Ecosocialismo y salud

La mayoría de los médicos por nuestra formación academicista y antropocéntrica, aunque tengamos una visión social de la medicina, tenemos una vaga noción de como afecta los factores ambientales y climáticos en la salud en los humanos. Hemos conocido de los efectos de destructivos de las bombas de Hiroshima y Nagasaki y del accidente en la central nuclear de Chernóbil (expulsando materiales radioactivos tóxicos 500 veces superior a la bomba atómica arrojada sobre Hiroshima), y los efectos inmediatos, a mediano y largo plazo de esas radiaciones en los seres humanos. Asimismo aprendemos de los efectos del humo cigarrillo o de la presencia de ácaros en el medio ambiente del hogar como factores desencadenantes de asma, o los efectos adversos de determinadas condiciones laborales y exposiciones ambientales sobre la salud de los trabajadores o de los efectos fatales de la contaminación del agua de consumo humano. Hasta allí es el nivel de formación universitaria clásica que recibimos los médicos. Podremos avanzar en conocimientos adquiridos más allá de los claustros, con la práctica social, con métodos de investigación-acción, con la interacción del saber científico y el saber popular y si nos abrimos aun nuevo modo de ver la salud y la enfermedad. También cuando seamos capaces de asimilar la dimensión política, ideológica y social de la salud, y si luchamos contra el modelo destructivo del hombre, signada por las guerras y sus consecuencias en vidas humanas, los efectos depredadores de esa violencia humana contra la naturaleza, las catástrofes ambientales que afectan la calidad la vida, que nos podrán dar luz a cual el rol del medico y del equipo de salud como factores de cambio en la sociedad, a sabiendas que para transformar la salud hay que cambiar el modelo.

El deterioro ecológico mundial está estrechamente relacionado a patrones comportamiento capitalistas como consecuencia que los recursos naturales se convierten en mercancía, se utilizan los recursos sin límites, por hábitos de consumo predadores y de ganancia ilimitada, y con comportamientos abusivos con la naturaleza y el ambiente, poniendo en peligro la subsistencia humana sobre el planeta. También en llamado "socialismo real" en el siglo XX hubo afectación de la naturaleza aunque fuera justificado para garantizar los derechos sociales de la mayorías, la inclusión, producción de alimentos y energía para el desarrollo, que relegaron a un segundo plano el tema ambiental. Ambos capitalismo y socialismo del siglo xx comparten entonces valores sociales sometidos a leyes del mercado que son incompatibles con la defensa del medio ambiente. En la década los 60-70 cobraron fuerza movimientos ambientalistas, ecologistas, opuestos a esos modelos en pugna, que aunque con una visión de avanzada, tenían el limite de tener la ilusión de que podían defender el medio ambiente con criterio sustentable en el marco del modelo de desarrollo productivista capitalista. Ahora bien, hace unos 30 años surge una corriente anticapitalista, muchos de ellos marxistas que proponen el Ecosocialismo, una propuesta de modelo de sociedad que contiene todos los elementos básicos del socialismo, pero sin menospreciar la conservación de los ecosistemas. Estos movimientos van cobrando fuerza en la lucha internacional contra la globalización y el neoliberalismo, que manifestó su fuerza de protesta en las calles de Seattle (1999), Praga, Quebec, Niza (2000) y Génova (2001). Un movimiento que no es solamente crítico de las injusticias sociales producidas por el sistema, sino que es también capaz de proponer alternativas concretas, como por ejemplo en el Foro Social Mundial de Porto Alegre (enero de 2001). El año 2002 se lanza el manifiesto ecosocialista redactado por los académicos Joel Kovel y Michael Löwy luego de la cumbre de la tierra de Johannesburgo con que daban a conocer su ideario. Por otro lado surgía en Chiapas la rebelión Zapatista, que recogía su visión indigenista con el ideario del Buen Vivir. Paralelamente el comandante presidente Hugo Chávez sale a la palestra desde Venezuela con una propuesta de revolución democrática participativa y protagónica, instalando una nueva visión humanista, de integración de los pueblos, de socialismo Bolivariano, conocido socialismo del siglo XXI y que incorpora en la constitución los derechos integrales del pueblo. Chávez recoge la herencia del líder revolucionario Fidel Castro, y caminarán juntos en la lucha contra las pretensiones hegemónicas del imperialismo a través del Alca, instalando la piedra fundacional del ALBA. En ese torrente surgía el indio Evo Morales reclamando los derechos de la madre tierra, la Pachamama, que adquiría derechos constitucionales, y asume el Ecosocialismo, anticapitalista y antiimperialista. Luego surgiría Correa en Ecuador con la revolución ciudadana que también asume las posiciones Bolivarianas en el ALBA, rescatando la defensa de sus recursos naturales ante una de las mayores catástrofes ambientales en la región: el desastre ambiental de la petrolera Exxon. Como vemos aunque con diferencias, van confluyendo posiciones comunes éticas en defensa del socialismo y del hombre en armonía con la naturaleza. Aún retumban las palabras del comandante Chávez en Copenhague (2009) en la Conferencia de Cambio Climático expresando la voz de millones jóvenes anticapitalistas del mundo. Chávez parafraseando a Karl Marx allí decía "un fantasma recorre Copenhague" como síntoma de un poder alternativo en ascenso y la memorable síntesis del líder bolivariano "no cambiemos el clima, cambiemos el sistema".

El siglo XXI nos encuentra en una de las fases mas desquiciadas del capitalismo mundial signado por las guerras por apropiarse de los recursos naturales, el estractivismo depredador, el consumismo, la contaminación de la atmósfera por la emanación de gases tóxicos, especialmente por los países desarrollados, que ponen en riesgo la subsistencia especie humana en el planeta. Por otro lado la lucha de los pueblos del mundo por la justicia, igualdad, la paz con nuevos paradigmas resumidas en consigna "un mundo mejor no solo es posible, sino necesario". En ese escenario vemos la lucha de los pueblos de nuestraamérica por el derecho a la tierra, al techo y trabajo, los derechos sociales y humanos elementales, y también en la defensa de la naturaleza y el medio ambiente. Conocemos la singular lucha de los pueblos y barriadas periféricas de las ciudades de Argentina contra la fumigación indiscriminada con glifosato, práctica de la transnacional Monsanto para producir transgénicos, especialmente soja. El agronegocio y el monocultivo son responsables en gran medida del daño de los suelos y fenómenos climáticos adversos. Muchos profesionales, científicos, académicos se han organizado como "médicos de pueblos fumigados" denunciando los efectos de los agrotóxicos con un aumento significativo de malformaciones congénitas, cáncer, abortos y otras afectaciones en los humanos expuestos. Las luchas de los campesinos paraguayos, mexicanos, peruanos, colombianos por el derecho tierra, contra las políticas neoliberales de entrega a los capitales trasnacionales de las tierras productivas, el agua, y los recursos naturales se hacen sentir, aunque los ALCA adquiera nuevos rostros.

En la República Bolivariana de Venezuela afrontamos una gran paradoja: construimos un modelo de transición al socialismo en un país productor de petróleo y minerales, en uno de los 10 países con mayor diversidad biológica del mundo. Esta paradoja nos pone ante el desafío no solo trascender el modelo rentista petrolero, sino también nos pone a pensar como hacerlo preservando el ambiente, la biodiversidad, el hábitat para un desarrollo armónico entre el hombre y la naturaleza. Como lograr alcanzar "la suprema felicidad social para el pueblo", de la que hablaba el Libertador Simón Bolívar, a través de la política del Vivir Bien formulada por Comandante Chávez, enlazada a las políticas ambientales y sociales que se han puesto en práctica en estos 15 años. El plan de la Patria 2013 2019, tiene explícito en el quinto objetivo histórico que señala "Contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana", derivados en los principios de desarrollo sustentable y derechos ambientales establecidos en nuestra Constitución. La crisis ecológica, amenaza el equilibrio natural del medio ambiente, pone en peligro no solamente la fauna y la flora, sino también la salud. El Ecosocialismo en Venezuela se traduce en un desarrollo independiente y soberano con un gobierno popular y participativo que garantice que la acción gubernamental esté orientada a la satisfacción de las necesidades básicas del pueblo, aumentando la producción con una eficiente gestión y control ambiental. El Ministerio Ecosocialismo y aguas junto a otros ministerios, organismos, gobiernos estadales y alcaldías con sus políticas públicas de preservación de los parques nacionales, la conservación de los ríos y mares, el manejo de desechos sólidos y las misiones árbol, nevado y una política educativa en las escuelas y los consejos comunales, para ser garantes del buen vivir y cuidado ambiental de la comunidad. El poder popular tiene un importante papel en los desarrollos urbanísticos de la gran misión Vivienda y tricolor en el Hábitat donde se desenvuelven los proyectos, garantizando la dotación de los servicios básicos de agua, electricidad y disposición de desechos sólidos, lo que minimiza los efectos de contaminación ambiental que genera el ser humano en su desarrollo y diario vivir. En ese marco debe desenvolver los proyectos socio productivos comunitarios como cultivos de alimentos saludables, viveros para forestar y plantar en las áreas adyacentes a los desarrollos urbanísticos, fomento de pequeñas empresas artesanales, industriales y de servicios para la propia comunidad. La salud pública, los equipos de salud, las autoridades deben actuar en concordancia a la construcción de un nuevo modelo que camine de la mano del poder comunal en la producción de alimentos saludables y la prevención y promoción de la salud, en la educación para la salud para buen vivir, en comer saludable, y un hábitat que brinde la mayor felicidad posible del pueblo Venezolano. Para transformar la salud desde la base debemos hacerlo con el poder popular para ser parte de la construcción del socialismo bolivariano y ecosocialista.

*médico del colectivo de dirección del hospital "Dr. Julio Rodríguez". Cumaná. Estado Sucre.

rodolfocarballo@hotmail.com



Esta nota ha sido leída aproximadamente 2176 veces.



Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter




Notas relacionadas