El petróleo, la guerra y la economía

La importancia del petróleo no sólo radica en que sirve para fabricar carburantes especiales, necesarios para los motores de combustión interna de los aviones, automóviles y tractores, máquinas de colosal importancia económica y militar. Dado el alto nivel de motorización de las fuerzas armadas modernas, es imposible sostener una guerra si no se dispone de carburantes (prácticamente, sino se dispone de petróleo). Esta es la causa de la lucha tan encarnizada que se sostiene en el mundo capitalista por la posesión de los países con gran cantidad de petróleo.

Venezuela es el país más rico en reservas de Petróleo en el mundo y también el más ambicionado por las naciones imperialistas. En la época de la Revolución Bolivariana y Chavista, la industria petrolera, fue reestructurada radicalmente en todo el país, sobre todo en la Faja Petrolífera Hugo Chávez. La sustitución por medios antiguos por el sondeo a profundidad mediante el aumento de la presión en las capas, ha permitido explotar ventajosamente los pozos y aumentar la extracción. Actualmente se practica también la perforación con turbinas, método mucho más perfecto, y la perforación en plano inclinado. El perfeccionamiento de los métodos de elaboración del petróleo ha permitido obtener subproductos muy valiosos, en particular extraer bencina de los residuos de petróleo. La electrificación de los pozos ha reducido mucho el consumo para las necesidades locales. Todos estos mejoramientos han hecho cambiar cardinalmente las condiciones de trabajo del personal. Así, pues, en la época chavista, los pozos petrolíferos han cambiado y mejorado tanto, que apenas se parecen a los de la vieja IV República.

El gas es de gran utilidad económica debido a la baratura de su obtención, a su gran potencia calorífica y a la posibilidad de transportarlo por gasoductos a grandes distancias. Venezuela dispone de enormes reservas de gas, que se encuentra en el subsuelo, tanto acompañando al petróleo, como sin él. En el período del Gobierno Revolucionario fue organizada la utilización del gas asociado al petróleo (durante los gobiernos del puntofijismo estos gases eran lanzados a la atmosfera o quemados con mechurrios). La explotación de los yacimientos de gases combustibles sin otras mezclas empezó en el Gobierno Bolivariano. El gas tiene una importancia especial para el desarrollo de la industria química, sobre todo la producción de fertilizantes minerales, sosa y caucho sintético, otros, etc. Aumentando la fabricación de productos destinados a contribuir al mejoramiento de las cosechas en el campo; se aprovechan más los gases naturales que acompañan al petróleo y los subproductos de este último para la obtención de caucho, alcohol y otras materias sintéticas. Y no sólo por la magnitud de las reservas, sino también por su situación geográfica, donde los yacimientos están situados en zonas que son pobres en otras clases de combustible. Al mismo tiempo ha aumentado el consumo de gas para varios usos domésticos, textiles, farmacéuticos y su aprovechamiento para el transporte de automóviles y para la elaboración de productos químicos.

La producción de fluido eléctrico, en las grandes centrales hidroeléctricas del Caroní, merece ser destacada especialmente por la posibilidad de transmitirla por cables de 800 Kilo-voltios a grandes distancias, con lo que se evita el transporte de combustibles. Todas estas ventajas hacen que el fluido eléctrico tenga una importancia especial para el país debido a las particularidades, ya mencionadas, de la distancia geográfica de las poblaciones y de las industrias y de sus reservas de combustible. Sólo la economía socialista, por estar planificada, puede aprovechar al máximo las ventajas que ofrece el fluido eléctrico. A pesar del enorme crecimiento del potencial de las centrales hidroeléctricas, el lugar predominante en la balanza electroenergética del país pertenece a las plantas hidroeléctricas, en las cuales el potencial aumenta sin cesar. La instalación de plantas termoeléctricas, quemando combustibles de baratos, se obtiene fluido eléctrico, que puede ser transmitido a las ciudades e industrias para abastecer las poblaciones y las fábricas y reforzar las líneas de consumo interno.

Al nacionalizar la tierra, los ferrocarriles, las fábricas, etc., la Revolución socialista debería acabar con todos los obstáculos que impiden la electrificación planificada, tan manifiestos en el capitalismo. La electrificación es la base técnica para la construcción del socialismo. Por algo decía el Gran Lenin que "el socialismo es el Poder Soviético más la electrificación de todo el país".

La industria de materiales de construcción estaba en la Venezuela IV republicana muy atrasada, incluida la producción de cemento: producía únicamente los materiales más sencillos y contaba con un equipo técnico de lo más primitivo; el tipo de fábrica de materiales de construcción más común de aquel entonces era el pequeño tejar, carente de maquinaria. Además esta industria estaba distribuida muy irregularmente, concentrada en unas cuantas zonas, de modo que había que transportar grandes masas de materiales de construcción a grandes distancias. Para que se pueda industrializar eficazmente la construcción y asegurar la cantidad necesaria de materiales, se está montando hoy día gran número de empresas para la producción en masa de construcciones y piezas standard de hormigón armado. El empleo de construcciones y piezas prefabricadas permite ahorrar grandes cantidades de metal y madera, reducir la mano de obra y abreviar la construcción. En la época de la Revolución Bolivariana, Socialista y Chavista han surgido nuevas zonas de materias primas para la extracción de materiales para la construcción, así como nuevas ramas y zonas industriales para su transformación.

La madera tiene una aplicación extraordinariamente amplia en la economía nacional. Hay que tener en cuenta que no se emplea únicamente como material de construcción y para la fabricación de muebles y otros artículos, pues su elaboración química ha ampliado extraordinariamente su aprovechamiento y hoy se utiliza para la producción de alcohol, aceites, papel, sedas y lanas artificiales, caucho sintético, explosivos, etc. Por otra parte, los bosques no sólo son importantes para la economía nacional porque proporcionan la madera. Los bosques suavizan el clima, preservan el suelo de erosión, protegen los sembrados contra los vientos tórridos y secos, retardan las inundaciones, evitando así crecidas excesivamente impetuosas y sanean el aire.

Por ello, la buena administración de las riquezas forestales no sólo consiste en cubrir las necesidades de madera, sino también en proteger los bosques y otras plantaciones arbóreas, principalmente en las comarcas donde tienen una importancia especial, a saber: en las fuentes de los ríos, en las vertientes de los montes, cerca de grandes ciudades, donde son frecuentes las sequias. La administración racional de las riquezas forestales sólo es posible en una economía planificada del socialismo.

¡Gringos Go Home! ¡Libertad para los antiterroristas cubanos Héroes de la Humanidad!

¡Chávez Vive, la Lucha sigue!

¡Patria Socialista o Muerte!

¡Venceremos!



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Manuel Taibo


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