La pobreza escondida: el secreto 'sucio' de Estados Unidos

Luego de recibir una invitación de la Universidad de Michigan, Estados Unidos, para presentar mis dos libros, “El Código Chávez” y “Bush vs. Chávez: La Guerra de Washington Contra Venezuela”, me vine al imperio (aún con mucha resistencia) para intentar estimular un dialogo sobre las malas aventuras de Washington y lo último que ha ocurrido en Venezuela. Había muchísimo interés en la transformación económica, política y social en el vecino del sur, y bastante cinicísmo sobre las pruebas que presenté demonstrando sin duda que una vez más, Estados Unidos esta interviniendo y violando los derechos de un país y un pueblo soberano.

Después del evento en la prestigiosa Universidad de Michigan en el pueblo de Ann Arbor, me trasladaron hasta la ciudad de Detroit – lugar del famoso movimiento de “Motown” (música de ritmo y alma de los afro-americanos) y antiguo sede de la Ford y la General Motors – para reunirme con congresistas locales, activistas y grupos sociales, y para realizar dos presentaciones en la Universidad Wayne State y la Iglesia Central, la última patrocinada por un grupo de Abogados progresistas y la organización “Welfare Rights” (un grupo que aboga por el derecho a los servicios sociales para los pobres).

Nunca había estado antes en Detroit, y aunque fisicamente no estaba haciendo el frío típico de esta época (traje el sol tropical de Venezuela), las calles vacías en hora pico, las casas y edificios abandonados y la falta de comercio hacia parecer esta vieja capital de la industria estadounidense una ciudad de fantasmas. Detroit es la ciudad más pobre de los Estados Unidos. Más de 31.4 por ciento de sus residentes viven bajo la extrema pobreza, desempleados y sin servicios sociales, y muchos de ellos sin vivienda. Y casí la mitad de los habitantes de Detroit – 47.8 por ciento – viven en pobreza. Desde el año 2000, decenas de miles de personas han perdido sus trabajos en esta región debido a la cierre de las grandes industrias y empresas automoviles. Durante la última década, más de un millon de residentes se fueron de Detroit por falta de trabajo y la prospectiva de una vida digna.

Una de cada tres personas en Detroit es pobre y una mayoría de ellos viven en refugios auspiciados por iglesias y organizaciones sociales, y en algunos casos por el gobierno municipal. Aquí es típica que una familia vive en un carro o bajo un puente, hasta que llegue ese frío invernal que mantiene la ciudad en temperaturas bajo cero durante meses y tienen que buscar un lugar más caliente. Lo irónico – o mejor dicho, lo inhumano – es que se ve por todas partes cientos de casas y viviendas totalmente vacías. Claro, aquí en el mundo capitalista, si no puedes pagar tu “sueño Americano”, el estado te quita la casa. Hay cientos de miles de personas que no tienen agua, porque la empresa suministradora corta el servicio si no se puede pagar la cuenta, y el estado no hace nada para garantizar el acceso al agua de sus residentes. Familias, niños, niñas, ancianos y ancianas viven en Detroit sin agua en sus casas (si tiene la suerte de una vivienda) y sin la capital para comprar agua de beber. Viviendo bajo esta miseria, algunos ven a la cárcel como una “mejor opción” de vida porque por lo menos el estado te da refugio, comida, agua y un lugar caliente donde dormir.

Aja, y hay algo muy importante sobre Detroit: Este seno de la pobreza estadounidense es 82% afro-americano. No debe sorprender a nadie que la pobreza en Estados Unidos esta principalmente concentrada en los sectores afro-americanos y hispanos. Este sigue siendo un país racialmente dividido y segregado, donde los blancos ganan mejor, viven mejor y son mejor vistos por el sistema.

Hablando sobre las misiones sociales en la Venezuela Bolivariana, la creación de cooperativas, los consejos comunales y los esfuerzos del gobierno de Hugo Chávez de erradicar la pobreza como máxima prioridad, los residentes de Detroit aplaudieron y lloraron. Aquí saben que el capitalismo es un model fracasado – no les hacen falta una lección de Marx porque la vida se los ha enseñado esa cruel realidad. En un acto, donde algunos participantes hablaban sobre la situación de vivienda, yo comenté que como era possible que haya tanta gente sin vivienda cuando se ven las casas y apartamentos vacíos por toda la ciudad. “¿Acaso que no viviste antes en Nueva York?”, me preguntaron, “tu sabes que es la realidad en este país.” Claro, yo dije, claro que me acuerdo, lo que pasa es que ahora vivo en Venezuela, donde también hay una crisis de vivienda, pero no porque hay casas vacías, sino porque no hay suficientes hogares dignas para la ciudadanía. En Venezuela, el estado esta construyendo casas para asegurar que todos tengan un refugio decente, no esta quitando sus casas porque no pueden pagar sus créditos. Esa es la gran diferencia entre el capitalismo salvaje que promueve Washington, y un modelo más socialista-humanista, como se esta desarrollando la revolución bolivariana en Venezuela.

Casí todos y todas que participaron en los eventos en Detroit se quedaron fascinados y enamorados del proceso de transformación hacia un nuevo socialismo en Venezuela, y por supuesto encantados con el líder, Presidente Hugo Chávez. Durante la charla que dí en la Universidad Wayne State, un señor miembro del Consejo de Asuntos Mundiales de Detroit, comentó que lo que yo decía y lo que esta pasando en Venezuela es un “punto de vista”, tanto como lo que promueve Washington es otro “punto de vista.” Le respondí que la pobreza no es un “punto de vista”, es una realidad causada por el sistema explotador del capitalismo, una realidad que en este mismo país rico de los Estados Unidos, esta muy presente, aunque escondido.

evagolinger@hotmail.com


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Eva Golinger


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