De Pérez Jiménez a nuestros días

 Algunos dicen que las comparaciones son odiosas. Pero si no comparamos, no podremos medir, y si no medimos, no podremos tener conocimiento real de los hechos. El desconocimiento y la manipulación de la información de la historia reciente de Venezuela, es lo que nos ha impedido reaccionar ante la enorme decadencia que está sufriendo constantemente nuestro país en todos los aspectos. Ese desconocimiento fue hábilmente planificado por los partidos políticos que derrocaron al gobierno de Marcos Pérez Jiménez para acceder al poder, asesorados por expertos estadounidenses.

Desde el punto de vista económico y monetario, pasando por el social, alimentario, sanitario, educativo, cultural, industrial, laboral, etc., existen miles de comparaciones que podemos y debemos hacer, si es que realmente queremos revertir la situación de Venezuela.

Hemos caído a un abismo insondable debido a la corrupción, la avaricia, el egoísmo y el abandono de todos los gobiernos que ha tenido Venezuela a partir de 1958 y a la falta de consciencia colectiva del pueblo venezolano.

Sin duda alguna, en la horrible situación que vive Venezuela actualmente, la mayor responsabilidad la tienen los partidos políticos tradicionales y los nuevos que han sido creados en los últimos años, que junto con sus dirigentes, unos más que otros, se han caracterizado por la deshonestidad y la complicidad con la cual han actuado en contra de los intereses nacionales, otorgando, o recibiendo favores y contratos a ciertos "empresarios", o personas, a cambio de aportes económicos para el financiamiento de dichos partidos y el enriquecimiento personal e impunidad de esos dirigentes, o por haber permanecido callados ante los desmanes cometidos por quienes han estado en el poder.

Hemos pasado, en menos sesenta años, de ser el país más moderno y rico de América Latina hasta convertirnos en una vergüenza mundial: un país arruinado, paralizado, atrasado, desnutrido, hambriento, miserable, con demasiada inseguridad, demasiada violencia, con una inmensa apatía y con sus habitantes, en desbandada por el mundo en busca de una vida más digna en cualquier otro lugar. Paradójicamente quienes no abandonan el país en la actualidad no lo hacen, simplemente por tener raíces demasiado profundas en Venezuela, o tal vez por no tener ni siquiera los medios económicos para ello. Otros porque albergan alguna esperanza de cambio con otro gobierno. La realidad es que Venezuela, no ha tenido, con excepción del de Chávez, un solo gobierno capaz de mantener o conservar la calidad de vida y bienestar social, alcanzados durante la gestión de Pérez Jiménez.

La situación en nuestro país se ha desmejorado a tal grado, en todo sentido, que en las actuales circunstancias sinceramente una persona realmente honesta, no encuentra razones lógicas para tener en Venezuela una vida grata. Todos los gobiernos, han colaborado para convertir a Venezuela en un país fallido, lleno de abusadores, criminales, torturadores y cobardes.

Pero es el gobierno madurista el que sobresale entre todos por haber causado el mayor daño al país: viola constantemente la CRBV, se desvió del Proyecto de Chávez, del Plan de la Patria, deslegitimó la FANB, haciendo que el pueblo le perdiera la confianza y el cariño que le tenía, destruyó PDVSA, la industria venezolana, el comercio, el salario de los trabajadores, la moneda nacional, los servicios públicos y hasta la alegría del pueblo. Además, la corrupción generalizada impide toda acción en beneficio de la ciudadanía.

En realidad, quien cayó el 23 de enero de 1958 no fue Marcos Pérez Jiménez, fue Venezuela entera.

El mandato de Pérez Jiménez se caracterizó por un marcado progreso económico y social bajo el lema del "Nuevo Ideal Nacional". El aumento en la producción y los precios del petróleo para la época permitieron dicho progreso, que vino impulsado por una ambiciosa política de infraestructura, enérgicamente ejecutada y que dio como resultado obras públicas de gran envergadura.

El breve período en el que gobernó el General Pérez Jiménez se vio marcado por un alto índice de prosperidad económica, producto de los ingresos petroleros y la intención de diversificar la economía venezolana, por lo cual se inició una masiva ola de obras públicas que modernizaron en gran medida el medio físico del país. Durante dicho periodo, Venezuela entró a la modernidad del siglo XX.

Según Arturo Uslar Pietri, durante "el periodo de gobierno de Marcos Pérez Jiménez, fue la época de mayor crecimiento económico en Venezuela y la industria petrolera estuvo mejor administrada que nunca".

En el ámbito militar, el gobierno de Pérez Jiménez profesionaliza las Fuerzas Armadas y moderniza los equipamientos. En política interior, el país experimenta un marcado aumento en los niveles de orden y seguridad civiles. El gobierno de Pérez Jiménez es recordado como un régimen de arraigo nacionalista, fundado en un pragmatismo ideológico que definía la esencia de su gobierno.

El "Nuevo Ideal Nacional", era el faro filosófico de sus políticas de gobierno.

Se puede catalogar como un movimiento de derecha basado en una mezcla de nacionalismo, militarismo, conservadurismo y keynesianismo. El gobierno mantuvo siempre las fronteras abiertas a productos estadounidenses, los cuales eran fácilmente accesibles por los venezolanos.

Esta política solo duró hasta 1959, cuando los "gobiernos puntofijistas" promovieron la "Industrialización para Sustituir las Importaciones", con el supuesto fin de generar la industrialización del país. Pero, debido a la ausencia de una adecuada supervisión de parte del Estado Venezolano, ha tenido resultados desastrosos, pues los oligopolios empresariales, eran esencialmente ensambladoras y además, producían bienes nacionales muy costosos y de baja calidad.

Como movimiento político, el "Nuevo Ideal Nacional" se arraigaba en la tradición, los recursos naturales y la situación geográfica de la nación, en cuya función Venezuela debía tener un "ideal nacional", y la finalidad suprema de este ideal era: "Lograr para Venezuela un puesto de honor entre las naciones y construir una Patria cada día más próspera, digna y fuerte".

Los objetivos del Ideal Nacional eran la transformación progresiva del medio físico y el mejoramiento integral (material, moral e intelectual) de los habitantes.

Marcos Pérez Jiménez argumentaba que en Venezuela existía una ausencia de un "ideal apropiado" que integrara la mística nacional, la convicción conjunta y el empeño colectivo en servicio de la patria. El "Nuevo Ideal Nacional" debería ser el común denominador espiritual de los venezolanos para el engrandecimiento de la Patria. Plantea una fusión del sector público y privado para desarrollar y servir a la Nación. La política del "Nuevo Ideal Nacional" se basaba en la elevación y el noble aprovechamiento de los venezolanos para situar a Venezuela en la cúspide de América, con el aprovechamiento adecuado de los recursos naturales del país. El progreso y el desarrollo económico se estaban logrando mediante la inmigración selectiva de personas, la inversión de capitales y el aumento del consumo al expandir la producción nacional.

Resaltan algunas fechas y hechos del gobierno de Pérez Jiménez:

-El 2 de enero de 1954, el gobierno ordena la libertad de más de 400 detenidos políticos e invita a regresar a los exiliados.

-El 13 de febrero de 1954, Pérez Jiménez recibe de los Estados Unidos la "Legion of Merit". Esta es la condecoración más alta otorgada por ese país a personalidades extranjeras.

-El 28 de febrero de 1955, la revista Time le dedica su portada.

-Cada 2 de diciembre, fecha aniversario de la ascensión de Pérez Jiménez al poder, se ratifican los postulados del "Nuevo Ideal Nacional" y son inauguradas grandes obras públicas.

-Continuamente se promovía la inversión de capitales extranjeros y la inmigración selectiva de europeos con el objetivo de mejorar el componente étnico de la nación venezolana, visión orientada a corregir los vicios de la población, mejorando y formándole un espíritu al trabajo que le ayudara a comprender sus reales funciones como ciudadano.

-Se promovió la "extirpación del rancherismo". Para ello se censó la cantidad de ranchos y se realizó un plan con características propias para construir residencias y súper bloques, que ayudaran a cambiar el medio y la mentalidad de los venezolanos.

-Durante su mandato se realizaron y construyeron numerosos proyectos, siendo el presidente que más obras de infraestructura ha dejado para el país. Al día de hoy muchas de ellas se encuentran vigentes, las cuales en su época eran de las más avanzadas y ambiciosas que podían existir en el mundo.

-Los inmigrantes y desplazados europeos de la postguerra encontraron en Venezuela una tierra maravillosa, tranquila y llena de oportunidades para rehacer sus vidas, donde se gestaba un crecimiento planificado, sobre todo en la construcción de grandes infraestructuras, una expansión del mercado interno y la modernización agrícola, lo que la convertía en suelo perfecto para olvidar la guerra y echar raíces. Venían con voluntad de trabajo y se dedicaron a la construcción, la agricultura, el comercio, la industria, a las obras públicas. Establecieron carpinterías, panaderías, areperas, cafeterías, restaurantes, etc. Muchos de ellos se convirtieron en pequeños, otros en grandes empresarios dedicados al comercio, la agricultura, la industria, la manufactura, la metalúrgica, las finanzas, venta de carne y otros alimentos, como los embutidos y quesos, etc.

-Se impulsó un ambicioso programa de infraestructura y de concreto armado, con la construcción de edificaciones, carreteras, puentes y obras de gran envergadura con las que se modernizó el país. Gracias en buena parte a los recursos económicos proporcionados por las exportaciones de petróleo y al control de la corrupción, se disponía de enormes cantidades de divisas.

-En todas las ciudades del interior se construyeron las vías centrales de orden circulatorio; los conglomerados de los súper bloques de viviendas; los ranchos que habían proliferado en los cerros, fueron demolidos y en su lugar se construyeron parques y viviendas dignas

-El Seguro Social Obligatorio fue tan eficiente y efectivo que sirvió de ejemplo para las naciones del hemisferio.

-Se inició la construcción de la Carretera de la Costa, que uniría todos los puntos orientales y occidentales del país.

-Venezuela reafirmó su soberanía en el archipiélago de Los Monjes y se preparaba a recuperar la Guyana Esequiba.

El mundo entero veía el desarrollo que había alcanzado Venezuela en menos de cinco años y todo esto como resultado del "Nuevo Ideal Nacional".

El incremento de los ingresos fiscales fue considerable, como consecuencia una gran producción petrolera: Tres millones de barriles diarios empleando tan solo cerca de 40.000 trabajadores petroleros.

Con Pérez Jiménez Venezuela alcanza el ápice del desarrollo económico americano. Se inició un Plan Nacional de obras civiles, que logró el pleno empleo nunca antes visto en Latinoamérica. Tal fue la dinámica económica que se logró con esta política impulsada por Pérez Jiménez, que hubo necesidad de abrir las fronteras para que los extranjeros cubrieran las plazas vacantes, ya que el país gozaba de "Pleno Empleo".

Entre las centenares de obras realizadas entre 1953 y 1958 (menos de seis años), se destacan: La autopista Caracas-La Guaira, fue una de las obras de ingeniería más importantes realizadas en América Latina. La autopista Regional del Centro. Se construyeron casi todas las autopistas que hoy existen en Caracas con sus novedosos e imponentes distribuidores. La avenida Soublette de la Guaira. El teleférico de Caracas. El Hospital Clínico Universitario de Caracas. El Hotel Humboldt. El Centro Simón Bolívar y las Torres del Silencio. El Hipódromo de la Rinconada. El Círculo Militar de Caracas. El Hospital Militar. El Paseo de los Próceres. La Ciudad Vacacional Los Caracas. El Hotel Tamanaco. La Parroquia 23 de Enero. El Estadio Olímpico. La Ciudad Universitaria de Caracas, que agrupa una gran cantidad de edificios organizados en un conjunto limpiamente interrelacionado y enriquecido con piezas maestras de grandes artistas y considerada por la Unesco como Patrimonio Mundial de la Humanidad. La Planta Siderúrgica de Sidor. El sistema de electrificación del rio Caroní. El Teleférico de Mérida, (el más alto y segundo más largo del mundo). El hotel del Lago en Maracaibo. El hospital Médico Quirúrgico en Maiquetía. El Hospital Central Universitario Antonio María Pineda en Lara. Ampliación y modernización del Aeropuerto internacional de Maiquetía Simón Bolívar.

Construcción de la Escuela Interamericana de Agricultura en Rubio. La represa y el Sistema de Riego del rio Guárico.

Se realizó el dragado del Orinoco y la Barra de Maracaibo, que permitieron el acceso a las grandes fuentes de recursos naturales.

Se desarrollaron las "Zonas Turísticas" de Mérida y Nueva Esparta.

Se construyó la Carretera de Los Llanos, con los tramos Barinas-San Cristóbal y Barinas-Apartaderos, que proporcionaron una mejor comunicación y calidad de vida a todos los venezolanos.

Se amplió y mejoró la Carretera Panamericana entre el Estado Táchira y Caracas anexándole un trazado nuevo y moderno que incorpora la región del Sur del Lago de Maracaibo a la productividad nacional.

Se desarrolló el "Plan Salud" en todo el país, con un gran hospital en cada Estado de la República. En cada rincón del territorio nacional se ordenó construir una Plaza en honor al Libertador Simón Bolívar.

El periodo de gobierno de Marcos Pérez Jiménez es considerado como "La Época de Oro de Venezuela", y la década de los años 50, es cuando comienza la Institucionalización de la Ciencia y el desarrollo de una verdadera política científica en el país, financiada por el Estado y con reconocimiento social.

El 29 de Abril de 1954 fue fundado el Instituto Venezolano de Neurología e Investigaciones Cerebrales (IVNIC), bajo la dirección de Humberto Fernández Moran. Fueron contratados los primeros investigadores extranjeros, principalmente especializados en la investigación biomédica, así como también se contrató la compra e instalación de un Reactor Nuclear del Centro de Física, el primero en su tipo en América Latina.

Una de las obras más emblemáticas iniciadas por Pérez Jiménez ha sido El Helicoide de Roca Tarpeya. Pretendía ser un fabuloso "Centro Comercial y de Exposiciones" cuyos arquitectos aspiraban convertirlo en un excelente lugar de consumo y diversión para los venezolanos y visitantes del país.

Era un gigantesco proyecto de diseño futurista para la Caracas moderna que se estaba construyendo. Se le puso ese nombre por su forma, la de una hélice, en doble espiral de cuatro kilómetros de longitud, con una rampa vehicular ascendente y otra descendente, similar a la hélice genética que representa al ADN. Albergaba locales comerciales y expositivos, complejos de cines, deportes, clubes privados, y hasta un hotel con su helipuerto. Dicha obra fue abandonada por los gobiernos "puntofijistas", así como sucedió con muchas otras en los años siguientes.

La parálisis de este coloso, decretada en 1962 se debe en gran parte a la "nueva democracia puntofijista". Rómulo Betancourt declaró que no se colocaría "ni un solo ladrillo más" en El Helicoide. Las actitudes gubernamentales de las décadas siguientes se encargarían de impedir cualquiera de los múltiples proyectos iniciados durante el gobierno de Pérez Jiménez, como el túnel Caracas–La Guaira y la famosa Torre Venezuela.

Triste final que es un ejemplo de la decadencia de lo que fue el Puntofijismo y en lo que se ha convertido también la Revolución Socialista de Venezuela.

Y es que si no hubiese sido por el general Pérez Jiménez, en Venezuela no se hubiesen realizado las numerosas obras que hemos mencionado.

A pesar de los palpables adelantos en el desarrollo económico y social de Venezuela, impulsados por el régimen de Marcos Pérez Jiménez (en tan solo seis años +52 días), resulta muy difícil comprender, aun después de 62 años, las razones por las cuales hayan derrocado su gobierno.

¿Qué tal si lo hubiesen dejado gobernar unos cuantos años más?

Lamentablemente, es muy poco lo bueno que podemos recordar de los gobiernos posteriores al del General Pérez Jiménez: mediocre política educativa a todos los niveles; secuestro de la dirigencia sindical y de los colegios de profesionales por parte de los gobiernos; nefasta administración de la economía, signada por la corrupción y acompañada de quiebras de industrias, bancos, empresas públicas y privadas, obras inconclusas, mal hechas, muy pocas y con escandalosos costos debido a la gran corrupción generalizada; destrucción de los servicios públicos, del transporte y del aparato productivo nacional; abandono del Plan de la Patria de Chávez durante el gobierno madurista y persecución política con demasiados presos políticos, asesinados, torturados y desaparecidos.

Si bien en la era puntofijista, nuestra sumisión era al gobierno y empresas estadounidenses, ahora en la denominada revolución socialista, el entreguismo es a Rusia, China, Turquía, etc. No hay mayor diferencia.

Como hemos podido observar a lo largo de todo este relato, pareciera que en Venezuela no existe ninguna posibilidad de salir del foso profundo en que nos encontramos y para colmo de males, estamos a las puertas de un estallido social, que esperamos no ocurra; la escasez de gasolina está creando una situación explosiva dentro de la población venezolana.

Con este gobierno además, estamos desapareciendo como nación.

Sin duda, la dificultad para encontrar una solución la tenemos en la falta de líderes con visión de futuro en Venezuela.

Y tal parece que esa carencia es mundial.

Pero no será EU, Rusia o China quienes salven a Venezuela. Le corresponde al pueblo consciente y organizado, utilizando las Redes Sociales, encontrar un líder, que presente un Proyecto de País, productivo, viable, claro, coherente y auditable por el Poder Popular.

Lo que podría salvar la Nación es el encuentro entre los venezolanos, más allá de nuestras diferencias, para impulsar un diálogo social y político, mediante el SIBCI Sistema Bolivariano de Comunicación e Información, que pertenece totalmente al pueblo venezolano; asumiendo a plenitud el derecho irrenunciable de los venezolanos a decidir nuestros asuntos, rechazando cualquier injerencia e intervención extranjera venga de donde venga, que nos permita restablecer la institucionalidad perdida en el marco de la Constitución Bolivariana y unificar esfuerzos entre todos los sectores de la vida nacional, para adelantar un Plan de Salvación Nacional, con el fin de salir de esta horrible situación en la que está hundida la sociedad venezolana.

De esta horrible oscuridad saldremos con una solución para nuestro país.

¡Una opción es volver al camino de Chávez, señalado en el Plan de la Patria original y el Golpe de Timón!

¡Conceder amnistía a los petroleros, liberar a todos los presos políticos; llamar a quienes han abandonado el país por cualquier motivo y entre todos desarrollar el país. Con respeto. Impulsar la agricultura, recuperar el Sistema Eléctrico Nacional, nuestras industrias, y todas nuestras empresas!

Afortunadamente tenemos tierras, aguas, excelente clima y todo tipo de recursos naturales y humanos disponibles.

¿O acaso, nos vamos a resignar a seguir en un continuo y eterno retroceso, entregando estúpidamente nuestra soberanía y nuestras riquezas a cambio de una supuesta protección extranjera que permita a nuestros gobiernos mantenerse indefinidamente?



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Gilberto Hernández Ortíz

Graduado en la universidad Nacional de Colombia en Licenciado en Ciencias de la educación especializado en el área de Física y Matemáticas Postgrado en Educational Media en la Universidad de North Carolina A&T State University año 1984 - Greensboro, N.C Prof. Jubilado de la Univ. de Oriente (Núcleo Anzoátegui)

 gilnandez@hotmail.com

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