Tapón de Darién: Peligros por un futuro “y que” mejor

"La verdadera ignorancia no es la ausencia de conocimientos sino el hecho de negarse a adquirirlos".

KARL POPPER

"La visión del mundo, de algunos, nunca deja de sorprenderme, camarita, pero sobre todo de aquellos cuya profesión pareciera ser la de «mantenernos informados» del acontecer diario. Me decía esta mañana un conocido, antes que usted llegara, que ya no se quedaba para nuestra tertulia porque sólo hablábamos del conflicto entre Rusia y Ucrania, que quedaba en Europa, muy lejos, que en Venezuela tenemos suficientes problemas para preocuparnos por los ajenos, y que le extrañaba que de Venezuela ya nadie hablaba. La paciencia, como usted sabe, es la más vieja de mis amistades, así que no le respondí como se merecía, sólo con: «La guerra Rusia-Ucrania promovida por intereses de EEUU, con la complacencia de las elites de poder la UE, no sólo ha resultado una derrota de Rusia a la OTAN, sino que, colateralmente está destruyendo el bienestar social de esos pueblos», y le cambié el tema. Entonces le dije que todo lo que se quiera promocionar en el mundo, con efecto inmediato, debe tener de algún modo relación con Venezuela. Fíjese, le aclaré, si el gobierno francés estatiza la energía eléctrica, está defendiendo al pueblo francés; si lo hace Nico, es un "Dictador Comunista"; si el gobierno de Panamá, para no ir muy lejos, «congela» los precios de los alimentos, es que está salvando al país, pero si lo hace Nico lo llaman "Dictador Comunista". ¿Quién los entiende? Ahora, para que la «Selva de Darién», o también conocida como el «Tapón del Darién», frontera entre Colombia y Panamá, se diera a conocer, tenían que relacionarla con la migración venezolana como un «camino que puede llevar a la muerte» y así viralizarla en las redes sociales. Ese problema existe desde hace muchísimos años y los testimonios de quienes lo han vivido son en verdad aterradores. ¿Cuántos desconocidos habrán perecido en esa selva en todos esos años y nadie había hablado de ello? Bastó que compatriotas, con aquello de salir a «buscar un futuro mejor», lamentablemente quedaran sembrados en esas tierras para que el mundo se interesara en lo que allí sucede, tanto que los gobiernos de Panamá y Colombia ya hablan de crear una ruta «segura» para disminuir los peligros del paso de migrantes por la selva. Pero como usted sabe, existen muchas promesas y muchos futuros, algunos rodeados de nubarrones y otros claros como el agua fresca. Lo único verdaderamente cierto es que año tras año, migrantes de Brasil, Perú, Ecuador, Haití, de África, y ahora de Venezuela, parten en compañía de "chilingueros", que es como por esos lares llaman a los «guías», en realidad traficantes de personas, hacia un destino incierto, lleno de riesgos y peligros de todo tipo. Pero hablando de los criollos nuestros, de los que vendieron todo para «irse» con lo reunido hacia un futuro incierto, creo que la metida de pata es demasiado grande, sobre todo si se llevan los hijos y los exponen a lo que muestran las redes. No es como decir: ¡Me iría demasiado!"

Entiendo que hay quienes no se vacunaron contra el odio que, durante tanto años, les insufló un grupo malinche opositor contra todo lo que oliera a "Chávez"; entiendo la rabia que deben tener por no haber encontrado en veintipico de años la fórmula para salir del chavismo; entiendo que ya saben haber sido engañados por una oposición ladrona, mentirosa, lacaya, indigna, facinerosa, terrorista, corrupta, y en algunos casos hasta asesina; entiendo la frustración de haber perdido su calidad de vida gracias a los ilegales y unilaterales bloqueo y sanciones (porque de que existen, existen) que han sido auspiciadas y apoyadas por la clase «opositora»; entiendo que la guerra contra nuestra moneda ha hecho que pierda su poder adquisitivo y que el gobierno aún no ha encontrado la fórmula para vencerla, pero de ahí a entender que alguien pueda poner a su familia en peligro por una riesgosa aventura, "y que" en busca de un futuro mejor, allende de nuestras fronteras, y para aceptar trabajos que nunca ejecutarían en este país, como un "sueño americano", me parece inimaginable; por lo menos para mí.

Al pensar en cruzar el Tapón de Darién o Selva de Darién, debemos tener en cuenta primero que es una densa selva tropical llena de animales salvajes como el jaguar, el capibara (el roedor más grande del mundo), el perro salvaje, reptiles, insectos, calor y humedad extremas, fuertes corrientes en los ríos, todo un bagaje de elementos a los que no están acostumbrados y si luego le sumamos el estar expuestos a la violencia, abusos sexuales, trata de blancas, extorsión de bandas criminales, narcotraficantes, guerrilla y pare de contar, creo que se completa el drama. ¿Qué cabeza de familia, consciente, expondría a sus niños y niñas, a su esposa y a su madre, a esto? ¿Es que para conseguir el "sueños americano" están dispuestos a arriesgar a todos y transitar ese peligroso paso fronterizo colombo-panameño, minado con innumerables peligros y hasta con la muerte? ¿Es que no han visto en las redes la tragedia que causó la caída y fallecimiento de una pequeña lo que causó el suicidio de sus padres? ¡O sea!

Pero es que ahí no acaba todo. Sobrevivir a la travesía por la selva no es el único problema al que enfrentarán. Luego tienen que afrontar los riesgos que se encontrarán en la frontera Costa Rica-Honduras, otra zona difícil. Así sucesivamente hasta cruzar los países de Centro América que les separan de la tierra del ratón Miguelito. Y cuesta dinero el mantener las fuerzas durante casi 30 días o más. Las redes hacen creer que una vez superado el Darién, se está en la frontera con EEUU y no es cierto, son 3.500 km de Darién a EEUU. Y al llegar a esa frontera habrá nuevos gastos: los "coyotes". Y si en Darién empezaron con problemas, ¿qué pasará más adelante? ¿Les alcanzará el dinero, si no se lo han robado? El año pasado se adentraron unos 130.000 migrantes y en lo que va de éste lo han hecho unos 50.000 hasta junio, según la UNICEF 19.000 son infantes. No deseamos ningún mal a nadie, menos la muerte, pero aquí cabe la pregunta: ¿cuántos han quedado sembrados en esa jungla que bien ha sido descrita por algunos como el "infierno en la tierra"?

Las personas que quieren migrar a EEUU y que tienen dinero para una travesía tan larga y peligrosa como esa, bien pudieran volar directamente a Méjico desde Colombia y su único reto sería cruzar el río Bravo, aunque muchos han optado, al llegar a Méjico, aprovechar el programa "Vuelta a la patria" para regresar a Venezuela, que es gratuito. No olviden que en la última frontera se tiene que pagar a los coyotes, que no son nada baratos, para que los "guíen" hasta cruzarla, independientemente si se van a entregar a las autoridades o si van a tratar de evadirlas. Ya eso es decisión de cada quién una vez en Méjico, sin olvidar que últimamente se ha tratado de impedir la llegada de las caravanas de migrantes cuyo destino es Gringolandia. Todos hemos escuchado, de amigos, historias, favorables unas y otras no. Dice el refranero popular: "no creo en las brujas, pero de que vuelan, vuelan".

Hace algún tiempo, la moda era publicar por las redes clips de "venezolanos" cruzando el río Bravo para entrar a EEUU y guardias fronterizos ayudándoles. Créanme que ningún patrullero fronterizo hace eso, menos dejarse filmar haciéndolo, a menos que forme parte de una propaganda del gobierno. El que conoce sabe que si a un guardia lo ven ayudando a un ilegal, lo arrestan y lo destituyen. Pero las escenas se hicieron virales. "Poecitos, llegaron mojaitos". Ahora lo mismo pasa con la "Selva de Darién" y las vicisitudes de los migrantes, pero no las de los africanos, haitianos, peruanos, ecuatorianos sino sólo las de los venezolanos. Hasta un cocodrilo, con lo que parecía una mujer en sus fauces, publicaron (creo que lo sacaron de una película). Si quieren pueden dejar de leerme o bloquearme en las redes, pero es mi firme opinión que eso de buscar un mejor futuro para sus hijos no justifica los peligros a los que los exponen, bien sea a perderlos o a dejarlos huérfanos en manos extrañas. Y digan lo que digan, en Venezuela no se persigue a nadie por sus ideas políticas, eso es una excusa.



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Luis Semprún Jurado

Profesional, productor audiovisual, co-productor y co-moderador del programa radial El Ojo de la Ciudad en Maracaibo, estado Zulia

 luissemp2003@gmail.com      @luissemp

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