Bases teóricas conceptuales, sobre el agroecosistema Conuco

Introducción

El estudio parte del análisis y descripción, de las características socioculturales más relevantes del agroecosistema de producción denominado conuco; esto con el propósito de argumentar teóricamente y conceptualmente que dicho sistema encierra criterios de sustentabilidad a partir de cuatro componentes claves a saber : 1) las relaciones existentes entre las distintas racionalidades o lógicas de producir alimentos: originaria, campesina y familiar, 2) el carácter sociocultural ligado al trabajo, costumbres, habilidades destrezas en técnicas y prácticas de siembra y cosecha, 3) la producción y uso de una gran diversidad de alimentos por metro cuadrado y 4) las condiciones físicas naturales de los espacio geográficos en donde se desarrolla cada una. El estudio se realizo a partir de la revisión de literatura y técnicas de observación participante realizada durante un periodo de 6 años en las localidades de Espino, Parmana estado Guárico y el estado Apure específicamente a las orillas del rio Orinoco. Debido al carácter temporal y espacial de la investigación, en este artículo, solo se expone algunas de las bases teóricas conceptuales y recomendaciones que pudieran contribuir con la discusión y comprensión del tema.

Bases teóricas-conceptuales

El agroecositema Conuco:

El concepto conuco encierra varias interpretaciones entre las cuales están las siguientes: pequeños pedazo de tierra donde se cultiva los productos básicos de autoconsumo (Mathias, 1996). Conuco: conocido en la lengua hispana como el lugar donde nuestros antepasados y sus descendientes practicaban las diferentes alternativas de siembra y cosecha. (Barahona 1987). Conuco: Plantío de frutas y huertas (Larousse 2000). El trabajo que a continuación presentamos analiza y describe el conuco como: el espacio de tierra cultivada a partir del saber ancestral y el conocimiento agrícola local, habilidades, destrezas, costumbres y creencias de nuestras comunidades originarias y campesinas cuya siembra de diversos alimentos por metro cuadrado, representan no solo la seguridad del trabajo *productivo y reproductivo de las familias, sino el resguardo y uso de todos los componentes de la naturaleza especialmente (suelo, agua y semilla).

* Trabajo productivo aquel reconocido socialmente y remunerado por horas o jornadas realizadas, * trabajo reproductivo que consiste en parir los hijos, criarlos, cuidarlos, mantenimiento del hogar, preparación de alimentos, limpieza del hogar no reconocido ni remunerado.

El agroecosistema de producción agrícola conuco, por lo general ha estado subestimado por los especialistas en el área agrícola, hablar de este agroecosistema es arriesgarse a no ser bien visto por eminentes académicos quienes erróneamente han creído que el concepto es sinónimo de atraso, improductividad, pobreza y romanticismo. El conuco conjuntamente con la Hacienda, el Hato y el Fundo Llanero, son las denominaciones más comunes que en nuestros llanos Venezolanos identifican socioeconómicamente a los sistemas de producción agrícolas presentes en la zona.

Diversos estudios señalan, que las formaciones de las estructuras socioeconómicas, hacienda, hato y conuco tienen sus raíces en los distintos procesos de colonización y su aprehensión de la población originaria a través de la dinámica de población socio-especial de los Llanos venezolanos y que el balance exhaustivo sobre los estudios de los sistemas productivos: hacienda, hato y conuco permiten hacer una aproximación para definir de una manera estructural la sociedad llanera Venezolana y definir sobre todo en sus campus ideológicos, sociales, políticos y económicos, dentro del contexto de desarrollo que estamos afrontando.( Meza, 1994)

En Venezuela generalmente, los estudios sobre los agro ecosistemas de producción han girado en torno a las grandes unidades dejando a un lado agro ecosistemas como el conuco que aunque no forma parte de la gran propiedad, este, se constituyo en un eje fundamental para la capacidad de autoabastecimiento de las grandes haciendas; además de considerarse como el aporte agrícola y domesticación de muchos alimentos como la yuca, el maíz, la caraota, topocho, auyama y otros alimentos esenciales.

Es así como el agroecosistema conuco, pese al desprecio e invisibilizacion de científicos y políticos, es la práctica agrícola que más se ha mantenido en el tiempo, desarrollada primero por nuestros pobladores originarios y luego por nuestros campesinos. En la actualidad el conuco continúa siendo la base económica, social y ambiental de la agricultura originaria o indigena, campesina y familiar.

En relación a la racionalidad o lógica de producción de estos tipos de agricultura,( originaria, campesina y familiar), diversos estudios (Toledo, 1980, Plaza, 1991, Echenique, 1990 y otros) ,han coincidido en opinar, que en la mayoría de los países Latinoamericanos, coexiste una agricultura empresarial y una campesina, en donde los términos de agricultura aborigen, campesina, familiar o pequeña producción, se utiliza indiscriminadamente para referirse a unidades de producción, en la cuales la fuerza de trabajo utilizada es de origen familiar y su racionalidad económica está fundamentada en el valor de uso que estos les confieren a los alimentos.

El agroecosistema conuco y la racionalidad ecológica y económica

En relación, a los agroecosistemas de producción agrícola tradicionalmente como el Conuco, Toledo (1980) en su estudio sobre: la racionalidad ecológica de la producción campesina señala, la importancia que ha tenido las estrategias y conocimientos ecologicos tradicionales, los cuales consideramos son las bases agroproductivas del pasado, presente y futuro. Este autor, plantea una interesante propuesta para el estudio y comparación del sector de agricultura campesina puesto que hace una aproximación interdisciplinaria económica y ecológica de la producción rural.

El planteamiento del Toledo (1980) está fundamentado en que antes de construir un modelo coherente de producción campesina es necesario reconocer que la economía campesina es una forma particular de producción rural agraria; y que en esta área los agricultores utilizan los recursos naturales como medios básicos e irremplazables.

En este sentido, Toledo (1980) analiza la unidad de producción como una célula o entidad construida sobre bases de la naturaleza donde esta unidad, realiza hacia fuera dos tipos básicos de intercambios materiales: con la naturaleza y con otros organismo social por lo cual el proceso productivo rural puede ser analizado en términos de un intercambio ecológico y un intercambio económico.

1.- Un primer nivel donde los recursos naturales son obtenidos y transformados sin provocar cambios sustanciales en las estructura de los ecosistemas naturales, Ejemplo la agricultura originaria fundamentada en la caza, la recolección, pesca, extracción de productos forestales y ciertos tipos de alimentación de ganado o pastoreo.

2.- Un segundo nivel donde los ecosistemas naturales son parcialmente o completamente reemplazados por conjuntos de especies animal o vegetal en proceso de domesticación.

Señala Toledo (1980), que la diferencia parcial entre los dos niveles anteriormente citados: los ecosistemas naturales y los manipulados por el hombre, es que los primeros tienen capacidad de automantenimiento, autoreparación y autoreproducción. Mientras que los ecosistemas transformados por otra parte son sistemas intrínsecamente inestables que necesariamente requieren energía externa para el mantenimiento (sea energía humana, animal o fósil). (Odum, 1984, citado por Toledo, 1999).

De lo anterior Toledo (1980) concluye que la unidad de producción realiza intercambios de una forma tridimensional. Estos intercambios son realizados con entidades concretas que tienen lugares particulares en el espacio estos son:

1.- El ambiente natural que incluye el conjunto de ecosistemas naturales y sus etapas sucesivas que existen en el territorio de la unidad de producción.

2.- El ambiente transformado representado por el conjunto de ecosistema artificial o agrosistemas como el conuco.

3.- El ambiente social que se define como el espacio social donde la unidad de producción lleva a cabo su intercambio económico.

Toledo (1980) advierte que este esquema conceptual identifica en el espacio y en el tiempo variables claves y los principales procesos que deben ser medidos y analizados para caracterizar adecuadamente la producción rural y reconocer el carácter dual (ecológico y económico) de proceso. Sin embargo el modelo es solo una representación abstracta sincrónica e histórica del proceso de producción rural. Estas bases teóricas conceptuales nos permiten explicar y comprender las distintas relaciones existentes entre el ambiente natural, el ambiente transformado denominado en esta investigación agroecosistema conuco y medio ambiente social lo cual demuestra y valoriza cuantitativa y cualitativamente la sustentabilidad del sistema de producción conuco.

El agroecosistema conuco y el conocimiento agrícola local

Las distintas formas o maneras como los agricultores/ras del sector de agricultura originaria y campesina se apropian de los sistemas ecológicos para transfórmalos tienen que ver con el conocimiento local habilidades y destrezas que estos poseen. Este conocimiento local se ha trasmitido de generación en generación y representa para muchos una importante referencia a la hora de tomar decisiones (Bolívar et al 2000).

Toledo (1980), señala que el conjunto de conocimientos que los productores campesinos ponen en juego para explotar los recursos naturales se convierte en decisivo y que este conocimiento tiene un valor sustancial para clasificar las formas en que los campesinos perciben, conciben y conceptualizan los ecosistemas de los que ellos dependen para vivir y en economías de subsistencia este conocimiento de la naturaleza se convierte en un componente decisivo en la implementación de la estrategias campesina de supervivencia basadas en el uso múltiples y refinados de los recursos naturales.

Cruz (1996) en su trabajo sobre Saber Local, Poder y Desarrollo Humano Sostenible señala que el conocimiento local es el resultado de las acumulaciones históricas de experiencia, así como la movilización de las capacidades colectivas de las comunidades para resolver problemas técnicos, organizativo y de negociación entre otros.

Este autor, a partir de sus estudios logra hacer una importante contribución al concluir que los sistemas de conocimiento aborigen y campesino, al igual que los procesos de la ciencia formal, parten de la observación sensitiva de los fenómenos, los describen, tratan de explicarlos, e intentan predecir su comportamiento. La diferencia está en el marco de referencia explicativo, en el caso de los indígenas este marco se fundamenta en una visión del mundo gobernado por deidades esto quiere decir que solo creen en la existencia de un Dios como autor de la naturaleza que se manifiesta a través de la tierra, el agua, el viento los montes los arboles y animales. Los campesinos por su parte aprenden ensayando de manera sistemática, corrigiendo el error en la práctica y construyendo los modelos explicativos de conocimientos estos, al igual que los indígenas en muchos casos interactúan, consciente y emocionalmente, con las manifestaciones culturales como mitos, creencias o divinidades (Cruz 1996).

El agroecosistema Conuco y el Plan de la Patria 2013-2019.

En la República Bolivariana de Venezuela, hace 17 años, se viene gestando un procesos de inclusión y reconocimiento a las distintas expresiones culturales y sociproductivas, es así, como por primera vez en uno de los Planes de Desarrollo Social y Económico más incluyentes y democráticos que hemos tenido en los últimos 200 años, se incluye el agroecosistema conuco. Todo esto enmarcado en el Objetivo Nacional 1.4. Que expresa: Lograr la soberanía alimentaria para garantizar el sagrado derecho a la alimentación de nuestro pueblo y en cuyo objetivo general 1.4.10.4, se señala: otorgar el reconocimiento al conuco como fuente histórica, patrimonio de nuestra agro biodiversidad y principal reserva de germoplasmas autóctonos vivos.

Lo antes expuesto es una demostración clara y contundente sobre las orientaciones políticas, sociales, económicas y ambientales que deben orientar a las distintas instituciones que tienen que ver con garantizar el derecho a la alimentación a toda la población, en espacial a los más vulnerables como lo han sido históricamente nuestras comunidades originarias y campesinas las cuales definitivamente y para siempre deben ser consideradas y valoradas en sus justa dimensión ecológica-económica, de no hacerlo, estaríamos marginalizando sus conocimientos, saberes y formas de producir alimentos como el conuco y otras formas que le han permitido sobrevivir a las distintas adversidades las cuales deben ser estudiadas y comprendidas para su inclusión plena en todos los planes, programas y proyectos agroalimentarios.

Estas consideraciones finales se contextualizan con la actual crisis nacional e internacional que tiene que ver con el acceso y control de los alimentos, los cuales son utilizados como armas para desestabilizar los gobiernos legítimamente constituidos. Todo estos a traves de grandes transnacionales que arrasan con la cultura y cultivos de los pueblos para así imponer sus formas y maneras de producción agro productivas basadas en paquetes tecnológicos altamente dependientes de agro tóxicos, semillas hibridas o transgénicas.

Se ha estimado que las diez empresas transnacionales más grandes del planeta controlan: 67% de semillas, 89% de agroquímicos, 63% de la farmacéutica veterinaria, 66% de biotecnologías y además han acaparado y deforestado más de 227 millones de has (ETCgriup 2010). Esta situación nos indica las graves consecuencias que tendríamos los países de no defender y proteger nuestros agros ecosistemas autóctonos como el conuco y otras formas que han permitido la sobrevivencia en el tiempo y espacio de nuestra población originaria y campesina y la gran agro biodiversidad de alimentos como tubérculos, leguminosas, frutales y otros.

Recomendaciones

1.- Las bases teóricas y conceptuales del agroecosistema conuco, expuestas en este estudio teórico, nos indican el conjunto de variables que debemos tomar en cuenta, a la hora de formular políticas agrícolas, debido a que no existe un solo tipo de agricultura y mucho menos una sola lógica de producción, fundamentada en los valores capitalistas que homogenizan y estandarizan procesos basados en rendimientos, hectáreas, costos, confiriéndole solo valor de cambio a los alimentos por encima del valor de uso que estos tienen.

2.- Es imperante considerar la heterogeneidad de las distintas formas de producir alimentos, las cuales deben ser abordadas desde la racionalidad económica y ecológica de los agricultores y agricultoras que viven y trabajan en cada uno de los distintos sectores de agricultura originaria, campesina o familiar, de manera tal que las políticas públicas puedan considerar la verdadera inclusión de los históricamente excluidos agricultores y agricultoras de los sectores antes mencionados.

3.- El estudio del agroecosistema conuco permite comprender que este encierra un conjunto de posibilidades sustentables social, económica y ambientalmente, no solo por el tamaño de las parcelas, sino por su lógica de producción y reproducción, el uso eficiente de sus recursos, la diversidad de conocimientos, habilidades y costumbres, así como su contribución a la producción de una gran diversidad de alimentos por metro cuadrado. Es así, como el agroecosistema conuco, debería ser incluido en los planes, programas y proyectos agrícolas, debido a sus características que lo determinan y diferencian de cualquier otro agroecosistema, especialmente de la gran propiedad basada en la deforestación y concentración de grandes extensiones de tierras, el monocultivo y acumulación de capital entre otros.

bolivardelvalle2@gmail.com

Bibliografía citada

1.- Bolívar, A, López, M, D¨Goveia, M, Gutiérrez, M. 2000. El conocimiento local y su contribución al trabajo de rescate, conservación y uso de las semillas de Phaseolus y Vigna en las vegas del Río Orinoco, Estado Guárico, Venezuela. PGR. Newsletter. Publicado en el n° 123. Pag 28-29.

2.- Barahona, R. 1987. "Conocimiento campesino y sujeto social campesino".

Rev. Mexicana de Sociología. Pag.167-190.

3.- Cruz, J. 1996. Saber local, poder y desarrollo humano sostenible. Bosques, Arboles y Comunidades Rurales (Costa Rica) pág. 46-47.

4.- Echenique, Jorge. 1990. Tipología de Productores. IICA, Costa Rica. Pág.22, 23 y 24.

5.-Larousse 2000. Diccionario, Gran Consultor Práctico.

Mexico pag 70.

6.- Ley Plan de la Patria: Segundo Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2013-2019, Publicado en Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela.n° 6.118. Extraordinaria 4 de Diciembre. 2013. Pág. 10.


7.- Mathias, E. 1996. Marco para perfeccionar el uso de los conocimientos locales Bosques, Arboles y Comunidades Rurales (Costa Rica) pág. 42-45.

8.- Meza, S.1994. Desarrollo Rural y Sistemas de Producción Agrícolas. Criterios Metodológicos para la identificación y Clasificación de los Sistemas y las Modalidades de Producción Agrícola. Facultad de Agronomía, Instituto de Economía Agrícola y Ciencias Sociales, Maracay pág. 394-396.

9.- Plaza, O.1991. Economías Campesinas, Límites y Potencialidades en el contexto de Aperturas. Simposio Internacional. Perú Pág. 36-41.

10.- Toledo, M 1980. La Racionalidad Ecológica de la Producción Campesina. Universidad Nacional de México. Pág. 1-9.































 



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