Rusia y China en condiciones de alianza

Tres cosas se destacaron en la declaración hecha por el vocero del Kremlin, Dmitry Peskov, el pasado día martes en el contexto de las maniobras militares de Rusia, Vostok-2018 a realizarse en la Región Trans-Baikal en Siberia Oriental durante los días 11 al 15 del corriente.

A nivel adecuado, Peskov se refirió a las venideras maniobras Vostok-2018 hablando desde la sudoccidental y pintoresca ciudad de Omsk donde acompañaba al presidente Vladimir Putin. Nada que dijera el vocero Peskov dejó de tener su propósito y sus comentarios desde la ciudad de Omsk contenían una resonancia adicional debido a que él estaba hablando desde un lugar especial en la historia de Rusia –sede de una guarnición fundada por los Cosacos Siberianos hace cuatro siglos.

Peskov habló acerca de las maniobras Vostok-2018 las cuales ya están en conocimiento de la opinión pública internacional, incluyendo a los medios de prensa occidentales que las describen como ejercicios militares de significación estratégica. De manera directa Peskov se refirió a la posición militarmente beligerante de la OTAN hacia Rusia cuando dijo que las maniobras Vostok-2018 se llevarán a cabo con el telón de fondo "de la actual situación internacional la cual con frecuencia es agresiva e inamistosa hacia nuestro país".

Solo unas pocas horas antes que Peskov hablara, Sergey Shoigu, Ministro de la Defensa de Rusia había señalado que las maniobras no tendrían precedentes en cuanto a su alcance y en las cuales participarían alrededor de 300 mil efectivos y más de mil aviones de combate. Las maniobras Vostok-2018 estarán enfocadas hacia la "seguridad tradicional" (léase guerras o agresiones territoriales externas) como también hacia la "seguridad no tradicional" (como ser terrorismo, separatismo, extremismo religioso, etc.) y son consideradas como el mayor ejercicio militar desde las famosas maniobras Zapad-81 donde por supuesto participaron los ex aliados de la Unión Soviética miembros del Pacto de Varsovia.

Considerando todo lo anterior, fueron las declaraciones de Peskov respecto de la participación de China en las maniobras estratégicas de la Vostok-2018 las que resultaron sobresalientes. Peskov señaló lo siguiente "Esta participación de China explica el crecimiento de la interacción en todas las esferas entre dos aliados."

Se trata de una significativa y profunda escogencia de palabras. En todas estas décadas, desde los años 60 no es posible recordar a un alto funcionario del Kremlin caracterizar a Rusia y China como "dos aliados en todas las esferas". La expresión más común es que ellos son "socios". Oficialmente, las relaciones ruso-chinas se describen como "asociación estratégica integral de coordinación".

No resulta muy sorprendente que las relaciones ruso-chinas hayan alcanzado condiciones de alianza. La interpretación occidental de moda es que el Euromaidan de Kiev del año 2014 y las sanciones contra Rusia que la siguieron hicieron que Rusia a regañadientes aceptara el abrazo chino. Pero esto es más bien una noción occidental auto complaciente ya que el "pivote hacia China" de lejos antecede al cambio de régimen en Ucrania y tuvo mucho que ver con el enfoque estratégico de Moscú en el cambio global de poder hacia Oriente y acerca de tornar a Rusia en el núcleo central de la cooperación comercial inter asiática.

Del mismo modo, los analistas occidentales se equivocan en sus cálculos en torno a que "desgraciadamente para Putin, Moscú cuenta con una limitada capacidad para hacer realidad sus sueños de pivote" –citándolo del ensayo de Fiona Hill del año 2013 y que actualmente sirve en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca. Luego entonces, estas condiciones de alianza han sido fomentadas conscientemente a través de sostenidos esfuerzos a menudo al más alto nivel de dirección tanto en Moscú como en Beiyin y resulta actualmente demasiado obvio que ahora se encuentran sobre sólidos basamentos de mutua comprensión y cooperación económica en rápida expansión, lo cual redunda en recíproco beneficio.

¿Qué tipo de alianza es la que Rusia y China podrán tener? Para comenzar, lo que los dos países no podrán tener resulta obvio de inmediato si se toma como punto de referencia a la obsoleta Organización del Atlántico Norte, OTAN.

Evidentemente, ningún cuartel general de la alianza será construido a un costo de 1,17 miles de millones de euros y no habrá ningún interés en definir los motivos de la alianza ruso-china. Tampoco habrá nada que se parezca al presupuesto de defensa de la OTAN que alcanza a seis mil millones de dólares (el cual se espera que llegue a siete mil millones de dólares el año 2020).

Con toda certeza, la alianza ruso-china no será remachada con los principios de la contabilidad de costos a la que el presidente norteamericano Donald Trump recurre siempre ensordeciendo a sus aliados europeos. Tampoco es necesario decir que no habrá ninguna "fuerza activa" de servicio permanente todo el tiempo –como tampoco ninguna otra noción de que algún día la alianza Rusia-China se convertirá en una organización global de seguridad con tentáculos que alcancen hasta el corazón de África.

Por otra parte, la alianza Rusia-China también será una "comunidad única de valores" tal como la OTAN continua proclamándose. Es concebible que estos "valores" incluirán una estricta adhesión al derecho internacional y a la Carta de la Organización de Naciones Unidas, el respeto por la soberanía nacional –sin intervenciones tipo Libia o Irak, por ejemplo—y la resolución pacífica de las diferencias y disputas sin el empleo de la fuerza.

No obstante, una diferencia cardinal con la OTAN será que a diferencia de esta última que se oculta tras "valores" incoados tales como "libertad", el "imperio de la ley", la "democracia" y otros, la alianza ruso-china estará enfocada en el útil fortalecimiento de un orden mundial multipolar.

Podría decirse que la alianza Rusia-China estará en sintonía con el espíritu de nuestros tiempos --a diferencia de la OTAN que constantemente tiene que justificar su razón de ser a través de la yuxtaposición de un "enemigo" cogida en el trágico predicamento de tener que agitar una paranoia y xenofobia entre los estados miembros con el objeto de impedir que el rebaño se desbande hacia pastos más verdes.

Donde la alianza Rusia-China tiene una clara ventaja es que se trata de un nuevo tipo de alianza que permite a ambos países proseguir con sus intereses nacionales al tiempo que también crean espacio para ambos a través del apoyo mutuo y una coordinación en política exterior para maniobrar de manera óptima en el actual volátil ambiente internacional donde ya no es posible para cualquier potencia sola ejercer una hegemonía global. En verdad, la coordinación sino-rusa está funcionando bien en el conflicto de Siria, en la situación de la Península de Corea, en el problema nuclear de Irán o en la lucha contra el terrorismo y se ha convertido en un factor para la paz y la estabilidad regional.

La significativa descripción que Peskov hizo de China como el aliado de Rusia, brinda una nueva perspectiva para la próxima visita del presidente chino, Xi Jinping a Rusia con motivo del Foro Económico Oriental a reunirse en la ciudad de Vladivostok próximamente.

Traducción desde el inglés por

Strategic Culture Foundation Sergio R. Anacona

Nota.- Sus comentarios y opiniones serán bienvenidas en

www.strategic-culture.org



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