El 27 de Febrero de 1989: ¡No olvidar!


El descontento, mezclado con la rabia y la impotencia generadas por el engaño al pueblo del "hombre que camina y da la cara", Carlos Andrés Pérez, se regó desde la ciudades dormitorios (cómo se les ha llamado) de Guarenas y Guatire hasta la gran Capital, la Cosmopolitan ciudad de Caracas, y, por aquello que se ha llamado "efecto dominó" hasta las capitales de otras importantes ciudades de nuestra querida Venezuela, como Barquisimeto, San Cristóbal, Mérida, Puerto La Cruz, y prácticamente por todo el país.

Efectivamente, el aumento sorpresivo del pasaje (tempranito en la mañana de ese día Lunes) desde Guarenas y Guatire para Caracas, dejó boqui-abiertos a los adormilados pasajeros quienes traían en sus bolsillos solo lo necesario para ir hasta Caracas, trabajar todo el día, y regresar en la noche a besar a los hijos, ayudarlos en las tareas, sentir el calor del hogar bueno, todo esto después de otra jornada en los grandes talleres industriales capitalinos, en las grandes tiendas por departamentos, en los grandes bancos, en los talleres mecánicos, en las panaderías de los portugueses, en las areperas. Los señores transportistas, asustados por el aumento de la gasolina y los anuncios de liberación de precios y todo lo demás que exigía el paquetazo diseñado por los organismos económicos internacionales (FMI y Banco Mundial), se negaron a "cargar" para Caracas a los nerviosos y desesperados pasajeros. ¡Solo algunos podían pagar la nueva tarifa!. Este hecho, este impasse entre pasajeros y transportistas, atizado por los innumerables comentarios sobre el paquetazo de CAP y su terrible traición, motivó al pueblo a unirse y organizarse para enfrentar las nuevas tarifas y resistirse al embate de las medidas económicas.

La traición.

Solo quince días atrás Carlos Andrés Pérez había enamorado al pueblo con las promesas de enrumbar al país hacia una vida Saudita ( en alusión a la vida acomodada de los petroleros de Arabia Saudita), hacia un progreso seguro, hacia una felicidad plena. Pero unos días después, este Sr Carlos Andrés sacó de la manga de la camisa el plan que realmente iba a aplicar (muy parecido a lo que pretendía hacer Enrique Capriles) y que le había sido impuesto por el FMI. ¡Increíble, amigos! ¡Luego de haber obtenido una alta votación, este Sr, literalmente se baja los pantalones ante los poderes económicos mundiales y traiciona al pueblo que le había adorado y le había respondido, esperanzado, con votos! Y, amigos, nada duele más que una traición.

El 15 de Febrero de 1989 el Gobierno Nacional, en boca de Carlos Andrés Pérez, anuncia el Plan Económico de Ajustes, que fue bautizado con el trágico y rimbombante nombre de El Gran Viraje. Es bueno recordar que "viraje" significa "cambio de rumbo" y que todo ser humano con sentido común asume que un "cambio" tiene que ser positivo y debe conducir a mejores escenarios. Si no es así, lo rechazamos, sencillamente por la naturaleza humana que nos obliga a protegernos.

El Sr Carlos Andrés Pérez demostró una soberbia y prepotencia inauditas. Él creyó que nos tenía embobados y que la confianza y esperanza que el pueblo le depositó en las urnas electorales era Patente de Corso para meternos los dedos por los ojos, traicionarnos, y que aceptaríamos con el corazón el sacrificio que exigía. Él demostró que nada sabía de la relación de amor que nace de la interacción de un pueblo con su líder. Él demostró que nada sabía de la fe del pueblo, de sus debilidades, de su cultura, de sus necesidades, de su vida. Él, prepotente y soberbio, con una pasmosa actitud de dominio sobre lo divino y humano, utilizó un tono altisonante y grosero al anunciar la convulsiva receta ordenada por el FMI. Él prácticamente amenazó al pueblo, a ese pueblo que días atrás le había entregado a ojos cerrados su esperanza, su última esperanza , y en éxtasis de poder vociferó frases apocalípticas como estas:
"El FMI no es una opción. Es la opción"

La represión

La brutal represión ordenada por los gobernantes de turno (CAP, Ledezma, Virgilio Ávila Vivas, Del Valle Alliegro, entre otros) en contra del pueblo que pedía el cese del acoso de organismos internacionales foráneos y la rectificación del camino que se había tomado, no se hizo esperar. Policías, Guardias Nacionales, y efectivos del ejercito salieron a controlar las manifestaciones y se les dio discreción de tiro. ¡terrible, ¿verdad?! CAP suspende las Garantías Constitucionales y hay toque de queda. En su inocencia mucha gente perdió la vida: mendigos, locos, zagaletones, jovencitos, ancianos, amas de casa, y cualquier desprevenido. Algunos efectivos de los cuerpos de seguridad aprovechan el toque de queda y las suspensión de garantías para "saldar" rencillas o "solucionar" viejas discusiones.
Si bien es cierto que fue el día 27 yparte del 28 cuando sucedió lo mas terrible, cuando hubo muchos muertos, no hay que olvidar que el toque de queda se extendió hasta la primera y segunda semanas de Marzo y no hay que obviar que los allanamientos silenciosos y la represión solapada continuaron hasta bien entrado Marzo. Los pases de facturas y los apresamientos a los supuestos líderes de la revuelta continuaron hasta bien entrado Mayo. No olvidemos que no hubo rectificación y que las caras duras de un Virgilio Avila Vivas, un Italo del Valle Alliegro continuaron apareciendo en los medios.
Luchemos al lado del Comandante Chávez y de Nicolás Maduro para prevenir que esto suceda de nuevo.

¿Cuántos muertos hubo? No lo sé.

¿Quienes son los responsables? Si sé de algunos, pero no soy Juez.
Gracias a Dios que ya tenemos una Comisión de la Verdad que hará ese trabajo.
Por último quiero decir; "Ledezma, no aclares tanto que oscureces mucho. Tu apareces declarando, ¿Cómo le vas a hacer?"

villegas_41@hotmail.com

Prof.
UPTM, "Kléber Ramírez"


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Oswaldo A. Abarca

Profesor de la Universidad Politécnica Territorial de Mérida

 oswaldoabarcam@gmail.com

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