Políticas económicas para la reactivación económica en 2016

Introducción. La política económica actual del gobierno revolucionario de Nicolás Maduro. Coordinación presidencial para la reactivación económica. Política Económica para la reactivación económica. Política de asignación futura de divisas: Presupuesto de Divisas. Política de estímulo al ahorro nacional. Estrategias microeconómicas para la reactivación económica. Mesa de compromiso para la reactivación económica. Recomendaciones de imagen y promoción del presidente

INTRODUCCIÓN

La Guerra económica ha afectado a todos los actores de la sociedad venezolana por igual, tanto al gobierno revolucionario, a los empresarios y a la familia. En el marco de las 3R y la reactivación económica que plantea el gobierno de Nicolás Maduro se hace imperativo aplicar correctivos económicos e impulsar compromisos concretos entre los actores sociales que vayan dirigidas a mejorar las condiciones cualitativa y cuantitativa de la sociedad. Son medidas que están enmarcadas en los principios constitucionales de participación, responsabilidad social y democracia, que consideramos tendrán un impacto positivo en el corto, mediano y largo plazo.

Ante esa crisis económica, aun no terminal, y la polarización política existente en todos los espacios de la vida venezolana, es fundamental que el gobierno oriente lo que ha llamado la "contraofensiva revolucionaria y popular en todos los ámbitos", a atender las necesidades de los trabajadores, empresariado y las instituciones gubernamentales que garantice la salida de la situación actual en el corto y mediano plazo, en un ambiente de paz y de respeto a las leyes y la constitución por parte de los actores, bajando el nivel de confrontación y enrumbando al país hacia estadios de desarrollo superiores.

Realmente lo que el venezolano requiere es un enfrentamiento por las mejores ideas, por mejorar la producción, por generar mejores beneficios sociales, para alcanzar mejores condiciones económicas entre ambos. Para un venezolano de a pie ese es su verdadero sueño, dentro de los cuales me incluyo.

Es por lo anterior, que el Gobierno revolucionario de Nicolás Maduro, no debe perder su rol fundamental que es que las cosas de la economía funcionen. Que oriente su esfuerzo a lo económico, en diseñar estrategias de corto plazo y mediano plazo para alcanzar los objetivos fundamentales de la política económica que son satisfacer las necesidades de la población de bienes y servicios, generar empleos, controlar la inflación, controlar el tipo de cambio, y disminuir el déficit fiscal, entre otros. Al mismo tiempo, debe administrar los recursos estratégicos de la Nación como los recursos naturales de propiedad común de todos los venezolanos y, léase bien, aplicar los controles y correctivos para que los sectores no gubernamentales (privados) se desarrollen.

A continuación se presentan una serie de propuestas de estrategias macro y microeconómicas para el abordaje gubernamental de la llamada "Reactivación Económica" de cara al año 2016, para el debate y consideración de los máximos líderes de la revolución bolivariana en este momento de dificultad.

LA POLÍTICA ECONÓMICA ACTUAL DEL GOBIERNO REVOLUCIONARIO DE NICOLÁS MADURO

La política económica del gobierno de Nicolás Maduro se basa en seis grandes estrategias:

1- Política expansiva del Gasto Público: Mediante compras del Estado de bienes y servicios nacionales e importados para contrarrestar la caída de la producción nacional y los niveles especulativos de productos importados por los sectores privados. Asimismo, mediante el incremento de salarios a los trabajadores de la administración pública, fortalecimiento de las misiones sociales; y las transferencias del Estado por medio del aumento de la cantidad de pensionados, incorporación de nuevas Madres del Barrio, más becas estudiantiles, entre otras políticas de subvenciones que inciden en las rentas familiares.

2- Política Monetaria Expansiva: Aumento de la inyección de dinero en la economía (Oferta Monetaria) y estímulo al sector bancario público y privado para incrementar política crediticia.

3- Incremento del poder adquisitivo de la población (cuantitativo y cualitativamente)

a. Cuantitativamente: Intentando reducir los efectos inflacionarios con aumento de sueldos y salarios. Desde el 01 de mayo de 2013 hasta diciembre de 2015 se ha incrementado 10 veces.

b. Cualitativamente: Incrementando la Producción de Servicios del Gobierno (educación, salud, Misión Barrio Adentro, red de distribución pública de alimentos y electrodomésticos, y seguridad social) y mejorando los servicios públicos e infraestructuras existentes; incrementando los Servicios Comunitarios Sociales y Personales (Consejos Comunales, cooperativas, etc.).

4- Política Cambiaria: Regida por un control de cambio desde febrero de 2003, que ha sufrido varias modificaciones y actualmente se base en tres tipos de cambio:

a) El CENCOEX (antiguo CADIVI) a Bs.F. 6,30 por US$, dedicado a los sectores de Alimentos y Salud, que se entienden como importaciones prioritarias. Incluye importaciones de insumos, materias primas y bienes necesarios para la producción de la industria nacional.

b) El SICAD, que funciona a través de un sistema de subasta de dólares realizada por el gobierno destinadas a sectores productivos definidos como estratégicos (agricultura, salud, educación, petroquímica, entre otros), que consiste en la puja de los participantes (empresas y personas naturales) el valor del dólar, que se ubica alrededor de los Bs. 14 /US$.

c) El SIMADI (Sistema Marginal de Divisas). Un sistema libre, que determina el tipo de cambios mediante el libre juego de oferta y la demanda de divisas. Según el presidente del BCV, Nelson Merentes, esta modalidad permite que entren más divisas al país por "orígenes no provenientes del petróleo", como las remesas y el turismo. A diciembre de 2015, se ubicaba alrededor de los Bs. 199/US$.

Existe una política de asignación de divisas para viajes al exterior ("cupo viajero") a aquellas personas que posean tarjetas de créditos, fijado en un máximo de 3.000 US$ anual de la tasa SICAD, y depende del destino y la cantidad de días fuera del país. Asimismo, se asigna un cupo electrónico de 300US$ anual a cada venezolano que posee tarjetas de créditos a la tasa SICAD, como parte del límite del "cupo viajero" de 3.000 US$.

Todas las personas o empresas que no cumplen con los condiciones del sistema de asignación de divisas o hayan consumido la totalidad de sus cupos anuales, se ven en la obligación de acudir al llamado mercado paralelo, que mayormente está referenciado por el sistema electrónico "Dólar Today" donde el diferencial cambiario multiplica por cuatro la tasa SIMADI.

5- Política petrolera: Una política de defensa de la OPEP, de los precios del petróleo en el mercado internacional, diversificación de los mercados distintos a los EEUU, estrategia de desarrollo e inversión en la Faja Petrolífera del Orinoco, impulso del proceso de integración regional gracias a las potencialidades petroleras de Venezuela (primera reserva petrolera mundial).

6- Socialización del capital: Un proceso mediante el cual se reinyectan los recursos provenientes del petróleo y de otros fondos especiales en la economía nacional, fundamentalmente para impulsar proyectos de Inversión Social sobre la base de las necesidades más inmediata de la población (vivienda, agroindustria y alimentación). En el 2015 superaba el 60% del Presupuesto Nacional, que contrasta con el 37% invertido en los gobiernos anteriores (IV República).

La pobreza estaba en 1998 en 50,4% ahora es 22,4%, la pobreza extrema que estaba en 20,3% ahora es de 7,1%, y la mortalidad infantil que se encontraba en 26,5% ahora es de 17%.

COORDINACIÓN PRESIDENCIAL PARA LA REACTIVACIÓN ECONÓMICA

La contraofensiva revolucionaria planteada por el presidente Maduro debe priorizar el hecho económico-productivo. En el corto y mediano plazo, dado la situación fiscal petrolera, debe ser un proceso vinculado a la planificación estratégica de los sectores productivos y comerciales de bienes y servicios de primera necesidad, que persiga expandir la producción nacional, aumentar la escala y reducir coste unitario.

Es un proceso de estímulo a la producción nacional que debe darse sin perder de vista el carácter sociocéntrico y humanístico de la revolución bolivariana y que se enmarca en la idea constitucional del Estado social y de justicia. Desde una perspectiva economicista, hay que estar convencido que el mercado no mejora al hombre, y que sólo hombre es capaz de generar su propio progreso. De esa forma se deja de lado las tesis neoliberales que el individualismo y la competencia lucrativa llevan a la prosperidad colectiva, y se elimina la función social dada por el capitalismo al dinero, que la considera como una fuente emanadora de felicidad y rectora de las decisiones sobre nuestro vivir, y le damos mayor peso al socialismo que le quita el poder de decisión al dinero y la repone a la sociedad.

En el marco del debate nacional para reactivar el aparato productivo, se propone la conformación de un nivel superior de coordinación y de decisiones, denominado "Coordinación Presidencial para la reactivación económica" conformada por todos los ministerios y organismos del Estado vinculados al área económica, productivo y de planificación, con la finalidad de lograr la cooperación, el empoderamiento, la inclusión, la capacidad organizacional y la participación de productores en los distintos sectores industriales y comerciales considerados estratégicos por el gobierno revolucionario.

Coordinado por el Ministerio correspondiente, cada sector productivo estratégico fijará los lineamientos sobre el manejo de las políticas hacia el sector, la producción, análisis de costos y la determinación de los precios de venta final a los consumidores y productores intermedio. Se irán revisando continuamente. Deben ser lineamientos enmarcados bajo un nuevo enfoque productivo: la interacción, la eficiencia y la maximización de la producción, en un contexto de respeto a los acuerdos alcanzados.

En ese sentido, deben definirse metas de producción por rubros para el próximo año. Cada actor se comprometerá públicamente (ante el gobierno y la población nacional) de trabajar por alcanzar las metas correspondientes. Cada quien asumirá su responsabilidad, y como colectivo, todos se comprometerán a cumplirlas.

El Ministerio correspondiente, deberá organizar sesiones para discutir las prioridades del sector, intercambiar experiencias, revisar el avance de los planes y proyectos productivos financiados continuamente. Asimismo, tiene que instalar equipos multidisciplinarios de respuesta rápida para identificar y formular propuestas de subproyectos, seleccionar proveedores de bienes y servicios por rubros e implementar otros subproyectos vinculados a cada sector.

POLÍTICA ECONÓMICA PARA LA REACTIVACIÓN ECONÓMICA

Los venezolanos que estamos con la revolución bolivariana aún seguimos soñando y luchando porque se cumpla aquel deseo histórico: que dejemos de ser un país distribuidor de artículos agrícolas, maquinarias y chatarras manufacturadas en el exterior, y que comencemos a producir cuanto consumimos. A pesar de tener esa deuda pendiente, el Gobierno revolucionario ha afrontado los problemas y dificultades, sin negarlos, así como también ha difundido sus múltiples logros. De esconder los problemas de los sectores empresariales se han encargado los históricos beneficiarios del rentismo petrolero: la burguesía "parasitaria" enquistada en los gremios como Fedecámara, Fedenaga, Consecomiercio, Venanchamp, entre otros.

Es necesario implantar de forma rápida nuevas políticas macroeconómicas para la reactivación económica en el corto plazo, a fin de atender a los sectores productivos estratégicos, sobre todo los vinculados a los bienes de primera necesidad y así poder garantizar la soberanía alimentaria consagrada en el Plan de la Patria.

Un programa económico que considere los nuevos tiempos de precios bajos del petróleo, basado fundamentalmente en reactivar la capacidad productiva instalada en el país, mayormente ociosa en los actuales momentos, y alejarse de las políticas de importaciones que no han tenido resultados positivos en los últimos años, y que lejos de beneficiar al aparato productivo nacional, han beneficiado a empresarios revendedores, muchos de "maletín", cobradores de comisiones, y han despilfarrado los dólares que reportó el sector petrolero en tiempos de altos precios del petróleo.

Ya basta de anuncios de planes que podrían verse en el mediano y largo plazo. Estamos en un momento que requiere aplomarse frente la realidad y ver su crudeza sin idealismos ni utopías que alimentan el alma pero que no satisfacen las necesidades materiales de la población venezolana. Cada cosa en su lugar.

La realidad económica de finales del año 2015, exige una modificación en el patrón de la política económica. Deben ser cambios amplios para una economía tan compleja como la nuestra, que ha manifestado su comportamiento en los últimos años a través del termómetro principal de la economía que es la inflación, la más alta del planeta tierra, que según las fuentes oficiales se ubicó en el 2014 en 63,4%, y que en el 2015 cerrará cerca del 100%, expresando la existencia de una crisis profunda en términos generales, pero que en el sector alimento es mayor.

Tiene que actuarse con rapidez, nada de políticas graduales ni tentativas, nada de planes futuros, es un cambio económico radical, que no tiene que ver con ideologías ni partidos políticos.

La idea básica de la reactivación económica es definir las estrategias que permitan instaurar un sistema productivo que funcione y permite llenar los anaqueles (inventario) en el corto plazo. No es seguir cometiendo los errores históricos que la vía expedita de importar todo porque se contaba con el capital petrolero, ahora la situación es difícil, pero hay que hacer algo antes que la situación empeore y llegue un colapso económico con consecuencias políticas y sociales.

No es encontrar una "tercera vía" ni un cuadre con los grandes importadores tradicionales que se esconden detrás de Fedecámaras, Consecomercio, Venanchamp y Fedenaga, que están detrás de la desestabilización económica. Hay que atender con mayor dedicación a los sectores alimentos, servicios y el comercio mayoristas y minorista, allí se está perdiendo la batalla. Ciertamente, los que se equivoquen y actúan al margen de la ley deben ser sancionados, sin embargo, lejos de cerrar hay que estimular la apertura de miles de nuevos comercios.

Es probable que se presenten conflictos entre lo instaurado, los negocios especulativos y acaparamiento productos de la escasez de dólares, por eso hay que radicalizar más las acciones de fiscalización gubernamental. Se busca un salto cuántico en la economía, un salto hacia adelante en la producción nacional.

Lo fundamental es evitar que ocurra un caos financiero y la hiperinflación que los sectores de la derecha nacional andan buscando. Es por ello, que hay que poner fin a las condiciones subyacentes que alimentan la alta tasa de inflación actual y conduzca a la estabilidad de los precios.

Con ingresos petroleros cayendo (US$ 35/barril), un gasto público en crecimiento que estimula la inversión pública y social, el empleo público y el consumo familiar y estatal, se proponen las siguientes estrategias para que el Estado avance en la revolución económica y productiva, con la finalidad de salir airoso en el corto y mediano plazo de la guerra económica. La política económica para la reactivación económica, debe centrarse en 7 estrategias:

1- La estabilización macroeconómica. Porque actualmente padecemos de una crisis macroeconómica que se caracteriza por una inflación alta y fuerte escasez. Diseñar estrategias para disminuir el déficit fiscal producto de la caída de los ingresos fiscales petroleros. Mejorar las políticas de recaudación del Seniat y disminuir los gastos suntuarios en la administración pública. Promover impuestos a los consumos suntarios y al lujo, donde los sectores ricos paguen más.

2- Política de liberación de precios. Esto requiere liberación de los controles de precios para estimular a los sectores productivos, debido a que se ha demostrado que no han dado resultados, son irrespetados abiertamente por todos los empresarios, algo demostrado por los altos niveles de la inflación que se acerca a los mayores niveles de la historia en Venezuela.

Nada podría ser peor que tener la inflación más alta del mundo. Hay que dejarse de tapujos políticos e ideológicos, la inflación afecta a todos por igual, indistintamente del color que se lleve en una gorra o franela.

La liberación de precios no significa que se vaya a desatar una ola especulativa en el país, sino lo que persigue es que se generen las condiciones de motivación al productor donde el precio de venta sea rentable para seguir produciendo siempre y cuando se respeten las leyes, en este caso la Ley de costos y precios justos.

En cuanto a esta Ley, habría que modificaría en el apartado que fija la ganancia en 30%, por una que establezca un margen de ganancia variable de acuerdo con el índice de inflación. En este caso, el margen de ganancia se debería fijar cada seis meses con base en el promedio móvil de la inflación anualizada de los últimos seis meses. Por ejemplo, si índice de inflación promedio de los últimos seis meses fue 50%, ese debería ser el monto fijado por medio de resolución del órgano competente.

Habría que mantener algunos subsidios en insumos y materia prima necesaria para sectores estratégicos vinculados a alimentos y bebidas. Después de liberar los precios es probable que se experimenten un salto significativo, pero sería por una vez, luego esto no se convertiría en una inflación alta continuada, sino más bien se entraría en el camino de la estabilidad de los precios.

3- La transferencia de sectores productivos gubernamentales ineficientes a las gobernaciones y alcaldías estratégicas para reactivar el aparato productivo, que significa cambiar la política de centralización gubernamental de sectores productivos no básicos de la economía y cuotas comerciales, promoviéndose la descentralización y la corresponsabilidad de los distintos niveles de gobierno.

4- La transferencia de empresas improductivas vía comodato a organizaciones productivas manejadas por trabajadores, consejos comunales, gerentes o empresas privadas que realmente quieren ponerlas a andar. No es privatizar, es "transferir" vía comodato en vez de "vender". Esto requiere que el gobierno haga público la cantidad de tierras, empresas, almacenes, silos, maquinarias y equipos improductivos y se los entregue vía comodato, a los que quieran ponerlos a producir, pero estableciéndoles lapsos de reactivación y metas de producción y suministro a corto y mediano plazo.

Evidentemente, estos sectores productivos deben ir acompañados de políticas de subsidios, financiamiento, de seguimiento, acompañamiento institucional y de simplificación de trámites administrativos para el otorgamiento de divisas preferenciales para el equipamiento, dotación de insumos y materia prima necesaria para la producción inmediata. Se insiste, no es otorgar divisas sin control ni para comprar mercancías para revender en el país, es para producir los bienes y servicios necesarios de la canasta alimentaria.

5- Modificar la política cambiaría. Caracterizada por un tipo de cambio fijo debe ser modificada por uno "dirigido mixto" con control de la demanda de divisas para sectores productivos estratégicos. En este caso el valor del dólar recibe la intervención del Banco Central de Venezuela sin mantener fijo el tipo de cambio en un nivel anunciado previamente, sino que para sectores productivos estratégicos se tendrá un monto variable dependiendo de la demanda de divisas. Este mecanismo sería más efectivo si se implementa un Presupuesto de divisas, que contemple un inventario de las divisas que demandan los sectores productivos estratégicos y una estimación de los ingresos de divisas a recibir por conceptos de exportaciones petroleras para el año 2016, única vía expedita para determinar los niveles de fijación del valor del dólar y la cantidad estimada a entregar mensualmente.

Para el caso del resto de los sectores económicos declarados como no estratégicos deberán irse un tipo de cambio flexible que dependerá de las divisas que inyectan a la economía las exportaciones de los sectores no petroleros. En este caso, se utilizaran las divisas para sectores no fundamentales de producción nacional y para los importadores de mercancías con fines comerciales para satisfacerlos mediante la modalidad del Sicad 2, que varía de acuerdo con la oferta y demanda de divisas de los particulares.

6- Modificar la política monetaria por una restrictiva, a través de la indización de las tasas de interés, incrementándola a niveles de la inflación estimada para el años 2016, con la finalidad de estimular el ahorro en bolívares y mantener el poder adquisitivo del Bolívar dentro del país. Lo importante es evitar que ocurra un caos financiero.

7- Mantener la política de inversión social, por medio de la red de asistencia social que tiene la revolución desde tiempos de Hugo Chávez, que ha proporcionado protección a los sectores más vulnerables de la sociedad, sin embargo, hay que seguir fortaleciendo el empleo productivo, el sistema de jubilaciones, de atención médica, formación para el empleo, gastos en obras públicas necesarias para mejorar la calidad de vida del venezolano.

8- Diseñar y ejecutar políticas que motiven el ahorro nacional, incluso que atraigan a inversionistas extranjeros, por medio de una serie de instrumentos financieros rentables alternativos al dólar, de corto y mediano plazo, ya sea en el mercado monetario, el bursátil y el mercado de bienes y servicios.

POLÍTICA DE ASIGNACIÓN FUTURA DE DIVISAS: PRESUPUESTO DE DIVISAS

El gran problema que ha afrontado los planificadores económicos de la revolución es el de las expectativas de devaluación futura, que entre otras cosas, ha sido generada por la expansión de los indicadores monetarios (base monetaria), la desinversión productiva de los sectores privados y la especulación cambiaria gracias a Dólar Today, que ha incidido directamente en la inflación interna (cerca de 100%), provocando el deterioro de la posición externa del país (la sobrevaluación de la moneda).

Es por ello, que la estrategia en materia de política económica en el corto plazo debe enfocarse en eliminar esas distorsiones del mercado cambiario, aplicando instrumentos que reduzcan las expectativas del tipo de cambio futuro y no comprometan a la nación como se hace con las emisiones de bonos de la deuda pública por organismo del Estado, incluyendo a Pdvsa.

Se propone aplicar un Presupuesto de divisas con el fin de generar un mercado cambiario a plazo (futuro) y una mejor distribución de las divisas. Consiste en planificar la demanda nacional de monedas extranjeras mes por mes para todos los sectores productivos gubernamentales y privados, para un mayor control de las necesidades reales y las fuentes de la economía.

El sentido es realizar intervenciones en la expectativa del valor futuro del tipo cambio que motiva la especulación actual en el mercado paralelo, con la finalidad de ir reduciéndola y sus efectos en la inflación. En este caso todos los empresarios y personas naturales (contribuyentes) que requieran dólares el próximo año (2016) deben informarle al Cencoex cuántos dólares requerirán mes por mes.

Esta medida debe complementarse con una POLÍTICA DE ASIGNACIÓN FUTURA DE DIVISAS por medio de un instrumento financiero que permita recoger liquidez monetaria previo a la entrega final y formal de las divisas estimadas. Consiste en que aquellos que paguen adelantado en bolívares (mínimo tres meses) los dólares que requieren, se les garantice la entrega de las divisas en la fecha futura que corresponda, al valor de mercado vigente (determinado por el dólar Cencoex, SIMADI u otro sistema que se defina) al momento de su pago por adelantado (tres meses antes).

Por esta vía, se podría disminuir la liquidez monetaria, se bajaría la presión en el mercado paralelo de divisas al disminuir la expectativa de la obtención de un dólar futuro a un mayor valor; se incentivaría el ahorro nacional por medio de un instrumento de buen rendimiento a corto plazo (parecido a una cuenta de ahorro a plazo fijo), respaldado en dólares (la mercancía que todos quieren), pero "intransferible", y con transacciones realizadas dentro del país. En términos generales, es vender dólares a la sociedad por adelantado pero a ser liquidados a futuro.

Con este tipo de instrumento, no se tendría la necesidad de emitir deudas internas o externas porque se estaría jugando con una parte del dinero futuro que reportará la industria petrolera de manera fija: los 2,3 mmbd exportables. Se tendría una verdadera planificación y control de la emisión de dólares que requiere realmente la economía, para ser destinada una gran parte para la reactivación económica.

Finalmente, el presupuesto de divisas persigue ir dejando la histórica y regresiva política de ir liquidando los dólares que reporta el petróleo a la nación, entendido como un patrimonio común de todos los venezolanos, para que los sectores empresariales los intercambien por bolívares que compran cada vez menos debido a la inflación, y destinen gran parte para sacarlos del país por la vía de fuga de capitales y otra parte para comprar mercancías de cualquier tipo o "chatarras" tecnológicas para revenderlas en el país.

Los dólares que reporta la industria petrolera deben destinarse para multiplicarlos dentro del país por la vía de la producción nacional, generar empleos y estimular el consumo de bienes nacionales. Para lo cual, deben ser planificados, asignados y utilizados para estimular los sectores productivos considerados estratégicos. La idea es no seguir cambiando los petrodólares por bolívares para ser destinados para estimular las importaciones de mercancías y bienes no dirigidas para reactivar la producción. Es por ello que hay que cuantificar cuantos dólares se requieren por la vía del presupuesto de divisas, planificar estratégicamente a que sectores se les van a liquidar con fines estrictamente productivo (importar bienes de capitales, intermedios u herramientas).

Sin embargo, para hacer esta política más eficiente, debe venir acompañada de las siguientes medidas:

  1. Exigirles al empresariado nacional la aplicación de estrategias para ir sustituyendo importaciones de bienes, servicios y tecnologías extranjeras, mediante la innovación e invención, con compromisos públicos y hechos concretos, medibles y palpables en el mediano plazo. Esto debe ser coordinado por el Ministerio del Poder Popular para la Industria y Comercio, así como el de Ciencias, Tecnologías e Innovación, y debe contar con la participación de los sectores de trabajadores organizados para involucrarlos en la motivación de ese proceso. Hacerles entender públicamente que las empresas y sus trabajadores deben estar en permanente transformación, para ayudar a solucionar los problemas estructurales de la economía rentista venezolana.

  2. Debe aplicarse un eficiente control posterior sobre del gasto en divisas de los beneficiarios (empresarios, viajeros, estudiantes, etc.).

  3. Debe aplicarse con mayor rigurosidad la penalización de los "traficadores" de divisas ilegales.

  4. Intensificar la lucha contra el contrabando en las aduanas (en los puertos y en los comercios.

  5. Exigirles a la Superintendencia de Costos y Precios Justos que todos las empresas y comercios declaren cada dos meses los precios de venta al por mayor y al detal de sus bienes y servicios.

  6. La Sundde debe tener mayor presencia en la calle con acciones de alto impacto contra la especulación y acaparamiento, dándoles duro tanto a grandes como a pequeñas empresas.

  7. Debe intensificarse una campaña nacional tipo "evasión cero" para que todos los consumidores le exijan la emisión de la factura en todos los comercios por sus bienes y servicios consumidos, debido a que es muy común la evasión de impuesto por esta vía. Esto tendría un alto impacto en el PIB en el corto plazo.

  8. Todas estas políticas deben ser altamente difundidas por los medios de comunicación.

POLÍTICA DE ESTÍMULO AL AHORRO NACIONAL

La tendencia al alza de la inflación, estimada que finalice por encima de 100% a finales de 2015, y el valor referencial del dólar en el mercado paralelo de más de cinco veces el valor oficial, podrían agudizar una futura "inestabilidad monetaria" que haría que las personas continúen acudiendo al mercado paralelo de divisas para respaldar sus bolívares en dólares, o al mercado de bienes (vehículos automotor nuevos y usados, equipos tecnológicos o electrodomésticos) e inmuebles (en un proceso de fortalecimiento de una burbuja inmobiliaria) que les eviten la pérdida del poder adquisitivo de sus ahorros en el corto y mediano plazo.

De esa forma las reservas internacionales siempre se verán amenazadas, incrementando el riesgo a la fuga de capitales a pesar del control cambiario. A finales del año 2012, las reservas internacional se ubicó en US$ 29.890 millones, para diciembre de 2013 cerca de US$ 22.000 millones, representando una caída del 22,89%, y a diciembre de 2015 se ubican cercano a los US$14.000 millones, una caída del 63% (Fuente: BCV).

En estos casos, las teorías económicas anglosajonas recomiendan ir devaluando la moneda a un ritmo que acompañe la inflación y a la tasa de interés (la activa promedia 15% anual y la de ahorro 12,5% anual), a fin de motivar el ahorro nacional y a los sectores financieros a fin de protegerlos ante una dinámica económica reversa que los afecte en el corto y mediano plazo. Extrañamente, desde hace varios años la banca privada eliminó las cuentas de ahorro y los depósitos a plazo fijo, una de las vías que tenía la sociedad para capitalizar su dinero.

Economistas opositores y del Gobierno plantean la devaluación. Argumentando, que de no hacerse, la sociedad seguirá buscando resguardar su dinero en el dólar, es decir, seguirá viéndose como la "mercancía predilecta" que se revaloriza en el tiempo, no obstante esto afectará las reservas internacionales. Evidentemente, que esta política seguirá alimentando ese círculo vicioso devaluación-inflación que debilita la estructura económica de nuestro país.

Ante ese panorama, lo ideal sería que el gobierno comenzara a diseñar y ejecutar políticas que motiven al ahorro nacional y las inversiones nacionales, incluso que atraigan a los inversionistas extranjeros, por medio de una serie de instrumentos financieros rentables alternativos al dólar de corto y mediano plazo, ya sea en el mercado monetario, en el bursátil y en el mercado de bienes y servicios.

Por ejemplo, se podría estimular la construcción masiva de viviendas por parte del gobierno y privados a créditos blandos, incentivos financieros a la producción de bienes agrícolas y algunas manufacturas de consumo masivo, y la construcción de viviendas con fines productivos agrícolas promocionando las "familias productivas" por medio de la Gran Misión Vivienda Venezuela, entre otros. Esto requiere de la creatividad de los asesores y de los que están al frente de las políticas públicas, o en sus efectos, de las instancias de decisión política.

ESTRATEGIAS MICROECONÓMICAS PARA LA REACTIVACIÓN ECONÓMICA

  1. Impulsar un Debate nacional de compromiso para la reactivación económica que vincule a todos los actores sociales relacionados con la producción de bienes y servicios (afectos y no afectos a la revolución), con la finalidad de realizar propuestas de reactivación de los distintos sectores productivos nacionales. La idea es mejorar las relaciones económicas entre el gobierno y los empresarios, basado en el compromiso de trabajar por el país y mostrar hechos concretos en el corto y mediano plazo.

  2. Reactivar el aparato productivo interno al menos para satisfacer la demanda de los bienes de primera necesidad, con políticas de nacionalización de la Cesta Básica Alimentaria. Por ejemplo, aplicar estrategias para fortalecer la cadena productiva de los componentes de los platos típicos venezolanos como el "Pabellón Criollo" (carne, arroz, caraotas), y así sucesivamente, hasta ir nacionalizando la producción de los bienes de las Canasta de Productos (400 artículos).

  3. Cambiar la estrategia de dedicarse sólo a asignar las divisas generadas por la renta petrolera al sector empresarial privado en el mediano y largo plazo sin exigirles nada a cambio, y por el contrario, exigirles una política de reversión y fortalecimiento del sector correspondiente para ir superando ese problema estructural de dependencia de tecnologías e insumos importados.

  4. Poner a producir al máximo y eficientemente las empresas productores de bienes y servicios en manos del gobierno.

  5. Redefinir la Gran Misión Vivienda Venezuela hacia la construcción masiva de viviendas productivas o fincas productivas conectadas a una Red Nacional de producción de bienes de primera necesidad. Debería entregársele las tierras de manera complementaria a quienes las hagan producir: campesinos, empresarios, empresas mixtas de producción, comunidades organizadas, entre otros.

  6. Garantizar la ampliación de las industrias abastecedoras de bienes y servicios técnicos, de insumos intermedios, tecnológicos, de financiamiento, mano de obra calificada y financiamiento interno y/o externo.

  7. Promover la creación y el fortalecimiento de organizaciones empresariales y artesanales en los distintos sectores productivos, por medio del trabajo en red; el desarrollo de fusiones o agrupaciones de empresas similares de un determinando sector; la estandarización de la producción con la finalidad de mejorar colectivamente la calidad y diseño de sus productos; diseñar sistemas de fijación de precios; y llevar a cabo una estrategia productiva para la exportación.

  8. Intercambiar información, ideas y experiencias productivas por sectores con el fin de darse apoyo mutuo y emprender acciones mancomunadas.

  9. Impulsar la creación de la industria de construcción de maquinarias y equipos.

  10. Reactivar la industria básica y petroquímica nacional para ponerla en función del resto de sectores productivos.

  11. Impulsar la creación de un complejo farmacéutico-biotecnológico.

  12. Diseñar estrategias paras fortalecer e reimpulsar las instituciones bancarias y microfinancieras públicas y privadas, y crear aquellas que hagan falta para estimular los sectores de las pequeñas empresas y artesanales.

  13. Diseñar políticas de estímulo al ahorro nacional y de servicios financieros para el empresariado y comerciantes

  14. Fomentar la creación de grupos de consulta o asesorías profesionales para asistir a la población y formarlos para la creación de empresas en los distintos sectores productivos.

  15. Crear una comisión que conjuntamente con la Asamblea Nacional, revise y estudie el marco legal y regulativo para el fomento, protección y financiamiento de nuevas empresas a nivel nacional.

  16. Impulsar la creación de una red de Fondos de Asistencias para las Pymes en los diferentes sectores productivos, centralizadas en un Fondo Nacional de Desarrollo para las Pymes, destinado al apoyo gubernamental de las empresas más vulnerables por los embates de la economía actual, con el fin de identificar aquellas que realmente requieren financiamientos con base en los grupos productivos ubicadas en las comunidades más necesitadas; diseñar estrategias para su escogencia; proveer de recursos para asistencia técnica; capacitación en habilidades empresariales; y asistencia en la creación y fortalecimiento de redes de trabajo.

  17. Fomentar el desarrollo permanente de ferias o mercados de productos de empresas y artesanos en las distintas regiones del país

  18. Coordinar con las universidades nacionales y privadas estrategias de inserción de sus egresados en el aparato productivo nacional, mediante el otorgamiento de becas y financiamiento para el fomento de nuevas empresas productivas y artesanales por parte del estudiantado.

  19. Impulsar la creación de centros de investigación para los distintos sectores productivos.

  20. Instalar una comisión de resolución de conflictos entre partes interesadas en los diferentes sectores productivos estratégicos.

  21. Fomentar la creación de Consejos Nacionales de productores de bienes y servicios de primera necesidad, por sectores productivos agrícolas, ganaderos, manufactureros y comerciales, para diagnosticar, elaborar propuestas, planificar políticas públicas, financiar y ejecutar proyectos comunes, a fin de atender sus necesidades colectivas.

Estos Consejos deben ser amplios, que incorporen la mayor cantidad de empresarios, cooperativas y comerciantes de toda la cadena productiva y distributiva por bienes y servicios, delimitados por rubros de la canasta básica alimentaria, tanto gubernamental como privados, sin considerar vinculaciones políticas. Deben incluir desde empresarios del sector informal, hasta grandes empresas para ir construyendo una verdadera red de productores de maquinarias y equipos, bienes intermediarios y finales por sectores estratégicos.

Son Consejos que se reunirán quincenalmente entre los representantes por sectores; cada mes con el Vicepresidente de la República; y cada dos meses con el Presidente de la República para evaluar avances y metas.

  1. Relanzar el Banco del Pueblo y el de la Mujer, para atender las necesidades de las trabajadoras pobres del sector informal (autoempleadas), que trabajan en casa o vende en las calles, con la finalidad de mejorar sus condiciones de trabajo. El relanzamiento debe incluir, en un primer momento, un proceso de organización gremial-comercial mediante la conformación de asociaciones de base (comunal, parroquial, municipal y estadal) acompañadas por el gobierno revolucionario. En una segunda fase, debe permitírseles la autonomía organizacional, funcional, administrativa y política, para que se conforme mediante elección por la base, en Asociación Nacional legítima y reconocida por el gobierno y el resto de los actores nacionales.

  2. Identificar aquellos sectores productivos que requieran una política de protección inmediata y apoyo gubernamental para generar un proceso de recuperación.

  3. Reimpulsar un programa de estímulo a la pequeña y mediana industria, creando compromisos y obligaciones mutuas entre el empresariado, el gobierno y la sociedad organizada.

  4. Con la finalidad de beneficiar a la familia venezolana, impulsar un Plan Nacional de Registro de Propiedad dinámico y sensible a las necesidades de la población.

  5. La Escuela de Planificación Pública debe impulsar un Programa Nacional de Formación de pequeños y medianos empresarios productivos, dirigidos a jóvenes emprendedores, que sean propensos a desarrollar el autoempleo, y a aquellos empresarios en situación de riesgo productivo, para orientarlos y acompañarlos en el relanzamiento de sus empresas. El programa debe venir acompañado con planes de financiamiento desde la banca pública o privada.

  6. La política agraria tiene que ir aparejada de una política de créditos públicos y privados con tasas preferenciales. En un primer momento habría que subsidiar algunos sectores estratégicos.

  7. Fortalecer la red de distribución MERCAL y PDVAL para distribuir esa producción de bienes agrícolas, con los controles correspondientes.

  8. Si se mantiene el Control de Cambio, debe aplicarse mayores controles para que no siga ocurriendo la corrupción dentro del sistema, que son las mismas fallas que ocurrieron con el RECADI aplicado por el gobierno de Lusinchi, y que por eso fue acusado su gobierno de corrupción.

MESA DE COMPROMISO PARA LA REACTIVACIÓN ECONÓMICA

El autor de este escrito varias veces ha insistió que como condición necesaria para desarrollar el aparato productivo nacional es fundamental el reencuentro de todos los venezolanos.

Aún seguimos teniendo la oportunidad histórica de encontrarnos, para conocernos, para comprender los males y fortalezas de nuestra economía, que en la actualidad no está estructurada para superar los principales males que aquejan a nuestra sociedad: la inflación, la falta de producción nacional de bienes y servicios, inestabilidad del empleo, inseguridad, falta de vivienda, la poca industrialización, y otros elementos que permitan decir que seguimos siendo dependientes económicamente del exterior. Todos los aportes desde los distintos sectores de la sociedad deben girar en torno a cómo superar estas fallas de la economía rentista venezolana.

La experiencia y madurez alcanzada por gran parte del pueblo venezolano en materia de debates relevantes para la sociedad, se hizo manifiesta cuando el presidente Hugo Chávez llamó al Proceso Constituyente para la Elaboración del Segundo Plan Socialista de Desarrollo de la Nación 2013-2019, luego que quedara reelecto en las elecciones presidenciales del 07 de octubre de 2012. En esa oportunidad el pueblo organizado, tanto revolucionario como no partidarios de la Revolución Bolivariana, asumieron el llamado presidencial y participaron masivamente en los debates y discusiones durante los días 10 de noviembre y 17 de diciembre de 2012.

Entre las organizaciones sociales que presentaron más propuestas se encuentran los Consejos Comunales, seguidos de las Comunas. Gracias a esos debates el Programa de la Patria, hoy Ley Orgánica de la Nación, tiene un alto grado de legitimidad que supone el compromiso de ejecución y apoyo por todos los actores de la sociedad.

Al 21 de diciembre se contabilizaron un universo total de 10.251 propuestas-proyectos. Uno de los Objetivos Históricos que recibió mayor cantidad de propuestas (3.123) fue la número II: "Continuar construyendo el Socialismo Bolivariano del siglo XXI, en Venezuela, como alternativa al sistema destructivo y salvaje del capitalismo, y con ello asegurar la "mayor suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad, para nuestro pueblo", dándole prioridad a la construcción de una sociedad igualitaria y justa (Objetivo Nacional 2.2) con 1.538 Propuestas –Proyectos.

También, el 26 de febrero del 2014, el presidente Nicolás Maduro le tomó la palabra al empresario opositor Lorenzo Mendoza, presidente del Grupo de empresas Polar, para convocar a un diálogo nacional, franco, sobre ese tema, con el fin de crear una Comisión de Paz en el Área Económica que forma parte de la Conferencia Nacional de la Paz. A ese llamado presidencial asistieron más de 600 empresarios de varios sectores y gremios empresariales importantes del país con la finalidad de "Equilibrar y fortalecer nuestra economía, producir, estimular la producción en Venezuela". De esa reunión se conformaron cinco mesas de trabajo en las siguientes áreas: Industria, Comercio, Salud, Infraestructura y Seguridad. Cada una de estas mesas estuvo encabezada por los ministros del área, un representante del Ministerio para el Trabajo y del Ministerio de Interior, Justicia y Paz, y técnicos del Centro Nacional de Comercio Exterior (Cencoex).

En esas reuniones participaron por el Ejecutivo Nacional: el ingeniero Rafael Ramírez, que es el Ministro del Poder Popular para el Petróleo, Presidente de Pdvsa y Vicepresidente del Área Económica a la vez; la abogada Andreina Tarazón, la Superintendente de Costos y Precios Justos; y el M/G Herbert García Plaza, el jefe del Órgano Superior para la Economía, entre otros funcionarios vinculados con las decisiones de la política económica nacional.

Fue un dialogo necesario y oportuno, sin embargo debía haber ayudado para conocer realmente la situación política y económica de las diversas clases sociales que hacen vida en el país, pero así no hizo. Todo giró en cuanto a las necesidades de dólares para los sectores productivos participantes. En esa oportunidad el autor insistía que este dialogo debía "superar la participación de los partidos, de representantes de gremios, de sectores empresariales, de entes gubernamentales." Que allí no podía quedarse ese diálogo e ir más allá.

Llegamos a diciembre de 2015, pasada las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre, y la revolución recibe una fuerte derrota que la hace perder el control del Poder Legislativo Nacional. Ahora las leyes revolucionarias, de avanzada social y comunal, desarrolladas a lo largo del gobierno del Comandante Hugo Chávez Frías se ponen a la expensas de la contrarrevolución. De seguro las modificaran e impondrán el modelo que ellos pregonaron: el neoliberalismo.

No obstante, en el marco de esa derrota electoral, el autor propone relanzar el diálogo nacional para reactivar el aparato productivo como se planteaba en marzo de 2014, por medio de un artículo titulado "Ideas para el dialogo nacional sobre el tema económico. Superando la guerra económica", para nuevamente encontrarnos con el fin de comprender los males y fortalezas de nuestra economía actual.

De manera insistente, se considera que nuestra economía no está estructurada para superar los principales males que aquejan a nuestra sociedad: la inflación, la falta de producción nacional de bienes y servicios, inestabilidad del empleo, inseguridad, falta de vivienda, la poca industrialización, y otros elementos que permitan decir que seguimos siendo dependientes económicamente del exterior.

Esa consulta debía ampliarse y darse directamente con el pueblo, con los sectores productivos de base, que no ha tenido esa oportunidad histórica de encontrarse con el gobierno, con las comunidades, gremios, universidades, instituciones del Estado, con los Poderes Públicos, con pequeños y medianos empresarios, en fin con todos los actores de la sociedad venezolana. De allí deben surgir las directrices, un saldo organizativo por sectores productivos y posibles soluciones a sus principales problemas. Las negociaciones gubernamentales entre el gobierno y los grupos de intereses históricamente han fracasado en ese intento. Es el fortalecimiento de la relación pueblo, gobierno y empresarios de donde saldrán las soluciones. De esos encuentros podría dar pie al resurgimiento de nuevas formas de organización que superen a los gremios tradicionales. Veamos a continuación a que nos referimos.

RECOMENDACIONES DE IMAGEN Y PROMOCIÓN DEL PRESIDENTE

- Dejar los discursos largos.

- Aparecer en público cuando vaya a inaugurar obras, en eventos protocolares de efemérides o concentraciones políticas. Recortar el tiempo de su programa "Contacto con Maduro".

- Lanzar a la calle a los Ministros, vice ministros y presidentes de compañías productivas estatales, gobernadores, alcaldes, diputados, concejales. Exigirles que vayan a las empresas productoras. Hacer actividades difusivas dentro de la agroindustria, los centrales, silos, y el sector ganadero para garantizar que la producción no se desvíe y sea un éxito.

- Impulsar una campaña fuerte contra los comercios que no expiden facturas. Todos a emitir su factura y dejar de evadir el pago de IVA y otros impuestos municipales.


 



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Andrés Giussepe

Doctor en Gerencia, Especialista en Política y Comercio Petrolero Internacional y Economista de la Universidad Central de Venezuela. Secretario Nacional del Movimiento Profesionales de Venezuela.

 agiussepe@gmail.com

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