Nuestro proyecto económico y sus procesos deben responder a nuestra identidad integralmente mestiza y a las características de nuestro medio circundante

Todo colectivo, todo grupo humano organizado, toda sociedad, toda nación procura como su fin último, el logro de su BIEN COMUN; vale decir, tener una vida colectiva pacifica, armoniosa y virtuosa, donde todos sus integrantes se auto realicen y puedan satisfacer sus necesidades biológico-materiales, socio-culturales y psico-espirituales.

Pero las necesidades no son exactamente iguales para todos los grupos humanos organizados, no son exactamente iguales para todas las naciones; estas necesidades se originan o se generan como resultado de la identidad integral de cada nación y de las características de su medio circundante. Las observaciones que los humanos realizamos y las percepciones que, a través de los sentidos, tenemos de las características y funcionamiento de nuestro entorno, producen nuestra interpretación de la realidad del mundo y de la vida, es decir, produce nuestra COSMOVISION; y es esta Cosmovisión la que le da sentido, señala e identifica los valores, principios y creencias de cada nación, desarrollando y definiendo su correspondiente CULTURA INTEGRAL, la cual puede diferir y generalmente difiere, de un pueblo a otro.

Lo referido en el párrafo anterior nos permite establecer, que la IDENTIDAD INTEGRAL de cada Nación se forma o deriva de las características genéticas de sus integrantes, de la cultura integral de su pueblo y de la realidad y características del entorno donde la vida social de cada pueblo se desarrolla. La existencia y la supervivencia de cada Nación descansan en el afianzamiento de su identidad integral y el conocimiento y respeto de su medio circundante.

Pasemos ahora a tratar de definir la actual IDENTIDAD INTEGRAL de los venezolanos e identificar las características del espacio geográfico de la Republica Bolivariana de Venezuela. A la fecha, la mayoría poblacional venezolana, por lo menos el 95%, está integrada por un grupo social cuya IDENTIDAD INTEGRAL es el resultado de la mezcla de tres identidades y cosmovisiones diferentes: 1) La desarrollada por los humanos que llegaron a nuestro continente ABYA YALA en dos oleadas sucesivas hace 30 y 15 milenios respectivamente, quienes evolucionaron adaptándose a las características de estos territorios, desarrollando sus propias cultura, cosmovisión y percepciones de la realidad de su mundo y de su vida; 2) La traída hasta estas tierras a finales del siglo XV por los hijos de la cultura occidental mediterránea, que difiere diametralmente de aquella cultura integral aborigen desarrollada por los primeros seres humanos que llegaron a estos territorios; y 3) La identidad integral de los hijos de los pueblos y culturas africanas que fueron traídos a este continente a partir del siglo XVI por los europeos, siendo esos europeos, quienes por la fuerza y el engaño se apropiaron arbitrariamente de estas tierras, negando ante el mundo la existencia de identidades integrales, cosmovisiones y culturas propias tanto de los aborígenes como de los africanos.

En consecuencia de lo anterior, podemos confirmar que la mayoría poblacional venezolana en la actualidad, está constituida por una población MESTIZA CRIOLLA, que es el resultado de la mezcla (proceso de integración holístico) de aborígenes, europeos y africanos; vale decir, una mayoría poblacional que no es indígena, no es europea ni es africana; y que a diferencia de nuestras tres raíces mencionadas, ahora constituimos una variedad de la especie humana (un resultado sinérgico), con sus propias características, cosmovisión, cultura y necesidades, cuya IDENTIDAD INTEGRAL es MESTIZA: Somos mestizos en lo étnico, en lo cultural, en lo conceptual, en lo filosófico, en lo social, en lo político y en lo doctrinario; somos un pueblo cuyo devenir histórico ha tenido lugar en un entorno de características tropico-caribenas, amazónicas y andinas con selvas, llanuras, cordilleras y desiertos.

Sin embargo, a pesar de que la identidad integral de la población venezolana es mayoritariamente mestiza, con sus propias, particulares y únicas características, cosmovisión, valores, principios, creencias y necesidades, desarrolladas en un entorno de también, características muy propias y particulares, durante los últimos quinientos años y todavía en el presente, una sola de las tres raíces que formaron nuestro mestizaje, desarrollada por el contrario, en otras latitudes y en una realidad totalmente diferente a la nuestra, se impuso hegemónicamente sobre las otras dos raíces; y lo que es peor aún, esa raíz hegemónica, europea y mediterránea, todavía mantiene su presencia imperial, colonizadora y distorsionadora de la identidad integral, de los valores y principios, de las creencias y de las necesidades de los venezolanos. En consecuencia, todavía hoy erróneamente, los venezolanos tratamos de resolver nuestros problemas con propuestas, proyectos y programas concebidos en otras latitudes y en otras realidades diferentes a las nuestras; preponderantemente, con propuestas provenientes del establecimiento (stablishment) de dominación que ha impuesto la cultura occidental, la cultura de las sociedades del destino manifiesto, sobre nuestra Nación, lo cual nos impide la elaboración, aplicación y desarrollo de propuestas originales y propias, concebidas en función de la realidad de quiénes somos y donde estamos.

El proyecto para afianzar la identidad integral y para procurar la convivencia y la satisfacción de las necesidades de un pueblo constituye su proyecto de sociedad, y se recoge y presenta en su Carta Magna, en su Constitución, dicho en términos rousseaunianos, este proyecto constituye el Pacto Social de la Nación.

Por otro lado, los proyectos económicos y sus procesos no constituyen un fin en sí mismos, ni son únicos para todas las naciones del planeta; estos se justifican y conciben en la medida que, atendiendo y respondiendo a la identidad integral de cada pueblo y su cosmovisión, las características de su medio circundante y las características de sus reales y particulares necesidades, estos den respuestas satisfactorias a las demandas biológico-materiales, socio-culturales y psico-espirituales que cada nación tiene.

La difícil y peligrosa situación económica negativa, que está padeciendo actualmente Venezuela, exige de nosotros, los venezolanos, la concepción, aplicación y desarrollo de una propuesta económica propia y original, la cual contraste con el entrampamiento que la cosmovisión antropocéntrica hegemónicamente nos ha impuesto, obligándonos a pensar solamente en las opciones polarizadas del eurocentrismo, entre liberalismo-capitalista y socialismo-marxista. Necesitamos un nuevo planteamiento económico, mestizo tal como lo es como nuestra identidad y realidad, que nos saque de la crisis, en que el entrampamiento de las propuestas y procesos económicos de la cultura hegemónica occidental, nos ha sumido durante varios siglos, y que también nos conduzca a la satisfacción de las verdaderas y propias necesidades de nuestro pueblo, con bienes y servicios producidos por nosotros. Insistimos en recordar que los procesos económicos no son un fin en sí mismos, estos se justifican en la medida en que se desarrollen, con el propósito de producir los bienes y servicios que satisfagan las necesidades propias y reales de las naciones donde esos procesos se apliquen.

En la coyuntura, ante la actual emergencia económica venezolana, se visualiza la necesidad de asumir la aplicación de tres procesos económicos paralelos y complementarios, a saber: 1) El primero de ellos planificado, programado, ejecutado, supervisado y controlado totalmente por el Estado, con el fin de satisfacer las necesidades y servicios esenciales de la población venezolana, tales como por ejemplo, la alimentación, la salud, la educación y la seguridad, entre otras; 2) Un proceso mixto, donde participen el Estado y el capital privado, con el propósito de impulsar el Plan Nacional de Desarrollo Integral, y donde el Estado además de establecer las normas y ejercer la planificación, parte de la ejecución, la supervisión y el control, se reserva entre otras, las actividades de desarrollo de las áreas estratégicas de la Nación; y 3) Un proceso económico de libre mercado que atienda la demanda suntuosa de algún sector de la población y/o la exportación, donde el Estado interviene solamente en su condición de ente normalizador y supervisor, que garantiza la observancia, respeto y cuido de los valores, principios e intereses de la Nación Venezolana .



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Francisco Visconti Osorio

General de Brigada (Aviación), retirado, fue uno de los comandantes de la rebelión militar del 27 de noviembre de 1992.

 chagua_011@hotmail.com

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