arup Mitra y Chandan Sharma, compara entre países la corrupción y examina el impacto de este flagelo en sus procesos de desarrollo. De igual forma, analiza el soborno con el fin de entender por qué algunas firmas recurren a esta práctica mientras otras no, a pesar de estar sujetas a las mismas reglas. Por otro lado el libro "Global corruption" de Laurenc Cockcroft, analiza cómo la corrupción va de la mano de la codicia y el crimen organizado, un fenómeno que se ha visto favorecido por la globalización, la integración de mercados y la expansión en la economía mundial; el libro plantea fórmulas para abordar los problemas causados por este flagelo y cómo podrían ser prevenidos.

Fuentes afirman que en la actualidad, la corrupción se concibe como una enfermedad endémica, que ha soportado y acompañado a todas las sociedades a lo largo de la historia. No en vano y aún a pesar de que con toda probabilidad el periodo actual es el más prolijo en publicaciones que versan sobre esta materia, los primeros escritos se remontan a etapas antiguas. Así, por ejemplo, en un texto escrito hace 2300 años, el Primer Ministro brahmán de Chandragupta ya refirió "por lo menos cuarenta maneras" de malversar fondos del gobierno. En el mismo sentido y en la antigua Grecia, Platón y Aristóteles se referirían a la corrupción considerándola como la degeneración de las formas de gobierno a consecuencia de la pérdida de la virtud del gobernante que, embriagado por el poder, pospone la utilidad común al interés propio, ideas que con posterioridad y en el periodo renacentista volverían a ser retomadas por autores como Maquiavelo

Para conocer el origen del concepto de corrupción, es importante saber que existe un sustantivo del mismo, el cual proviene del latín corruptio, éste significaba para los clásicos romanos algún tipo de alteración. Esta alteración es interpretada como algo negativo. Es significativo que el uso más antiguo que encontramos de la palabra es el de la muerte de los seres vivos. La corrupción es el opuesto de la generación de la vida. De modo que Corruptio proviene a su vez del verbo corrumpere que significa echar a perder, descomponer // destruir // pervertir. La raíz verbal rumpere tiene origen onomatopéyico, es decir, intenta imitar el sonido de algo para significarlo. Rumpere quiere imitar el sonido de algo que se rompe de un modo cualquiera. Autores como Andvig y Odd-Helge (2000) definen a la corrupción como un comportamiento de un representante del Estado, y de la autoridad pública orientada hacia la consecución de ganancias privadas. En esta misma línea, para Pritzl (2000) la corrupción es un: abuso de la función publica en pos de un beneficio privado.

En este sentido, se entiende que la corrupción es y será toda acción u omisión de un actor, que confunda lo público con lo privado, a los efectos de obtener algún beneficio personal, de modo que, la corrupción en estos tiempos contemporáneos debe mirarse desde una perspectiva política, económica y social; para los efectos de este articulo, atañe especificar el tema de la corrupción desde el ámbito publico, a manera de profundizar sus razones y efectos políticos, que van corroyendo poco a poco la capacidad del Estado de recaudar impuestos; de implementar políticas de desarrollo coherentes y racionales; de redistribuir los recursos entre los diferentes grupos y regiones; de transformar para bien la sociedad. De igual forma, se considera que una de las formas que afecta a todo país involucra a la concentración del poder, como fuente de la corrupción ha sido un tema clásico en el campo de la ciencia política. Es por ello que la definición de corrupción esta centrada específicamente en la conducta se observa cuando existe el abuso de un cargo, del poder y de los recursos públicos para la obtención de un beneficio personal.

Otro aspecto que asoma acciones de corrupción se denota cuando a través de los partidos políticos los corruptos asumen funciones regulares dentro de las instituciones de gobierno, esta corrupción se vuelve sistemática, y autoriza operaciones ilícitas. En este mismo orden de ideas, se puede decir que la corrupción pública se manifiesta a través de la apropiación y distribución privada de los empleos públicos, la asignación de contratos, el uso particular de los recursos del Estado y la cesión hacia los intereses de algunos grupos económicos, se observa también que algunas responsabilidades producto de un cargo publico no pueden serles atribuidas a otra figura, ni mucho menos reemplazarlas por estas, de igual forma el paralelismo de instituciones en el entorno de estructuras como Ministerios, Gobernaciones y Alcadias, pueden ser catalogadas también como detonantes que incitan a priori actos de corrupción en el ámbito publico. Del mismo modo, se considera que una correcta legislación sobre el financiamiento de los partidos políticos disimularía la corrupción, ya que pondría límites al ingreso de recursos ilegales y garantizaría mayor transparencia de los procesos electorales.

Es importante agregar también que la corrupción en el ámbito público, visibiliza a perse aquellos factores de el interior del Estado de tipo sociopolíticos, tales como el clientelismo, encarecimiento de los costos de la actividad política, falta de legitimidad para gobernar, descentralización acelerada. A medida que los gobiernos democráticos se consolidan, las estructuras clientelares tienden a acomodarse a la nueva situación dando lugar al clientelismo moderno. Actualmente, el clientelismo político moderno se concibe como "la consecuencia de una relación personal de intercambio, en el ámbito de la política, que se establece de forma voluntaria y legítima, dentro de la legalidad, entre los que pueden ocupar u ocupan cualquier cargo público y los que desean acceder a unos servicios o recursos públicos a los que es más difícil llegar, que no imposible, de no ser por este vínculo o relación".

Otros factores podrían ser institucionales; los cuales se basan en procedimientos administrativos que dificultan la transparencia, la economía y la acción objetiva de los funcionarios públicos. Los factores jurídicos, están relacionados a aquellos ordenamientos normativos obsoletos que tienden a aumentar la corrupción en lugar de erradicarla. Dentro de los factores económicos surge el soborno a funcionarios públicos, con el objeto de obtener beneficios particulares. Y por ultimo los factores culturales (…) En cada persona cohabita la justicia y la impunidad. A la sociedad le gusta el legalismo, pero a su vez lleva en el alma un leguleyo de mano maestra para burlar las leyes, sin violarlas o para violarlas sin castigo

Adicionalmente a esto innegablemente, son varias las conductas que puede llevar a cabo los funcionarios: extorsión, venta de información privilegiada, malversación de caudales públicos, fraude, etc., de hecho llama mucho la atención por citar un ejemplo casos en países como Venezuela, en donde ha prevalecido por mas de diez años consecutivos el abismal incremento de precios especulativos en todos los artículos de primera necesidad producidos por el sector económico rentista de ese país, hasta la fecha este delito no ha tenido las debidas acciones contundentes perjudicando a toda la población de manera significativa, esta operación se incrementa cada vez mas sin tomar en cuenta la gravedad de la pandemia que en los actuales momento vive el planeta, en donde debería ser prioridad del gobierno el castigar severamente a empresarios, comerciantes responsables en la cadena, estos sin duda alguna involucran una variedad de actores e instituciones publicas, debilitadas e inertes para sancionar estos hechos ilícitos, que muy bien pueden ser catalogados como actos de corrupción por el silencio administrativo que estos actos contemplan, comportamientos que no necesariamente tiene por qué estar reconocidos como delito penal, pues también puede estar sólo regulada como infracción administrativa o incluso no tener correspondencia con ninguna de las infracciones regladas en el ordenamiento jurídico, pues lo que es legal o ilegal depende del país y la cultura

Siguiendo la lógica del párrafo anterior, la estructura jerárquica de la Administración da cabida a que la corrupción pueda desplegarse en dos direcciones: horizontal o verticalmente. El primer caso, se caracteriza porque este fenómeno se expande en un determinado nivel, ya sea alto o bajo y en estado puro, no hay comunicación con otros niveles. No obstante, lo usual es que desarrollándose en un determinado nivel, se traslade a otros niveles invadiendo la jerarquía, comunicándose de "abajo-arriba" o de "arriba-abajo" dependiendo del nivel que la impulse. Es por ello que no en vano, hay quien afirma que la corrupción política alimenta la corrupción administrativa, sobre todo cuando lo pretendido se sitúa en el marco de la denominada "gran corrupción", es decir, de aquella que deviene de la puesta en práctica de políticas adoptadas para atender a intereses espurios.

A su vez, la corrupción de los altos funcionarios tiene una variante, la corrupción de "arriba-abajo", impregnando toda la escala jerárquica. Esta variante se caracteriza porque los actos de soborno o extorsión se llevan a cabo de forma centralizada y monopolística. Surgen como consecuencia de la necesaria participación activa de las escalas inferiores en determinadas prácticas corruptas, bien con motivo de la delegación de funciones o bien porque simplemente son utilizados para hacer el trabajo sucio. En otros casos, simplemente para comprar su silencio, motivo que a su vez puede conducir a la tolerancia de la baja corrupción si ese es el modo de pago elegido para garantizar su complicidad.

Con todo lo que pueda definirse el termino corrupción en el ámbito publico, no debe sorprenderle a ningún ciudadano común, que cualquier representante gubernamental tenga alguna tendencia a usar dicotomías taxativas en el discurso político para explicarse el fenómeno de la corrupción como (sano-corrupto, bueno-malo, etc.). Lo mas preocupante, es que la corrupción presenta en el mayor de los casos ausencia de responsabilidad política y la sustitución de la "verosimilitud política" por la "verdad penal" se considera que esto, no ha ayudado en nada a una clarificación de la lucha contra la corrupción, sino todo lo contrario.

En el caso de la corrupción administrativa, en cargos de menor nivel dentro de la gestión publica, se sostiene que una de las causas obedece al nivel salarial, el cual representa un serio problema en muchos países en los que su montante ni tan siquiera alcanza para cubrir las necesidades básicas de la vida, o cuando en comparación con el sector privado, el funcionario repara en la desproporción de renta existente entre ambos. Visto así, la corrupción es considerada como una vía eficaz para paliar las deficiencias económicas de los burócratas que el Estado no alcanza a cubrir y que si no se permitiera daría lugar a que muchos funcionarios cualificados abandonaran sus puestos, que a su vez serían ocupados por personas de escasa o nula formación ávidos de enriquecerse rápidamente a costa de la sociedad civil. En este sentido, este problema podría servir de base para justificar la presencia de la corrupción en el ámbito burocrático.

Del mismo modo, el reforzamiento y puesta al día de la estructura legal, la creación de condiciones políticas que hagan desaparecer los beneficios de los comportamientos corruptos, la "autorregulación" y los códigos de ética profesional que permitan recuperar legitimidad a implicados, la penalización pública de la corrupción con castigos tanto simbólicos como reales, el reforzamiento de los controles y de la estructura de pluralismo democrático, el incremento de la transparencia tanto en la política como en el reclutamiento de funcionarios públicos, el desarrollo de los pesos y contrapesos institucionales, etc, devolverían a corto plazo la confianza de los pueblos en las estructuras de poder publico.

De modo que, es muy peligroso que la mayoría de la población, por su parte, llegue a considerar como "normal" la presencia frecuente de los hechos de corrupción, sin cuestionarse ni hacer lo suficiente para señalar y modificar esos patrones de conducta que causan múltiples efectos nocivos a toda la sociedad. Todas estas acciones pueden medirse al registrar un cambio en esta perspectiva de tolerancia a la corrupción, lo cual podría traducirse en un rechazo enérgico contra la corrupción a fin de demandar cambios profundos para garantizar una gestión pública transparente. Por esa razón, generar verdaderos indicadores del compromiso que tienen los partidos políticos para atender esas demandas sociales está constituido por las ofertas electorales que están incorporando en sus planes de gobierno, y en particular, los compromisos en materia de transparencia y combate a la corrupción.

Para finalizar autores como Kaiser (2014: 13) señalan lo siguiente:"el combate a la corrupción debe ser una función básica del Estado Democrático, porque se trata de la protección de los cuatro elementos fundamentales". Los elementos que el autor hace mención son 1.- las funciones del Estado, 2.- recopilación e interpretación de las necesidades y prioridades sociales por medio del proceso democrático, 3.- la transformación concreta de esas prioridades en acciones concretas de gobierno y 4.- la rendición de cuentas.

En este sentido, el combate la corrupción es una temática constante en diversas agendas, desde la gubernamental hasta la mediatizada, ya que el problema de la corrupción ha sido y es un problema fijo en la vida política y democrática contemporánea, sin embargo, el hecho de estar constantemente en la agenda no ha generado cambios positivos, puesto que los indicadores y la percepción de la ciudadanía en diversos instrumentos señalan un nivel elevado de corrupción y por ende un bajo nivel de combate al fenómeno en el país recabar y sistematizar la bibliografía e investigaciones que se han realizado sobre el tema de combate a la corrupción (acciones, políticas y agencias anticorrupción), desde el ámbito internacional, lo que permitirá la conducción y desarrollo del tema de investigación. En este sentido, es imperante comprender que el conocimiento y reflexión del gran daño que ocasiona la corrupción en el mundo debe partir en que cada ciudadano realice las primeras búsquedas de este significado, sus antecedentes y consecuencias, siempre enfocados en la ubicación de bibliografía relacionada a los conceptos para de esta forma documentar y concientizar a la población en general y generar propuestas resolutivas y concretas dentro de la agenda de los gobernantes de turno.

Bibliografías consultadas:

Andvig, Jens & Fjelstad Odd-Helge (2000), Research on Corruption: A Policy Oriented Survey. Michelson Institute y Norweigan Institute of International Affairs.

Klitgaard, Robert (1984). Prevención de la corrupción en el servicio público: un enfoque internacional.

México: Instituto Nacional de Administración Pública.

Pritzl, Rutger (2000), Corrupción y Rentismo en América Latina, Buenos Aires, Edición Ciedla-Fundación Konrad Adenauer.

Tortosa, José María (1994). Corrupción. Icaria editorial. Madrid, España.

Kaiser Max, (2014). El Combate a la Corrupción: La Gran Tarea Pendiente en México. México: Miguel Ángel Porrúa.

Klitgaard, R., Controlando la corrupción. Trad. por Teresa y Ana Rebeca Prada, La Paz, Bolivia, Quipus, 1990.

Maquiavelo, N., El príncipe. Trad. por Miguel Ángel Granada, Madrid, Alianza editorial, 1ªed., 9ª reimp., 1991.

Platon, La apología de Sócrates; Critón o el deber del ciudadano. Trad. por Tomás Meabe, Madrid, Espasa Calpe, 14ª ed., 1983

Rouquie, A., "El análisis de las elecciones no competitivas: control clientelista y situaciones autoritarias", en Hermet, G.; Rouquie, A. y Linz J. J., ¿Para qué sirven las elecciones?. Trad. por Diana I. Galak, México, Fondo de Cultura, 1982, pág. 54-89.

Rose-Ackerman, S., "Corruption and the private sector", en Heidenheimer, A. J.; Johnston, M. y LeVine, V. T. (eds.), Political Corruption, A Handbook. New Brunswick, New Jersey, Transaction Publishers, 1989, pág. 661-684.

Villoria Mendieta, M., Ética Pública y Corrupción: Curso de ética administrativa. Madrid, Tecnos, 2000.



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Mineyomar Romero

Guayanesa de sentimiento. Administradora de Carrera, Profesora universitaria con un diplomado en investigación, Magíster en Ciencias Políticas. Actualmente estudiante de Doctorado. Cantante de Jazz y Bossa Nova. Su lema: Amor a Dios a la Patria Ciencia y Disciplina.

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