¡Con mi título universitario no te metas!

La ‘’lógica’’ de la restricción para acomodar nuestros problemas.

El polémico artículo que alcanzó las más de 500.000 lecturas,(El que se quiera ir de Venezuela que se vaya, pero sin título - Carlos Rivas) es lo que se puede determinar como el mejor Bestseller hueco del comemierdismo comunicacional 2.0 impulsado de lado y lado para seguir incentivando la guerra social, política e ideológica que como venezolanos nos sigue afectando. Más allá de las intensiones del escritor, porque no creo que su interés fuese poner en tela de juicio con su opinión bastante ligera al proceso revolucionario, le sale una ola de críticos justificadores y que a su vez se hacen llamar revolucionarios donde denotan su amplio descontento y apelan a su derecho de opinar, para realizar ataques al de la misma acera como si fuese enemigo, mientras la oposición riéndose los ve encharcándose desde las gradas. Me da sumamente vergüenza semejante circo y más cuando no es la primera vez que entre Aporreadores se presente este tipo de guerras campales ‘’intelectuales’’.

Es increíble que haya gente que piensa que la diáspora venezolana es la salvadora de todos nuestros males si estos se quedan. O peor aún, asegurar de que Venezuela subsidia el estudio universitario, para que países que no tengan inversión educativa directa desde el Estado, los reclute de manera mucho más barata, sin necesidad de hacer un complejo plan en su nación mucho menos de inversión en la educación. A todas estas la educación venezolana desde sus niveles formadores y posterior etapa de profesionalización se da como un DERECHO HUMANO que es (al menos en Venezuela) UNIVERSAL al ser este implementado de manera GRATUITA, gracias a Chávez, el PETROLEO y los PETROLEROS, y no por esto, de una manera tan irresponsable, ya sea por una opinión poco analizada, se hable de plantear como una opción la supresión de los títulos si te vas del país. ¿Qué tantos profesionales se estén yendo porque no se encuentren cómodos o las oportunidades económicas, de seguridad, políticas y sociales no les satisfagan en Venezuela? Pregunto yo, ¿Cuál es el problema? Eso es una decisión en base a una opción individual, que al menos la tienen los venezolanos frente a tantos inmigrantes que se van en búsqueda de mejores vientos en otros países y que por no tener estos grados de instrucción, sean tratados como escoria social, tal como lo hace en la actualidad Europa con los inmigrantes provenientes de África, Asia y porque no decirlo también, de Latinoamérica.

A modo de reflexión lo digo: la URSS y la época pre Federación Rusa, pasó un hecho similar. El neo Estado no podía con semejante carga de profesionales (incluso de los países Satélites) con las pocas plazas laborales existentes dentro de la oferta pública(producto de recorte presupuestario y la mordaz Perestroika), sobre todo en materia de investigación científica ya que muchos programas militares, de salud, alimentación, entre otros fueron cerrados a causa del desmembramiento y muchas empresas estadales rematadas a los nuevos oligarcas que contrataron personal extranjero para hacerlas surgir sin tomar en cuenta a la mano de obra calificada y capacitada que en el territorio poseían. Ante la situación los profesionales rusos tenían la opción de irse con total normalidad (sin la restricción de viajes que existía en la era Soviética) a buscar posibilidades a nivel mundial y poner en práctica sus conocimientos certificados y avalados, con los 3 ítems de preocupación individual: para irse, necesitaban una buena cantidad de dinero (muchos, no lo tenían y las condiciones eran muy malas para obtenerlo de manera rápida), hablar otro idioma (muchos, para no decir todos, tenían un segundo idioma auxiliar gracias a las políticas públicas soviéticas, que también, eran gratuitas) y occidentalizar sus conocimientos amén de aprobar con test complejos, sus capacidades en las empresas transnacionales reclutadoras. De hecho, para la nueva nación, su más alta preocupación, era con los profesionales que venían del campo nuclear, espacial y militar, ya que poseían altísimos secretos de Estado a nivel de conocimiento e investigación de los cuales Europa y USA quisieron aprovecharse e incluso muchos gobiernos tildados en esa época de terroristas y parias, para lo que era el desarrollo nuclear, ya sea con fines pacíficos o bélicos.

A diferencia de Venezuela, nuestro temor seria con los profesionales altamente calificados en el área petrolera, porque es donde mayor inversión de Estado se ha dado, de resto, nuestra diáspora, salvo a ciertas y grandes excepciones, es un gran ejército de técnicos no desarrolladores de absolutamente nada, que la única ventaja frente a los locales de otros países, es que son profesionales, para poder ocupar plazas regulares o medias de la oferta laboral pública o privada; pero ¿innovadores?... No; no lo son ni lo serán y repito, salvo a ciertas y minúsculas excepciones, sacarán (de hecho, están sacando) ventaja frente a los locales de las naciones donde decidan residir (o le alcancen los dólares para esperar una oferta laboral) por no tener la bondad de un gobierno (como la Revolución Bolivariana) que no titubeó a la hora de generarle las condiciones mínimas para hacerlo profesional, independientemente si eras oficialista o no.

¿Qué beneficio trae suprimir los títulos universitarios al que salga de país? ABSOLUTAMENTE NINGUNO. Sólo más frustración, resignación, odio, falta de libertad (ideal para la comidilla mediática); ¿Qué beneficio trae obligar al profesional desempeñado en X’s área, encausarlo a un rol distinto? ABSOLUTAMENTE NINGUNO. Si queremos profesionales en un área determinada, es el Estado quien debe garantizar a través de las políticas educativas direccionar al individuo que desea hacerse profesional y en esto, debemos culpar principalmente al Ministerio de Educación(también Universitario) y al Estado Docente que de manera perjudicial y casi de paria, no lo permite. En este punto, no me adentraré porque lo haría más largo.

Bajo mi pensamiento y criterio, el que se va o se queda, debe tomar en cuenta lo siguiente: en el mundo globalizado, esa paja de creer que la profesionalidad por si sola le asegurará su 15 y 30 más una calidad de vida cómoda, está meando el tanque y no la propia taza de la poceta, principalmente porque la tradicionalidad del empleo se ha perdido en esta época 2.0. Se requiere muchísima inventiva, creatividad e inversión de tiempo para dar un boom y poder optar por una vida medianamente cómoda dentro de las constantes estalladas económicas que se avizoran en nuestro mundo globalizado; no creas que por haber conseguido una oportunidad laboral gracias a tu profesionalización Made in Venezuela, estés inmune a que de la noche a la mañana la empresa para la que trabajas en el exterior, la liquiden y te tengas que ir sin explicación alguna, motivado a la recesión económica que pudieran determinar las calificadoras. Así que dejemos el fatalismo por los que se van o por los que se quedan ya que tendrían los mismos riesgos laborales. Tomemos de una vez por toda de manera individual y responsable los retos de la vida laboral y dejar atrás que la solución a todo es la aplicación de la viveza criolla para sobrevivir, o encerrar al profesional en el país y obligarlo hacer algo que no le guste o no tenga campos ni conocimientos para aplicarlos, o a que el Estado o una transnacional le contrate, siendo estos 2 últimos señalamientos el gran grillete que el venezolano aun posee y lo sostiene bajo el peso del confort, mediocridad y facilismo.

Ahora, y les voy a echar plomo a quien lo merece; no me referiré a los que de manera honesta han buscado costearse sus dólares y probar suerte (porque a eso es a lo que van) al salir de nuestro país, sino a los primeritos que comenzaron a salir y entrar de Venezuela como Pedro por su casa gracias al raspacuperismo; ellos son el mayor efecto negativo de la diáspora venezolana en el exterior y puedo especular que la mayor cantidad de esa masa general que migró, son producto de los dólares extraídos impunemente de CADIVI/CENCOEX a vista del BCV, Ministerio Público y la ciudadanía. La imagen negativa de Venezuela en países como Panamá, Colombia, Aruba, Irlanda, USA, Rep. Dominicana entre otros, es que muchos de estos oportunistas que ni si quiera una universidad pisaron, han estafado a una población incauta (porque así es una buena parte de la sociedad Latinoamericana y Caribeña) con ofertas engañosas, incumplimiento de compromisos, entre otros, en temas de servicio, a tal grado que han sido solicitados ante la Interpol. A estos, hay que combatirlos de manera judicial y someterlos al escarnio público para limpiar poco a poco esa imagen negativa de los venezolanos en el extranjero.

Al venezolano inmigrante profesional que se va legal le digo: debe demostrar honestidad y respeto ante cualquier nación donde se esté estableciendo; la creación de asociaciones venezolanas que muchas embajadas nuestras han impulsado, son lo mejor que puede utilizarse para hacer constante monitoreo de las actividades y el buen desarrollo de nuestros compatriotas en el exterior independientemente de la posición política que se tenga para/con el gobierno venezolano. Lo segundo, si producto de su migración le fue bien y le da oportunidad de invertir en tu país, ya sea en turismo, minería, o venta de heladito, no lo dude; que no sea nada más el hecho de mandar remesas familiares la única opción de apoyo que le generas a tu familia y a tu nación.

Al venezolano profesional por migrar: oigan a todos los youtubers venezolanos, escualos/chavistas que hablan sobre su vida en el exterior; allá si se va a trabajar como un camello; si tu pensamiento es el faranduleo, pensar que te van a contratar para desfilar pantaletas o que te hagan viral porque un chef te reconoció la arepa como una exquisitez y ya te hiciste famoso, o que tendrás la comodidad de usar el wifi en una plaza sin que te roben (tamaña balurdada), no vayas pa’ un coño. Tu objetivo es tu desempeño profesional y que sea este lo que te determine tu status social y económico.

Al venezolano profesional que nos quedamos: a usar la imaginación y hacer de la crisis una OPORTUNIDAD; es difícil las condiciones económicas, sociales de seguridad y alimentarias que producto de la ineficacia, corrupción y viveza criolla del ciudadano, nos llevaron a esta tromba de la cual no vemos aun una salida sana a corto plazo. Lo que determinará tu escalafón de supervivencia no es el depender de las garantías que te pueda generar un empleo, sino el desarrollo de nuevas capacidades, de la optimización de los instrumentos para resolver de manera más eficaz toda la problemática que nos embarga y sobre todo, ser totalmente optimistas de que saldremos de la situación económica y alimentaria precaria a finales de año; uno de los reflejos es el proceso de estanflación que apenas una semana para acá, se ha visto en comercios con las bajas de precio de manera unilateral al no tener ni la rotación de mercancía y mucho menos liquidez para pagarle a sus trabajadores, pero no por ello, aprovecharse de la situación para comprar ropa, alimentos o lo que sea y revender a precios elevados en otros estados o para Diciembre, porque seguimos haciéndonos daño.

Así que, Ud. el profesional y porque no, el no profesional, tiene su opción garantizada de irse mientras pueda costear su salida o quedarse; no vea esto como una desgracia ni como una manera optima para aliviar las cargas, sino como una opción de desempeñarte en base a crecimiento profesional, y no ser el eterno mediocre que hace a diario la rutina y que por ello, tendrás mejores resultados; eso es mentira. Aprovecha ese instrumento, tu titulo, que con esfuerzo y gracias a un gobierno reivindicador te permitió obtener, para ser prodigios en pro a tu bienestar y el bienestar de la patria.

Así que ¡CON MI TITULO NO TE METAS!

 

 



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Daniel Jesús Ramírez González

Comisionado de Asuntos Internacionales de la JPSUV Caroní, Estado Bolívar.

 danielramirez@psuv.org.ve      @DanielRamirezG

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