Venezolanos en la frontera Chile-Perú

En la actualidad existen considerables situaciones y cambios a nivel mundial, donde se destaca la alta movilidad de grupos humanos en calidad de migrantes, desplazados y refugiados, estos eventos se han convertido en fuentes de gran valor para la transformación de las sociedades emisoras y receptoras de migrantes, dando lugar a nuevas composiciones sociales de las poblaciones de partida, tránsito o acogida, obligando en la mayoría de los casos a tomar decisiones y ajustar sus políticas públicas para enfrentar este fenómeno, que genera tanto desafíos como oportunidades. (Migraciones en el orden hegemónico contemporáneo del sistema Mundo-Moderno, 199).

Para el 2021 los migrantes que han salido de la República Bolivariana de Venezuela suman la cantidad de 5 millones de personas, de esos unos 4 millones se han ubicado en países de América Latina y el Caribe, según datos de ACNUR.

El doctor Jonathan Palatz en su artículo, "Impactos de la diáspora venezolana en el desarrollo de patrones de gobernanza migratoria en Latinoamérica", apunta, "Dada la rápida evolución de dicho éxodo y lo innovador de la experiencia en la mayoría de los casos para una región acostumbrada a ser emisora de migrantes, los países han tenido que responder a los múltiples desafíos generados con el establecimiento intempestivo de políticas públicas y legislaciones, tanto de apertura como de bloqueo a la migración, creando espacios de diálogo regional y vínculos de cooperación con órganos del sistema multilateral que antes del catalizador de la migración venezolana no existían". También advierte "el flujo migratorio venezolano empujó a los Estados latinoamericanos a construir de manera acelerada mecanismos de manejo migratorio no previstos", en nuestro caso, hablaremos de Chile y Perú, ya que, estos dos países son los protagonistas de los sucesos que ocurren hoy día en sus fronteras, donde varias decenas de venezolanos se encuentran atrapados sin que se vislumbre una solución a corto plazo.

Chile hasta donde se puede percibir es un país bastante bien organizado, sobre todo en la interconexión digital de todos sus organismos gubernamentales, tiene sus reglas propias y una de ellas es estar legalizado para poder trabajar, los trabajos de carácter informal son tasados con salarios bajos, y al ser Chile un país de alto costo estos ingresos no alcanzan, la situación para el migrante ilegal es difícil y en muchos de los casos, estos ciudadanos sienten al poco tiempo de llegar, la necesidad de regresar.

En Chile existen aproximadamente 500.000 venezolanos, varias decenas de ellos han decidido regresar a Venezuela, en la frontera entre Chile y Perú han quedado en el limbo, los peruanos no les permiten la entrada, alegando que no tienen una salida formal de Chile, estos migrantes al no haber entrado legalmente, no poseen pasaportes con sellos de entrada, y los chilenos no pueden sellar los pasaportes en la salida, si la entrada no fue formalizada, así el Perú también evita la entrada informal por sus fronteras, además de impedir la posibilidad de que, estos ciudadanos se queden en el camino en su trayecto a Ecuador.

Una de las soluciones que se vislumbra es la de hacer un corredor humanitario, pero esto no es a corto plazo, dicha medida debe ser coordinada simultáneamente por varios países, como son Chile, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela.

La problemática es crítica en la frontera, tanto Chile como Perú han movilizado personal militar adicional para resguardar sus fronteras, en el sitio hay hombres y mujeres, pero también hay gente de la tercera edad y niños, las condiciones son precarias y no se ven soluciones a corto plazo.

Esta situación ha dado origen a un escenario de tensión entre Chile y Perú, en el departamento peruano de Tacna y la provincia chilena de Arica, se estima que la cantidad de personas alcanzan unos 270, fundamentalmente venezolanos, pero también se tienen haitianos, y colombianos, entre otros, estos están varados, sin alimentos, agua y asistencia sanitaria.

Las Naciones Unidas, a través de su portavoz, Stéphane Dujarric hizo un llamado al diálogo a ambos países y afirmó que la dignidad de los migrantes debe ser respetada, igualmente el canciller venezolano Yvan Gil expresó, que se debe respetar y garantizar los derechos humanos de todos ciudadanos que se encuentran en la frontera.

Para el 2023, en Perú viven cerca de 920.000 venezolanos, mientras que en Chile unos 530.000, para enfrentar estas cantidades de migrantes, Chile desde el 2018 concede una visa de Responsabilidad Democrática, la cual debe tramitarse en Venezuela, entre el 2015 y 2017 el Estado chileno concedió más de 120.000 permisos de residencia, entre permanencias definitivas y visas temporales a venezolanos, los cuales habían ingresado al país como turistas, debido a esto Chile en abril del 2018 lanzó un Proceso de Regulación Extraordinaria, junto a un nuevo esquema de visas para venezolanos. Por su parte, Perú dicto en enero del 2017, una normativa específica, para otorgar 213 mecanismos de control y gestión de la movilidad, Permiso Temporal de Permanencia (PTP) para las personas de nacionalidad venezolana que hubieran ingresado al país antes de febrero del 2017, el Permiso Temporal de Permanencia en trámite capacita al ciudadano venezolano a ejercer actividades generadoras de renta, de manera subordinada o independiente, por un plazo de 60 días calendario, renovables hasta que obtengan el carné del Permiso Temporal de Permanencia; vencido el mismo se puede tramitar la Residencia Permanente (Palatz, 203).

Estos mecanismos o facilidades se han ido endureciendo con el tiempo, en Chile los trámites son cada vez más lentos, las visas de turismo prácticamente no se otorgan y en Perú donde se podía ingresar con la cédula de identidad, ahora es requisito fundamental poseer un pasaporte.

La mayoría de los estudios sobre migración, parten del hecho de la movilización de personas, es el insumo o fuente principal, y desde allí en adelante parten los análisis, se trazan clasificaciones de tipos de gobernanzas, estrategias en las políticas públicas, nacen las nuevas definiciones, se dan criterios, se hacen estadísticas y se describe el fenómeno migratorio en tiempo presente.

Sin embargo, es importante y diría también que justo, visualizar algunas de las causas de la migración venezolana, en este sentido cabe preguntarse si aquella ola de propaganda del fallido grupo de Lima, aupando la salida de un presidente constitucionalmente elegido, no tiene su cuota de responsabilidad en el caso y si buena parte de esa culpa no recae también sobre todos aquellos que aprobaron imponer sanciones a la República Bolivariana de Venezuela.

Recuerden ustedes como se televisaba la salida y caminata del pueblo. En ese momento en Colombia los entrevistaban durante el camino, conocidos personajes de la farándula y periodistas de trayectoria (hoy día todos viven en Miami), hacían entrevistas y promocionaban la salida de Venezuela, todo el que salía caminando era un héroe, los mandatarios de este grupo de Lima, nacido para envenenar el proyecto venezolano, declaraban y glorificaban la salida de una buena parte del pueblo, en ese momento las fronteras no fueron resguardadas con efectivos militares para impedir el ingreso, se comunicaba que con solo la cédula de identidad podías viajar, te esperaba una nación mejor y diferente, si tenías pasaporte vencido no importaba, te lo aceptaban hasta con dos años de vencimiento, se utilizó el hecho de que gran parte de la población opositora estaba psicológicamente aturdida por las incuestionables derrotas electorales sufridas, y que bajo esa condición verían como oportunidad cualquier cosa que se les ofreciera como solución.

La realidad era, que se quería conformar una matriz de opinión de un estado fallido en Venezuela, con miras a una invasión norteamericana, como ya ha sido confirmado por los mismos voceros de ese país, como Mike Ponpeo en su libro Never Give An Inch, quien confiesa que EE. UU. trabajó en la tesis de invadir Venezuela con la ayuda de la oposición venezolana, representada en el hoy olvidado Juan Guaidó.

También algunos países miembros del grupo de Lima pensaron en colaborar con el plan, como fue el caso de Macri, quien, por documentos filtrados de la dirección general de inteligencia de las Fuerzas Armadas Argentinas, y según información del diario Uchile internacional del 14 de febrero del 2022, este se comprometió a enviar militares de su país, bajo las órdenes de oficiales estadounidenses, además el diario El Ciudadano de Chile. com escribió, que el expresidente Piñera involucraría a las Fuerzas Armadas chilenas en el plan de Macri, dicha agresión sería encubierta con el argumento de una supuesta ayuda humanitaria.

Además, podemos afirmar que estimular la migración en la RBV fue un éxito temporal para los países del grupo de Lima, que en la actualidad se ven sobrepasados por el éxodo de las personas y son muchos los conflictos internos que provocan estos movilizados, si bien un componente de estos extranjeros contribuye al progreso de esos países, otro no lo hace y la capacidad de regularlos es ardua.

Esperemos que el gobierno venezolano, independientemente de las razones, contribuya activamente en la solución del problema, y que estos compatriotas en la frontera entre Chile y Perú puedan llegar felizmente a su destino.



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