La tierra enferma IV. ¿Por qué fracasan las cumbres ambientales?

Con el calentamiento global no hay ninguna causa justa, solo debe haber métodos justos para someter a la contaminación a criterios de verdad independientes de la estafa científica, licencia para falsear los informes ambientales, económicos y tecnológicos, con intención vituperable.

Este arte sin escrúpulos de las potencias contaminantes invoca una suprema ironía para acallar las voces de los pueblos del sur, reducidos al silencio por sus propios medios de comunicación, manipulando la verdad de una tierra enferma. Mentira útil, con títulos hipnotizan tés de recuperación económica para salir de la crisis incrementando los groseros procedimientos de la tecnología con energía fósil, disfrazando los costos ocultos que suben en cantidades catastróficos aporreando los nervios de los pueblos hambrientos, superpoblados de caos, guerras que, incrementan los barrios de jóvenes ociosos victimas del descontento y las drogas; es la relación entre contaminación y beneficios económicos, introduciendo nuevas tecnologías que aumentan la productividad, pero que son socialmente y ecológicamente defectuosas.

La lección de las crisis económicas y ambientales están claras: La tecnología requerida para el control de la contaminación, a diferencia de la tecnología utilizada, es que esta no añade nada al valor de la producción de artículos vendibles. Los controles de la contaminación sumaran millones de dólares a los costos de producción de la industria, produciendo un nuevo poder adquisitivo a la renta sin aumentar la productividad tal como se mide convencionalmente. De aquí que la intensa reforma tecnológica en las producciones de energía fósil, agrícola e industrial, exigida por la crisis climáticas, no puede contribuir con el consumismo para la continua expansión del PIB.

Como el continuo incremento de la productividad está relacionado con la rentabilidad para sostener la salud del capitalismo, entonces, el conflicto entre el control de la contaminación y el requisito fundamental de la empresa privada, la productividad sin límites del G8 se extiende a la cumbre de Copenhague, en donde igual que en Kioto surgirán cuidados paliativos y más margen de tiempo para evitar que su sistema de vida explotador, consumista y derrochador, se vea afectado. Copenhague debe promover la reducción inmediata de 7000 mil millones de toneladas de gases de efecto invernadero, y esta reducción no esta en los países en vías de desarrollo.

Medios, gobiernos y pueblos del mundo empiezan a preocuparse verdaderamente por los descontrolados inviernos y veranos, todos señalan la precaria salud de la madre tierra, pero están tan habituados a ver estas noticias como cualquier otra, piensan que, mientras no les afecte a ellos no hay para que preocuparse. Pero, lo reconozcamos o no, la destrucción general del medio ambiente afecta a toda la humanidad, la contaminación se ha extendido tanto que ya perjudica varios aspectos de nuestras vidas, la contaminación eleva el costo de la vida porque la mayor parte de la población está constituida por asalariados. Las poblaciones que se encuentran cerca de una refinería o de una planta de electricidad ven incrementados sus gastos por las facturas de salud y de lavandería a causa del hollín expulsado, reduciendo sus salarios, solo el transporte, aporta entre el 20 y el 30% de las emisiones mundiales, China saca a las calles más de 10000 vehículos por día, no solo se puede decir a los chinos basta de producir vehículos, este ejemplo tienen que darlo los países del G8.

La otra dificultad estriba en que estos efectos no se producían inmediatamente, en muchos casos se necesitaba de 15 a 20 años de contaminación continua para ver los efectos en el medio ambiente y en la salud de la población. Hoy actuamos como si ese tiempo no hubiera transcurrido para no pagar el precio de la contaminación y continuar con la ganancia sin reducir el conflicto entre tecnología, producción y contaminación, esta última es sufragada por el trabajo más que por el capital del sistema, que considera que ciertos bienes, que son del estado, pueden seguirse obteniendo gratuitamente de la naturaleza, capital biológico representado en la biosfera en donde se desarrolla la vida y la producción, degradándola progresivamente. El tiempo desperdiciado desde Kioto, 12 años, es el tiempo que ahora requiere la humanidad para buscar energía alternativa y lograr que el calentamiento global no incremente su temperatura de 1 a 3 grados centígrados, incremento que seria desastroso para la economía mundial.

La empresa privada no respeta los ciclos de la velocidad de rotación del ecosistema, al superar esta velocidad por la explotación el sistema se derrumba, esto ha sido confirmado en todos los ecosistemas: en los océanos, la explotación supera el 80% de todos los mares, la reproducción no compensa la pérdida. “Entre 30 y 40 millones de toneladas de peces son devueltas al océano heridas o muertas, entre ellas el tiburón y el delfín, usados para platos exóticos en naciones asiáticas”, lo dice el programa de Naciones Unidas para el medio ambiente.

Los bosques tropicales, en este caso la Amazonia por ser la que nos compete como región, en donde Brasil actúa como si fuera el único propietario de este ecosistema deforestándolo, sin importarle que aporta con el 6% del oxigeno mundial y que es capaz de atrapar 600 millones de toneladas de CO2, más o menos las emisiones de Europa. 100 mil millones de dólares se han invertido en sostener los bosques para absorber dióxido de carbono, además la selva es fuente potencial de nuevos medicamentos, a pesar de ello la deforestación no ha disminuido en algunos países, ha aumentado como es el caso brasileño, en el 2005 el ejercito de Brasil tuvo que transportar agua para algunos pueblos a orillas de los ríos afluentes del Amazonas que simplemente se secaron, en ese mismo año la sequia contribuyo a que mas de 3000 Km cuadrados de selva se quemaran; la Amazonia, presidente Lula le pertenece a la humanidad, mucho mas a Sudamérica. Si usted y el presidente Chávez, no administran con criterio el petróleo encontrado estará contribuyendo al calentamiento global y a la destrucción de la Amazonia, pues, la selva seria insuficiente para guardar las emisiones de CO2.

Según la revista Time, mas de 1000 millones de personas no tienen acceso al agua potable y todos los años mueren 4 millones de personas relacionadas con enfermedades del agua especialmente la diarrea. La contaminación del aire se cobra entre 1.7 y 3.3 millones de vidas, perjudicando a mas de 1300 millones de personas con enfermedades respiratorias, todas estas enfermedades han aumentado y empeorado por la densidad demográfica en constante aumento, y el consumismo del que hace gala los EEUU, según la ONU, este país desperdicia cada año 50 millones de toneladas de alimento ya procesado cuando mas de 1000 millones de personas padecen hambre.

En definitiva, ningún sistema económico será estable si su funcionamiento vulnera constantemente los principios del medio ambiente.

rcpuma061@yahoo.com


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Raul Crespo


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