El Arado y el Mar

Lo sucedido a Valentina Quintero es una clase de sociología urbana venezolana

Valentina Quintero ha dedicado su vida al turismo nacional, nos ha mostrado el país bonito, que ella recorre buscando sitios, proponiendo maneras de hacer turismo, recomendando paisajes, comidas, sueños.

A esta mujer buena, la atracaron. Veamos cómo ella describe el incidente, dice Valentina: En el momento cuando estacionaba su carro, aún con el motor encendido, dos motorizados le solicitan una dirección. Ella baja el vidrio y comienza a explicarles. En ese momento, uno de los motorizados esgrime una pistola y le grita: "deme esa cadena, vieja". La señora intenta desabrochar la cadena, y el delincuente se sulfura y le ordena que se la arranque, todo esto con amenazas de muerte; en esa tónica sigue el incidente hasta que Valentina, con audacia juvenil, arranca el automóvil y escapa de la escena.

El suceso nos deja muchas enseñanzas. Una, todavía queda espíritu fraterno en Caracas: Valentina quiso ayudar a los motorizados que creía extraviados. Dos, la agresividad, la guerra de todos contra todos, está presente, se pierde el respeto a la vida: la búsqueda del logro en un pistoletazo es norma. Tres, se evidencia, descarnada, la lógica del capital, su ideología. Si da lucro es bueno, puede ser un arrebatón, tanto como apropiarse de miles de millones PDVSA. Lo importante es lucrar, aún a costa del prójimo, que puede ser Valentina o puede ser destruir la naturaleza en el Arco Minero. Cuatro, la fraternidad se ha perdido, la relación con la vida se ha fracturado, el prójimo es el enemigo; así, los choros no se conforman con atracar, además le gritan "Vieja", creyendo así ofenderla, se altera el concepto de belleza, que no se pierde con la edad, al contrario, se encumbra.

En pocos años, este gobierno madurista ha hecho mucho daño material, todos los sabemos, aunque el mayor daño es en la moral, la ética, en la relación social. Estamos ya pagando la destrucción criminal de la educación, la agresión, la desvalorización de los docentes, el irrespeto al hecho educativo, al saber, al esfuerzo que supone estudiar, el desprecio por la formación del docente, su experiencia. Según estos ignaros que nos desgobiernan, cualquiera puede ser docente, cualquiera que vaya pasando por frente a un liceo puede entrar y dictar clases. Para ellos no es necesario estudiar; con simular, mentir, se va bien en la vida.

Los policías, prestos, se abocaron a buscar a los criminales. Nos parece muy bien, pero es esfuerzo inútil. Se deben buscar los culpables en el gobierno, en el sistema, si las relaciones sociales y económicas no cambian, si los gobernantes no cambian, si no vienen a Miraflores gobernantes con alto grado de humanismo, si la sociedad no se organiza en un tejido fraterno, seguirá y se profundizará la inseguridad. La ciudad se convertirá más todavía en teatro de guerra, todos seremos posibles presas, todos seremos depredadores, todos seremos enemigos.

Ojalá lo sucedido a Valentina Quintero sea el inicio de una gran reflexión, amalaya la necesidad del humanismo se haga consciente, que sepamos que la seguridad es un asunto social, no hay escapatoria individual, no valen vallas eléctricas, garitas en las urbanizaciones, no sirve portar armas, ya el hecho de existir nos pone en peligro. Hay que construir una sociedad humana para poder vivir como humanos.

¡CHÁVEZ, HUMANISMO!



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Toby Valderrama Antonio Aponte

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