Ahora sí, Feliz Año….

Los años y las épocas no comienzan cuando puntualmente lo indica el calendario sino cuando los eventos históricos parten en dos cada coyuntura.

En el marco de nuestra pequeña y gran historia nacional y regional Nuestro-Americana hoy sentimos que estamos de Año Nuevo.

Porque el Comandante de nuestra Revolución y Presidente de Nuestra República Bolivariana de Venezuela ha ganado el corazón de millones.

Ha ganado ser no solo un Presidente y un Comandante sino un miembro entrañable de cada una de nuestras familias.

Nuestro hermano y camarada Chávez volvió porque el sentimiento de todo un pueblo humilde por siglos magullado fue más grande y potente que esa enfermedad alimentada del odio de apátridas lumpen-burgueses, lumpen-proletarios y neo-colonialistas.

Recuerdo ahora algo que nos decía el camarada Alfredo Maneiro. Decía que bien visto cada momento es una coyuntura histórica.

Y también que la labor de las vanguardias es aprender a leer lo que el Pueblo nos dice en forma generalmente borrosa para transformarlo en líneas concretas de trabajo cotidiano para la transformación de las estructuras sociales y de las sensibilidades. Todo con miras a la concreción de una sociedad revolucionaria socialista.

La vuelta de Chávez, esta madrugada, nos dice y exige a cada uno muchas cosas.

Aprender de ellas es crucial.

Pero ahora tenemos derecho de festejar que el hermano, el amigo, el capitán de la casa está de vuelta y podemos darle nuestro abrazo de Año nuevo, así sea a distancia. Bien sea con vigilia en las adyacencias del hospital militar. Bien sea mediante los gestos de fuerza, compañía y celebración contenido en algunas líneas.

Como de milagro en milagro, como Chávez vamos el Pueblo de Bolívar incluso en medio de mil dificultades.

Chávez no podía dejar de volver porque nunca se fue.

Chávez no podía dejar de volver porque nunca se irá del sentimiento de millones que por algo lo aman.

No podía dejar de emocionarnos verlo volver al país porque las revoluciones renacen cada cien años cuando el padre Bolívar vuelve hecho millones… y un guía la comanda ese regreso trasuntado arrojo, sapiencia y humildad.

La lucha de clase también es afectiva.

Lucha de clase hecha ensanchamiento de inteligencias, voluntades y corazones.

Luego de este trance todos los patriotas somos definitivamente mejores.

Más humanos, más comprensivos, más conscientes, más militantes y más soldados de mil batallas.

¡Bienvenido sea siempre Comandante, alto Camarada y mejor Amigo!

Gracias a todo el humilde y bravo y digno Pueblo hermano de Cuba por cuidarnos y devolvernos al Presidente ahora más fuerte, más sabio, más humano y más revolucionario.

delgadoluiss@gmail.com


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Luis Delgado Arria


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