Misión Cultura, siguiendo con el debate...

Decía en el artículo anterior, que necesario es la consulta oportuna a la construcción hasta ahora hecha desde la Misión Cultura.

Hay una novela del escritor Rómulo Gallegos, que se titula “Pobre Negro”, donde alude a los mas excluidos en el marco de la guerra, al término de la novela uno concluye de que pobre negro es el pueblo que termina siempre sin la mejoras necesarias después de haber dado tanto y echado un camión de b… y de ovarios en la consecuciones de la victorias, quedando entonces el pueblo siempre burlado o relegado.

Ahora bien, la Misión Cultura se fundamenta en un espacio de educación que forma educadores populares, es decir, educadores que batallan en el día a día con aquellos modelos educativos que están enfrascados en mantener su hegemonía liberal burguesa, y que, por supuesto tomará tiempo en hacer conscientes las mentes de maestros y maestras que estamos inmersos en ellas y que se traducen en practicas pedagógicas poco pertinentes al momento histórico que nos está demandando la república. Este batallar consiste en asumir la educación popular en las esferas comunitarias, locales vinculadas al poder popular.

Es un artista educador, un educador, con una basta experiencia en las expresiones artísticas pero con un perfil político que forma para la conciencia donde habita.

La Misión Cultura resume entonces, la educación popular en las bondades del Método de Proyecto contextualizado a la realidad nuestra americana, el cual va desalambrando a través de los trayectos, progresivamente la conciencia de ese educador cuando lo enfrenta a los procesos de construcción nacional a saber: los proyectos de aprendizajes, la historia local, los perfiles, los diagnósticos participativos, las evaluaciones participativas, la autobiografías , las acreditaciones, entre otros, el cual no es un invento, sino una forma de reconocer que en este país la educación de adultos en la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez- CEPAP, la cual tiene alrededor de 4 décadas trabajando en la formación de educadores con esta visión. La Misión Cultura, es parte entonces de esa historia de formación de educadores con perfil sociocultural y aporta al método, a la revolución algunos elementos claves sin que el método pierda su esencia original.

Plantearse dirigir los destinos de la Misión Cultura, sin tomar en cuenta esas 4 décadas de experiencias de formación del CEPAP, y mucho menos tomar en cuenta la formación construida desde la bases activadoras de esta misión con sus características propias generadas en cinco años de experiencia, es indicio entonces de la incapacidad para comprender históricamente el enfoque curricular, la educación popular y como diría un pana por ahí “sería un golpetazo al pueblo activador” y se comenzaría al desvirtuar el sentido formativo para lo cual fuimos llamados a construir la sociedad socialista.

Ahí esta la historia de nuestros procesos educativos, en esos referentes propios, los cuales hay que potenciar, romper con la sensación de que siempre se esta comenzando de “cero”, para evitar los errores tras errores que se comenten cuando no se toma en cuenta lo construido y se parte de escenarios particulares.

Yo reconozco en la Misión Cultura con todo y sus debilidades -no es para menos- que está dando la respuesta oportuna al modelo educativo que necesitamos, máxime cuando implica en su proceso formativo un cambio de actitudes, valores errados en las cuales vivimos y accionamos, pues la misión trabaja ese proceso ideológico para transformarlas. No es casual entonces, que romper con esta hegemonía burguesa, que muchos y muchas se hayan quedado en el camino, no entiendan y hablen mal de ella por no comprender su esencia en el plano político-académico.

Es preocupación de las bases activadoras y de los y las facilitadoras facilitadores, que se cambie la escencia, pues la misión en sus trayectos y en su organización en los equipos de sistematización territorialmente hablando, supera la fragmentación del saber, la división social del trabajo, impulsa el perfil del maestro y maestro investigador y potencia la pertinencia sociocultural al vincularse de modo real y tangible en procesos formativos y de concienciación a las comunidades, es decir es una Misión ajustada a la Ley Orgánica de Educación, en todo sentido.

Sigo diciendo, si la cultura es el pueblo, entonces la misión cumple académicamente con este mandato, recoge en su seno un basto motor de procesos transformadores que analizarlo desde la linealidad académica burguesa, donde hemos sido formados dará como resultado esa historia nefasta que vivimos cuando llegaron los invasores y viendo a nuestros ancestros hacer sus ritos y cotidianas formas de vida, las condenaron por creerse dueños de la verdad, y satanizaron, banalizaron y cambiaron según sus “lógicas” lo que el pueblo había construido… el resultado ya lo conocemos y lo hemos vivido.

Este alerta es la verdadera preocupación de lo que se nos asignó y la responsabilidad histórica a la que nos comprometimos, no es sencillo entonces, pensarse desde otra lógica, que transgreda los principios de la educación para las que se nos llamó.

De igual manera, no es fácil pensarse desde después de 5 años y ya avanzaditos y con tanto sudor invertido en estas construcciones, que se comience a hacer de esta misión o estos espacios de activación un modelo particular de ver el asunto, un modelo educativo que lleve a la reproducción de otros modelos educativos universitarios que están cuestionados desde la Ley Orgánica de Educación vigente y que no ofrecen la alternativa transformadora radical, como lo expresa nuestro comandante, por lo tanto no son los referentes a seguir.

Abramos la historia entonces al debate, es necesario discutir acerca de este modelo de la educación popular a la venezolana, fortalezcamos a la democracia participativa, con el sello y marca del pueblo maestro, del pueblo insurgente, del pueblo manos, el pueblo patria. ¿A dónde iremos a buscar modelos?

Escuela Social Rodrigueana Latinoamericana y del Caribe.

Movimiento Pedagógico Revolucionario


mirnasojo@gmail.com


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Mirna Sojo

Militante del Movimiento Pedagógico Revolucionario (MPR)- Escuela Social Rodrigueana Latinoamericana y del Caribe (ESRLC). Maestra normalista, Licenciada en Educación.

 omt991.2@gmail.com

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