Pasado, presente y futuro

La paz severa

A los ataques propiciados por la derecha enemiga de la Revolución Bolivariana, el gobierno del presidente Nicolás Maduro ha optado por combatirlos, entre otros recursos, con la paz.

Eso está bien. Pero esa paz se ve mellada por la golpista prensa amarillista en conjunción con las miserables campañas difundidas a través de las redes sociales, las cuales causan perturbación en los venezolanos, oprimiéndolos ante una terrible sensación de zozobra, angustia, fatalismo, desesperación, miedo, etcétera.

Producto de ello toda la atención ha estado sobre cómo combatir estos gigantescos problemas, y por ende, se han agudizado otros, a saber: la delincuencia, la corrupción descarada y "antiparabólica" por parte de algunos "funcionarios" públicos, la desidia hospitalaria, la mala infraestructura vial, la deficiente prestación del servicio público, entre otros.

Pero indiferentemente de quienes los causen, deben resolverse con mayor celeridad. La gente en la calle lo que quiere es "…que el Gobierno ponga mano dura". Todo el mundo hace en nuestro país lo que le viene en gana, empezando, sin ningún sentimiento xenofóbico, por algunos inmigrantes.

De veras queremos vivir en paz. Pero también queremos que paguen por todo esto los culpables, sean quienes sean. Como diría Simón Bolívar, queremos que se "encadene la opresión, la anarquía y la culpa".

Todos los recursos son finitos. En nuestro caso, el respaldo al Gobierno Bolivariano por parte del pueblo es uno de ellos. Pero poco a poco, si no se ven respuestas rápidas, eficientes y efectivas, esas reservas se agotarán.

Se acerca un nuevo proceso electoral sumamente importante para la continuación de nuestra Revolución. Creo que están en riesgo cuantiosos logros consumados a través de esta larga lucha, gracias a la mala gerencia de algunos "revolucionarios".

Aún tenemos chance de corregir lo que haya que corregir; apliquemos aquella estrategia diseñada por nuestro Comte. Hugo Chávez: la tres "R", y revisemos, rectifiquemos y reimpulsemos todo nuestro aparato revolucionario y lograremos salir de este atolladero.

Aunque yo agregaría una cuarta "R": Renovación. Creo que es necesario renovar algunas figuras de este proceso. Una revolución debe ser permanente, por ello es necesario que se actualice constantemente.

Quiero un Gobierno como aquel que soñó El Libertador: "…que haga reinar la inocencia, la humanidad y la paz. Un Gobierno que haga triunfar, bajo el imperio de las leyes inexorables, la igualdad y la libertad".

hectorabache@gmail.com



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Héctor Abache

Escritor. Trabajador socio-comunitario.

 hectorabache@gmail.com

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