El COVID 19 más que un problema

Hay problemas de problemas, antiguo decir. El Coronavirus ha ocupado la escena mediática, política, económica, científica, religiosa y social de manera abrumadora, y tiene al mundo desconcertado con acelerada incertidumbre. No hay claridad cuál será el tiempo de esta batalla y el número de bajas que se tendrán. Hasta los científicos tienen visiones antagónicas sobre el tema. Hay una multiplicidad de intereses que se esconden detrás de la pandemia. Los negocios siempre van de la mano del capital.

La lucha contra el virus es desigual. Los enfermos y fallecidos todos son de un solo lado. Hasta ahora la ciencia no le ha hecho "ni coquitos" a este personaje invisible. No porque no quiera, sino que no está en capacidad para enfrentarlo con criterios de oportunidad y prontitud, fue concebida, principalmente, para otros fines. La solución con seguridad llegará de manera definitiva, ojala no sea tarde.

El Coronavirus continúa disfrutando placentero su rol de depredador, sólo pierde con la creación de la vacuna que inmunizará a la especie humana, siempre y cuando sea gratuita. De no ser así la guerra no termina.

La ciencia y el sistema que la sostiene resultaron paquidérmicos en esta pelea. Sus objetivos son otros. La sociedad como un todo, cuyos actores principales son la vida humana poco importa para ellos, el capital es lo que vale.

No ha habido un problema en los últimos 50 años que compita con el Covid19, en importancia, en todos los estratos sociales. Todas y todos hablan de él. Son más las coincidencias que se tienen en cuanto la letalidad. que los que se mofan y le dan poco o ningún interés.

Todas las opiniones difundidas tienen poco o mucho de verdad, menos que el Covid 19 es un invento, extrema imaginación para entretener y alcanzar objetivos perversos. Los muertos y las victimas no son invenciones son realidades concretas públicas y notorias.

De los millones de infectados, los pobres han sido las principales víctimas, su condición de mayoría hace que el porcentaje sea mayor. A los pobres, sólo las estadísticas lo señalan, salvo la comunidad donde residió, el centro de trabajo y los amigos expandidos por distintos lugares que le incorporan a la cifra, nombres y apellidos y mencionan a los dolientes. Las personas de extracto social superior, a diferencia de los primeros, los medios de comunicación les concede espacios para comentar sus historias, la vida del personaje, y sus nombres se vuelven vos populi. Ahí se observa con claridad la diferencia entre unos y los otros.

Van unos cuantos presidentes, primeros ministros y ministros afectados, al igual que banqueros y actores de cines y televisión, dirigentes políticos de todos los niveles. El Covid 19 no diferencia, él llega sin permiso e infecta.

En el contexto mundial se concentran dos grandes polos. Los que tienen un grado avanzado de conciencia sobre la letalidad de la enfermedad y toman las previsiones para no contagiarse, y aquellos que consideran el tema del Covid 19 extravagante; inventos de conspiradores, para mantener la atención de la población ocupada en un espejismo; ficción y la manera ideal para ejecutar planes con objetivos inconfesables.

Los seres humanos tienen el derecho en base la información que poseen hacer interpretación de la misma como mejor le parezca. La especie humana es diversa. Es legítimo y licito que haya matices o posiciones antagónicas sobre esa realidad. Las pruebas suficientes o precarias sobre las afirmaciones que se hacen, la politización del virus, el pescar en rio revuelto, promover ejecuciones geoestratégicas para expandir el poder, el quebrantó adrede del principio de integración territorial, el desmantelamiento de los Estados-nación, el aumento de las desigualdades sociales que se viven en el combate contra el Covid19, y otros combates, donde la muerte sigue siendo el actor principal, marchan juntos.

El hecho que los EEUU y sus aliados no hayan centrado su atención, y destinado la mayor suma de recursos, para enfrentar la enfermedad, dejar de lado los anhelos de expansión, el despojo y las amenazas, la extorsión y la instalación de alcabalas marinas para impedir la comercialización entre Estados soberanos e independientes, permitió que el Covid19 se sobredimensionara y los muertos los coloque, especialmente, el pueblo de a pie.

Las estadísticas mundiales señalan más de 12 millones de víctimas, entre ellas medio millón de fallecidos, con una disminución y aumento de infectados y muertes de manera permanente. Un columpio que eleva la moral y la tranquilidad en algunos momentos y, por otro lado, baja y multiplica el desasosiego. Si la ciencia fuese como no la habían pintado, le hubiese dado nocaut al Coronavirus.

Los pobres siempre encabezan la lista de las víctimas. Victimas de contagiados por el Covid19 y otros virus; primero en la lista del desempleo, el no tener vivienda propia, desnutrición, baja remuneración, deserción escolar, privación de la libertad, mortandad, persecuciones y atropellos. En esos escenarios pierden holgadamente en el ejercicio y disfrute de los derechos sociales y los derechos humanos.

La "sociedad del espectáculo" del imperio del capital los vence, aun cuando ellos luchan por ganar en los escenarios donde históricamente han perdido, salvo algunas excepciones.

Mientras el puñado de unos pocos los vencen en la práctica de los derechos sociales, económicos, políticos (el sistema fue concebido para que sea así). A los pobres les echan las culpas de sus derrotas y de los triunfos que les perjudican. El sistema sale casi siempre ileso (impone el criterio: la culpa es del individuo y no de la sociedad). El sistema-mundo crea las condiciones para que los pobres pierdan y los grandes adinerados venzan. Sólo los socialistas y los hombres y mujeres progresistas y críticas, de lo que sucede, los señalan como responsable del océano de miseria que impera en los países del mundo.

Sorprende, por otro lado que, en tan poco tiempo, las corporaciones económicas y financieras más grandes del mundo se hayan declarado en "quiebra". Esa práctica, que no es nueva, ha favorecido casi a todos los "quebrados" de gran poder económico, los empresarios pequeños y medianos no les llega los auxilios financieros, no tiene la estirpe sanguínea para percibirla. En el sistema del capital, la mayoría de los "quebrados" son accionistas, a ellos los auxilian o se auto auxilian, son juez y parte, y de la noche a la mañana, en cuestión de horas, como mago que saca del sombrero conejos, desaparece la condición de moribundos económicos y salen sonrientes, con patrimonios más robustos, como señores todos poderosos del capital. El "quebrar" en el sistema capitalista es un negocio. Es una lotería donde antes del sorteo, se sabe quiénes son los ganadores. Un triunfo de los millonarios y multimillonarios, los demás: llorar al valle.

Los pronósticos para América Latina y el Caribe, según el doctor Rafael Lozano de la Universidad de Washington de los EEUU, conforme estudios de escenarios se estiman en 900 mil muertes por Covid 19, para el primero de octubre de 2020. Brasil podría alcanzar la suma de 147 mil muertes a 340 mil, si cumplen o no los protocolos sanitarios. México entre 79 mil a 151.000. Cifras alarmantes de infectados y fallecidos se pronostican a través de las investigaciones realizadas en Colombia, Perú y Chile. El uso mascarillas, el confinamiento, el distanciamiento social y el cumplimiento pleno de las medidas sanitarias pueden salvar a medio millón de vidas.

Venezuela sigue luchando con cierta tenacidad y responsabilidad contra el mortal virus. Los incrédulos, los que a un persisten en creer que la pandemia es pura coba están haciendo un severo daño a sus vidas y a los demás, incumpliendo las normas sanitarias impuestas por la OMS y la OPS. Las familias que admiten por razones de amor a sus queridos, tapar y justificar la injustificable, actitud de omisión a las exigencias de cuidado, impulsan el crecimiento exponencial de la enfermedad.

El porcentaje de infectados y fallecidos, hasta ahora, es uno de los más bajos de la región. Ese sólo dato significa que estamos haciendo las cosas bien pero hay que mejorar.

Los estudios que se realizan que el epicentro de la enfermedad no está en EEUU ni en Europa, está en América Latina y el Caribe. Nos sale jugar cuadro cerrado. Debemos ser estrictos entre nosotros mismos y los demás. No lamentemos por no haber actuado correctamente. Hombre o mujer prevenido vale por dos. En Guerra avisada no muere soldado.



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