Premisas ecosocialistas para construir la paz

En estas líneas, partimos de la urgencia que existe por mantener la vida del planeta como fundamento de la preservación de la vida humana; con lo cual, si un planteamiento emergente, holístico e integral, como lo es el ecosocialismo, resulta necesario para las posibilidades de la vida humana, con mayor razón es indispensable para tener, siquiera, la oportunidad tempo-histórica de socializar las interacciones y deliberaciones necesarias para la paz: constituye, pues, el eco-socialismo, una plataforma antes de, necesaria para la construcción de paz y convivencia duradera y sustentable.

El 22 de Abril se celebra otro aniversario (42) de la creación por la Naciones Unidas del Día Internacional de la Tierra. Transita esta fecha, ante la exigencia que el Presidente Maduro le ha requerido a los ambientalistas-ecosocialistas venezolanos: avanzar hacia una organización superiorpara darle viabilidad a ese 5to Objetivo Histórico de la Ley Plan Patria como lo es: Contribuir con la Preservación de la Vida en el Planeta y la Salvación de la Especie Humana. Para ello se propone, confeccionar un Congreso Constituyente de Ecosocialistas y Conservacionistas el próximo mes de mayo.

Entendemos, que el espacio por conformar, deberá ser una amplia plataforma para el debate, el aprendizaje, la alfabetización ecológica y el despliegue, con creces, de un centenar de acciones ecológica-ambientales, las cuales, además de defender, proteger y no ceder, a las conquistas sociales que el proceso revolucionario ha devenido; puedan encauzar las verdaderas políticas ecológicas-ambientales focalizadas en la autentica unidad nacional, como una de las máximas exigencias que el pueblo venezolano reclama, para alcanzar la paz estratégica y permanente.

Lo ecológico-ambiental a nivel planetario, continental, regional y local; posiblemente es hoy día, el tema que nos presenta, el mayor numero de complejidades y exige tratarlo con una visión profundamente transdisciplinaria. Todos los saberes se encuentran con una gran cantidad de componentes y lo emergente, que en sus dinámicas se derivan.

El solo hecho de tener en cuenta: 35% de los recursos naturales del planeta tierra se han dilapidado; la demanda o huella ecológica de la población supera mas del 50% de la biocapacidad de la biosfera; 15 de 24 ecosistemas han perdido su biodiversidad; mas de 400 espacios muertos se evidencian en los océanos; millones de especies de animales se han extinguido y los cambios climáticos, han incidido en distintos e irreversibles desajustes en todos los sistemas bio-geoquimicos del planeta. Todo ello y otras motivaciones con-sustanciadas, nos EXIGEN urgentemente ocuparnos por emprender, toda una serie de acciones estratégicas, las cuales reduzcan o mitiguen los distintos niveles de vulnerabilidad que acosan a la aparente normalidad ambiental en que vivimos. De entender y reconocerse, que socio-ecológica-ambientalmente, nuestra propia vida se hace mas inviable en el planeta tierra; obligatoria y permanentemente debemos y tenemos que plantearnos, la construcción de otro tipo de civilización, distinta a la que estamos conviviendo.

La preocupación ecológico-ambiental tiene y plantea diferentes motivaciones y reúne seguidores de distintas procedencias ideológicas. Esto por muy simple y atractivo que sea, se ha visto como una debilidad y a su vez como una fortaleza. Se percibe que en ciertos espacios de lucha ambiental se pueden agrupar un buen numero de seguidores, con características muy heterogéneas. Pero que desde dicho prisma ideológico, se niegan ha entender que el problema ecológico-ambiental, su naturaleza y fondo, es crear y consolidar un nuevo modelo societario-civilizatorio frente a los sistemas capitalistas impuestos en todo el planeta tierra.

En la construcción de una nueva sociedad necesaria, no debemos tener temor, en asumir los cambios que han de devenir. Algunos, se dan con una visión radical, por cuanto estamos cuestionando: la ideología consumista, superficial y banal; los pseudos valores culturales; las caducas propuestas educativas; sus modos de producción y reproducción de la vida; su paradigma científico-técnico y las tantas razones epistémicas e ideológicas que saltan y entran en conflicto. No se logra entender que no se trata de aliviar las tensiones socio-ambientales dejadas por el capitalismo, ni mucho menos reubicar o re-orientar el mal uso de las ciencias y de las técnicas. Se trata también, de erradicar la pretensión de mantener el discurso y la práctica fundado en el paradigma del dominio de la naturaleza y las fantasías ideológicas del progreso y crecimiento que nos han impuesto. En definitiva se trata: de aperturar espacios, vinculaciones y socializaciones emergentes hacia la configuración de una filosofía de la naturaleza de orientación ecológica-ambiental, e insertar al hombre como parte integral de ella.

Afirmamos y como se percibió, en la masiva manifestación que se dio en la ciudad de Caracas, el 29 de marzo, en repudio a los actos eco-terroristas; los intereses que se expresan en el devenir ecológico-ambiental son diferenciados, heterogéneos y se alinean con el horizonte ecosocialista. Los pacifistas y el movimiento por la vida; los ambientalistas diversos; las ecofeninistas; los jóvenes y viejos ambientalistas; los grupos indigenistas y campesinos; agroecólogos; comuneros; artesanos; artistas; antitransgénicos; las organizaciones con variadas expresiones culturales; afrodescedientes; vegetarianos; los de sexo-diversos; investigadores; los Hare Krishna; entre otros que el 29/03 se hicieron presentes. Son grupos, que por décadas y desde sus especificidades, no sólo han venido defendiendo sus parcelas ambientales, también propugnan por el dialogo civilizatorio y sus nuevas acciones hacia un desarrollo sustentable.

Lo ecológico-ambiental venezolano, exige la búsqueda de una plataforma de convergencia, que agrupe la diversidad de iniciativas y ensayos que tenemos y debemos dar por la gravedad de los problemas planetarios que confronta la humanidad entera. Es por ello que valoramos la acertada propuesta del Presidente Maduro en crear un Organo Superior Ambientalista. Además, nuestras condiciones sociales-ambientales nacionales, nos justifican las siguientes premisas para avanzar en la edificación del Ecosocialismo. Se detallan algunas:

1) Lo social-ambiental, históricamente ha coevolucionado en relación con su propia dinámica y su ubicación espacio-tiempo. Por ello, el ser humano interacciona e interrelacionara siempre con sus factores ambientales, ambas relaciones debemos abordarlas simultáneamente. No separadamente.

2) Prioritariamente, el ecosocialismo tiene que ver con la pobreza, exclusión, el deterioro y la justicia ambiental. Calidad del aire, agua y alimentos son exigencias prioritarias por asumir. Cualquier variable ambiental por deteriorarse, empeorará los otros problemas sociales. Es decir hoy día, lo eco-social esta subordinado, mas que en cualquier otra época, a nuestra propia historicidad, de allí lo determinante de nuestras acciones y omisiones, por la preservación ecológica.

3) La naturaleza de cualquier política ambiental es integrar diferentes temas, áreas del conocimiento y particularidades que emergen de la dinámica social, priorizando lo ecológico-ambiental frente a cualquier capricho ideológico-económico-transcultural. Esto supone mirar con cuidado la premisa, muy de moda hoy, según lo cual los recursos naturales son un patrimonio común de la humanidad, de los que se deriva: cualquiera que los necesitare, los deberá tomarlos, desde luego después de haber agotado los propios.

4) El ecosocialismo propugna nuevas relaciones sociales y económicas de producción, bien alejadas del designio acumulativo-especulativo que el capitalismo ha impuesto.

5) El ecosocialismo plantea nuevas relaciones e interacciones con la naturaleza, prioriza los valores intrínsecos frente a los valores de uso y cambio.

6) Los medios de producción del ecosocialismo se fundan, en las eco-tecnologías como preservadoras de los recursos naturales y ahorradoras de energía.

7) La productividad de las eco-tecnologías estarían conformando las rutas de transición hacia la sustentabilidad, fundada en los equilibrios energéticos.

8) En el ecosocialismo, la ecología va de la mano de la economía y viceversa. La naturaleza es una condición fundamental de nuestra propia vida, y más que ello, es la vida misma: cuando esta resignificación integre nuestra cognitividad humana, entonces trascenderemos el peso de lo moderno. A saber, ante la presencia de la inflación legislativa dirigida a la protección ambiental, se observa una relación inversamente proporcional en la calidad misma de esta.

9) La nueva economía debe basarse en una rearticulación entre la cultura y la naturaleza, es decir, la capacidad creativa del ser humano, en la productividad cultural asociada a la productividad ecológica del planeta y de cada uno de los ecosistemas.

10) El ecosocialismo y su andar, permitiría ir decantando las falsas propuestas y acciones que se desprenden en entender la naturaleza de la crisis y los caminos por superarla.

11) Por la variada agenda ambiental planetaria, continental, regional y local, el ecosocialismo nos permitiría optar por una opción intelectual y política para posesionarse en los temas de la actualidad y consenso.

12) Las premisas anteriores son sustratos de los nuevos conocimientos orientadores, para incidir en los cambios de curriculums, pensus y procesos de formación, que las universidades nacionales y todo el sistema educativo nacional esta demandando.

13) El ecosocialismo nos ayudaría a trazar una hoja de ruta, en comprender las luchas puntuales en diferentes niveles de acción y en ellas encontrar, los diferentes aprendizajes necesarios para potenciarlos.

14) El ecosocialismo y su visión integradora, contribuiría en acelerar las distintas articulaciones con otros países latinoamericanos. En particular por la escasez mundial de los recursos naturales. Máxime si vivimos en la única socio-bioregión del mundo, la cual lideriza distintas eco-bases materiales como: el agua; la biodiversidad; el recurso aire, los fósiles y minerales restantes. Recursos que constituyen nuestra soberanía y DEMANDAN se manejen con una racionalidad ambiental acorde a sus propias capacidades.

15) El ecososialismo generará las condiciones para restablecer la esperanza de vida, anunciándonos un mejor porvenir, tendiendo a mejorar las condiciones del buen vivir o el vivir despierto entre los tantos cambios, que tenemos que asumir por la construcción del propio ecosocialismo.

Las premisas anteriormente esbozadas y otras a incorporar, pasan por entender que también se tramitan, algunas iniciativas hacia la consecución de la paz estratégica que estamos demandando urgentemente para nuestro país. La construcción de la paz es integral, holística como también, lo es la del ecosocialismo. Implica que en cada uno de nosotros, el darle cabida a una serie de acciones individuales, familiares, locales y comunales, orientadas a tomar conciencia de nuestras responsabilidades, actitudes y compromisos, que cada uno de nosotros asumimos, frente lo ecológico-ambiental en cada espacio que potencialmente nos desenvolvemos. Mas todavía: sin una vinculación correcta con nuestro ambiente, la cual se hace ostensible en el millar de arboles que han sido sacrificados en beneficio de las acciones #la salida ya y del sostenimiento de las guarimbas para articular la calle, no sera posible instaurar procesos de socialización que partan del mutuo respeto ciudadano, cívico y solidario con la naturaleza humana del otro con nosotros.



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Miguel Angel Nuñez

Director del Instituto Universitario Latinoamericano de Agroecologia " Paulo Freire" Venezuela

 ipiat2000@yahoo.es      @17MiguelAngel

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