Ruralidades

Ravell, El Goebbels de Globoterror

Como todas las hienas (hembras y machos)  que ríen  amuñuñados; y  si nos imaginamos   al cojo Goebbels cuando aflojaba los huesudos pómulos para celebrar las “gracias” de Hitler, como a Ravell los puños de la cobardía para aplaudir a su fürer Mezzerhane, no podemos menos que concluir en una semejanza entre ambos farsantes, que insinúan al de Renania y al de Aragua de Barcelona como salidos de la misma ñema.

Si el cojo de Renania, allá en Alemania, quemó el congreso en Berlín para acusar a los comunistas de los que asesinó inmediatamente a VanderLubbe y a Karl Esnst, Ravell quemó una hojarasca y un viejo automóvil en el patio trasero de la planta de Globovisión, para acusar a los comunistas venezolanos, asesinando  a dos de ellos en la Parroquia San Juan, plaza Capuchinos, que ni siquiera conocían la ubicación de la planta televisiva de los “pobrecitos” Mezzerhane y Zuloaga.

Si Goebbels, simulador de las causas de la segunda guerra mundial (1939-1945) que después se supo fue por el botín acumulado para traérselo a la Norteamérica de Preston Bush y que de paso él, Goebbels, se especializó en la mentira en el Círculo George del judío Von Gundolf, acá en Venezuela, el nazista Federico Ravell siguió el ejemplo del cojo de Renania a partir de la estafa al canal 8, con especialización en el círculo Zuloaga dirigido por el judío Mezzerhane.

Es así como los venezolanos y venezolanas debemos evaluar al farsante de La Florida, quien se cree el pupilo de la Clinton, la martirizada por otra falda que no la deja coordinar las ideas como no sea para acabar con las mujeres del mundo. Tan loca está la segundona de Obama, que le dio el sí al nazista de La Florida cuando este le pidió su apoyo como “candidato sorpresa”.

He ahí el cerebro enajenado que aliña la olla periodística de exportación con todo y humo. Olla que salta las fronteras de nuestra Venezuela como vulgar contrabando, que los contrabandistas de la mentira, asentados en Miami, se encargan de repetir como una verdad. Donde la gusanera de estos países arremetió contra la Cónsul venezolana, precisamente porque les destapaba la olla de las mentiras.

Así es. Pero en algunos casos, como esa olla podrida de Ravell que puso a “ganar” al indeciso Radonski, después del ensayo del domingo 2, nosotros no tenemos la culpa. No le publicamos los resultados a las elecciones de la MUD. Ellos quemaron las listas, y Teodoro dijo que el CNE “avaló”. Este domingo 2-09, el pueblo votó masivamente por el candidato de los pobres y de la clase media Hugo Chávez. No se publicaron resultados. ¿Qué dijo al mundo el enemigo de la ética? Que mi voto se lo sumó el CNE a Capriles Radonski. Tu voto, nuestro voto, la “Súmate” de Maricori se lo agregó a la “esmirriada” lista del candidato de los ricos del Country Club. Además Tibisay, como parte del cumplimiento de la palabra, ni siquiera dio el total de los votos para deducir de allí la cantidad de burgueses que pusieron a “ganar” al majunche, según Ravell.

Patria, socialismo o barbarie. Venceremos!

                                      pedromendez_bna@yahoo.es



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Pedro Méndez


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