Venezuela: Amamos a Gandhi y a Martin Luther King, pero a la Verdad liberadora la amamos mucho más

El Reverendo Dr. Martin Luther King Jr. se encuentra una vez más en los titulares internacionales, también aquí en Venezuela. Recientemente, el 30 de enero de 2005 en el Foro Social Mundial celebrado en Porto Alegre, Brasil, el Presidente Venezolano Hugo Chávez Frías elogió a los Estados Unidos de América como “un país de héroes, soñadores y luchadores, el pueblo de Martin Luther King,... “.

Pero ¿quien era King realmente y de qué se trató su filosofía política y social? ¿Qué podemos aprender de él para nuestras luchas revolucionarias? ¿Será que King formó parte de una especie de “teología de liberación” mezclada con no-violencia Gandista y con un toque de desobediencia civil? ¿Todavía es válida tal política liberadora hoy día, en la época del globofascismo avanzando, con los ataques agresivos estadounidenses contra Venezuela y América Latina?

Para aquellos en Venezuela e incluso en los EE.UU. mismos, que saben muy poco sobre Martin Luther King Jr. (15.01.1929 - 04.04.1968), sobre su vida y su lucha política, resumiremos en lo siguiente de manera crítica algunos datos biográficos en cuanto a sus esfuerzos políticos liberadores.

En los años 60, durante la época de las manifestaciones anti-imperialistas contra la Guerra de Vietnam y contra la discriminación social, el racismo y el apartheid en los EE.UU. y a escala mundial, King era un icono internacional, adorado por muchos liberales, demócratas y revolucionarios alrededor del planeta.

Por cierto, King tiene su justo lugar dentro de las luchas de liberación históricas en los EE.UU. y lo honramos por todas sus contribuciones humanistas y amantes de la paz hacia un futuro feliz para la humanidad. Como sacerdote Cristiano intentó de parar al homo homini lupus norteamericano con el calor humano, con oraciones benévolas e incluso arrodillándose ante los amos, señores todopoderosos y perros de la guerra yanqui. Hizo sus mejores esfuerzos y estamos seguros que era lo máximo que pudo hacer. King terminaba con una época de liberación no-violenta e introdujo la era de la auto-defensa emancipadora moderna.

Sin embargo, el hecho de que King no estudiaba ni estaba en condiciones de estudiar profundo y científicamente la economía política global, la filosofía revolucionaria, la revolución mundial permanente, las luchas de clase, el capitalismo, el colonialismo y el imperialismo, no significa que nosotros tenemos que hacer lo mismo, cometer los mismos errores fatales y de esta manera deslumbrarnos con acciones diarias pacifistas y reformistas y vendarnos con cosmovisiones idealistas y osificadas y con verdades absolutas.

En el caso de King, la realidad histórica concreta capitalista ha confirmado una vez más que el experimento noble, humano y político del Gandhismo simplemente no tiene futuro revolucionario ante la globalización moderna, ni en Venezuela, ni en la India y mucho menos en los EE.UU. mismos.

King nació en Atlanta, Georgia y sus padres eran Alberta Williams King y Martin Luther King Sr., de profesión sacerdote. Con 15 años de edad estudiaba en el Colegio Morehouse, donde se graduó de bachiller en sociología en 1948. Luego estudiaba en el Seminario Teológico Crozer de Chester, Pennsylvania, donde se familiarizó con la filosofía no-violenta de Gandhi; allí obtuvo el título de bachiller en Divinidad en 1951. En la Universidad de Boston estudiaba Teología Sistemática y obtuvo su Ph.D. en 1955.

Desde 1955, su verdadera lucha política contra la segregación Apartheidista en los EE.UU. comenzó con el famoso boicot de los buses de Montgomery, cuando King y otros sacerdotes fundaron la Conferencia del Liderazgo de los Cristianos del Sur (SCLC), que organizaba protestas a favor de los derechos civiles a través de todo el Sur de los EE.UU.

Cuando lo atacaban, el Estado estadounidense no lo defendió, al contrario, a pesar de sus protestas Gandhistas no-violentas, King recibió numerosas amenazas violentas por parte de grupos derechistas, radicales y terroristas. De hecho, una vez bombardearon su propia casa. En 1960, cuando nacieron los movimientos estudiantiles internacionales radicales, King mismo participó en manifestaciones estudiantiles no-violentas pacíficas de tipo “sit-in”. En octubre de 1960 lo arrestaron y lo condenaron a prisión. Después de unas protestas a nivel nacional finalmente intervino el entonces candidato presidencial John F. Kennedy y King fue puesto en libertad.

El 28 de agosto de 1963 se organizó una gigantesca “Marcha hacia Washington D.C. en Defensa del Empleo y la Libertad” y en el Memorial Lincoln, King dio su famoso discurso “Tengo un Sueño” que fue trasmitido a través de la televisión; lo acompañaban unos 250.000 Norteamericanos negros y blancos.

La burguesía comenzó a tomar cuenta de su liderazgo carismático y trató de pararlo mediante la fama internacional, así que en 1963, en el semanario “Time” le dieron el título de “Hombre del Año” y en 1964 le fue otorgado el Premio Nóbel de la Paz. Por cierto, eso no fueron precisamente “honores” de la clase obrera para una práxis revolucionaria y una teoría emancipatoria.

Sin embargo, al mismo tiempo el gobierno estadounidense pasó el “Civil Rights Act” (Ley de los Derechos Civiles) de 1964, que al menos sobre el papel reconoció los derechos civiles de la población afro-americana; esto no fue suficiente para parar muchos de ellos, que se volvieron impacientes con los métodos de la resistencia no-violenta de King y pronto después armaron escándalos en Watts y Harlem.

Después de la marcha de Selma, Alabama, donde King trataba de parar la violencia estadounidense arrodillándose y orando, apareció en el horizonte revolucionario otra estrella popular, su propio opuesto, Malcolm X y el movimiento del “Poder Negro”, y los “negros” urbanos empezaron de favorecer al nacionalismo Negro en vez del pacifismo Gandista de King. A esta tendencia la trataremos en otro comentario separado.

El sueño noble y pasivo de King terminó igual al de su maestro Gandhi, no comprendió lo que Georges Sorel afirmó categóricamente en cuanto a la violencia global, generada por el sistema capitalista imperialista: Nosotros no inventábamos la violencia o el “terrorismo”; por orden social y del Estado nacimos en violencia, vivimos en violencia y moriremos en violencia, salvo si en auto-defensa global y con todos los medios necesarios logramos erradicar completamente el orden mundial violento a través de la práxis y teoría revolucionaria militante.

El 3 de abril de 1968 en Memphis, Tennessee, King se dirigió a una reunión de trabajadores de salud urbana en huelga y así dio su último discurso: “Fui a la cima de la montaña”.

El próximo día, mientras miraba una última vez a la realidad terrorista norteamericana desde el balcón de su motel, fue asesinado a tiros. El 8 de junio de 1968 un tal James Earl Ray, fue arrestado en Londres, Inglaterra y poco después condenado a 99 años de prisión. De esta manera terminó el experimento de la resistencia pasiva Gandista en la “Gran Sociedad”.

Breves Reflexiones sobre la Filosofía Social Religiosa de King

Estudiando los acontecimientos políticos y los discursos y escritos de King en los EE.UU. durante los años 60, Venezuela se va a dar cuenta que hoy estamos en una situación similar a la de los marginados, los Afro-Americanos, no sólo del siglo pasado, sino incluso más de hoy. Viviendo junto con los “Latinos” y otros parías del “Tercer Mundo” en los EE.UU., son explotados, dominados y discriminados sin piedad y además masacrados como carne de cañón en las guerras mundiales de Bush.

Según King, en la auto-defensa política no-violenta, la cual también la experimentábamos aquí en Caracas el 11 de abril de 2002 y después, existe un elemento dinámico lo cual llamó “fuerza del alma”; Wilhelm Reich lo llamaría el Orgon, la energía vital. Para todos nosotros aquí en Venezuela, King ha generado ciertas preguntas revolucionarias:

¿De qué manera nosotros, como pueblo amante de la paz que somos, podemos caracterizar la alternativa revolucionaria entre la invasión y el terrorismo yanqui y la no-violencia democrática Bolivariana de nuestra lucha por la libertad y la emancipación?

¿Qué pronosticaron Gandhi y King adonde llevará la resistencia social violenta? Mirando atrás, a través de las décadas pasadas y mirando a la situación mundial actual y al futuro fascista Orweliano ¿fueron pronosticadores confiables?

Además ¿el Gandhismo será capaz de funcionar dentro de una sociedad de clases, como son los EE.UU., sin libertad de opinión y de prensa? ¿Funcionaría aquí dentro del contexto local, nacional e internacional del Control Mental, la guerra de las ideas y las campañas de desinformación?

En su filosofía social King adoptó la esencia religiosa del sufrimiento del “Satyagraha” de Gandhi, especialmente en lo siguiente:

“Con la aplicación del Satyagraha en sus fases tempranas descubrí, que la búsqueda de la Verdad no se puede imponer al enemigo por medio de la violencia, sino que hay que destetarlo de sus errores a través de la paciencia y la simpatía. Lo que para uno parece la verdad, para otro puede ser el error. Paciencia significa auto-sufrimiento. Entonces la doctrina llegó a significar defensa de la Verdad, no a través de la imposición del sufrimiento al enemigo, sino a uno mismo.

El Satyagraha y sus retoños, la no-cooperación y la resistencia civil, son nada más que nombres nuevos para la ley del sufrimiento”.
(Véase: )

De hecho, la filosofía de Gandhi y de King prohíbe totalmente la posibilidad de tumbar al tirano estadounidense mediante la fuerza revolucionaria. Tenemos que convertir a la pandilla de Bush mediante el diálogo, la reconciliación, las conversaciones de paz y las oraciones:

“El movimiento de la no-cooperación no-violenta no tiene nada en común con las luchas históricas de liberación Occidentales. No se basa en la fuerza brutal o en el odio y su meta no es destruir al tirano. Es un movimiento de auto-purificación. Por lo tanto busca convertir al tirano... “ (ibid.).

King llamó esto la “fuerza del alma”, el “poder de la no-violencia”. Es cierto que el Poder Ciudadano Bolivariano puede aprender mucho del Gandhismo, sobre todo de lo que no deberíamos hacer o pensar en nuestras luchas revolucionarias contra el globofascismo terrorista violento.

Aquí en Venezuela y América Latina amamos a Gandhi y amamos a Martin Luther King, pero a la Verdad liberadora la amamos mucho más.

(Para más información, véase los siguientes libros de Martin Luther King Jr.: Stride Toward Freedom: The Montgomery Story (1958); Why We Can’t Wait (1964); Where Do We Go from Here: Chaos or Community? (1967).
)


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Franz J.T. Lee


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