Recordando a Joseph E. Stiglitz (2003), una luz inadvertida en el pasado

Quiero, ante todo, presentar mis excusas a los hombres y mujeres, versados en las ciencias económicas, por quienes siento un profundo respeto; excusas por cometer el atrevimiento de realizar algunos comentarios, en un tema que no es de mi competencia, como un documento publicado por el Consejo de Economía Nacional, en el año 2003; donde el Econ. Efraín J. Velázquez, Presidente de esa institución, realiza la presentación de la conferencia: "El desarrollo económico en el nuevo milenio", La política económica de Venezuela; donde el conferencista fue Joseph E, Stiglitz, premio Nobel de Economía en el año 2001, junto a George A. Akerlof y A. Michael Spence.

No siento ningún temor, por los comentarios que desde el gobierno se pueda realizar a estas modestas líneas, ya que, en el gabinete económico del Presidente Maduro, insólitamente no hay ni un solo economista; y aunque, yo tampoco lo soy, si se sembrar una mata de papas, ya que, pertenezco a una familia que en la serranía falconiana fuimos los primeros cultivadores de papas por accidente. Realizo este comentario, ya que, el Presidente Maduro, ha dicho, que no merece su respeto un economista que no haya sembrado una mata de papas, por lo que creo entonces, merecer su respeto, como aficionado a la economía y sembrador de papas.

En estos breves comentarios, analizaré los planteamientos de Stglitz, que he considerado de interés, a la luz de la coyuntura actual, haciendo esfuerzos por escapar de traslaciones mecánicas inútiles, y convencido que los comentarios de Syglitz, realizados hace 17 años, probablemente hayan pasado inadvertidos y desestimados por el alto gobierno y sus aliados.

Preliminarmente Stiglitz, deja claro en su conferencia, los fracasos del Consenso de Washington y del Socialismo. Según el autor, tal fracaso causado principalmente por la confusión entre fines y medios; por ejemplo, la privatización, para él, llegó a ser un fin en sí mismo, más que un medio para mejorar los niveles de vida; y similarmente, en algunos países, la liberalización es vista como un fin en sí mismo en vez de un medio. ¿Algo de eso no ha ocurrido en el país, en nombre de la izquierda y del socialismo?

La visión del desarrollo a la que se refiere el autor, implica el crecimiento sostenible, democrático y equitativos, y sobre los cuales realizaré los comentarios correspondientes, en la presente coyuntura:

Crecimiento: Para cualquier estudiante de economía, el desarrollo económico sin crecimiento económico es una pelea perdida, no obstante, para Stglitz, lo importante del crecimiento no es solamente que haya incremento de bienes materiales, sino el mejoramiento de la calidad de vida; y de alguna manera se daba una gran coincidencia con lo planteado por el Presidente Chávez en la inclusión social y en el fomento de la Economía Social, por cierto bien enterrada por el actual gobierno, de acuerdo al "Pensamiento económico del Presidente Maduro".

Sostenibilidad; esta va más allá de la sostenibilidad ambiental, para trascender a la sostenibilidad política, con un amplio consenso y apoyo de la población, sino es así, las reformas que conduzcan al desarrollo económico, no soportan las investidas del proceso político; agregaría hoy, salvo que se intente desde el totalitarismo.

Desarrollo equitativo y democrático; se hace énfasis en la equidad, que abarca la inclusión de los que han sido previamente marginados por la democracia; pero el aspecto vital del asunto, según Stiglitz, se fundamente en la llamada "prensa libre", sin la cual no se pueden controlar los abusos del gobierno y de la empresa privada. Sobre el tema, en la Venezuela de hoy, bien valdría la pena, revisar los cientos de periodistas detenidos en Venezuela, emisoras de radio y canales de televisión que les han sido confiscados sus equipos; el bloqueo de páginas Web, más allá de los silenciados notables, como Walter Martínez y Vladimir Villegas, entre muchos otros. ¿Estamos cerca o muy lejos de una prensa libre?

Según Stiglitz, en las estrategias de desarrollo específico, los países que han obtenido éxitos ponen el acento en el empleo, la productividad y en la pobreza, al respeto, cabe señalar el estado deplorable de estos tres aspectos en nuestro país hoy. El caso de Venezuela, es visto por el autor, como uno de los países que son ricos en recursos naturales, los cuales, paradójicamente no han crecido como los países sin esos recursos; tales como Rusia y Nigueria; y es que, para el Premio Nobel de Economía, los países ricos en recursos naturales parecieran comportarse pobremente.

Stiglitz, explica dos razones del comportamiento comentado sobre las economías en países ricos en recursos naturales; la primera, la "enfermedad holandesa", y la segunda, las tasas de cambio sobrevaluadas, que interfieren con el elevado desempleo. La "enfermedad holandesa" inicia su período de incubación cuando se descubren los extensos depósitos de gas en el Mar del Norte, donde además de incrementarse el desempleo, se produjo el empleo disfrazado.

En esa oportunidad, en Holanda, dado que, los discapacitados percibían mayores ingresos que los desempleados, y la calificación para obtener esta condición era muy fácil, un gran porcentaje de la población asumió esa condición hasta llegar a un 20% de empleo disfrazado; en eso consistió la "enfermedad holandesa", por otra parte, por lo general la extracción de recursos naturales demandan poco empleo. En el caso venezolano, en la actual coyuntura, con la distorsión de la economía, la hiperinflación y la sequía en el flujo de divisas al estado, la economía informal, la dadivosa política de bonos de protección y lo queda del lesionado aparato productivo nacional, son los que generan un empleo solo para la subsistencia, ya que, el empleado público hoy, es el de un esclavo.

"La corrupción y la lucha por las rentas"

Para este brillante conferencista, cuando los países ricos en recursos naturales, existe una enorme renta petrolera, la gente compite por las rentas, lo que genera una gran corrupción, y si a esto le sumamos el descenso del precio real promedio del petróleo, las complicaciones generan colapsos, de consecuencias impredecibles; cualquier parecido con la realidad venezolana del Siglo XXI, es pura casualidad. Para Stiglitz, "si es difícil establecer quien debería obtener los recursos adicionales cuando un país se vuelve más rico, es aún más difícil decidir quién debería sacrificar recursos, supuestamente existentes, cuando un país se torna más pobre". Después de 6 años consecutivos de contracción, hoy somos muchísimo más pobres.

"Sistema contable malo, que conduce a decisiones malas"

La conceptualización inadecuada de los ingresos, derivada de un mal manejo de los activos, cuando estos son activos naturales; y es que, tales manejos inadecuados, colocan al país en la peor de sus condiciones frente a las posibilidades de crecimiento y desarrollo económico. El petróleo en el sub suelo es un activo y estará devengando cierta ganancia; si se extrae a superficie, sigue siendo un activo; y estará devengando cierta ganancia; solo si se invierte de nuevo. Es lo que, Uslar Pietri, desde otra perspectiva llamó en su momento sembrar el petróleo.

 

Fideicomiso para las futura generaciones

 

Para Stglitz, "hay que visualizar el país, como si fuera un fideicomiso del legado o patrimonio que es el petróleo": un patrimonio que está bajo el suelo y hay que administrarlo adecuadamente". Si se extrae y consume el activo, sin invertirlo en otras formas de capital, se está siendo más pobre en el futuro, ya que, se está consumiendo el patrimonio heredado. De tal manera que, no se conceptualizan los recursos naturales como activos, sino que, la renta generada al extraerlo del suelo es considerada como ingresos, al no utilizarse esa renta para comprar otro activo, el país se empobrece, por lo tanto, se está reduciendo su riqueza total.

Los campesinos en Curimagua, en plena sierra falconiana, solemos decir: "es la ruina del futuro, comerse las semillas en primavera", en nuestro país, la mayoría de los roedores del alto gobierno, salvo contadas excepciones, se comieron la semilla en primavera.

Los proyectos, las políticas y las instituciones; su papel en el desarrollo económico. A diferencia de la extraordinaria relación que hace Stiglitz, entre estos tres aspectos mencionados, y su papel en el desarrollo económico, yo partiría, atrevidaamente de otro referente: la planificación y el mercado.

Estoy plenamente convencido, después de estudiar la posición del maestro Carlos Matus, sobre el asunto, que la planificación lejos de competir con el mercado, en su rol fundamental como direccionar la gestión pública, busca extirpar las protuberancias del mercado, una maquinaria casi perfecta, pero que es ciego y sorda ante las necesidades de la gente, tiene sus contradicciones con el ambiente y no resuelve los problemas asociados a la seguridad y soberanía nacional.

En ese orden de ideas, el plan orienta el juego político, social y económico que se quiere jugar, creando condiciones para la génesis de la organización o institución deseable y adecuada a ese juego; permite la creación de un sistema de dirección eficaz y eficiente; una evaluación útil, completa, oportuna y confiable; a la vez que prevé la redirección de las políticas públicas cuando las circunstancias lo requieran. Es así como, desde esta perspectiva, se podrán seleccionar las políticas prioritarias, sus proyectos correspondientes, ajustados a instituciones fuertes, donde se puedan evitar los abusos del gobierno y la empresa privada, en tanto y en cuanto, se cuente con consenso y gran apoyo de la sociedad en la implementación de las políticas nacionales.

Es así como, realizaré el análisis en el orden que demanda esta perspectiva:

Para Stiglitz, las fallas en el control corporativo de las instituciones en Rusia por ejemplo, representó en su momento uno de sus grandes problemas, sobre todo la inexistencia de un sistema de justicia independiente e incorruptible, que deriva en una licencia para la corrupción. Según decía Stiglitz, que en algunos países agencias independientes de tributos, al tener más poder, va a las empresas y les dicen caprichosamente: "si no me pagas más dinero bajo la mesa, voy a decir, que me debes aún más, y te cerraré porque ahora tengo el poder para hacerlo". ¿Algo como esto habrá ocurrido alguna vez en Venezuela donde no hay un sistema de justicia independiente?

Una vez que se tengan instituciones fuertes, en mi perspectiva, será posible la instrumentación de cinco políticas centrales, a la que hace referencia Stiglitz, y que estas pueden instrumentarse con algún nivel de éxito, tal como lo indica en su conferencia:

  1. Tipo de cambio

Un tipo de cambio sobrevaluado es casi una receta para el desastre, tal como lo expresa Stiglitz, al colocar a Rusia como un ejemplo de ello. El asunto es claro, es imposible competir si se tiene un tipo de cambio significativamente sobrevaluado, que es un problema común en todos los países ricos en recursos naturales, verbigracia el caso de Venezuela.

  1. Política fiscal

El equilibrio de gastos e ingresos, en mi perspectiva es uno de los asuntos más sensibles de cualquier economía, ya que, no se puede mantener un déficit elevado durante tanto tiempo. ¿Qué tiempo tiene nuestro país con déficit elevado?

Para el autor, los gobiernos pueden endeudarse por un período, pero no más. El tipo de dependencia no solo es mala, sino que hace al país vulnerable ante las vicisitudes de los mercados internacionales de Capital, por lo que, en oportunidades hace más daño lo que ocurre en el mercado internacional de capitales, que lo que pueda ocurrir al interior del país, y cuando los gobiernos no pueden cumplir sus compromisos con sus deudas, no existe una manera fácil de salir del problema. ¿No este el caso de Venezuela hoy, de algo que fue advertido hace 17 años?

3.Tributaciones

El tema central en este punto se focaliza en la dificultad de pechar a los factores inmóviles, por lo que la estructura debe descansar en los factores móviles, aquellos como la tierra, las propiedades inmobiliarias, el trabajo mal remunerado a nivel global, carros grandes y otros; no se van del país, si se les pecha con una tasa impositiva.

  1. Flujos de capital

El aspecto clave está en considerar la posibilidad de pechar (y de controlar de otra manera) los flujos de capital a corto plazo, tanto en las entradas; como en las salidas en el caso de la crisis, si los impuestos son bien diseñados, pueden servir para estabilizar los flujos especulativos, que son fuentes de inestabilidad. El capital a corto plazo, lejos de sentar las bases de un crecimiento económico, lo obstaculizan, ya que, por ejemplo, no se pueden crear fábricas con dinero que puede ir o venir de la noche a la mañana. El punto es que, a los flujos de capital, tanto entrantes como salientes, pueden ser un componente importante de un marco de políticas para el crecimiento económico.

En la actual coyuntura política, económica y social en nuestro país; ni siquiera pensar en controlar los flujos de capital; sencillamente son casi inexistentes; sobre todo, y ahora desde mi perspectiva, porque los costos de la inversión en Venezuela hacen inviable tales flujos, ya que, además del bloqueo económico y financiero, por parte de los Estados Unidos; se deben mencionar: costos laborales, tributarios, de inseguridad, política institucional, judicial y de derechos de la propiedad, debilidad institucional y el componente político de riesgo, país.

5.Política financiera

Todo crecimiento económico requiere de empresas que sean capaces de obtener capital a una tasa de interés razonable, lo cual no sería posible en Venezuela en la actual coyuntura. Solo preliminarmente expresar sobre el tema, que, el Banco Central de Venezuela, actor clave en la política monetaria del país, está al margen de su objetivo fundamental, como lo es, lograr la estabilidad de los precios y preservar el valor interno y externo de la unidad monetaria, previsto en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, recientemente violada con la autorización del Presidente de la Republica en la venta del litro de gasolina en 0.50 centavos de dólar.

Finalmente expresar que, Joseph E. Stiglitz, Premio Nobel de Economía, quizás sin proponérselo, hace 17 años, encendió unas luces sobre el futuro de la economía nacional; luces que no se apreciaron oportunamente, a lo mejor, por la falta de claridad sobre las variables fundamentales para la instauración de un modelo de desarrollo económico adecuado para la nación; por la burocracia, corrupción e incapacidad tecno política, para resolver los problemas propios y básicos de la economía; y hoy, la sociedad venezolana, se encuentra al borde del abismo dado el deterioro creciente y sostenido de su calidad de vida; y la actual gestión de gobierno, no tiene ninguna posibilidad de revertir la crisis humanitaria, causada por costosos errores económicos, políticos y sociales, sobre los cuales el gran capital financiero trasnacional desde los Estados Unidos, diseño su estrategia para empujar al abismo a la patria de Bolívar y Chávez, donde la incapacidad tecno política y la traición de sus gobernantes en la última década la colocaron.



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Roger Lázaro


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