La policía del socialismo del Siglo XXI apalea y tortura a artesanos indígenas en Venezuela

El gobierno que más alarde ha hecho de la defensa de los valores y etnias autóctonas y del legado de las ideas anticoloniales del Libertador Simón Bolívar, arremete descarada y resueltamente contra los indígenas venezolanos, el eslabón más débil de la cadena de sufrimiento generada por el fracaso de la propuesta económica y política chavista-madurista.

Este gobierno lleva más de dos décadas presumiendo de antiimperialismo, al tiempo que desarrolla una nueva apertura petrolera, aprueba una ley que impulsa el libre comercio y la flexibilización laboral. Para colmo acaba de aprobar una ley que suspende la aplicación de la legislación del trabajo, congelando los salarios y sustituyéndolos por bonificaciones.

La alianza popular-militar-policial se expresa en la práctica de un acuerdo maléfico entre los factores de poder internos y externos que fundamenta su poder en la policía y los militares, como puede demostrarse en el desplazamiento de las autoridades civiles por elementos militares, y en el uso de la represión del movimiento obrero junto al acuerdo gobierno-Fedecámaras para neutralizar las contrataciones colectivas.

Lo que alguna vez fue una propuesta radical revolucionaria que dio un papel a la fuerzas armadas en favor del pueblo, se desenmascarado como estamento corrupto y explotador que se aventaja del papel de vigilante supremo de actividades como la extracción de oro, "la vigilancia del narcotráfico", zonas de libre comercio (ZEE), alcabalas a lo largo de las carreteras, matraca, privilegios de la burocracia, Etc.

En la tradición militar-policial de los gobiernos de la "cuarta república" hoy vemos empecinados en reprimir a los débiles indígenas venezolanos, y a valiosos líderes populares como Lusbi Portillo un (des?)ilusionado chavista que en los últimos días ha sido víctima de una agresiva campaña proveniente de los peores sectores burocráticos "rojos".

Recientemente, fue tildado de "agente de la CIA" por un poderoso miembro de la burocracia política oficialista del Zulia con la enmascarada intención de provocar su muerte a manos de "algún patriota".

En este momento, Lusbi Portillo requiere la formación de una muralla de opinión pública que le siga protegiendo de las funestas intenciones que hay detrás del etnocidio, pues sabemos que Lusbi no dará un paso atrás en sus honestas y altamente humanistas intenciones en favor de la etnia Yucpa, y contra la destructiva minería del carbón como lo demuestran sus recientes denuncias de lo ocurrido en la población de Machiques en el estado Zulia.

Yayrali Chiquinquirá Urdaneta Urdaneta, Comandante del Destacamento 114 de la "Guardia Nacional Bolivariana" (GNB) dio evidencias de aquella noalianza maléfica cuando "observó indiferente(?)" cómo le fueron quemados los vehículos a los líderes indígenas; las familias Yucpa (hombres mujeres y niños) fueron juntadas a la fuerza en un camión de la "guardia nacional bolivariana" dispuesto por la Comandante Urdaneta Urdaneta del Destacamento 114 GNB quién ordenó llevar estas familias a la Plaza del Carmen de Machiques para someterlas a una fuerte golpiza de perdigones de goma, y advertencia con armas de fuego y disparos de plomo.

Gobiernos de izquierda y de derecha en diferentes países latinoamericanos han demostrado un perfil policial fascista demostrando un comportamiento de Estado Etnocida vigente desde el tiempo de la colonia española hasta hoy.

Esta indigna situación que afecta la vida de las etnias aborígenes de Venezuela demuestra el carácter ornamental de la institucionalidad oficial llamada a apoyar, promover, defender y vigilar los derechos y garantías de las etnias indígenas establecidos en la Constitución Nacional y en los tratados internacionales sobre Derechos Humanos, y de facilitar e impulsar el fortalecimiento de las comunidades indígenas ancestrales.

Exhortamos al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Sr. Nicolás Maduro Moros a restituir la legalidad de los Derechos Humanos en Venezuela y el respeto a las etnias aborígenes, y ordene el respeto de la integridad del Profesor Lusbi Portillo y el cese de las medidas de hostigamiento que se le han dirigido.

Profesor Titular Emérito de la Universidad del Zulia.

Cátedras de Ética Ecológica y Problemática Ecológica, 2012

 



Esta nota ha sido leída aproximadamente 651 veces.



Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter