Alquimia Política

La interdisciplinariedad como autopoiesis del discurso científico

 

La investigación interdisciplinaria cualitativa es el acercamiento a las cosas o sujetos desde el plano especulativo de las cualidades; su estructura se identifica por estar inmersa en una descripción verbal y/o explicativa de un fenómeno o hecho determinado. Para Isabel Peleteiro de Vivas (2000), la investigación cualitativa es aquella que se interesa por lo que la gente hace, cómo se comporta, cómo interactúa…En ella el docente-investigador trabaja desde adentro, se convierte en un miembro más del grupo, asume los significados que en este escenario se les dan a las situaciones. “Aprende las diferentes interpretaciones del lenguaje de los usuarios y sus costumbres” (p.41).

 

Para abordar la investigación interdisciplinaria cualitativa se hace uso de una serie de enfoques y métodos que permiten un tratamiento adecuado, válido y confiable de la información que serviría de base en la construcción de teoría desde el punto de vista de las cualidades. Ahora bien, antes de abordar esas manifestaciones operativas que materializan el estudio cualitativo, es pertinente clarificar qué se entiende por métodos y cuál es su distinción con la generalidad del término metodología y lo estricto del término metódico.

 

Los métodos, o método, es un conjunto de procedimientos sistemáticos que se usan para alcanzar objetivos o metas pre-determinadas; por su parte, metodología es la sistematización y formulación de métodos que constituyen el cuerpo operativo de búsqueda e interpretación de información en el marco de un estudio; y lo metódico se refiere a la teoría en la cual los conocimientos proceden de la razón y no de la experiencia; el pensamiento metódico se conoce también como racionalismo, pero en esencia es la valoración de nuestros juicios sobre la realidad.

 

En este sentido, en el caso de la investigación interdisciplinaria cualitativa, nos valemos tanto del método, como de la metodología como de lo metódico, pero cada uno corresponde a etapas particulares de la investigación, no se presentan, salvo en el caso de la metodología que define el procedimiento en su generalidad, de forma compacta sino variada en el cuerpo del estudio.   

 

El método está identificado por el tipo de enfoque; así la investigación interdisciplinaria cualitativa, que se vale preferentemente de información descriptiva y no cuantificada, se caracteriza por enfoques flexibles para enfrentar la realidad y las poblaciones objeto de estudio en cualquiera de sus alternativas: enfoques fenomenológicos, etnográficos, naturalísticos, constructivista, holísticos, hermenéuticos, la investigación de acción participativa, interacción simbólica, inducción particularista, entre otros. En lo que respecta a la metodología, esta identifica el sentido y coordinación que se le van a dar a los enfoques o técnicas en la realización de una investigación cualitativa. Se destaca el diseño de la investigación y el enfoque, o tipos de enfoque, que darán sentido y coherencia al estudio. La metodología es la explicación esquemática y textual de cómo vamos a solucionar nuestro problema de investigación.

 

Lo metódico, a pesar de ser expresión del racionalismo cuantitativo, tiene como elemento interactuante con lo cualitativo el interés en los hechos y en el efecto de esos hechos en el aspecto interno de las personas. Es decir, cómo intervienen los hechos en el razonamiento de los sujetos investigados. En este sentido bien valdría ahondar un poco sobre la definición y características de algunos enfoques que definen los métodos en investigación cualitativa.

 

En este aspecto se destaca la etnografía, la cual es la descripción y análisis de un campo social específico; su meta principal es captar las motivaciones, intenciones y expectativas que los actores otorgan a sus propias acciones sociales, proyectos personales o colectivos, y al entorno socio-cultural que los rodea. El investigador se traslada al sitio de estudio y lo examina y registra en razón de lo que ve e interactúa con los sujetos. Se vale el investigador de la utilización de un marco teórico que da significación y relevancia a la información de temas sociales. El etnógrafo busca tener con los sujetos relaciones de confianza, empatía, transparencia, cordialidad; en condiciones de neutralidad valorativa, sin privilegiar a ninguno de los sujetos investigados.

 

Por su parte, la fenomenología estudia los fenómenos tal como son experimentados y percibidos por el hombre; se abstiene de formular juicios de cualquier clase que conciernan a la realidad objetiva y rebasen los límites de la experiencia pura. En tal sentido, se aprecia el significado en su verdadera medida, partiendo de una descripción detallada del fenómeno o de las acciones de los sujetos investigados.

 

En este sentido el enfoque del interaccionismo simbólico realza ciertos aspectos no abordos en el fenomenológico, por ejemplo, en donde el investigador participa en el proceso y está involucrado en la comunidad en estudio; así mismo, el investigador está inmerso en un complejo de significados que mediatizan su acción frente a los hechos sociales y realizan interpretación de las interpretaciones de la realidad.

 

Otro enfoque es el estudio de casos, el cual sostiene que para comprender lo real es necesario constatarlo en una dinámica inductiva que proporcione la explicación sobre los fenómenos reales; es un método de análisis grupal que permite extraer conclusiones de fenómenos reales o simulados en una línea formativo-experimental de investigación sobre una realidad única e individual. La razón de ser del estudio de casos es probar a profundidad la intensidad del fenómeno estudiado en el ciclo vital de la unidad objeto de investigación.

 

También se presenta en la investigación interdisciplinaria cualitativa la historia de vida o método biográfico, que toma al sujeto como el centro del conocimiento, donde él es lo que se ha de conocer, puesto que es el único hombre que existe en la realidad concreta y es en su historia donde se le puede captar con toda su dinámica. La historia de vida rechaza los paradigmas hegemónicos, reivindica la cotidianidad, tiene amplitud de temas, establece relación estrecha entre investigador e investigado, y su criterio de certeza reside en el sujeto o sujetos.

 

Esta revisión cierra con un método que es considerado el eje de investigación cualitativa en educación: la investigación acción participativa. Sus orígenes vienen de dos fuentes independientes: los trabajos de Collier, a comienzos del siglo XX, quien usaba la expresión investigación acción y estaba convencido de la necesidad de la comunidad en la investigación; y los trabajos, en el marco sociológico, de Kart Lewis, quien expresaba que la investigación era una actividad reproductora de socialización, por lo cual el investigador debería estar inmerso en ella y concomitante con las necesidades del sujeto investigado. En un sentido estricto del término, la investigación acción participativa da a conocer la forma en que las personas interpretan a las estructuras sociales para desarrollar actividades comunes en sus organizaciones escolares. Entre las ventajas de esta investigación tenemos: que promueve el desarrollo de competencias en los actores sociales, permite integrar a los miembros de la comunidad como investigadores activos, eleva el nivel de pensamiento crítico y genera nuevo conocimiento.

 

En una palabra, los métodos o enfoques que buscan responder el significado y su interpretación válida como fenómenos sociales desde la perspectiva de los actores a través de la participación en su vida, hacen posible que el investigador esté inmerso en dicho fenómeno social, lo que respalda la tesis que fundamenta los estudios cualitativos: la realidad se construye socialmente a través de definición de la situación en estudio.

 

Se hace necesario, desde una perspectiva de la modernidad líquida (propuesta por Zygmunt Bauman, que es toda la actual modernidad, donde todo se diluye a nuestro alrededor, convirtiéndose en un torrente que todo lo arrastra, y donde de lo sólido ya casi nada queda en el mundo moderno), darle al enfoque cualitativo un reimpulso en sus herramientas más pertinentes en lo que a la interrelación sujeto-sujeto se refiere; lo líquido es aquello que no puede mantener su forma, y nada mejor para estudiar una forma que se diluye que diluirse con ella e ir tomando nota de sus síntomas; una de estas herramientas es la investigación acción participativa.

 

Cuando se argumenta acerca de la investigación y el papel de ésta en la sociedad, normalmente se le relaciona con actividades o acciones que llevan a cabo un grupo de eruditos entorno a problemas o asuntos que deberían ser del interés del colectivo, pero a los cuales ese colectivo no está invitado a participar. El colectivo es la excusa, no el medio para alcanzar el fin; en ocasiones ese mismo colectivo se entera que lo han estudiado, evaluado y reflexionado, sin él mismo reconocer cómo llegaron a eso, salvo cuando se le da como pretexto que el desconocimiento del colectivo de que es estudiado es para salvaguardar una mentada “objetividad” que en casi todos los escenarios es confundida con neutralidad, aspectos totalmente diferentes y que no identifican el sentido ni la motivación real de algún estudio.

 

En este sentido, a comienzos del siglo XX, los trabajos de Collier y de Kart Lewin, enfocaron la investigación hacia la necesidad de la búsqueda a través de instrumentos especiales, bajo la consigna de involucrar a los sujetos investigados en la resolución de problemas o construcción de conocimiento. Es decir, para estos autores la investigación no debería circunscribirse a un investigador, sino a múltiples investigadores que, coordinados por objetivos y metas específicas, le dieran forma al objeto de estudio más inherente a la realidad y a los efectos de esa realidad sobre el colectivo investigado. Nace la investigación acción.

 

La investigación acción, según expresa Ezequiel Ander-Egg, no tomó cuerpo metodológico de inmediato; pasaría un buen tiempo para que el cuerpo metodológico tomara forma de metodologías de acción que permitiera desarrollar simultáneamente la investigación y alguna forma de intervención social (p.13). Lo que surgió fue una variada gama de tendencias, las cuales esbozaban diferentes marcos de referencia en los que se fue encuadrando teórica y epistemológicamente. En ese mismo sentido, naciendo el cuerpo metodológico, nace una dimensión crítica social que no existía en la propuesta de los primeros precursores de la investigación acción, caso Lewin, dado que éste concebía los cambios sólo en su dimensión intrasistémicas y no en el contexto de las realidades sociales.

 

*.-azocarramon1968@gmail.com



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Ramón Eduardo Azócar Añez

Doctor en Ciencias de la Educación/Politólogo/ Planificador. Docente Universitario, Conferencista y Asesor en Políticas Públicas y Planificación (Consejo Legislativo del Estado Portuguesa, Alcaldías de Guanare, Ospino y San Genaro de Boconoito).

 azocarramon1968@gmail.com

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