El Socialismo es hermandad

Sólo que nos confunden las preguntas cazabobo, tomando en cuenta que el socialismo es de una sola pieza. No se maquilla con el paso de los siglos aún cuando es y seguirá siendo adaptable a la idiosincrasia de los pueblos, pero también es receloso, como los hombres y las mujeres originarios quienes, desde siglos antes y después del camarada nuestro Señor Jesucristo, lo han venido poniendo en práctica a pesar de la persecución y el genocidio al que fueron sometidos. Recelosos porque las preguntas sesgadas de los avaros y sus corresponsales pretenden confundir y pescar ingenuidades e ignorancias, que también las hay, producto de las tergiversaciones. No obstante, no debemos dudar que hasta los mismos avaros y sus vasallos, saben que el Socialismo es hermandad, solidaridad, equidad y justicia, pero se hacen los locos.

El Socialismo vino con el hombre y la mujer originarios. Se llamó entonces hermano en sociedad y Marx y Engels, estudiosos de Cristo el redector de los desposeídos, le pusieron nombre propio: Socialismo. Antes, Adán y Eva nunca estuvieron solos. Como sus contemporáneos, eran gregarios en observancia a las solidaridades y al “cuídense que yo los ayudaré”. Ya los hongos, caídos del cosmos vacío, habían germinado las primeras vidas humanas. No había egoísmos hasta que apareció el avaro impostor, quien los despojó de las tierras del Edén. Calumnió a Eva y le mató al menor de los hijos, el contestario Abel y enjuició como culpable, a Caín. Los globovisión y las CNN de la época fueron las piedras del camino, donde los escrutables Goebels y los Azocar, anotaron las sentencias per secula seculorum.

Enfatizamos. Si con esta larga introducción intentamos significar que fueron los seres humanos originarios los que pusieron en práctica el socialismo, también tenemos que reconocer que los enemigos de la convivencia, además de los avaros y sus lacayos confesos, se encuentran camuflajeados en las mismas filas de las sociedades. Unos, como la cabra, saltan la talanquera a buen tiempo. Pero hay otros que se mueren de este lado y dejan las bases para un transitorio “fracaso”. Con estos, José Stalín, quien trituró con sus botas de zapatero lo que construyó Lenin con inteligencia, dando pie para que el capitalismo recibiera en bandeja el llamado fracaso del Socialismo y de los principios heredados por la humanidad de nuestros originarios y de Cristo el Redentor de los pueblos desposeídos.

El socialismo es uno solo en cualquier parte del globo terráqueo. Lo diferente son los hombres. No obstante que, por naturaleza somos gregarios. Pero ¿habrá en este mundo quien no quiera ver la soga que tensa el avaro para disgregarnos?. Además la palabra fracaso lleva implícita la sugerencia al abandono; al desencanto, como parte de la trampa en la que no debemos caer.

Entonces convengamos con el Presidente Chávez en lo del “Socialismo del siglo XXI”, por aquello de la sensación de frescura. De aquí un llamado a la juventud para que se incorpore de frente en la defensa del proceso revolucionario de manera que contrarresten la campaña de la avaricia contra el socialismo. Y otro alerta: el Socialismo como la Democracia no se decretan, se ejercen. Pues mientras no los traicionemos, no se deslindarán de nosotros para caer en la fosa de los sepultureros de los principios, como se deslindó la democracia de los insepultureros de la cuarta república, no obstante haberla dejado anotada en sus constituciones cogolléricas.

Por otra parte, a los avaros y sus lacayos, particulararmente a estos que son los que se dejan ver la cara (para eso les pagan); insidiosos que son con eso del “socialismo a la cubana”, tenemos que enfatizarles que el Socialismo, al contrario del capitalismo, encaja perfectamente con todos los usos y costumbres de cada país. Y si es como ellos dicen que ha fracasado en otras partes, búsquense e infórmense las causas.

Ahora vamos con algunos tópicos de actualidad relacionados con el impulso revolucionario de nuestra juventud estudiosa. Post referéndum a la reforma constitucional, no debe haber confusiones y mucho menos gestos de fracaso. 2008 será el año del reimpulso en la campaña por las reivindicaciones que no fueron aprobadas en la contienda del 2 de diciembre pasado. A los muchachos que ya asomaron la posibilidad de presentar de nuevo los artículos constitucionales a reformar, que la abundancia a veces es contraproducente. Confunde. Pero no se olviden del artículo 109 y de la postulación presidencial continua, por lo que seguiremos gritando Patria, Socialismo o barbarie. Venceremos.



*pedromendez_bna@yahoo.es


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Pedro Méndez


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