Adivinado a Micheletti

1.En el marco de la exacerbación de la crisis en Honduras y del agravamiento de los conflictos armados que auspicia EE.UU. en Irak, Afganistán, el Sudeste Asiático, Palestina, Sur del Líbano, Siria, África Oriental, y de las tensiones intermitentes con Irán, Rusia, Corea del Norte, China y sectores de Pakistán, la nueva prórroga para continuar la ocupación armada de Haití y la instalación de al menos 6 nuevas y flamantes bases militares en América Latina ahora en Colombia, un importante segmento de la gran prensa de derechas en América Latina últimamente abre con titulares en portada relativos a: A) asuntos de política interna, B) escándalos por corrupción o infidencias personales de mandatarios, C) detalles de cuño electoral, D) expectativas por eventos deportivos y de farándula, y F) propagandas de automóviles y otras mercancías de alto esplendor y lujo.

2.Mientras tanto las crisis internacionales y los conflictos armados promovidos por el sistema capitalista internacional en ultramar, en estos ¿medios? registran visibilidad cero (o cercana a cero) en portadas y páginas y contra-páginas editoriales.

3.Los partes editoriales giran en torno a asuntos menos asociados con los problemas e intereses de los respectivos países y sus pueblos y, sobre todo, con la agenda de política exterior (es decir de supremacía) de EE.UU. sobre territorios que ésta generalmente despacha bajo los aliases de “Oriente Medio” o “Hemisferio Occidental”.

4.Respecto a la crisis en Honduras estos aparatos ideológicos ha venido asumiendo una represtación ciertamente ambigua. Pues, aunque esta gran prensa de derechas en sus segmentos noticiosos y de opinión pareciera abogar por la restitución de Zelaya alegando que ”es presidente legítimo de Honduras”, de hecho justifica habilidosamente el discurso golpista, disfrazándolo de “sucesión constitucional”, crisis “entre hermanos” y mecanismo previsto de “transición en caso de ausencia temporal del titular”. De este modo se justifica el golpe alegando que es parte de la “crisis típica de países paupérrimos” —como en general y repetidamente se rotula a Honduras y, excepción hecha de Costa Rica, a Centroamérica—. Según esta línea Honduras es, ha sido siempre y siempre será, un “país bananero”, dependiente y, por ende, endémicamente inestable, primitivo y violento. Creo que no hace falta insistir demasiado en las estrechas y múltiples relaciones entre representación xenófoba y prácticas de racismo.

5.A objeto de restar fuerza a la causa zelayista —que ha viniendo remontado más espacios entre la sociedad hondureña y simpatías de organismos internacionales, países y pueblos del mundo— este gran aparato de prensa de derechas últimamente elimina el ya discreto centimetraje que le estaba “obsequiando” a esta crisis. Así, últimamente se evita incluir fotogramas de Zelaya, del pueblo hondureño o de los sectores políticos asociados a la causa zelayista. A lo sumo se avisa que los negociadores y portavoces de Micheletti buscan proponer unas nuevas, imaginativas y atractivísimas alternativas de diálogo a Zelaya. Mas aducen que, lamentablemente, Zelaya es un elemento en extremo voluble, melindroso y que por eso mismo ninguna alternativa que le han ofrecido hasta ahora parece satisfacerle y desagraviarle.

6.Se alega que tanto zelayistas como micheletistas estuvieron de acuerdo con sostener las elecciones pautadas en la fecha y bajo las condiciones inicialmente previstas. Todo dentro del más cívico entorno electoral. Falsean así el punto vertebral del gobierno de Zelaya y los movimientos que lo apoyan que unánimemente exigen la reposición del primer mandatario en su cargo como condición previa —y no negociable— para poder garantizar transparencia e imprimir legitimidad a las próximas elecciones a la presidencia.

7.Para encubrir la gravedad de la crisis en Honduras y preservar su prestigio como institución al servicio de la verdad, la democracia y el orden internacional, etc., etc., (y por ende contrarios al regreso del gorilismo, con sus consabidas persecuciones, secuestros, asesinatos selectivos de lideres e restauración de la censura y la tortura en América Latina y por efecto dominó en otras partes del mundo), a no pocos de estos grandes periódicos de derechas les ha dado por inundar las secciones internacionales con “noticias” que alternan temas baladíes, detalles faranduleros de campañas electorales, comentarios graciosos ofrecidos por líderes progresistas de la región y medidas de rutina recién asumidas por estos. Mas cabe preguntarse: ¿por qué, si están de acuerdo con el golpe, esta gran prensa no lo defiende frontal y claramente?. ¿Por qué será que estos medios ahora se cuidan tanto?. ¿Será para evitar que alguna alma peregrina vaya a salir declarando que durante el golpe de estado en Honduras la prensa de tal país latinoamericano hizo lo que televisoras privadas en Venezuela en el 2.002? Es decir: sembrar chismes, pautar publicidades y propalar las descerebradas tesis del Pato Donald y de Mickey Mouse. Con la estrategia ahora ensayada nadie dirá así pues que las crisis en América Latina están siendo adrede amordazadas.

8.Resuelta evidente que desde la última semana para acá el grueso de la representación informativa y de opinión internacional está siendo trasvasado de la crisis socio-política en Honduras hacia una masa de asuntos de poca incumbencia política para América Latina, comenzando por el comodín preferido de EE.UU. para explicar todo lo que hacen (o dejan de hacer): lo que emplazan como la “endémica inestabilidad en el Medio Oriente”. Entre las crisis-cortinas-de-humo las preferidas últimamente parecen ser las de Irán, Pakistán, Egipto y Afganistán. En general, de todas se “informa” que sectores radicales y violentos en estos países estarían tornando impracticable la vida democrática, justificando tácitamente una onda de opinión pública favorable hacia futuras e indispensables acciones intervencionistas imperiales. Desde luego, bajo el manto civilizado, deferente o comedido de los intachables organismos internacionales.

9.Y como era de esperar, la representación inicial relativamente generosa y hasta positiva hacia el núcleo argumentativo de Zelaya en torno a la restitución de la democracia en Honduras está siendo mediáticamente debilitado y borrado mediante subterfugios tales como relativizar la gravedad de la crisis y desinflar la importancia y consecuencias para el continente y el resto del mundo de volver a consentir golpes militares en los países misérrimos del mal llamado tercer mundo.

10.El sub-texto de representación que últimamente formulan estos diarios es que “las aguas políticas de América Latina vuelven a su curso de apacible normalidad”, una vez superadas la crisis de Unasur (con la comprensión del carácter estrictamente anti-narcóticos de las bases militares en Colombia) y con la “normalización” de la crisis de Honduras” producto del reconocimiento internacional del carácter institucional del “golpe constitucional” en dicho país.

11.Y mientras se encubre el agravamiento de la crisis en Honduras, este mismo aparataje publicitario del pensamiento de derechas enmascarado de gran prensa publicita promueve y ovaciona el rostro de buen samaritano del nuevo gobierno de EE.UU. Especialmente se preserva la imagen de estadista de talla global de Obama, resguardándola de virtuales asociaciones con prácticas contrarias a la promoción de la democracia, el desarrollo sustentable, la ecología, los derechos humanos o la paz. Se aplauden diferentes medidas de política del gobierno de Obama en contra del tráfico internacional de drogas, la proliferación nuclear, el fundamentalismo islámico, los regimenes no democráticos, el Gulag de Guantánamo y la homofobia. Y se resaltan sus acciones filantrópicas en contra de las emanaciones de gases contaminantes, la deforestación, la preservación de especies en extinción y la defensa de la biodiversidad.

12.Y mientras que con su cara diplomático-mediática EE.UU. sigue “exigiendo a Micheletti y a Zelaya que entren en acuerdo ya, ya…”, con su otra cara político-económica EE.UU. continúa renuente a tocar “ni con el pétalo de una rosa” a una manada de primates que diversas fuentes aducen haber visto retozando, aparte de exigiendo bananas y cacahuetes en los jardines de cierto palacio en Tegucigalpa.

13.Esta maquinaria de propaganda ideológica/ alienante del Capital (mal llamada gran prensa o medios de comunicación) mercadea así un conjunto de operaciones retóricas, discursivas y semióticas entre las que descuellan algunas como estas:

A) “Zelaya es un sujeto ingenuo (cree en las instituciones nacionales e internacionales), anacrónico (usa sombrero), y además, megalómano y codicioso de poder (sigue empecinado en volver a como dé lugar a la presidencia de Honduras). Se encubre así que Zelaya —en tanto que mandatario, esto es delegatario colectivo, producto de elecciones libres, universales y secretas —además de monitoreadas internacionalmente— en su calidad y responsabilidad de presidente del país no encarna su mera voluntad individual. Encarna sí el arresto en pro de la cristalización de largas, complejas y dolorosas luchas anti-coloniales y anti-neocoloniales de todo un colectivo nacional. Un sujeto/ pueblo que ha batallado y batalla para alcanzar una verdadera democracia (no un nuevo oligopolio), una democracia participativa (no otra dedo-cracia) y una democracia enmarcada en el mandato de una futura carta democrática nacional, que sea expresión histórica de la búsqueda de liberación y dignificación (no un dibujo espolvoreado de chimpancés, orangutanes y gorilas).

B) Luego de que Zelaya ha cedido en todos los puntos que exigía Micheletti, excepto en su retorno a la magistratura, Micheletti acompañado por los aparatos nacionales hondureños, latinoamericanos y mundiales de la derecha siguen insufriblemente llamando a las partes “al diálogo”. Como que si hubiera algo que negociar después de haber cedido todo excepto en un derecho que es más bien un deber por el que se ha jurado solemnemente enfrente del país entero.

C) Mientras el pueblo padece el estado de sitio, las redadas en barrios y poblados, amenazas, chantajes y coacciones estos “aparatos propagandísticos del capital mal llamados medios de comunicación” nos informan sobre el cumpleaños de la esposa de Zelaya y la canción y la torta que le picaron.

D) Mientras la policía y el ejército persiguen, arrestan y asesinan a ciudadanos del pueblo por el solo crimen de ser zelayistas, estos “aparatos propagandísticos del capital mal llamados medios de comunicación” no dedican ni un breve articulo de tres párrafos sobre ello.

E) Mientras policías, soldados, paramilitares y mercenarios y acaso asesores extranjeros, es decir asesinos a sueldo entrenados y contratados al efecto pululan alrededor de la embajada de Brasil para ensayar las más avanzadas técnicas de tortura psicológica, electrónica, sónica, alimentaria, y quién sabe si también química en la misma Tegucigalpa y ante observadores internacionales, estos “aparatos propagandísticos del capital mal llamados medios de comunicación” comunican que el diálogo entre las partes ha estado, está y debe continuar siempre abierto a favor de la democracia, las instituciones y la paz.

F) El acoplamiento de propósitos, la sagacidad y la sincronía de los movimientos político-retórico-manipulativos de Micheletti y de los “aparatos propagandísticos del capital mal llamados medios de comunicación” vienen acaso a recordarnos las conclusiones del viejo Marx y de su camarada Engels en un texto temprano escrito por ellos en Bruselas entre 1845 y 1846 que rotularon: La ideología alemana.

G) Como para no seguir a estas alturas todavía discutiendo sobre la importancia de construir (y ya), financiar próvidamente e impulsar perentoriamente tanques de pensamiento (Think Tanks), Cenros de Estudios de y para la Nueva Comunicación, cátedras, concursos y buenas bibliotecas para y desde donde repensar y re-dibujar la compleja topografía de la relación dialéctica entre “medios”, contra-hegemonía y gobernabilidad, ha 163 años Marx y Engels nos ponían sobre aviso:

“Los pensamientos de la clase dominante son también los pensamientos dominantes de cada época; dicho de otro modo, la clase que es la potencia material dominante de la sociedad es asimismo la potencia dominante espiritualmente. La clase que dispone de los medios de producción material dispone a la vez de los medios de producción intelectual, de suerte que los pensamientos de aquellos a quienes se les niegan los medios de producción intelectual están sometidos al mismo tiempo a esta clase dominante. Los pensamientos dominantes no son otra cosa que la expresión ideal de las relaciones materiales dominantes, son estas mismas relaciones materiales dominantes interpretadas bajo las formas de ideas y por tanto la expresión que hacen de una clase la clase dominante; dicho de otro modo, son las ideas de su dominación.”

H) Preguntas: ¿Cómo hacer que la clase que no ha dispuesto nunca (y que todavía hoy no dispone) de los medios de producción material e intelectual en América Latina pueda disponer de dichos privilegios para imaginar y atrever un pensamiento que nos mueva hacia una praxis capaz de disputarle a la clase dominante las ideas, teorías, representaciones, medios, raitings, teorías de la recepción y reflexiones de y sobre su dominación? ¿No dizque las tesis de Simón Bolívar, Simón Rodríguez, Marx, Engels, Plejanov, Bajtin, Luxemburgo, Mariátegui, Vallejo y Martí, entre otros(as), estaban ya casi completamente demodé?



delgadoluiss@gmail.com


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Luis Delgado Arria


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