Un lacónico comentario sobre la microhistoria

A propósito del libro Lecturas de Historia Regional y Local, de Arístides Medina Rubio, en el cual se recogen trece ensayos, escritos por especialistas mexicanos, cubanos, colombianos y venezolanos, se presenta el trabajo del investigador e historiador, Rutilio Ortega González, de la Universidad del Zulia-Venezuela. Trabajo titulado: Historia Nacional e Historia Regional. Inicia nuestro docente con la precisión de términos ¿Qué es la historia regional? ¿Y la microhistoria? ¿E historia parroquial? Una primera acotación la emprende el maestro Luis González y González, historiador de pueblo, y señala entre historia nacional y microhistoria. Al respecto precisa, la historia nacional se asocia con los conceptos de patria, de conjunto nacional, a los grandes ritmos y movimientos que involucran a todo un país. Microhistoria es hacer historia del terruño, de la ciudad, del pueblo en que todos se reconocen, del barrio de una urbe; es también hacer historia de una hacienda, de un monasterio. Microhistoria sería un término aún muy genérico que arroparía dentro de sí a los términos de la historia local, "petit historie" (pequeña historia) (historia breve) e historia regional, entre otras tantas denominaciones. (Ortega González, 1984).

Dentro de lo que puede ser nacional, existen unidades con que resultan distintivos singulares que requieren estudio e investigación. Tales unidades van desde un barrio a una ciudad, a una región entera…Busquemos dentro de la microhistoria qué es la historia regional. Ello nos remite de inmediato al concepto de región, el cual en su acepción primera designa "a cualquier porción de tierra que en cierta forma difiera de las áreas vecinas", en otras palabras, que el término región "representa de alguna manera una diferenciación del espacio al cual se refiere, que existen características propias que la definen y la diferencian de las áreas vecinas. (Ortega González, 1984). Un pionero de la microhistoria en Latinoamérica, el maestro mexicano Luis González y González, sostuvo que, aunque el espacio fuera pequeño, el tiempo microhistórico podía ser largo, a veces demasiado largo.

La microhistoria contribuye de manera definitiva a cultivar el sentido de pertenencia, la memoria histórica local o regional y la específica personalidad cultural de las comunidades. El autor llega a afirmar: busquemos dentro de la microhistoria qué es la historia regional. Los espacios habitables, locales y regionales, tienen un particular ritmo, características propias y específicas que le otorgan definición, perfil propio y la diferencian de las demás áreas vecinas. Sin dejar de participar en el todo nacional, tales espacios tienen su ritmo histórico propio, un movimiento a veces más pausado, a veces en armonía y otras veces en situación contraria con el suceder del centro de Venezuela.

La variedad geográfica de Venezuela, el desarrollo desigual y combinado de sus regiones, transforman, inexorablemente, la importancia capital de los estudios de historia regional. La historia nacional se irá construyendo sólo en la medida en que los estudios locales y regionales se desarrollen. Al que ama la historia entera no le queda más camino que ser historiador de pueblo, de parroquia, de municipio. En una palabra, ser historiador regional. (Ortega González,1984).

El trabajo individual de investigadores e historiadores de pueblo, barriada, municipio o parroquia han sido abordados con notable éxito, rigurosidad y empeño investigativo. No obstante, …es innegable concluir que tanto esta historia local, como mucho más la historia regional, serán más fácilmente comprensibles si la tarea de investigarlas es realizada por un equipo multi e interdisciplinario dirigido por historiadores. (Ortega González, 1984).

El tema resulta candente. Apenas hemos echado estas lacónicas líneas para emprender un diálogo con los trabajos, investigadores, estudiosos y todo aquellos que internalizan la historia matria, la microhistoria e historia parroquial como una forma de emprender un encuentro definitivo con el histórico sentido de pertenencia. Eso que llaman Identidad-Diversidad culturales.



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Efraín Valenzuela

Católico, comunista, bolivariano y chavista. Caraqueño de la parroquia 23 de Enero, donde desde pequeño anduvo metido en peos. Especializado en Legislación Cultural, Cultura Festiva, Municipio y Cultura y Religiosidad Popular.

 efrainvalentutor@gmail.com

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