Ruralidades

Caracas, caos y Sambil

Contaba Abelardo Raidi, que cuando llegó el hoy magnate Cohen a Venezuela su equipaje no excedía al bulto de una maleta de cartón que, si acaso, duplicaba el tamaño de uno de los maletines utilizados por sus ejecutivos que hoy se mueven por el mundo entero, con base de planificación en el Wall Street norteño y de fijar estrategias en el esplendoroso Tel Aviv de Israel, protegido por el nuevo muro de Sión.

Para mayor orgullo, del Cohen multimillonario, nos enrostraba Abelardo (el periodista más viajado) que el hombre de los sambiles se hospedó en una “humilde” habitación de La Pastora caraqueña (lo de “humilde” lo anotamos nosotros, Abelardo lo dijo de otra manera).

Los curiosos lectores de ésta nuestra humilde columna, se preguntarán el porqué de ésta referencia sambílica. Me explico. Nuestra intención queda lejos de la exaltación del “constante hacer” del hombre que cautiva las masas del consumismo. Al contrario, si es que el tesoro mueve los capitales, como dice el capitalismo salvaje ¿cómo es que un hombre que llegó a Venezuela casi con una mano adelante y la otra detrás, ya es uno de los cómplices del caos que sufre Caracas? Y más. ¿Por qué ese negoción (no es el único) donde quiera que se instala, contribuye a caotizar las ciudades? (contribuye, repito).

Entonces, lo de Cohen es un ejemplo de la malquerencia a la otrora ciudad capital de los techos rojos. Es que dinero llama dinero hasta que el saco se rompe y se repone. No importa que los poblados y ciudades estallen y salpiquen a los hacinamientos donde quedamos arrinconados los venezolanos desposeídos, por “…flojos y borrachos”, como nos dijo una dama encopetada que, con su consorte italiano, también llegó a la Patria de nuestro Simón Bolívar con sólo lo que trajeron puesto, que tampoco sería una deshonra, dada la circunstancia, de no ser por la jactancia de apabullarnos con sus diez edificios e industrias donde no tenemos cabida los de la plebe. Pero eso sí, la dama en cuestión y la presentadora de televisión, cautivaron a un negrito (“mi color”) que se dejó utilizar como mampara para un demagógico episodio de la farsa teatral de una inconsistente pluralidad racial.

Entonces, y como quiera que el socialismo, a pesar de los arteros ataques no usurpa los bienes que son necesarios y bien habidos, y debido al colapso que atropella a la gran Caracas, a la que el llanero Hugo Chávez quiere tanto, proponemos una vez más a nuestro camarada Presidente, la descentralización de todos los servicios, hoy concentrados en Caracas. Previamente, y por etapas cortas, construir en cada uno de los estados, centros urbanos en los que se aproveche el espacio aéreo hasta cuatro niveles. Sacar de Caracas todas las industrias; parte del comercio y ubicarlos en los diferentes estados.

De la misma manera, descentralizar la gran mayoría de los ministerios con todo el personal que lo componga. Por supuesto, construir para este personal viviendas aledañas a la edificación ministerial, edificaciones que también deben construirse en cada uno de los estados.

Así, con Hugo Chávez Frías, la esperanza que nos brinda nuestra gente en comunidad hacia la masificación de la producción tecnificada de la agricultura venezolana, con un salario y en condiciones dignas de un ser humano.

Patria, Socialismo o barbarie. Venceremos!!


*pedromendez_bna@yahoo.es


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Pedro Méndez


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