Una verdad inocultable

Miranda el masón

No es un secreto que los grandes pensadores de la humanidad provienen de la Masonería, este movimiento en sus primeros tiempos le daba cabida a escultores, arquitectos, dibujantes y albañiles, expertos en la construcción de edificios, puentes, monasterios y catedrales.

Para el año de 1717 en Londres, comienza la Masonería que es conocida como Especulativa, debido a la decadencia de las Logias Operativas y por las transformaciones políticas y religiosas que atravesaba la nación, se decide admitir como miembro a todo ciudadano libre, de buenas costumbres y de limpios antecedentes, que no tuvieran que ver con las construcciones de templos.

Cuatro años después los Masones ingleses establecen el movimiento en Francia, fundando dos logias: Amistad y Fraternidad y Luis de Plata y Santa Margarita. La Masonería francesa por la gran influencia de los Enciclopedistas en 1756 se transforma en una institución comprometida por la lucha por la libertad de conciencia y de pensamiento.

La Independencia de los Estados Unidos fue nutrida por la Masonería y un grupo importante de los firmantes del Acta de la Independencia y de la Constitución de los Estados Unidos fueron miembros de este importante movimiento de libres pensadores.

La Masonería francesa juega un papel muy importante en 1789 en la política y en el movimiento revolucionario para implantar los derechos de los ciudadanos. Participando en la Revolución Francesa se encuentran destacados pensadores como Juan Jacobo Rousseau, Voltaire, Montesquieau, Diderot, cuyos ideales atravesaron las fronteras de Francia convirtiéndose en postulados de la humanidad.

No es un secreto que la consigna humanista "Libertad, Igualdad y Fraternidad" que se convirtió más que en una consigna, en un estado de conciencia ciudadana, en una revolución que fue alimentada en su pensamiento por hombres del movimiento Masón.

Miranda como hombre de mentalidad amplia debió ser tentado por este movimiento, no podemos dejar de destacar que el caraqueño fue un hombre de un alto nivel intelectual y cultural, siendo dueño de una importante biblioteca de más de seis mil títulos y desde muy joven fue un gran estudioso de diversos temas como política, filosofía, economía, siempre a la par de las nuevas ideas del Siglo de las Luces, en donde tuvo una gran participación la Masonería.

La mentalidad del venezolano se acoplaba a los preceptos que la Masonería promulgaba como la libertad de pensamiento, la lucha contra la tiranía, los derechos del hombre, la búsqueda de una sociedad más justa, filosofía que estaba reñida con la España puritana de finales del siglo XVIII.

Era lógico que el futuro Precursor fuera tentado por escritores griegos y por los Enciclopedistas como Voltaire y Rousseau, lecturas que después no gustaron a sus jefes militares, que se encontraban anclados al puritanismo de la España monárquica.

El gobierno español le decomisa una gran cantidad de libros prohibidos, siendo avisado por su amigo y superior en ese tiempo, el Gobernador de La Habana, Juan Manuel Cajigal. Desde ese momento la Inquisición y el gobierno español comenzaron una persecución que duraría toda la vida del héroe venezolano.

A Cajigal varios escritores lo señalan de pertenecer a la Masonería, pero lo que si es totalmente claro fue la gran amistad que unió a los dos hombres, siendo el español un protector de Miranda, razón que le produjo estar en la cárcel por nueve años.

No olvidemos que en el Ejercito Español existía un número significativo de Masones, partidarios de las ideas liberales en política y librepensadores en materia de religión y de moral.

Alfonso Rumazo González en su texto "Miranda, Protolider de la Independencia Americana" dice que Miranda probablemente en su segundo viaje a Gibraltar es invitado a ingresar en la Masonería, la Asociación más importante del siglo dieciocho y de buena parte del diecinueve en el mundo occidental.

Dice que Miranda después de iniciarse, utilizará el poderío masónico en forma extraordinaria y reconoce Rumazo González que la Masonería fue la gestora y coordinadora de la independencia americana y esta Orden tiene un sitio en la Historia.

Es allí, en Gibraltar, donde Miranda, según Rumazo González; conoce a su amigo de toda la vida John Turnbul, que era un adinerado comerciante, quien llegó a entregar dinero secretamente para la fuga del caraqueño cuando estuvo prisionero en La Carraca.

Para el año de 1781 Miranda es Edecán de Cajigal en La Habana, pasa a desempeñar una delicada misión de aprovisionamiento y auxilio a los colonos norteamericanos que estaban en rebeldía contra los ingleses, actúa bajo las ordenes de Cajigal, que tenía instrucciones de cooperar con los franceses y americanos en la guerra.

Al inicio de la Revolución en Norteamérica, los masones comenzaron una movilización para la guerra libertaria, Miranda desea participar en la lucha por la emancipación de las colonias inglesas y dice: "Quiero ir a América, decía, para luchar por la Libertad y prepararme para la emancipación de mi patria".

Es comisionado para negociar un Cartel de Canje de prisioneros con el Gobernador de Jamaica de marineros y oficiales de la Escuadra española.

Le toca viajar secretamente con credenciales que estaban dirigidas al Mayor General Dalling y para el Almirante Peter Parker; Comandante General de su Majestad Británica en la isla. Se mantiene tres meses en Jamaica, realizando importantes contactos.

Siguiendo las órdenes dadas, Miranda adquiere dos bergantines el Tree Friends y el Porcupine, en el cual regresa a La Habana, también adquiere 93 libros entre ellas dos obras que tienen importancia para los Masones como "Las Constituciones de los Libres y Acertados Masones" y "Las Ilustraciones de la Masonería".

Hay que destacar que la primera es la Carta Magna de los Masones, un documento de interés interno para dicha Orden y es entregada solamente a los Masones, para que conozcan el Ordenamiento Jurídico de la Institución.

Debemos conocer que para esa época, la Masonería estaba prohibida y no se puede pensar que la adquiriese Miranda en una librería. Recordemos que la Bula in Eminenti, dictada por el Papa Clemente XII, establecía condena a quienes de una u otra forma establecían contacto, protegieran o apoyaran al movimiento Masón.

La obra no podía ser entregada salvo una Tenida de iniciación de la Logia, igual que la segunda obra que trata de la historia de la Masonería, una obra muy importante para el Movimiento, de obligación para el Masón.

Recordemos que Jamaica era la puerta de entrada de la Masonería para América y el Caribe.

Miranda tiene varias reuniones privadas en Jamaica con el Almirante Peter Parker, gran Maestro Provincial de Jamaica.

Ya era víctima el venezolano, de la Sumaria 210 de la Santa Inquisición con la Real Orden de detenerlo y enviarlo a prisión, en noviembre de 1781 por el delito de retención de libros prohibidos y pinturas indecentes, en un sumario de 155 hojas.

Era peligroso para Miranda adquirir esos libros por simple curiosidad, ya que lo podrían comprometer más con el Santo Oficio.

Rumazo González en su libro ya nombrado señala los libros Masones y menciona varios libros como "Historia de Francia" de Bossuet, "Historia de Inglaterra" de Goldsmith, las Historias de Carlos V, de Felipe II, de los judíos, de América por Robertson, entre otros. Además de libros sobre Arte Militar y Matemática.

El pensamiento adelantado de Miranda le hizo toparse con personas de posturas de avanzadas en diferentes partes por donde viajo nuestro prócer. Sus lecturas continuas, los viajes y las conversaciones con personajes de gran cultura le concedieron una mente muy avanzada.

Su hambre de conocimiento le dio la posibilidad de encontrar interesantes contactos que sirvieron para nutrir esa gran capacidad del caraqueño de librepensador.

No es conocida la actividad Masónica de Miranda cuando retorna a Cuba, pero el autor Gustavo Pardo Valdés, en su libro "La Masonería en Cuba", señala que esta corriente de pensamiento se establece en Cuba definitivamente, después de la llegada de miles de emigrantes franceses procedentes de Haití, que trajeron las Logias "La Perseverance" "La Concorde" "La Amitié" y "La Bonéfique" entre los años de 1798 y 1802.

El futuro Precursor es acosado continuamente, pero logra escapar de las comisiones que lo buscan para apresarlo, alega que se encontraba en la jurisdicción del Tribunal General de Indias, pero un número importante de sus obras y cuadros son retenidos y destruidos.

En la interesante obra "En la Búsqueda de la Verdad. ¿Miranda fue Masón?, Ovidio Aguilar comenta que los dos libros obtenidos por Miranda en su viaje a Jamaica pudieron ser destruidos por las autoridades españolas, ya que nunca más fueron mencionadas en los catálogos de Miranda. También esgrime la posibilidad de que Cajigal los haya tomado para proteger a su amigo.

A partir de este momento Miranda tendría que utilizar diferentes nombres para proteger su identidad como Señor de Merán, Señor de Merat, Coronel de Maryland, Coronel Mirandow, M. de Meroff, Monsieur de Meroud, Míster Martin y Gabriel Eduardo Leroux d ́Helander.

El Supremo Consejo del Rito Primitivo de Francia, que estaba al tanto del entusiasmo de Miranda y conocía sus capacidades de luchador, lo nombró representante de la Masonería Primitiva de Francia y le ayudó a trasladarse a Filadelfia.

Sobre Francisco de Miranda podemos referir que siempre contó con amistades entre los Masones, mencionando entre ellos a George Washington, quien fue un destacado activista de la Masonería en los Estados Unidos, ocupando diversos cargos en las logias masónicas.

El 8 de diciembre de 1783 lo conoce Miranda, cuando llega a Filadelfia, lo visita con una carta de presentación de Cajigal y es invitado a comer con él. El venezolano se reuniría con el héroe norteamericano en varias ocasiones.

Otro Masón con que se reunió fue Knox, quien fue uno de los primeros militares norteamericanos a quien Miranda le presento sus planes libertarios, la amistad con el norteamericano data de varios años y su nivel de confianza es elevado.

Alexander Hamilton fue otro de los Masones con quien Miranda tuvo amistad y a quien de igualmente le presento su plan emancipador. Este hombre había conformado la Sociedad de Cincinnati junto a Washington y un grupo de masones.

Rufus King tuvo gran importancia en los proyectos del héroe caraqueño, fue hombre de confianza de Alexander Hamilton, ambos pertenecientes a la Masonería. Fue King quien le entregó a Miranda del manifiesto independentista escrito por el ex-jesuita peruano Juan Pablo Viscardo y Guzmán que fue concedida al norteamericano para que le diese el mejor uso posible.

Existe una versión que dice que Miranda se instala en Filadelfia donde también se reúne con el militar francés Lafayette, varios historiadores masónicos tanto norteamericanos como franceses dicen que allí se inicia como Masón en una Logia frecuentada por Lafayette.

Pero no existen datos sobre el día y mes, los archivos se perdieron por razones de la guerra, pero lo que existen son referencias sobre la asistencia del venezolano a las Logias de Nueva York y de sus conversaciones del prócer caraqueño con Washington en locales masones.

Américo Carnicelli en sus dos interesantes volúmenes "La Masonería en la Independencia de América" cita los contactos de Miranda con el militar francés Lafayette, que culminaron con su iniciación en la Orden en 1783, pero otras versiones de investigadores señalan que el venezolano se inicia en la Masonería en París en 1797, antes de regresar a Londres, pero estas versiones se desmienten con las referencias aparecidas en periódicos ingleses en 1785, donde hablan de reuniones masónicas del caraqueño con intelectuales y personas de la nobleza.

Existe una versión de un historiador ingles que aduce que Miranda se inició en Filadelfia en 1783 y recibió el grado de Compañero en Londres en 1785 y el grado de Maestro en París, en 1797, cronología que parece más ajustada a la realidad.

Cuando es reconocida la independencia de los Estados Unidos de Inglaterra, Miranda parte a Europa donde se destaca por su arrojo y valentía en las Campañas Militares en que participa, su presencia es reseñada por los periódicos británicos y es reconocida su actuación como Campeón de la Libertad.

Miranda aparece en Rusia protegido por Catalina II con el nombre del Conde Miranda, la Zarina no permite la extradición pedida por el gobierno español contra el paladín de la libertad. La dama guarda una gran admiración y simpatía por el venezolano.

Catalina II le concede a Miranda utilizar el uniforme de su Ejército y pasaporte imperial que reza:

"Nos, Catalina II, por Gracia de Dios, Emperatriz y Autócrata de todas las Rusias...

Se notifica por medio del presente a todos y cada uno a quienes concierne saberlo, que el portador del presente, el Coronel Miranda, es enviado como Correo a Londres y vuelta a Petesburgo, vía Estocolmo y Copenhagen"

En Noruega lleva cartas de recomendación del Conde Andrei Razumovky; Ministro Plenipotenciario de la Zarina, teniendo como anfitriones a los hermanos Anker, Bernard y Peter. El primero lo presenta al Gobernador de Cristianía y Miranda lo describe "de la Orden, que tiene una cinta blanca con filete rojo", los únicos que usan prendas con esas características son los miembros de la Masonería, conocido como Mandil Masónico.

Este comentario del librepensador caraqueño denota su conocimiento de la Orden, al día siguiente Bernard Anker lo va a buscar y los lleva a distintos sitios de la ciudad entre ellos a una logia Masónica, en donde no pueden entrar sino iniciados en la Orden.

En Gotemburgo, ciudad ubicada a cuatrocientos kilómetros de Estocolmo visita otra Logia y a un hospicio de la Orden Masónica. Miranda había llegado a Suecia el 21 de septiembre de 1787 con el Conde Razumovsky y un amigo de éste, el Dr. Gahn recorre instituciones, entre las cuales se encuentra el hospicio.

En Suecia Miranda por viajar de incógnito se hace sospechoso, piensan que es un espía. El Rey sospecha, pero los Masones se encargaron de hacer saber la verdad al Monarca.

El Rey era Masón y su hermano el Príncipe Carlos también estaba en la Orden actuando como Gran Maestro y la Logia no iba a darle gusto a la Inquisición que se encontraba detrás de la supuesta acusación de espía del venezolano.

Miranda conoce al Rey y conversan por espacio de dos horas y media y desde este momento será huésped del país. Parte en la búsqueda de nuevas aventuras y con la intención de preparar la lucha por la liberación de su Patria.

En Londres intenta conseguir la ayuda del Gobierno Británico para su causa pero sus esfuerzos fracasan, los británicos debido al Tratado firmado en el Escorial, no querían conflicto con España.

En 1791 Francisco de Miranda participa activamente en la Revolución Francesa, comenzando una gran amistad con los Girondistas Jacques Pierre Brissot y Jérôme Pétion de Villeneuve, también sirve como General de los Ejércitos Revolucionarios que combaten en 1792 para conquistar los Países Bajos.

Por su destacada participación llega al grado de Mariscal de Francia bajo la dirección de Charles François Dumouriez. Es arrestado en el Reinado del Terror y amenazado con la guillotina, pero al final es absuelto y su nombre aparece en el Arco del Triunfo

En Francisco de Miranda es imposible negar su vinculación con el Movimiento Masónico. Aunque existe dos teorías antagónicas sobre la vocación masónica del prócer, una sostiene que fue un destacado Masón y que se inicio en Filadelfia en 1783, tesis sostenida por Américo Carnicelli, Juan Canter y Patricio Maguire, atribuyéndole la introducción de la Masonería Progresista a la América Española.

Se le señala de ser miembro del Supremo Consejo de París y fundador de varias logias en Europa, además de iniciar a los principales ideólogos de la Independencia en la Logia Lautaro en Cádiz, como Bolívar, San Martín, O' Higgins, entre otros.

Muy pocos historiadores de oficio apoyan la tesis del Miranda Masón, se encuentran entre ellos Indalecio Liévano Aguirre, en su libro "Bolívar", Augusto Mijares en su texto "El Libertador" y el ya nombrado de Rumazo González.

Entre los detractores de un Miranda Masón se encuentra el Hermano Nectario María y Carmen Bohorquez Moran, olvidando de que en la biblioteca del venezolano, se encontraba una gran cantidad de libros de autores masones.

En el año de 1797 en París se llevo a cabo el Compromiso Libertario de América, que fue conocido como "La Carta de París", en donde varios lideres sudamericanos se comprometen en luchar por la independencia, encontrándose entre ellos Miranda y Pablo de Olavide, que eran los conductores del movimiento.

El entusiasmo por la Filosofía y su espíritu avanzado debieron llamar la atención de los directores y colaboradores de la Enciclopedia y según propuesta de Diderot y D' Alambert, el venezolano fue iniciado en la Masonería, se le encomendaron diferentes comisiones y fueron probadas sus actitudes y habilidades.

Miranda funda en 1798 la Gran Reunión Americana y todos los historiadores coinciden en que era un Club secreto revolucionario y no una Logia Masónica, existiendo una conexión de ideales y de funcionamiento entre ella y las llamadas Logias Lautaro que se habían extendido con éxito entre los años de 1800 y 1823 en París, Cadiz, Chile y Argentina.

Esta Logia es criticada por algunos historiadores Masones por salirse de los rituales y dar prioridad a los ideales republicanos. Le otorgaba grados de Maestros a los que se destacaban por su capacidad intelectual, su amor a la libertad y su fidelidad a la causa de la independencia americana.

Miranda a los miembros de su Logia les hacía prestar un juramento especial que manifestaba un repudio total a las tiranías y a los tiranos. Prevalecía en "La Gran Reunión Americana" las ideas de la Revolución Francesa y la necesidad de liberarse de España y no tanto la simbología o el Catecismo Masónico.

En esas reuniones Miranda conoce al chileno Bernardo O' Higgins, con quien le une una gran amistad y le expone sus planes para la liberación de las colonias españolas y el joven le habla sobre la vida y hazañas del Cacique Araucano Lautaro que venció en su patria a Don Pedro de Valdivia.

De esas conversaciones nace la idea de como un homenaje al héroe Araucano fundar la Logia Lautaro, que logra tener en varias ciudades europeas filiales, siendo la más importante en Cadiz, en donde muchos los latinoamericanos se iniciaron como Masones.

Junto al venezolano con fervor patriótico juraron cumplir con los preceptos que promulgaba el Movimiento Masón como lo eran la libertad, la igualdad y la fraternidad, para luego cada uno partir a sus naciones y emprender la lucha por la liberación de la América Española.

Las Logias Lautaro comulgaban con los ideales de libertad que promovía la Masonería, que fueron centros de toma de decisiones trascendentales en la vida militar y política en Argentina y Chile y muchos de sus líderes no solo pertenecían a las logias revolucionarias Lautarianas si no que a la vez se iniciaban en logias regulares masónicas.

Es imposible ocultar la fe de nuestro héroe en la Masonería, que las ideas de esta Orden nutrió su labor de Revolucionario, dejando sembrada la semilla que termino germinando en nuestra Independencia por aquel gran Masón que fue conocido como el Precursor.



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José Rosario Araujo


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