La Economía Venezolana, ayer y hoy

I. INTRODUCCIÓN

En América Latina, durante la década de los 50 y 60 del siglo pasado, surgió un planteamiento teórico que se trazaba superar el conjunto de problemas económicos y sociales que ésta presentaba. Dicha teoría estaba basada en un análisis crítico de la estructura económica de estos países y en la forma como se vinculaban con el resto del mundo, cuyos estudios lo hicieron antes y desde la Cepal, un connotado grupo de economistas latinoamericanos de los cuales es imprescindible nombrar a Raúl Prebisch (Secretario ejecutivo de la Cepal 1950 – 1963), a Celso Furtado, Theotonio Dos Santos, André Gunder Frank, entre otros. Todo este esfuerzo teórico estaba de alguna manera influenciado por la teoría Keynesiana, sobre todo en la preponderancia que se hacía en torno al importante papel que tenía que jugar el Estado en la planificación del desarrollo de los países, pero también, debemos decir que dichos estudios tenían una significativa influencia de la teoría marxista, sobre todo como decía el propio Celso Furtado[1] "…llegó la influencia de Marx, por medio de Karl Mannheim, el autor de la sociología del conocimiento, que refirió el conocimiento científico a su contexto social. Éste fue el punto de partida de mi interés por la historia como objeto de estudio". Es así como, desde la Cepal se planteaba como salida para resolver la "brecha entre países desarrollados y subdesarrollados" la instrumentación de un Modelo de Industrialización Sustitutiva de Importaciones (ISI)[2] .

Este Modelo se convirtió, en América Latina, durante gran parte de la década de los sesenta y de los setenta en el orientador de las políticas económicas que se diseñaron desde los gobiernos a través del Estado, el cual lejos de servir de base para que se debilitaran los lazos de dependencia y la heterogeneidad económica y las diferencias sociales de nuestros países, por el contrario se reforzó la dependencia económica, tecnológica, política y cultural (se adoptaron patrones de consumo de los países desarrollados) y se profundizaron los problemas sociales.

Al estallar la crisis de la deuda (1982) como una manifestación de que el Modelo había entrado en su fase de crisis, se comienza a visualizar, por lo menos desde el punto de vista teórico, las nuevas formas de acumulación de capital, basadas en la enorme importancia que adquiere el sector financiero y en la homogeneidad a escala mundial de los patrones tecnológicos, administrativos, productivos, culturales y de consumo, todo ello supeditado a los intereses y liderazgo de las empresas transnacionales por encima de los estados nacionales. La teoría Keynesiana, entraba en su etapa de obsolescencia para explicar y sustentar este nuevo modelo de acumulación de capital "la globalización".

Se inicia entonces, la era del neoliberalismo, como parte de la teoría económica que sustenta y justifica estos cambios en los patrones de acumulación, articulación y consumo del sistema capitalista mundial, siendo una de sus característica esenciales la necesaria minimización de la participación del estado en el libre "juego del mercado", dándole relevancia a la "eficiencia que tiene éste para asignar adecuadamente los recursos en la dinámica económica, sustentado en la ilusión de que al generarse un círculo virtuoso de crecimiento económico se produce por goteo una mejora de las condiciones de vida de las grandes masas de la población".

Esta teoría neoliberal, expresada posteriormente (1989) en el Consenso de Washington, es la que serviría de fundamento, durante la década de los ochenta, noventa y parte del presente siglo, a las políticas económicas que en América Latina se instrumentaran por "recomendaciones" de los organismos multilaterales (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial).

En el caso concreto de nuestro país, debemos resaltar que en cierto modo desde el Estado se instrumentaron políticas atendiendo a la dinámica económica que describíamos anteriormente, caracterizadas en su conjunto por la constante reproducción y profundización de los problemas económicos y sociales que generó un sistema de exclusión y de injusticias sociales, sólo que con algunas especificidades propias de nuestro devenir histórico.

Esta mirada en retrospectiva que nos lleva a reafirmar la necesidad de buscar caminos alternativos, es lo que justifica el surgimiento de nuevas propuestas económicas con mayor contenido social, las mismas van desde la creencia de que puede existir un "capitalismo con rostro más humano" , donde se derivan planteamientos relacionados con la necesidad de la conciencia moral de la disciplina económica y la corresponsabilidad social de las empresas, hasta la concepción de nuevas categorías en el plano económico, muy relacionadas con corrientes de pensamiento que tienen una importante influencia del método y teoría marxista. En el presente ensayo por razones metodológicas, llamaremos a estas concepciones que se fundamentan en una base económica que sea contraria al metabolismo del capital: la "otra economía".

Dividiremos el trabajo en tres grandes temas: uno relacionado con una síntesis de lo que han sido las políticas económica y el sistema financiero estatal que fue creado durante el período que va de 1936 hasta 1980, como expresión del posterior fracaso de un modelo de desarrollo que respondía y expresaba los niveles de relación y de dependencia de nuestro país al denominado "sistema – mundo", el cual hemos denominado El Estado Venezolano como Planificador del Ámbito Económico (1936 – 1980). En el segundo tema expondremos las manifestaciones de la crisis estructural que estalla a fines de los años ochenta del siglo pasado y que denominamos como: La Crisis Económica Estructural y sus Diversas Manifestaciones (1980 – 1997) y, el tercer y último tema referido a la Situación Actual de la Económica y sus Principales Indicadores.

II. EL ESTADO VENEZOLANO COMO PLANIFICADOR DEL ÁMBITO ECONÓMICO (1936 – 1980).

Desde el diseño e instrumentación del "Programa de Febrero" que se realizó en el período presidencial del General Eleazar López Contreras (1936) hasta fines de la década de los setenta, podemos decir que la concepción que privó en las políticas económicas del estado venezolano estaban orientadas al desarrollo industrial como eje central para que el país saliera de su condición de "país subdesarrollado". No obstante, la economía venezolana durante el siglo XX y buena parte de lo que va del siglo XXI, ha estado caracterizada por ser una economía dependiente monoproductora y monoexportadora de materias primas, fundamentalmente de hidrocarburos, papel este que como dice el profesor Armando Córdova en su libro: "Globalización Riesgos y Oportunidades para Venezuela" ha sido el rol que el sistema capitalista mundial le asignó a nuestro país en la división internacional del trabajo. Otro elemento a considerar en esta caracterización de la economía nacional, es que la instrumentación del modelo Cepalista de sustitución de importaciones, que influyó en gran medida en las políticas estatales, durante gran parte de la década de los sesenta y setenta, lo que generó fue un desarrollo industrial sustitutivo de importaciones limitado esencialmente al sector de "ensamblaje descalificado". De acuerdo con Armando Córdova , este sector industrial subordinado e incompleto, disfruto además de una extrema protección estatal, en él se desarrolló y consolidó una clase social que disfruto de las prebendas otorgadas por el Estado como producto de la captura de la renta petrolera, siendo uno de los mecanismos utilizados para la distribución de esa renta, el sistema financiero público creado para tal fin, donde si bien, existía una segmentación en cuanto a los sectores que se financiaban (pequeños, medianos y grandes) creando una sensación de democratización del crédito, el mismo en su gran mayoría estaba limitado y exigía condiciones como garantías reales y demostración de capacidad de pago, que sólo podían cumplir quienes tenían una acumulación de capital significativa o gozaban del respaldo político de los dirigentes de la elite de poder vinculada a los partidos; Acción Democrática (AD) y al Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI).

1. Características del Sistema Financiero Público.

Durante la década 1958 a 1979 podemos decir que las política económicas que se instrumentaron en el país, estuvieron orientada tanto hacia el sector agrícola como al industrial, atendiendo al segmento de los pequeños a medianos y grandes productores o empresarios, es así, como por ejemplo, se crearon instituciones que desde el punto de vista financiero, estaban orientadas de manera diferenciada a los distintos segmentos de estratos empresariales y sociales, veamos cuales eran:

En cuanto al desarrollo industrial y comercial podemos mencionar:

Industrias medianas y pequeñas:

  • Banco Industrial de Venezuela, fundado en 1936 y el conjunto de Bancos Regionales donde el BIV era uno de sus principales accionistas. Hoy fusionado con el Banco del Tesoro.
  • Fondo de Crédito Industrial (Foncrei) fundado en 1974 con el objeto de promover el financiamiento industrial a través de la banca comercial, es decir, Foncrei analizaba las solicitudes de crédito y utilizaba a la banca pública o privada para las liquidaciones de crédito. El riesgo en las operaciones de crédito lo asumía la banca, por lo que con el tiempo los recursos tramitados a través de Foncrei se destinaban a los mejores clientes bancarios. Actualmente eliminado.
  • Corporación para el Desarrollo de la Pequeña y Mediana Industria (Corpoindustria), creada en 1975 para apoyar financieramente a las medianas y pequeñas industrias que no podían acceder a la banca tradicional para solicitar crédito, bien sea porque se relacionaban con proyectos nuevos a emprender, o bien, por no tener suficientes garantías reales que respaldasen el monto del crédito solicitado. Eliminada durante los primeros años de gobierno del Presidente Chávez.

En cuanto al desarrollo Agrícola podemos mencionar:

Pequeño Productor:

  • En 1975 se crea el Instituto de Crédito Agrícola y Pecuario (ICAP), con sede en Barquisimeto, Edo. Lara quien sustituye al Banco Agrícola y Pecuario que fue creado en 1928. El ICAP tenía oficinas en casi todos los estados agrícolas de Venezuela, su política consistió no sólo en financiar al sector, sino que como complemento a este, se ofrecía atención técnica a los productores y campesinos objetos del financiamiento. Eliminada durante los primeros años de gobierno del Presidente Chávez.

Medianos a Grandes productores:

  • En 1969 se crean el Banco de Desarrollo Agrícola y Pecuario (Bandagro) institución financiera que otorgaba crédito directamente a los productores solicitantes y el Fondo de Crédito Agropecuario (FCA) cuyo financiamiento lo hacía a través de la banca privada. En 1991 el primero fue liquidado y el segundo, es decir, FCA en 1999 fue transformado en el Fondo de Desarrollo Agropecuario, Pesquero, Forestal y Afines (Fondapfa), posteriormente denominado Fondafa y actualmente Fondo para el Desarrollo Agrario Socialista FONDAS.
  • El sistema financiero público fue orientado hasta su desaparición (década de los 70 del siglo pasado) por la Corporación Venezolana de Fomento (CVF) creada en 1946. Institución cuya función era diseñar e instrumentar las políticas económicas dirigidas al desarrollo agropecuario, industrial, agroindustrial y minero del país. Para fines de los años 70, comienza a evidenciarse la crisis de viabilidad de la CVF agravada por evidentes prácticas de corrupción que justificaron su definitiva eliminación. Podemos decir, que igual suerte tuvieron el resto de las instituciones financieras del Estado, creadas en el marco de este modelo de desarrollo y que a fines de los setenta comenzaba a evidenciarse los primeros síntomas de una crisis estructural que abarcó todos los ámbitos de la vida nacional.

Como decíamos anteriormente, a través del Sistema Financiero Público y este al privado, se fueron transmitiendo en parte, los beneficios que otorgaba el Estado a las elites de poder, fortalecidas a través de la gestación de una estructura económica cada vez más dependiente (tecnología, insumos, patrones de consumo) de la dinámica capitalista mundial. Dichas élites se vincularon, fundamentalmente a los sectores: financiero, comercial y agroindustrial. Cabe destacar la importante relación económica que se gestó entre el escritorio Jurídico del Dr. Tinoco, el magnate petrolero norteamericano Nelson Rockefeller y las familias Cervini, Phelps, Blohm, Boulton, Machado, Mendoza, Vollmer, Cisneros, entre otros.

CRISIS ECONÓMICA ESTRUCTURAL Y SUS DIVERSAS MANIFESTACIONES (1980 – 1997).

En el año de 1974 la Oficina Central de Coordinación y Planificación de la Presidencia de la República, Cordiplan invitó al país al economista Celso Furtado, con el fin de preparar una visión de la situación de Venezuela y las perspectivas para su desarrollo (previo a la preparación del V Plan de la Nación), de los resultados del informe que presentara para entonces Furtado, a continuación hacemos una cita textual de la síntesis de sus reflexiones en torno a la economía nacional:

"Se ha creado un sistema económico que genera escaso excedente bajo la forma de ahorros y de impuestos, y que obtiene un bajo rendimiento de las cuantiosas inversiones que el excedente petrolero permite realizar. Se trata, por lo tanto, de un sistema económico fundamentalmente orientado hacia el consumo y el despilfarro y en el cual el ingreso es muy concentrado y probablemente tiende a concentrarse de forma permanente. De ello resulta una extraordinaria diversificación en los patrones de consumo con efectos negativos secundarios sobre la productividad del sistema. Las dimensiones relativamente reducidas del mercado interno y las exigencias de una demanda altamente diversificada conspiran contra la integración del sistema industrial, el cual permanece altamente articulado al exterior".

Mientras ello ocurría nacionalmente, en el sistema capitalista mundial, se estaban gestando cambios, los mismos posteriormente daban cuenta de un proceso de agotamiento de ese modelo de acumulación industrial, es decir, el fordista- keynesiano como parte de los problemas estructurales del sistema, lo que generó en los países latinoamericanos y concretamente en Venezuela, el debilitamiento de las bases de sustentación del modelo de sustitución de importaciones.

A pesar de mantenerse un tipo de cambio estable en Bs. 4,30 durante casi todo el primer mandato de Carlos Andrés Pérez, para 1978 se comenzó a gestar un clima de incertidumbre en torno a la posibilidad de equilibrio de las principales variables macroeconómicas como consecuencia de un pésimo desempeño en la dinámica económica del país producto de:

a. La imposibilidad de ese Modelo (ISI) para coadyuvar a superar los problemas estructurales del país y soportar con mediana racionalidad económica la gestación de un nuevo orden económico mundial, el denominado "globalización".

b. Desequilibrio de las finanzas públicas, reducción de los ingresos petroleros y el incremento del gasto fiscal.

c. Desequilibrio en el plano de la economía real, mayor demanda que oferta de productos y por ende un incremento importante de las importaciones.

d. Contracción de las reservas internacionales, importante salida de capitales.

e. Incremento de la inflación.

f. Incremento significativo de la deuda externa.

g. La imposibilidad de la dirigencia de turno de comprender el carácter estructural de la crisis para instrumentar medidas acertadas, ya que eran parte y esencia de la misma.

h. Evidentes y descarados hechos de corrupción aunados al progresivo y acelerado deterioro de las condiciones de vida de los venezolanos profundizando la exclusión social. Donde el pueblo venezolano fue de manera sistemática perdiendo la credibilidad en una dirigencia represiva y violadora de los derechos humanos, ejemplo de ello la cantidad importante de desaparecidos y torturados durante los años del "Punto Fijismo". De igual modo las "masacres que emprendió el "Estado genocida" con todo movimiento crítico y opositor que levantara su voz de protesta como: la "masacre de Cantaura" (1982), la "Masacre de Yumare" (1986), la "Masacre del Amparo" (1987), entre otras.

Esta crisis estructural, que se inició en el ámbito económico donde se presentaron eventos como: la devaluación de la moneda, desequilibrios importantes en las principales variables macroeconómicas (altas tasas de interés activas, importantes niveles de inflación, importante déficit en la balanza comercial, incremento del déficit fiscal, entre otros), crisis financiera de 1994. También se manifestó en el ámbito político-social-militar, muestra de ello fueron los eventos históricos que se suscitaron como el levantamiento popular denominado "el caracazo" en 1989 y la "rebelión militar" de 1992. Todo ello daba cuenta de una pérdida de credibilidad por parte del pueblo a la institucionalidad creada y representada por la elite política del "pacto de punto fijo".

III. SITUACIÓN ACTUAL DE LA ECONOMÍA Y SUS PRINCIPALES INDICADORES

Es innegable que a pesar del esfuerzo que realizó el gobierno bolivariano durante los años de gestión del presidente Chávez, en el tema de diseño de políticas públicas para promover "otra economía", nos encontramos hoy en día con una realidad que, lejos de generar unas bases sólidas que permitan construir una independencia de la renta petrolera, es claro que la disminución a nivel internacional del precio del petróleo, nos ha demostrado que muy poco ha cambiado la estructura económica de nuestro país y que lamentablemente, en algunos aspectos, hemos profundizado nuestros problemas estructurales teniendo como corolario una mayor dependencia de la renta petrolera y por ende del sistema capitalista mundial, veamos seguidamente el comportamiento de alguno de los principales indicadores macroeconómicos que nos llevan a evidenciar lo anterior.

Sector Real

La situación de la economía real en su conjunto es alarmante, como ya es conocido para el tercer trimestre del año 2015 el PIB mostró un decrecimiento de 7.41%, siendo este el octavo trimestre con este patrón de comportamiento (décimo trimestre con un valor menor al 2%) esto permite decir que la economía está en plena contracción económica, con elementos que a partir del año 2014 preocupan aún más, como por ejemplo el inicio del decrecimiento de la actividad petrolera. Por otra parte, es evidente que la disminución de los precios del petróleo se manifestó a comienzos del 2014, no obstante, sus orígenes se remontan para el segundo trimestre del 2012 y sus consecuencias en las principales variables de la economía (ver cuadro Principales indicadores de la economía).

Principales Indicadores de la Economía[3]

En lo que se refiere a las importaciones, estas empezaron su descenso después de 5 trimestres consecutivos de contracción de los precios del petróleo. En el tercer trimestre del 2015 en comparación al tercer trimestre del 2014, se evidenció un decrecimiento del 22.53%, vale resaltar que las importaciones de bienes que fueron afectadas en primera instancia, fueron las de bienes de capital con una caída para el tercer trimestre del 2015 de 26.24%, aunque es obvio que estos resultados no son más que una tendencia que se viene experimentando antes de la caída de la actividad petrolera, hagamos un poco de retrospectiva y analicemos la etapa 1997-2015.

Según cifras del BCV, las importaciones de bienes de capital hasta el año 2006 eran mayores o equivalentes a las importaciones de bienes finales, después de ese año las importaciones de este tipo de bienes, pasaron a ser las de menor preferencia. Por su parte, la importación de bienes de consumo intermedio han sido las de mayor proporción para el periodo 1997-2015. En el tercer trimestre del año 2015 estás representaban el 60.69% de las importaciones totales, cuya variación en comparación al tercer trimestre del 2014 fue de -27.82%; en el caso de la importación de bienes finales, en ese trimestre estas representaban con respecto a las importaciones totales el 23.57% con una tasa de variación porcentual con respecto al mismo trimestre del año pasado de -20.20%; y en lo que se refiere a la importación de bienes de capital para el tercer trimestre del 2015 sobre el total de importaciones, estas fueron de 15.74%, con una tasa de variación porcentual respecto al tercer trimestre del 2014 de -34.24%, es decir, representa el decrecimiento más alto de los tres tipos de importaciones analizados.

Una vez mencionadas las anteriores cifras, estas hacen notar que en Venezuela para los últimos años, se ha establecido como política las preferencias por la importación de bienes finales y de consumo intermedio, en vez de la importación de bienes de capital, siendo esto una de las causas por la cual el consumo privado pudo mantenerse y no disminuir hasta el primer trimestre del 2014, fecha en la cual la disminución del precio del petróleo fue de tal magnitud que todos los tipos de importación decrecieron.

Importación de bienes (FOB) según actividad económica 1997-2015 (trimestral)

(Millones de dólares)

Fuente: BCV, elaboración propia

Las anteriores cifras sirvieron para identificar una de los componentes de la estructura de la política de comercio exterior actual, aunque aún hace falta analizar otros factores, que lamentablemente escapan de este documento, no obstante, haremos mención, al menos a uno de ellos, nos referimos a la participación de las importaciones del sector público y privado, cuestión que servirá para determinar cuál de estos sectores tiene mayor peso en las tendencias actuales de la economía. Es importante mencionar, que en el caso del sector público el nivel de las importaciones para comienzos del periodo estudiado, era menor que el del sector privado (ver gráfica importaciones de bienes según sector público y privado), para los últimos años, esta relación ha cambiado de tal forma que, para el tercer trimestre del 2015 las importaciones del sector público representaron en comparación a las importaciones totales un 51.66% y las importaciones del sector privado un 48.34%, por otro lado, la tasa de variación porcentual con respecto al tercer trimestre del 2014 para el sector público y privado fue de -24.03% y -30.49% respectivamente, ambos sectores decrecen en sus importaciones. Cabe mencionar, que la gran fuga delictiva de capitales jamás ocurrida en nuestro país, se dio lamentablemente, durante el periodo de control cambiario- Cadivi, sin que hasta los momentos exista voluntad política para investigar y castigar a los culpable (ver denuncias formuladas por la Plataforma para la Auditoria Pública y Ciudadana en la página de Aporrea.)

Importación de bienes (FOB) sector público vs sector privado 1997-2015 (trimestral)

(Millones de dólares)

El mantener una política de importaciones con un importante peso en el Estado, ha tenido diferentes consecuencias, entre las cuales se puede mencionar las siguientes: a) solucionó problemas de escasez de productos que la población necesitaba por cierto tiempo; b) provocó la competencia y sustitución de la producción nacional, que por otro lado ha sido asociada con el establecimiento de precios mínimos que facilitaron el arbitraje de los bienes importados lo cual dio base a una economía subterránea donde la población ocupada en la economía informal ha visto mejores oportunidades de ingresos; c) el hecho de solo destinar recursos al consumo, implicó la formación de cuellos de botellas importantes en los procesos productivos de diferentes actividades, causando así el decrecimiento de la inversión y consecuentemente del PIB. Finalmente, se fue fortaleciendo al sector importador (nuevos y viejos actores) en detrimento del estímulo a un sector productivo nacional y consecuentemente sirvió de caldo de cultivo a la fuga de delictiva de capitales.

Dado las anteriores consideraciones, se observa en el siguiente gráfico (PIB vs Formación Bruta de Capital fijo) que en un inicio la tendencia del PIB y de la Formación bruta de Capital Fijo tenia crecimientos cada vez mayores (aproximadamente 2003-2008), llegándose a un periodo donde se evidencia una ralentización del crecimiento (2008-2012) hasta llegar a inicios del 2013 en donde se genera una tasa de crecimiento negativo, todo ello indicando que se está pasando por un proceso importante de desacumulación del capital como activo.

Producto Interno Bruto VS Formación Bruta de Capital Fijo 1998-2015

Fuente: BCV, elaboración propia.

Mercado Laboral

En lo que se refiere al mercado laboral, se presenta una situación que sorprendería a cualquiera que viera los resultados de las variables macroeconómicas, en la actualidad Venezuela presenta una significativa contracción económica, sin embargo, la tasa de desempleo es relativamente baja ubicándose para el 3er trimestre del 2015 en aproximadamente un 6%. En el siguiente gráfico, se puede observar dicho comportamiento, destacando, como es natural, que dicha tasa de desempleo tenga comportamientos estacionales y cíclicos. A priori se puede determinar que durante los meses de diciembre de cada año, la tasa de desempleo llega a valores mínimos comparado con los restantes meses del mismo año y, que de inmediato en el mes de enero, es decir, a comienzos de cada año la tasa de desempleo aumenta en la mayoría de los casos (exceptuando el 2014) a más del 10%. Pareciera que el comportamiento del empleo está determinado por la demanda agregada, la cual está vinculada por etapas en el año a fechas de celebración o que jurídicamente los trabajadores del sector formal reciben sus derechos laborales. En este sentido, los trabajadores del mercado informal, los trabajadores por cuenta propia y los medianos y grandes centros de distribución de bienes y productos, tienen ventajas sobre el sector formal, ya que, estos pueden ajustarse al ya conocido patrón de comportamiento de cada año del mercado laboral, donde además de poder prepararse primero a la demanda de bienes y servicios por parte de los trabajadores de la economía formal, también tienen ingresos flexibles, dado que pueden ajustar el precio de sus productos libremente, esta situación se ha generalizado en tal magnitud que hoy en día existe una gran proporción de la fuerza de trabajo, que se dedica a la economía de arbitraje (comprar barato y posteriormente vender caro) o los conocidos coloquialmente "bachaqueros", además de las anteriores ventajas y los efectos en el comportamiento de los precios (es importante señalar que los indicadores económicos oficiales y/o el sistema de cuenta de la nación, están metodológicamente limitados para medir la incidencia de esta economía de arbitraje) lo que sí es evidente, es que crean distorsiones de diferentes característica, como por ejemplo: en la distribución de productos; en la distribución del empleo; y en la misma distribución de la renta, esta situación pudiera estar explicando el fenómeno de por qué el PIB decrece y consecuentemente la tasa de desempleo disminuye.

Fuente: INE, elaboración propia.

El siguiente cuadro presenta el comportamiento de la economía formal frente a la economía informal, como se observa la economía informal representa a través del periodo de tiempo estudiado, entre el 40% y 45% del total de la población ocupada, lo que implica que un porcentaje importante de los trabajadores se dedica a actividades que no aportan al fisco.

Población ocupada en la economía informal vs Población ocupada en la economía formal

Fuente: INE, elaboración propia

Si colocamos especial atención en la forma en que la población se distribuye en las diferentes actividades de la economía venezolana, se puede apreciar que una proporción muy importante de la misma se emplea en: servicios comunales, sociales y personales (32.5%), comercio restaurantes y hoteles (23.47%), seguros y bienes inmuebles, explotación de hidrocarburos, minas y canteras y transporte, almacenamiento y comunicaciones (17.47%). Estas cifras ponen en relieve que el 73.47% de la población ocupada se destina a actividades de servicios explicando el por qué aun cuando hay más personas con empleo hay crisis y esto es debido a que el 73.47% no se destina hacia actividades que generen mayor valor agregado, si no a actividades que tienen menos efectos multiplicadores y por ende requieren de la dinámica que impone a la economía venezolana el ingreso proveniente de la renta petrolera.

Fuente: INE, elaboración propia.

ANALÍSIS SECTOR FINANCIERO.

Comportamiento Fiscal y Financiero:

El comportamiento de los impuestos refleja, en parte, los incrementos en los precios, especialmente en los relacionados con el IVA, que tuvieron un incremento del 169,56% hasta octubre de 2015, en comparación con el mismo período del año 2014. Por otro lado, el aumento de la alícuota correspondiente a licores, también influyo para el aumento en la recaudación del año 2015. Este aumento en la recaudación fiscal, se utilizó para hacer frente a las mayores necesidades de dinero por parte de la administración central, inferimos que tanto para los aumentos de sueldos como para las compras o adquisiciones nacionales.

Liquidez Monetaria:

La liquidez monetaria o dinero en poder del público, evidenció un crecimiento acelerado durante casi todos los meses del año 2015, para culminar en el mes de diciembre con un crecimiento o variación del 9,73 %, la más alta de todo el año. En contraposición, durante diciembre del año 2014, la variación fue de 6,53 %.

El aumento de la liquidez monetaria durante el año 2015, tuvo como causa varios factores, siendo uno de ellos los incrementos en los sueldos y salarios decretados por el Ejecutivo Nacional en los meses de febrero, mayo, julio y noviembre.

Si comparamos el comportamiento de la liquidez monetaria del año 2015, con el comportamiento de esta misma variable durante el año 2014, se observa un crecimiento importante durante el 2015 de 93,34 % contra un crecimiento del 63,69 % durante 2014. Sobre si esta variación es un reflejo del crecimiento en los precios o los precios varían porque lo hace la liquidez monetaria (causalidad) es algo que no esta muy claro o bien definido. La doctrina monetarista postula que los precios crecen porque lo hace la liquidez, es decir, primero aumenta la liquidez y luego lo hacen los precios en repuesta a este aumento en la liquidez, otros investigadores tienen ideas contrarias y no le dan tanta importancia al aumento de la liquidez como causante del aumento en los precios, asociando dicha variación a la estructura productiva del país.

Reservas Internacionales:

Las reservas internacionales del país mostraron una importante disminución durante el año 2015, al pasar de un máximo en febrero de 24.257 millones de dólares, a 16.358 millones de dólares en diciembre de este año. La merma en el nivel de reservas internacionales obedeció a la menor entrada de divisas durante el año 2015, al bajar los precios del petróleo de un promedio alrededor de 80 dólares el barril durante 2014 a un promedio de alrededor de 45 dólares el barril durante 2015.

La caída en el nivel de reservas internacionales ha tenido su influencia en la crisis que vive actualmente Venezuela, al depender la economía venezolana de las importaciones que sustentan en gran parte el consumo, lo que se ha traducido en escasez de bienes y servicios.

El gráfico anterior nos muestra la tendencia decreciente del nivel de reservas internacionales durante todo el año 2015, con un ligero aumento en el mes de diciembre, al pasar de 14.861 millones de dólares en noviembre a 16.358 millones de dólares en diciembre, para cerrar el año 2015 con este nivel. Actualmente (28/09/16) el nivel de Reservas se ubica en torno a USD 11.725 millones.

Conclusión:

Es obvio que tanto ayer como hoy, seguimos siendo cada vez más dependientes de la renta petrolera y por ende seguimos padeciendo del manejo geopolítico que existe detrás del control petrolero mundial, el gran desafió que nos confronta con el futuro inmediato y el tiempo de la carga histórica que significa habernos atrevido como pueblo a soñar con la construcción de otro mundo posible, nos obliga hoy más que nunca a retomar las banderas de la revolución bolivariana y a seguir atreviéndonos a soñar para culminar la tarea pendiente que significa sentar las bases de una estructura económica social que transite a la construcción de un modelo productivo endógeno, diversificado y no oligopolizado, que privilegie la propiedad social y colectiva sobre los medios de producción, que reafirme la soberanía y logre la eficiencia de las industrias estratégicas del país, respetando la biodiversidad y que le declare la guerra al capital especulativo y a la cultura rentística, combatiendo con firmeza la corrupción en cualquier ámbito y nivel donde se desarrolle. Como dice Mészáros[4]: "el proyecto socialista no puede evitar definirse a sí mismo, en primer lugar, como una disyuntiva radical entre su objetivo histórico fundamental -ir más allá del capital- y su objetivo factible en lo inmediato".

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[1] Furtado Celso, El Capitalismo Global, Editorial Fondo de Cultura Económica, México 1998, pág. 9.

[2] Urdaneta, Lourdes y Otros, Celso Furtado In Memorían, Academia Nacional de Ciencias Económicas, Caracas 2006, Pag. 84.

[3] Fuente: BCV, elaboración propia

[4] Mészáros. I (2009). La crisis estructural del capital. MPP para las Comunicación y la Información. Caracas, Venezuela.



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Oly Millán Campos / Wilmer Torrealba

Economista (UCV) y exministra del Ministerio para la Economía Popular (2006). Integrante de la Plataforma Ciudadana en Defensa de la CRBV y de la Plataforma Contra el Desfalco a la Nación

 omillancam@gmail.com      @angelicamcampos

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