Los estertores se sienten y los sentimos y de Javier Vivas Santana ni una palabra del gobierno

Cuando la Alemania Nazi ya estaba casi derrotada, cuando las tropas del ejercito rojo por un lado y las tropas aliadas por el otro aplastaban las tropas de infantería, cuando la aviación aliada machacaba las ciudades alemanas, cuando las tropas soviéticas marchaban liberando del nazismo a millones de hombres y mujeres. En esos días cuando se descubrían los horrores de los campos de concentración y de los Campos de Exterminio. En esos días las tropas nazis, sus colaboradores, sus servicios de inteligencia, sus tropas paramilitares hacían razias contra poblaciones, colgaban públicamente a hombres, mujeres y niños que pudieran estar colaborando con el enemigo. Cualquiera que no apoyara a Hitler y su modelo era considerado enemigo del Estado y despojado de su nacionalidad alemana.

No se la razón por la cual este aniversario de la Batalla de Berlín me hace hacer un símil con la situación venezolana actual, militares apoderándose de todas las instituciones civiles, un Tribunal Supremo de Justicia al servicio de quien manda, carencia de todo menos de propaganda y represión, solo son noticias y demostraciones de fuerza y no de eficiencia, de miedo y no de respeto, de sembrar temor y no respetar el clamor, de intoxicar las noticias, de desinformar y no de informar, de aplastar cualquier disidencia, de sepultar cualquier diferencia, de perseguir toda alternativa, de matraquear productores, de irrumpir contra todo el que se asome por un camino distinto al señalado.

Estos días de Maduro y los militares me hacen recordar una película que vi hace algún tiempo donde un civil se tiene que enfrentar a toda la retreta militar de su país, a castigos humillantes, que es perseguido y torturado hasta mas allá de lo concebible y es que José Mujica o "pepe" Mujica quien fuera Presidente de La Republica Oriental del Uruguay se tuvo que ver con un ejercito que como el nuestro no dialoga, no obedece al poder civil, aplasta a la disidencia y se comporta como un ejercito invasor donde los enemigos somos los venezolanos, nuestra tierra, los trabajadores, las universidades, el sistema de salud. En fin toda la historia venezolana, todo el esfuerzo de generaciones por una vida mejor es intentado hacer ver por parte de los acuartelados como algo malo, algo perverso. Si los gritos y las ordenes de quienes aplastaron a los hombres y mujeres nobles de Nuestra América Latina son los mismos. Para señalar a sus enemigos: Apátridas, traidores, cobardes, subversivos, enemigos de las instituciones, pitiyankis, etc. Pero ellos los únicos culpables del desastre, de la destrucción de una nación, de la persecución política, de la destrucción de sindicatos, de la censura, la devaluación monetaria. En fin para ellos esta el país, que es su hacienda, sus caporales, sus implacables cazadores de cabezas y nosotros sus peones, si eso somos, para ellos un venezolano que sale del país es un esclavo que escapa de las manos de un amo "bueno".

Lo cierto es que en estos días la represión se acrecienta, el silencio esta ahí, la mentira se intenta propagar, los amigos y amigas que están con el gobierno, que critican a Alemania pero aplauden la represión en Upata y a los pueblos originarios, a los trabajadores, la persecución de periodistas, a destrucción de la otrora industria petrolera. Si esa es la Venezuela que tenemos, que nos dejan los gerentes de la marcialidad, que su grito cuartelario no sirve para mucho, solo el fusil, la panda, el plan de machete, la persecución a quien debata, a quien disienta, a quien encuentre salidas distintas a las del mando.

Pero las vamos encontrando y las vamos buscando y sin dedos flamígeros los vamos encontrando y vamos conociendo que su palabra, y aunque suframos de desinformación, aunque los maduristas mienten de manera cotidiana, aunque el gobierno no aguanta un polígrafo, aunque los veamos solidos, solo lo sostienen los dueños del miedo, los propietarios de una franquicia quebrada, de una nación dolida.

Por ahí vamos viendo las señales, vamos viendo como van dejando una estela maloliente, como Bernal, Cabello, Julio Escalona, David Nieves, Soto Rojas, todos cuñas del mismo palo, todos cómplices y participes, todos engarzados, todos embonando en una especie de maquinaria cuyo único fin es hacerle daño a Venezuela, ya nos tocara ir a verlo caminar sin poder y seguramente con mucho dinero, ya nos tocara ver sus informes a los servicios de inteligencia, sus acciones, sus cuentas de banco, su desvergüenza.

Notas a pie de pagina: Me dicen que fue una llamada de Ernesto Villegas a su hermano Vladimir (modelos hermanos Escarra) la que aconsejo al periodista Vladimir que no preguntara por la situación de vida de Javier Vivas Santana. Las cosas como son. No creo que Vladimir sea un engranaje del gobierno. Pero la sangre llama.



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Yuri Valecillo


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