Maduro: dos errores y un desenlace

Cuando es la ideología y no el conocimiento quien impone "las verdades"

Hoy la tragedia venezolana nos nubla los ojos ante la tragedia del mundo pero también en Venezuela nubla las causas mismas que la originaron. Las partes protagonistas tratan de encubrir las culpas a sus seguidores dibujando burdos esquemas en sus extremismos: El comunismo internacional de liderazgo cubano es el responsable final, en voz de la derecha que controla actualmente a la oposición y la guerra económica desde el imperio norte americano, es la causa que como "padre nuestro" nos repite la izquierda sacerdotal que utiliza a su antojo el alto gobierno; un gobierno muy socialista en su discurso y muy salvaje en su accionar pro capital y explotador. Las dos situaciones son reales, EEUU no quiere desaprovechar tan oportuno escenario y Cuba no quiere perder liderazgo a pesar que se juega su propia ética acompañando a muchos quienes en su país estarían presos por malversación y corrupción. Pero en este caso ambas reducciones o justificaciones solo sirven para encubrir verdades y enlentecer el conocimiento necesario para comprender y buscar soluciones realistas. En Venezuela, ambos lados han tenido intentos racionales pero han sido marginados o hechos presos por sus propios liderazgos; liderazgos obtusos en su ideológica creencia que además los une: el fantasear con el aniquilamiento de su contraparte.

En medio de esas dos apariencias que muestran para lo único que sirve cualquier ideología en su afán de tapar la verdad bajo posturas principistas de efecto mágico y religioso, se mueve oculta la verdad, subyacente, a veces inconsciente, como una red de mecanismos, intereses y factores que tarde o temprano dejan en evidencia la realidad, siguiendo de nuevo a Ludovico…

A la muerte de Hugo Chávez, y durante el liderazgo de Maduro y Cabello, no pocos han escrito aquí análisis de esas causas en el derrumbe del proyecto socialista venezolano sin caer en la simpleza descrita de gringos y cubanos. En ese contexto se subrayan dos aspectos en término de errores que ya se han dicho y se retoman aquí para enfatizar su importancia.

1.-Primer gran error de Maduro. Sostener la más grande fuente de corrupción conocida en Venezuela en los últimos 70 años: El control cambiario.

En octubre de 2013 Maduro tuvo la oportunidad de revertir su historia y quizás la nuestra, pero no oyó a los que desde afuera y adentro le decían que parará la hemorragia de corrupción que CADIVI producía; por el contrario, alegaba en repuesta a alguien que lo pedía: "¿Qué quiere, que liberemos el control de cambio para que se lleven los dólares?". Igual se los llevaron pero solo su selecta burguesía, esa burguesía vieja comprada y la nueva rapiñadora que él y Cabello tristemente alimentaron al costo de lo que hoy vivimos… y grande la ironía, hoy el control de cambio se quitó solito, ya sin producción, ya sin un pueblo con capacidad de nada, volverán los de siempre a comprar "sus" dólares. De nuevo con las rapiñas, algunos fueron tan desmedidos en su avaricia que actualmente los tiene presos en cárceles norte americanas por lavar nuestro dinero u otros esperando juicios en España. Se repitió la historia adeca de RECADI, mejorada por el neoadequismo rojo de CADIVI. (reCADIvi).

La corrupción por alcanzar los dólares permeó todo, mientras los pendejos discutíamos las necesidades del mundo y del país, los desfalcadores del gobierno y no pocos de la "oposición" discutían cuanto más o menos dólares me vas a dar. O es que acaso no eran del gobierno los que asignaban los dólares y no eran de oposición los dueños, entre otros, del comercio textil, alimenticio, de los vehículos en Venezuela y hasta de chatarra, los grandes beneficiados. Nos tocó vivir la enorme conchupancia, mientras un pueblo se desangraba poco a poco. Algunas migajas llegaban a la clase media, muestra de la extensión de la corruptela: "vayan y raspen sus tarjetas de estos tres mil dólares en Perú o donde quieran para que no digan que no les dejamos algo...".

Nadie se escapa, cuántos personeros, ministros, militares... estimularon entre sus familiares la selecta industria de la importación de cualquier cosa, no importa que, lo importante es llegar a los dólares. Pobre industria la que estimuló el control cambiario. Qué país puede producir algo bajo ese sistema tan viciado de "restitución de importaciones", recordando aquella que buscaba sustituirlas.

Pero Maduro se blindaba, si bien había un sector financiero (capitalista) y corrupto en el gobierno y la oposición que lo presionaba, él también, y todavía para esa fecha de 2013, usaba la imagen honesta y teórica de Giordani; exacto, un hombre honesto pero ineficaz para entender que un sistema de control cambiario ideal era imposible hacerlo funcionar en el contexto corruptible venezolano, tarde Giordani denunció los fraudes y le costó su presencia en el partido. Seguramente el otro apoyo de Maduro fue el gobierno cubano, el cual, con una ceguera similar a la de Giordani, no pudo prever las consecuencias de corrupción que se vendría en Venezuela afectándolos indirectamente a ellos en la isla como hoy se demuestra. Si los cubanos recomendaron ese control de divisas, también debieron recomendar realizar juicios como los casos judiciales 1 y 2 de 1989 en Cuba, algo que aquí nunca ocurrió. A consecuencia, Fidel en 1989 desmanteló el Ministerio del Interior Cubano por corrupto y eso lo ayudó a enfrentar moralmente el Período Especial, en Venezuela se habría desmantelado mucho más, pero no fue así, los corruptos pululan y con ellos la poca moral.

Esa izquierda venezolana que mencionaba arriba en el texto, denunció la corrupción en CADIVI pero sus votos clericales no les dejaron, ni dejarán ver quién es el mago detrás de la magia. Algo así como el caso de uno de nuestros grandes intelectuales que aún cree que el arco minero y sus consecuencias es producto de una infiltración internacional en la nueva ANC a espaldas del alto gobierno; y si ese intelectual tiene razón, mis disculpas a él y que nos lleve el diablo.

2.-Segundo error de Maduro. La salida al: "El Pueblo no siempre tiene la razón"

La derrota y pérdida por parte del gobierno de la Asamblea Nacional en diciembre de 2015 mostró, entre otras, dos cosas; primero que el gobierno y Maduro no hicieron trampa porque de haberla hecho hubiese mantenido y ganado esa asamblea, y segundo, generó un pánico de tal magnitud en Maduro que a partir de allí cambió la historia de las elecciones en la Venezuela del siglo XXI.

Chávez, mucho más cuidadoso y estratégico en su política internacional, jamás hubiese perdido su validación electoral ante el mundo y sobre todo ante su pueblo. No pocas veces dijo: el día que el pueblo no me quiera me voy, por otra parte defendió a capa y espada su revocatorio y además perdió elecciones y supo volver, cuál Centro Carter puede defender hoy a Maduro como hizo el expresidente de EEUU en sus varios momentos al sistema electoral venezolano, a Chávez nada lo desvió hacia una salida como la opción que mortalmente escogió Maduro. Alguna noche de ese diciembre de 2015 o comienzos de 2016, Maduro y sus pocos y malos asesores posiblemente lo convencieron y le dijeron "El pueblo no siempre tiene la razón" y como mesías impuesto por quien sabe quién, esa pequeña cofradía se erigió en decir: nosotros no perdemos otra elección, y si hacemos elecciones es porque estamos seguros que las vamos a ganar. Fue quizás el mayor error que pudo convalidar Maduro y que hoy se las cobra con pocas posibilidades de rectificar.

De nuevo Maduro olvidaba que Venezuela no es Cuba, Fidel y la revolución llegaron por las armas y por ellas se impuso, las reglas de juego las marcó el ganador desde cero. En Venezuela Chávez y el pueblo acordaron bien desde el principio las normas y fueron electorales. En un juego cambiar las reglas a mitad del partido hunde al tramposo, así pueda por un tiempo de ficticia alegría seguir sacando cartas debajo de la manga. Algo así fue el invento de la nueva ANC, idea de la que tanto se vanagloriaba el presidente. Maduro no estaba ganando, se estaba enterrando con cada profundización de su nueva y arriesgada política electoral. Con la triste alianza de Tibisay Lucena, Maduro impidió el revocatorio, puso a mucho gente a votar en los lugares que quiso por el hecho de no ser zonas que garantizaba ganar, movió en seis meses la tradicional fecha de una elección presidencial por el solo "poder" y ventajismo electoral, y con el TSJ inhibió judicialmente a cualquier opositor con posibilidades de competir y ganar. Tal fue el error de esa decisión en 2015 que en este momento en Noruega el gobierno, estando ahora contra la pared, tratará de mostrar garantías de un potencial proceso electoral que le den la mínima fuerza política para seguir gobernando o existiendo como madurismo.

Desenlace

El chavismo cometió errores que frenaron el proceso pero también tuvo aciertos que sostenían una esperanza, pero lo que pasó a partir del 2013, lo cambió todo, los errores del pasado en nada son parecidos a los cometidos por Maduro y Cabello que llevaron a convertir Venezuela en el país más pobre de América junto a Haití, una migración por trabajo jamás vista que fragmento la nación, y la miserable potestad de repartir nuevos millonarios por el mundo, saqueadores de nuestra riqueza. Esperemos que Maduro y Cabello no le echen la culpa al pueblo, la responsabilidad máxima del desastre es solo de ellos y de quienes los siguen por su puro interés y beneficio personal. El chavismo-madurismo de corazón que también hay y no poco, ya tendrá suficiente malestar al reconocer el quiebre de lo que ciegamente apoyó.

 

cespino58@gmail.com



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