Otro año más, glorioso magisterio venezolano.

Hace 27 años, recién graduado del Departamento de Inglés del Instituto
Universitario Pedagógico de Caracas, cuando fui al viejo consultorio
del IPASme en Macuto a inscribirme, un doctor encaletadamente me hizo
llenar cierta encuesta clandestina en la cual solo se indagaba si yo
deseaba que ésta institución se convirtiera en una clínica con todos
los servicios para el profesorado. En esos días de plena dictadura de
la IV, este tipo de aventuras era simplemente: inimaginable. Me
pareció una maravillosa conquista para nuestro magisterio y como
soñador de izquierda, suscribí tan innovadora propuesta.
Afortunadamente esa utopía llegó mucho después para nuestro pueblo
luego de cuatro décadas de tormento, entreguismo, alternabilidad
puntofijista, perrarinización, ley de fuga, recluta forzosa y
criminalización de la protesta estudiantil. La Misión Barrio Adentro
con mucho orgullo y todos sus adelantos
médico-científico-asistenciales, llegó de manos de nuestro Comandante
Supremo para quedarse y dejó bien atrás el concepto de Dispensariato
aun latente en la figura administrativa anquilosada del IPASme de hoy.

Inspirados en la contemporaneidad de la doctrina bolivariana y la
democracia social de derecho y de justicia que prohíbe la
discriminación en conjunción con un sinnúmero de beneficios sociales
propios de la constitución del 99 (Artículos 1, 2 y 21 de la CRBV)
otra vez, y como viene sucediendo desde hace tal vez algunos cien
años, el magisterio de siempre permanece sin auténtica esperanza de
alternativas académicas al alcance de su bolsillo y tiempo para
proseguir estudios, Ley de Emolumentos, Hospital Médico Docente,
Banco del Magisterio, Funeraria, Club del Educador por región para
esparcimiento como lo exige la LOPCYMAT, beneficios en Tiendas,
Farmacias, Agencias de Viajes, Líneas Aéreas, Viviendas, Vehículos y
no me echen más cartas. Solo nos sobreviven amuñuños en atención,
sorteos, sorteos y más sorteos... Andamos la honradez "juiciosa, sabia
y profunda" de cierta caricia secreta de Juan Peña, "el cacho de
tierra colorada" de los Giuseppe y, "una vidriera donde se exhibían
aeroplanos, barcos, una caja de soldados, algunos diávolos, un
automóvil y un velocípedo de ir parado" de Panchito Mandefuá,
peligrosamente de la mano de un HCM visto con muy malos ojos en todos
lados en un momento histórico propio en donde constitucionalmente hay
que abrazar lo participativo y protagónico y execrar el bullying con
todas sus horrendas y hasta, aceptadas nefastas formas literarias de
discriminación. De ahí probablemente la natural falta de
identificación y de orgullo de dos millones de compatriotas por un
proceso constitucional divorciado de su propio estado de derecho.
Félix Vargas Chacón, Ramón Antonio Brizuela y hasta el mismísimo
Malquerido, han corrido mejor suerte que el magisterio venezolano. Así
se justifica mas no se exculpa la merma de votos, el trauma de ese
aborrecible 1x10 y cuestionados seudo líderes UBChistas sin
convocatoria, cohonestado por el ultraje de nuestros propios jefes
zonales, distritales, regionales, nacionales y hasta rectores y
directores de universidades quienes a la usanza de la IV atropellan
con lenguaje escatológico y prácticas inconstitucionales a un gremio
condenado a las mazmorras del olvido contractual. Les suplicamos, por
la sanidad del proceso incumplido en nuestra Carta Magna que no
esperen más y renuncien. Compréndanlo, no es el capricho de los cinco
millones y medio quienes fuimos a votar sin que autocríticamente nos
arrastraran: uds les fallaron al precepto constitucional de la mayor
suma de felicidad posible del cual nosotros estamos absoluta y
electoralmente convencidos.

Así como la amargura e impotencia en la espera durante meses por un
insumo para un paciente hospitalizado en un nosocomio público debido a
la ineficiencia en la dirección del IVSS contamina no solo a quien lo
sufre sino también a familiares y amigos, del mismo modo, el
torniquete -al margen del artículo 113 de nuestra constitución- que
le aplican a nuestra gente los monopolios FedFarVen (medicinas),
Procter & Gambler (artículos de limpieza), Polar (alimentos) y
FEDECÁMARAS (todas las anteriores) ha sido criminal, desproporcionado
y tradicionalmente abominable también mata la fe; al mejor estilo
vampiresco y bajo la mirada impávida y complaciente gubernamental
"bajo la luna -propios y extraños- hicieron campaña, con sus consignas
implacables": con sus propias divisas secuéstrenles los alimentos,
hasta que el cambio salga triunfante: simplemente nos quebraron la
moral...

En el vibrar de un país en plena transformación que sembró de
infraestructura hasta el espacio para garantizar la soberanía
territorial, el magisterio, naturalmente susceptible a lo humano,
consciente de su poder de convocatoria y con la experiencia de maestro
comprometido sembrador de ideas de justicia y de igualdad entre todos
los hijos de la patria de Bolívar, obviamente rumia su amargura cuando
advierte una nueva manifestación de discriminación al rieste
advirtiendo que organismos del estado garantizan ciertos productos y
mejoras a sus trabajadores: solos en nuestro estado famélico, un nuevo
atropello nos deprime. Y aquí están las compartidas consecuencias: en
medio de una incesante guerra mediática, cierta política empresarial
sistemáticamente hambreadora por parte de los grupos económicos de
siempre y un estado inconsistente con el estado de derecho social que
desde 1999 nos asiste, fuimos a unas elecciones en donde perdimos la
Asamblea Nacional.

Pero para regocijo de los revolucionarios y de quienes militamos en no
regresar jamás al pasado, el Magisterio hoy como ayer consciente de la
excelsa victoria de haber metido a la canalla opositora dentro del
riel electoral por ahora, se yergue ante la convocatoria de nuestro
presidente obrero para el fortalecimiento del Poder Popular y los
Consejos de Gobierno. Allí estamos jóvenes y viejos imbuidos en el
orgullo docente apuntalado y pronto al llamado de la patria para que
aquellas cadenas que otrora en medio de una bonanza segregacionista
nos robaran la esperanza con su lista de bachilleres sin cupo,
masacres y perrarinización permanezcan lejos en el pasado. Urge
repoblar de justicia social al magisterio venezolano en la víspera del
Día del Maestro este 15 de enero próximo. Aprovecho asimismo la
oportunidad para manifestar mi orgullo docente por ese sector laboral
al cual pertenezco y por el proyecto político enmarcado en el estado
de derecho surgido a partir de la CRBV de 1999 no sin dejar de lado
insistir, en la necesidad de continuar la lucha por la emancipación
gremial.

Nuevos tiempos se avecinan para el debate político, reivindicaciones
socioeconómicas, la participación y la defensa del marco legal que nos
asiste en lo inmediato como pueblo que se autodetermina. Dentro de la
Constitución, todo. Fuera de ella, nada.

Profesor
Consejero de la UNESB-USB
Ejecutivo Nacional.
anatera@usb.ve
@beat513

 

 

 



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