Elecciones parlamentarias: No hay mal que por bien no venga, Viraje táctico.

Fortaleza ante la adversidad, pero...

Independientemente del no discutido triunfo del PSUV en las parlamentarias, debe analizarse dialécticamente sobre el objetivo no logrado que nos habíamos impuesto: Un mínimo de 110 diputados.  No debemos hacer de la reflexión un mecanismo fútil en busca de particulares para cargarles la culpa, sino aplicar metodológicamente el materialismo histórico y dialectico: Ubicar objetivamente los errores cometidos que son muchos, entre ellos las malas gestiones regionales y municipales que han incidido negativamente en los comicios del pasado 26 de septiembre: la gran cantidad de hechos de corrupción, omisiones y negligencia en el ejercicio de la función pública;  abuso de poder, pésimas y perversas gestiones de algunos personeros ubicados en el alto gobierno; utilización de las leyes como armas políticas para “neutralizar” adversarios; maliciosas decisiones judiciales basadas en exigencias de individualidades “poderosas”; la utilización de la mentira, la adulancia y la sumisión como mecanismos para obtener cargos y otras prebendas, todo ello causándole un grave daño a la excelente gestión en materia social y de grandes obras de infraestructura que lleva a cabo el presidente Hugo Chávez a través del Ejecutivo Nacional. 

En cuanto a la organización política, se decretó la creación de un partido (PSUV) porque se querían ver “caras nuevas” entre muchas otras “extravagancias” que se han dado al calor del proceso, cuando se “desmontó” la victoriosa maquinaria del MVR, la intención era el secreto a voces de acabar con los “históricos de izquierda” que ocupaban cargos de dirección política y que, de acuerdo a los oportunistas del momento, debían desaparecer del acontecer público para darle paso a las “nuevas caras” pudiéndose afirmar luego de estos años, que casi logran el objetivo oculto que era destruir a los auténticos revolucionarios, pero favorablemente para el país no ha sido así, sólo lograron y es un daño bastante fuerte, que no tengamos un partido estructurado, organizado, formado políticamente; pero estamos a tiempo para CONSTRUIR EL PARTIDO, es una de las tareas imperativas en esta etapa. 

Cada Región debe hacer el análisis de su caso en particular y luego vincularlo con el acontecer nacional, hacer las respectivas críticas constructivas y reflexiones necesarias, plantear los correctivos pertinentes, estudiarlos y establecer su eficacia y posibles resultados, ya que sólo así lograremos continuar avanzando en el camino de la construcción del Socialismo.  Es simple la tarea, es utilizar aquellas famosas 3 R que mencionó el presidente Chávez y por cierto nadie aplicó efectivamente,  sólo quedó en la retórica: REVISAR, RECTIFICAR Y REIMPULSAR. Ojalá que ahora se pueda dar, por el bien de la patria y la revolución.   

Estamos a tiempo de DAR EL VIRAJE TÁCTICO que nos permita reimpulsar las directrices en función de superar los errores, activar a hombres y mujeres comprometidos para que asuman la dirección verdaderamente revolucionaria del partido, que pueda llevarse a cabo la formación sociopolítica de la militancia y sea el PARTIDO QUIEN EJERZA LOS MECANISMOS DE CONTROL, de supervisión sobre las gestiones municipales y regionales, con poder para imponer los correctivos necesarios ante posibles hechos irregulares o desviaciones. 

Esto sólo por nombrar algunos de los elementos a considerar en los análisis, porque si algo le sobra a nuestro proceso revolucionario son enemigos, externos e internos, que buscan acabarlo porque quieren imponer nuevamente sus intereses como grupúsculo burgués apátrida. Y planteo que no hay mal que por bien no venga, porque este momento histórico nos da la oportunidad de revisar lo actuado hasta el presente para tomar las previsiones del  futuro en la defensa y continuidad del GOBIERNO BOLIVARIANO que es garantía para implementar los VERDADEROS CAMBIOS REVOLUCIONARIOS que indefectiblemente deben ejecutarse para la CONSTRUCCIÓN DE LA PATRIA SOCIALISTA.    

Ernesto Che Guevara, imagen eterna de la juventud revolucionaria del mundo, expresó acertadamente que: “Si no existe la organización, las ideas, después del primer momento de impulso, van perdiendo eficacia”.  

Fuente: Discurso en el segundo aniversario de la integración de las organizaciones juveniles revolucionarias, 20 de octubre de 1962. 

*Abogada

Ex Defensora del Pueblo de Miranda.

mirandina@cantv.net



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Judith Hernández B.*

Abogada, ex Defensora del Pueblo del Estado Miranda

 mirandina2@gmail.com

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