Delcy, Jorge, Lilian y todos los demás (I)

"Regocíjense siempre. Con relación a todo, den gracias"

1 Tesalonicenses 5:16, 18

"En un mundo social que se halla bajo la opresión de su propia organización, los auténticos actos de dar las gracias son como un antídoto contra la deshumanización"

Balduin Schwarz

"La gratitud no solo es la más grande de las virtudes, sino que engendra todas las demás"

Cicerón

"La gratitud, como ciertas flores, no se da en la altura y mejor reverdece en la tierra buena de los humildes"

José Martí

I. Introducción

El agradecimiento es un sentimiento natural en el ser humano: estrecha relaciones, expresa la conciencia de haber recibido algo no merecido, acrecienta la cercanía y nos humaniza. Como toda virtud, necesita aprenderse, ejercitarse y apoyarse en una serie de cualidades o hábitos humanos. La persona agradecida, notará los efectos beneficiosos del ejercicio de esta virtud en la consecución de una vida satisfecha. La gratitud es una emoción que surge a partir de la percepción de que otra persona ha tenido la intención de promover nuestro bienestar personal, mediante un regalo, una ayuda o un beneficio (Bono, Emmons, y McCullough, 2004). A nivel interpersonal, abarca tres aspectos fundamentales: el reconocimiento de que alguien ha tenido la intención de beneficiarnos, la apreciación expresada en agradecimiento, y por último, la necesidad o motivación de retribuir el beneficio (Lazarus y Lazarus, 1994). Aunque la gratitud esté siempre con nosotros, ¿la entendemos en su verdadera esencia y profundidad? ¿Hemos reflexionado alguna vez sobre la visión del mundo y del que suponemos, conocemos y reconocemos cuando nos sentimos agradecidos? ¿Qué significado tiene el agradecimiento? ¿Hay grados en el agradecimiento? ¿Hay un agradecimiento auténtico y otro inauténtico? El sentimiento de gratitud no corresponde a una de las emociones básicas. Todo lo contrario. Para experimentarla se requieren una serie de procesos complejos en la mente. No todo el mundo puede experimentar gratitud. Es una virtud reservada para los espíritus más elevados y para las inteligencias mejor desarrolladas. A diferencia de otros sentimientos, el de la gratitud no aparece como un impulso simplemente. La gratitud exige que haya un sistema de valores éticos, en donde estén resueltos los conceptos de dar y recibir, además de una renuncia a la visión egocéntrica de la vida. El agradecimiento no es sólo un acto fundamentalmente humano e intersubjetivo sino que es también un acto fundamental religioso, universalmente presente en todas las religiones de una forma u otra. El agradecimiento permite superar las relaciones utilitarias. En virtud del agradecimiento reconocemos la dignidad y la humanidad del otro; gracias a él reconocemos los dones de la vida. La benevolencia y el agradecimiento poseen un carácter salvífico, pues liberan de la tendencia a cosificar al otro y a endiosar al mundo: "en un mundo social que se halla bajo la opresión de su propia organización, los auténticos actos de dar las gracias son como un antídoto contra la deshumanización". Muchas veces lo más humano es lo menos útil, desde el punto de vista de las medidas y los cálculos. El agradecimiento no sabe de cálculos ni de intereses: se da sin atender a la conveniencia o no de agradecer. Pero son estas acciones "inútiles", estas palabras gratuitas, los dones cotidianos, los que nos adentran en lo más profundo de nuestra humanidad, que muchas veces queda silenciada en la superficie de las cosas.

II. El agradecimiento: un gesto humano que desborda lo mundano

El crecimiento o la mengua de la intimidad humana están en manos del propio yo personal. De hecho hay actitudes interpersonales básicas que –como el amor, la fidelidad, la esperanza, el dar, la gratitud, la vergüenza– robustecen la interioridad humana. Otras actitudes contrarias –como el odio, la infidelidad, la procacidad– la debilitan e incluso la anulan. ¿De qué manera habremos de abordar el agradecimiento, que representa algo tan simple y a la vez tan hondo en el conjunto de los fenómenos humanos? Para someter el agradecimiento a la luz de la reflexión e iluminar en él lo que le presenta como algo muy amplio y fundamental cuando descubrimos su esencia, tendremos que servirnos de diferentes métodos: de la aprehensión fenomenológica del eidos, del método de regresión psicológica tras lo que se da inmediatamente, de reflexiones éticas y filosófico-sociales, así como de los planteamientos existenciales en los que se presenta la cuestión del sentido y, finalmente, de la consideración metafísica de las vastas relaciones a partir de las cuales, cuando pensamos en el agradecimiento, se hace patente algo decisivo. Podemos decir que el acto de agradecer forma parte, en su modalidad más común, de los gestos propios de la vida cotidiana. Damos gracias de forma casi automática ante determinados actos y situaciones, pero en muchos casos este agradecimiento se queda en la superficie de las cosas y de las relaciones, en la forma de un mero gesto mecanizado. No siempre hay un sentimiento profundo y sincero que acompañe a nuestras "gracias" cotidianas. La gratitud y el agradecimiento se encuentran, sin duda, entre los más fundamentales actos y fenómenos humanos. No pasa ni un solo día sin que digamos varias veces "gracias" o "te lo agradezco" o sin que lo hagamos en nuestros pensamientos u oraciones. Una vida sin gratitud no sería verdaderamente humana. Encontramos la gratitud en las situaciones más cotidianas , como cuando agradecemos que alguien nos preste un bolígrafo o nos abra una puerta; en condiciones fundamentales, como cuando agradecemos a nuestros padres el don de nuestra vida; y en escenarios dramáticos , como la gratitud que sentimos cuando alguien nos salva la vida poniendo la suya en peligro. La gratitud y el agradecimiento poseen así dos dimensiones: la de dar "las gracias por algo" y la de ser agradecido "a alguien".

III. Para saber más REFERENCIA (CONFIABLE EN TERMINOS DE VIRUS)

Dietrich von Hildebrand, La gratitud, Ediciones Encuentro, Madrid 2000.

Balduin Schwarz. Del agradecimiento, Ediciones Encuentro, Madrid 2004.

Josef Seifert. Conocimiento de Dios por las vías de la razón y del amor, Madrid: Encuentro, 2013

Bono, G., Emmons, R. A., y McCullough, M. E. (2004). Gratitude in practice and the practice of gratitude. En P. A. Linley y S. Joseph (Eds.), Positive psychology in practice (pp. 464-481). Hoboken, New Jersey.

Lazarus, R. S., y Lazarus, B. N. (1994). Passion and reason: Making sense of our emotions. New York: Oxford University Press.

http://www.psychology.hku.hk/ftbcstudies/refbase/docs/emmons/2005/57_Emmons+Kneezel2005.pdf

https://es.wikipedia.org/wiki/Gratitud#cite_note-McCullough.2C_M._E._2002-18

http://web.archive.org/web/20161201041411/http://psychology.ucdavis.edu/labs/emmons

http://personalpages.manchester.ac.uk/staff/alex.wood/Gratitude%20and%20appreciation%20factor%20analysis.pdf

http://personalpages.manchester.ac.uk/staff/alex.wood/gratitude%20and%20psychological%20well-being.pdf

http://personalpages.manchester.ac.uk/staff/alex.wood/state%20and%20trait%20gratitude.pdf



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Luis Antonio Azócar Bates

Matemático y filósofo

 medida713@gmail.com

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