¡Son los medios de comunicación, compadre!

¡Estamos menospreciando el Primer Poder que existe!

¡Si el pueblo no tiene el control mediático, no podrá hacer revolución!

No hay duda de que la mayor capacidad de dominación que tiene la clase dominante a nivel mundial, está basada en la posesión y el control del capital industrial y financiero, de las tecnologías, de las materias primas, de las armas y del Poder Comunicacional. En resumen, el Poder Económico, el Poder Militar y el Poder Mediático.

Pero sin duda, el mayor poder que existe a nivel mundial es el Poder Mediático, pues éste se encuentra en capacidad de formar y manipular la opinión pública y quien domina la opinión pública, domina el mundo.

Pero el Poder Mediático, lejos de ser aprovechado convenientemente para beneficiar a la mayoría oprimida y equilibrar los otros dos poderes, la élite dominante a nivel mundial se ha adueñado de él y lo ha convertido en un instrumento casi exclusivamente dedicado al entretenimiento y la distracción del ser humano, con el cual manipula las mentes de las grandes mayorías alrededor del mundo, logrando de esta manera someternos fácilmente y dominarnos totalmente.

De esta forma, la élite mundial se ha apoderado de la opinión de la mayoría de la sociedad, imponiendo modas, costumbres y modelos de consumo y pareciera que lo único planteado correctamente es lo que dicen ellos, "la única verdad es su verdad". Con ese Poder Mediático, han podido además secuestrar todos los organismos internacionales como, ONU, OTAN, FMI, BM, OMC, OEA, gobiernos, ONGs, e instituciones a nivel mundial, etc. Esto explica que el 99% de la población del planeta esté sometida y dominada por un escaso 1% que constituye la oligarquía mundial.

"Nos han convertido en simples consumistas, derrochadores, que tenemos la banalidad como fin último, la mediocridad como bandera y un egoísmo que nos empuja a la aniquilación entre iguales, presos del odio y encadenados por artilugios disfrazados de necesidades."

La opinión pública es uno de los aspectos más importantes y trascendentales en la actualidad. Es la postura que la mayor parte de una sociedad o comunidad tiene o puede tener sobre determinado evento, comportamiento o situación, e influye en la realidad política y social de todo un país, ya que al ser masiva ejerce enorme influencia en el desarrollo de los hechos sociales y las decisiones políticas de los gobernantes o sectores poderosos.

Posee la mayor importancia ante cualquier gobierno. Pone y quita gobiernos. Su voz es escuchada, esperada y obedecida por todos los gobiernos en el mundo. Los tiranos le temen, los demócratas la respetan, el colectivo la defiende.

La opinión pública siempre ha existido. Sin embargo, en la actualidad es más determinante que nunca antes, por su carácter masivo, el cual se ha incrementado con el surgimiento de Internet, los celulares y las redes sociales, que tienden a generar un efecto contagioso, que hace que eventos, hechos o formas de opinar y formar consciencia solidaria se difundan rápidamente y sean captados por muchas personas, incluso por quienes no tienen demasiado compromiso político.

No hay una única forma de expresar la opinión pública. Existen muchas. En la actualidad, si bien es muy común el desarrollo de acciones como marchas y protestas en contra o a favor de tal o cual decisión o medida, la mayor parte de la población demuestra su opinión en el ámbito doméstico, en el laboral, y en espacios de sociabilidad informal. En realidad, es un porcentaje relativamente pequeño de la población el que sale a las calles a expresar su opinión, que es parte de la opinión pública. Comúnmente suele hacerlo en espacios como las mencionadas redes sociales.

La opinión que tienen la mayoría de los ciudadanos sobre lo que sea, es muy poderosa, pues su aceptación o su rechazo encumbra o derrumba al objeto o intención que se señala. Su poder es definitivo para la supervivencia o desaparición de una intención o de un proyecto. Todo gobernante le teme a su sanción. Esa es la razón por la cual los que no la satisfacen, acuden a la mentira y al engaño para disfrazarla. Un gobierno siempre manifiesta que es amigo de los pobres, que desea el respeto de los derechos humanos, que defiende la justicia, que protege la educación, que busca el desarrollo del pueblo, que procura la igualdad y la paz entre todos, que ataca la corrupción, etc. No importa que sea la dictadura más feroz, ni que sea muy evidente su desacato a los derechos humanos y a la libertad. Cualquier ofrecimiento es válido para conquistar la opinión de las mayorías, si es bien recibido por el pueblo.

Evidentemente la forma más efectiva de manifestar la opinión pública es con el uso de los diferentes medios de comunicación e información, razón por la cual, éstos deberían estar siempre en las manos del pueblo organizado y ser administrados con base en una rigurosa ética, que solamente la comunidad puede vigilar.

No puede existir una democracia si los medios de comunicación no son administrados democráticamente, por el pueblo organizado. No puede existir democracia si la clase dominante tiene el control de los medios de comunicación e información. En estas condiciones, la democracia es una entelequia.

Por esta razón, quienes detentan el poder, procuran manipular la opinión pública, para lo cual acuden al uso de los Medios de Comunicación e Información disponibles a su alcance. Por tal motivo, es una obligación del pueblo, organizarse, controlar y dirigir los Medios Públicos, en un principio y posteriormente tomar el control total. Es la única manera de lograr que el gobierno se entere de sus inquietudes, deseos, necesidades, así como poder denunciar las irregularidades cometidas por sus gobernantes. Por carecer el pueblo de dicho control, es que impera la impunidad, la corrupción, la ineficiencia, influyentismo, el engaño, el nepotismo, el despilfarro, el amiguismo, el burocratismo, etc., pues no cuenta con canales adecuados para denunciar las irregularidades que continuamente se suceden en todas las instituciones y a todos los niveles.

La historia nos demuestra que es relativamente fácil manipular la opinión pública. Los factores de poder dedican ingentes recursos del pueblo al estudio y manejo de la opinión, pues saben lo útil que les resulta. Para ello se valen de los medios de difusión masiva, como radio, televisión, prensa escrita, redes sociales, bots, actos culturales, pancartas, etc. Utilizan grandes empresas de publicidad y encuestadoras, destinan grandes recursos para estudiar las características de la "sicología de las masas", con la finalidad de modelar su conducta y lograr conducirla conforme a sus deseos. Al mismo tiempo fomentan la implementación de una propaganda, donde hablan de progreso, de orden y de esperanzas, de futuro, que confunde principalmente a los más ingenuos. Pero, descaradamente incumplen las promesas hechas al pueblo, pues un pueblo asediado por la falta de salud, el hambre y la ignorancia es mucho más fácil de gobernar y de conducir hasta sus más perversos objetivos. Hasta han conseguido que aplauda y grite: "Así, así, así es que se gobierna".

En Venezuela, actualmente la polarización psuv-mud controlan casi el 100% de los medios de comunicación, con los cuales desinforman, mienten, engañan y asustan al pueblo, lo chantajean, anunciando guerra y miseria si gana el contrario. Son técnicas muy conocidas y eficientes que les han dado buenos resultados. Pero a un pueblo bien informado no lo engañan con facilidad.

La fuerza que genera la opinión pública es imbatible. Si hay unidad en el pueblo, si se unifican los criterios y se expresan claramente, no habrá poder que pueda engañarlo. Nuestra primera preocupación debe ser: "enseñar la verdad al mayor número de personas, instruir al pueblo y llenarlo de resolución".

Hay que desmontar constantemente, todas las falacias y mitos con que nos bombardea día y noche la poderosa oligarquía mundial, constituida por banqueros, dueños de empresas transnacionales, representados y defendidos en todos los países por políticos y gobernantes sumisos a la oligarquía y traidores a los pueblos. Los grupos oligárquicos constituyen una sola nación, se encuentran dispersos en todo el mundo, tienen mucho poder económico y además están muy bien organizados. Sus intereses son los mismos en Europa, en EE.UU, en China, en Venezuela, etc. No les importa para nada las necesidades ni deseos del resto de la población.

Pero si ellos tienen unos objetivos muy claros, si nuestros intereses no les preocupan para nada, si no les importamos, nosotros también debemos tener objetivos bien definidos, que podemos y debemos defender. La diferencia entre ellos y nosotros es que ellos tienen mucho poder económico, pero son mucho menos numerosos. También nosotros estamos diseminados por todo el mundo, pero no estamos organizados y para organizarnos es imprescindible la comunicación. Pero para una buena comunicación se requiere el control del Poder Mediático.

"Pueblo unido jamás será vencido" no pasa de ser una frase muy bonita e interesante pero vacía. Mientras no estemos organizados, de nada sirve estar unidos y para organizarnos tenemos que contar con medios de comunicación e información y saberlos usar en nuestro beneficio.

Si el pueblo decide unirse organizadamente, la victoria está asegurada. Hoy más que nunca es contundente la expresión de Carlos Marx: "Proletarios del mundo uníos".

Nosotros agregamos: "Para ello debemos controlar el Poder Mediático".

Es evidente que quien tenga el control de los medios de comunicación e información, cuenta con el mayor poder mundial y aunque sus propietarios son los grandes capitalistas, dichos medios no son administrados por millonarios, sino por ciudadanos de a pie, desde los empleados de más bajo nivel, hasta la mayoría de los directores y editores generales. Es claro que el pueblo unido y organizado, si se lo propone, puede equilibrar los otros dos poderes mediante el control del Poder Mediático.

A menudo escuchamos expresiones que se refieren a EU como al Imperio Norteamericano. Pero, EU en sí mismo no es un imperio. El imperio está constituido por un grupo muy pequeño de personas poderosas alrededor del mundo, que no llega al 1% de la población mundial y que controlan la economía, que son propietarios de las más grandes empresas multinacionales, las armas, los medios de comunicación e información a nivel planetario y controlan además los organismos internacionales como ONU, OTAN, FMI, OMC, OEA, BM, etc.

Son imperio porque además de tener el control del capital y las armas también controlan la opinión pública mundial, lo cual les permite sobornar a los gobiernos y así controlar la tecnología y las materias primas en el planeta.

Todos los gobiernos de los llamados países subdesarrollados han sido cómplices de ese imperio. Independientemente de que se identifiquen como socialistas o capitalistas, se han postrado cual súbditos, a cambio de cuotas de poder que reciben de esa oligarquía mundial. Por tal razón carecemos de la independencia y la soberanía de que nuestros gobernantes hacen alarde. Para que existan imperios tienen que existir lacayos, y eso han sido la mayoría de nuestros gobernantes a lo largo de la historia, con algunas excepciones. Constantemente entregan los recursos naturales, que son propiedad de los pueblos, como es el caso del Arco Minero del Orinoco en Venezuela actualmente. El pueblo venezolano, por carecer del control del Poder Mediático, pareciera ignorar este descomunal despojo que está realizando la poderosa oligarquía mundial con la complicidad de los dirigentes de nuestra "revolución socialista".

Los poderosos nos tienen dominados porque ellos están organizados y nosotros carecemos de organización. Es increíble que un grupúsculo tan reducido tenga sometida al 99% de la población mundial, a pesar de que nuestra inmensa mayoría cuenta con pensadores, científicos, intelectuales, técnicos, etc. en todas las áreas del conocimiento, pero esto se explica fácilmente si entendemos que para que exista organización, es imprescindible una adecuada comunicación. Es claro que la inmensa mayoría de la población mundial ha menospreciado el Primer Poder que existe, cual es el Poder Mediático, que por demás está decirlo, pudiera tenerlo completamente controlado, pues todos sus niveles y responsabilidades están a cargo de personas que forman parte de esa inmensa mayoría.

Hoy resulta que estamos presenciando en Venezuela, el caso de una dirigencia, tanto del psuv como de la mud, inculta, ignorante, egoísta, corrupta, cobarde, entreguista, traidora, sin propuestas de gobierno, sin planes transparentes, sin discurso coherente ni convincente, que no sabe ofrecer nada más que insultos al contendor, que tiene confundida, paralizada, abandonada y adormecida a una gran mayoría de venezolanos, los cuales carecen de unificación por no tener medios de comunicación para expresar sus inquietudes, denuncias o propuestas.

Nos hablan de dialogo, pero el dialogo es entre ellos, entre corruptos y ladrones, con mediadores que son representantes de "grandes intereses imperiales", pero con el pueblo no dialogan. De lo que quiere el pueblo no se habla nunca. No se discuten sus problemas. Se le oculta la información importante. Le montan shows para distraerlo y calmarlo. Las enormes colas para conseguir alimentos y medicinas no aparecen en ningún medio de comunicación público ni privado, como no sea con la intención de desprestigiar al adversario político. Le regalan el país a las multinacionales y en eso están de acuerdo los dirigentes del psuv y los de la mud. Son igual de traidores a la Patria. Violan permanentemente la Constitución y casi nadie dice nada.

La corrupción es silenciada. Del enorme desfalco de cientos de miles de millones de dólares casi nadie habla, quien habla es nuestra miseria.

Del nepotismo ni se comenta. Los privilegios de las cúpulas son descaradamente ostensibles, mientras el pueblo que vive de su trabajo, sufre la peor pobreza de su historia.

A los ricos les entregan bolsas de oro y a los pobres les prometen bolsas de harina.

Nos oprimen y nos quieren hacer creer que vivimos en democracia.

Se burlan de Chávez y nos dicen que estamos en socialismo y revolución.

Roban al pueblo y nos aseguran que son revolucionarios.

Debido a la robótica y las nuevas tecnologías, se aproxima un enorme desempleo a nivel mundial pero el pueblo venezolano no está preparado para esa avalancha mundial de desempleados, ni la clase dirigente presenta ningún plan para afrontarla.

¡Venezuela al borde del colapso y nuestros gobernantes empeñados en mantenernos distraídos, pensando en pajaritos preñados, mirando para otro lado!

!Si el Poder Popular, (el Pueblo Organizado), no decide tomar el control de los medios públicos de comunicación e información, el pueblo está jodido!

¿Hasta cuándo vamos a convencernos que el Primer Poder que se debe tener es el Poder Mediático?

¡El barco se está hundiendo y nosotros contando estrellas!



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Gilberto Hernández Ortíz

Graduado en la universidad Nacional de Colombia en Licenciado en Ciencias de la educación especializado en el área de Física y Matemáticas Postgrado en Educational Media en la Universidad de North Carolina A&T State University año 1984 - Greensboro, N.C Prof. Jubilado de la Univ. de Oriente (Núcleo Anzoátegui)

 gilnandez@hotmail.com

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