Las cosas que se harán en nombre de nada

En mis tiempos de militante, participé en varias reuniones políticas en las que se encontraba Carlos Lanz. Mi organización no coincidía con los planteamientos de la de él. En algunos casos se produjo un debate intenso y difícil, hasta con gritos. Lanz era un hombre difícil y complicado. Fuera de las reuniones, las relaciones eran excelentes y muy cordiales. No solo era un hombre inteligente, sino además, muy formado, crítico, estudioso, disciplinado y profundamente solidario. Era sin duda, un revolucionario a carta cabal. Tiempo después, cuando la Nueva Alternativa se convirtió en la opción posible de la izquierda y que desapareció rápidamente después de las elecciones de 1983, me dediqué en cuerpo y alma a mi formación, a estudiar y esperar algún momento de la izquierda. Entonces solía asistir a las conferencias de Lanz, quien tenía –a mi juicio- la mayor solidez en materia de estrategia militar y los estudios profundos de proyectos sobre control y dominio desarrollados por el imperio. No solo sabía mucho de la materia, sino que estaba desarrollando investigaciones y teorías propias de cómo contrarrestar las nuevas avanzadas gringas.

Reconozco que no me gusta hablar de este tipo de tema, referidos a problemas familiares y cómo se desenvuelven, pero debo decir que aún no asimilo toda esa trama que se tegió alrededor de su destino, que en su esencia se remite a una sola cosa: la ambición por el dinero. Un hombre de ese valor, una mente de esa capacidad, fue destruida por unos mendrugos que su mujer y los amantes se estaban cogiendo en el INCES.

Aún tengo cosas que no me quedan claras. Porque -digo yo- cómo es posible que organismos policilaes y organismos de inteligencia de las Fuerzas Armadas, en las que Lanz era muy bien recibido, no hayan percibido nada. Es inconcebible. Pero no voy a tocar eso. Tampoco tengo dudas, al contrario delo que dicen las redes sociales, que fue una cosa de lumpen. Por unos reales planificaron su asesinato. Allí empieza la imposibilidad de perdonar ese acto.

El neo marxista alemán, André Gunder Frank, acuñó el término lumpenburguesía, quien a su vez copia el término de Marx, quien definió el lumpenproletariado para identificar a aquellas personas que estaban por debajo del proletariado: asesinos, ladrones, bandidos, etc. La palabra lumpen viene del alemán, que significa "mendigo". Gunder Frank crea el termino lumpenburguesía para describir un tipo de clase alta (mercaderes, abogados, industriales, etc.) en tiempos de la colonia, la cual tiene poca autoconciencia o base económica y apoya a sus amos coloniales.

Es cierto que el capitalismo nos quita la conciencia, o la capacidad de adquirirla. En el texto "La Génesis ideológica de las necesidades", Baudrillard explica cómo la mayor parte de nuestras vivencias, son necesidades creadas. Haga un ejercicio, usted amigo lector, y se dará cuenta de que compra tantas cosas que realmente no necesita, pero usted cree, mejor dicho está convencido de que sí. Pero cuando conocí el caso Lanz y vi las declaraciones de Mayi Cumare, de inmediato me vino a la mente la palabra Lumpen. Creo que no hay otra forma de definirlos.

Ahora bien, es necesario hacer algunas reflexiones más allá de lo que significaba Lanz como teórico, como político, como ser humano excepcional. Me refiero a la deshumanización de la sociedad, porque este no es un caso aislado. Hay miles como ese. Antes de sentarme a escribir este texto, vi el video de un hombre en La India, caminando por su aldea con la cabeza de la esposa, agarrada por los pelos. Pudiéramos decir que está loco, si el caso fuera aislado, pero ejemplos como ese ya lo estamos viendo por cientos, sin contar los que no se ven que serán miles.

Asombra mucho ver a un personaje como Glen Castellano, hacer una narración por video, como si estuviera echando un cuento. Surrealismo puro, ni siquiera el realismo mágico garciamarquiano, sino surrealismo. Tanta frialdad y tanta serenidadpara contarlo.

"Ante el Ministerio Público vengo a declarar, efectivamente tres meses antes me contacto con Glenn Castellanos un delincuente confeso para proponerle una acción, el cual consistía en desaparecer a Lanz (…) Él me pide un dinero que le entregué (…) el 8 de agosto él me confirmó que ya había cometido el crimen… Yo asumo la responsabilidad de lo que me compete", dijo Mayi Cumare, esposa de Lanz, a quien conocí y vi en varias oportunidades. En realidad, ahora estoy convencido de que es una sociópata, ese trastorno mental en el cual ignora los derechos y sentimientos de los demás. Con una gran capacidad para manipular, y al mismo tiempo tratar con crueldad o indiferencia. No muestran culpa ni remordimiento por su conducta. Eso se evidencia en las declaraciones de Mayi, quien a solo dos meses de la desaparición de Lanz, habló con Vladimir Villegas, con la naturalidad y frialdad de quien tiene una patología. Siempre dando a netender que el gobierno tenía las manos puestas allí. Dijeron que la CIA, después sembraron una campaña por redes sociales, de que fueron los militares. Todo era una burda mentira que se extendió por tres largos años.

Estamos hablando de una persona que estuvo 30 años al lado de un hombre, a quien le parió una hija. Y qué tipo de sentimiento puede haber cuando madre e hija, se interconchupan para asesinar al hombre que le dio vida.

Aún no puedo asimilar que un grupo de personas, que estuvieron a su lado por 30 años, con los que se echaba palos, cantaba, sonreía, comía, paseaba, estaban abrazándolo y al mismo tiempo planeando cómo asesinarlo. Y como un desprecio a su dignidad, descuartizarlo y dárselo a los cochinos para que se lo comieran. ¿Es el hombre el lobo del hombre?

La razón, unos mendrugos en dólares que les sirvió para comprar fincas, casas y apartamentos que ahora no disfrutarán y que pasan a manos del Estado.

Gandhi dijo: "La humanidad es una familia unida e indivisible, y yo no puedo desligarme del alma más cruel".

Aún sostengo mi convicción de que veremos el canibalismo colectivo, en una sociedad en acelerado proceso de desintegración. Suena apocalíptico, pero basta ver a una familia reunida y se darán cuenta de que las redes sociales pueden más, son más importantes, son opresoras, y muy pronto serán las creadoras de tantas cosas malas que se harán en nombre de nada.

Caminito de hormigas…

El Ministerio de Comercio debería monitorear esos cobros desproporcionados de condominio y las mafias que se están formados alrededor de las juntas. No creo, más bien, estoy seguro de que un condominio no puede costar 30 dólares mensuales… Esto lo dice el autor de esta columna, al gobierno no le importa el negocio de las mafias de la gasolina, porque si no es capaz de combatir eso, imaginen si nos toca una invasión… que por cierto no es una idea descabellada.



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Rafael Rodríguez Olmos

Periodista, analista político, profesor universitario y articulista. Desde hace nueve años mantiene su programa de radio ¿Aquí no es así?, que se transmite en Valencia por Tecnológica 93.7 FM.

 rafaelolmos101@gmail.com      @aureliano2327

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