El virus DONALD 20

Una pandemia es una enfermedad epidémica, por lo general infecciosa, que se extiende a muchos países y ataca a numerosos humanos a lo largo de un área geográficamente extensa de una localidad o región. Pero no todas las pandemias son producto de una enfermedad infecciosa y contagiosa, hay otras que por su gravedad son más peligrosas que aquellas. La más reciente y de larga duración tiene su origen en el norte del planeta, específicamente en EEUU, en este caso el vector de transmisión responsable es un agente infeccioso muy conocido por sus características. Es un organismo rubicundo, de color rojo, con sobrepeso, patán, insensible a los problemas humanos, autoritario, cruel, ignorante, petulante, utiliza un peluquín para disimular la calvicie senil, por muchos años contagió a las jóvenes aprovechando su condición de empresario de concursos de belleza, mentiroso, racista, entre tantos defectos, que por su maldad y peligro se convirtió en virus o agente patógeno.

Los especialistas detectaron que dicho virus actúa desde hace tres años por todo el planeta, especialmente en Suramérica, Asia, Europa y África. Se presume que los lugares donde se hallan los brotes principales están en 1.000 bases militares regadas por el mundo. Estos constituyen puntos de contagio de la violencia universal. Además, este virus se torna más peligroso cuando muta y se trasforma en otro que viene actuando desde hace más de 40 años y que los expertos en epidemia lo identifican con las letras OTAN. Los centros de infección están en el Reino Unido y Francia, los cuales transmiten la enfermedad desde 200 centros militares de contagios, formando parte de una red global que mantiene alterada la salud pública y mental de la zona.

La OMS, organización internacional preocupada por la salud pública del planeta y cuya función primordial es alcanzar para todos los pueblos un máximo de salud, está alarmada por la serie de mutaciones del virus, el cual se transforma cada cuatro años y a veces permanece durante ocho años causando graves desgracias.

El penúltimo virus, la más reciente mutación se llamó Obama N. La N, dicen los infectólogos que se debió al premio nobel de la paz que extrañamente le fue entregado a este virus de color. A pesar de que este continuó con la misma peligrosidad que los de color blanco. Los médicos epidemiólogos, asesores de la OMS, acordaron denominar la última nutación con las siglas DONALD 20. Es el virus que pasó, sin explicación alguna, del color oscuro al color rojo. El número 20 fue un acuerdo de todos los médicos, porque según estudio existe la posible amenaza que continúe devastando el planeta si es reelegido en el 2020, en caso no de encontrar la vacuna adecuada para contrarrestar su efecto.

Los médicos infectólogos y epidemiólogo han centrado sus estudios para intentar resolver el enigma de los traslados de los focos de infección. Estos están situados en diversas partes del planeta, por ejemplo, en Libia, en el norte de África; en Irak en el suroeste de Asia; en Afganistán, en el Asia central; en Siria, en la costa oriental mediterránea y en otros lugares donde se conoce de la acción devastadora del virus DONALD 20. Los instruidos en el tema de las pandemias aseguran que este virus ataca donde existe un material negro, oleaginoso, algo denso, que algunos llaman petróleo. Es tal la peligrosidad de este virus que su acción ha producido más de un millón de muertos, numerosos heridos y hogares asolados. Los microbiólogos, especialista en virología están consiente que la actuación del DONALD 20, no es más que el repunte de la infección generada por Obama N, una variante fenotípica de la cepa Bush, que se viene propagando desde hace años.

Muchos infectólogos, microbiólogos y epidemiólogos que llevan años trabajando el tema están de acuerdo que el DONALD 20 es descendiente de una única célula o que proviene de una determinada muestra particular, la que usualmente se propaga vegetativamente debido al interés en la conservación de sus cualidades definitorias. Es por eso que actualmente se discute si tal virus es natural o producto de un laboratorio. La mayoría coinciden que se ha desarrollado por vía vegetativa desde el principio del siglo XX, ya que conserva sus cualidades definitorias.

Esto se corrobora porque DONALD 20, a pesar de provenir de una cepa donde se desarrolló el virus de color oscuro, el Obama N, ha conservado sus cualidades definitorias. Es decir, el virus DONALD 20, no ha perdido su dependencia del crudo para sobrevivir, lo infecta en cualquier lugar del planeta. Se tiene prueba que una parte de la cepa que lo originó se trasladó a sur América y ha puesto en peligro la estabilidad de un país llamado Venezuela. Ciertamente, todavía no lo ha atacado directamente, pero está rodeando la parte más sensible para debilitarlo, ante el temor que construya un equipo protector que le sirva de agente inmunológico que lo salvaguarde y así evitar la destrucción de tan valiosos mineral. Sin embargo, a pesar del escudo protector se sienten los ataques progresivos de DONALD 20, el agente patógeno, con el fin de debilitar las defensas de Venezuela.

DONALD 20 no disimula su condición racista, ataca a los árabes, a los chinos, a los latinos, a los afroamericanos y a toda persona que no tenga las características de los blancos anglosajones, similar a la animadversión que Hitler tenía contra los no arios.

Análogo a cualquier virus que ataca con dolores del cuerpo, malestar general, fiebre, pérdida del olfato y el gusto, diarrea, tos, entre otros síntomas, DONALD 20 también se manifiesta con otras formas de atacar. Acomete contra países como Irán, China, Rusia, Venezuela, Nicaragua, Cuba y otros, no con el uso de las armas de fuego directamente, sino que busca debilitar sus sistemas inmunológicos con armas no convencionales, como bloqueos económicos, sanciones económicas y financieras, confiscación de cuentas en bancos de EEUU y en la UE, robo de activos situados en sus territorios, en fin,numerosas formas de emponzoñar las economías de otros países con la finalidad de debilitarlos. Tales formas de infección generan numerosas dificultades a la población, que debido a tales némesis se ven imposibilitados de cubrir sus necesidades primordiales.

Ciertamente, el mundo está convulsionado por la aparición de DONALD 20, pero por fortuna se observan elementos que permite a los expertos predecir el fin de estos males. Se pronostica que en noviembre hay posibilidad de acabar con este virus que tanto daño le ha hecho al planeta.

A pesar de que todos los habitantes del globo aspiran la desaparición de la epidemia, surgen brotes racistas en EEUU tanto en la policía como en pequeños grupos. Lo de la policía ya es común el trato criminal que les da a los hombres y mujeres de color. Recién un chico de 17 años de edad infectado con el virus DONALD 20, armado con un fusil, arremetió contra varios manifestantes causándole la muerte a dos de ellos. Es el virus del odio, trasformado en pandemia que contagia a los chicos y chicas, quienes de alguna manera deberán ser inmunizados para evitar desgracias futuras y arrepentimientos que no conducen a nada.

DONALD 20 es un virus que contagió a millones de personas, que ataca de manera inmisericorde, que tiene diferentes armas para embestir, es peligroso y es perentorio que desaparezca del panorama político universal antes que sea tarde. Es bueno recordar una frase de Albert Camus, el autor de "La peste": "Lo peor de la peste no es que mata a los cuerpos, sino que desnuda las almas y ese espectáculo es horroroso". Lee que algo queda.



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Enoc Sánchez


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