En este momento histórico…

Las revoluciones que se han desarrollado a lo largo de la historia, en distintos espacios físicos poseen sus particularidades y diferencias, surgidas en distintos momentos históricos, bajo distintas circunstancias, desde distintas ramas, con bases teóricas distintas y asumidas por sus líderes desde distintas perspectivas. Hoy en América Latina esto se hace evidente, la gran mayoría de nuestros pueblos están protagonizando procesos políticos económicos y sociales de grandes transformaciones; Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Uruguay, Argentina, Brasil, Cuba, entre otros, buscan consolidar un nuevo equilibrio de fuerzas en la región, que deslegitima la hegemonía ejercida hasta ahora por el imperio yanqui, esto se ha logrado gracias al liderazgo fundamental en la región de dos gigantes de nuestra historia revolucionaria Fidel Castro y Hugo Chávez.

Si existe un movimiento realmente divergente y heterogéneo, es la izquierda mundial, marxistas-leninistas, troskistas, anarquistas, maoistas, guevaristas, castristas, comunistas, peronistas, bolivarianos, y más recientemente los chavistas, entre muchas otras corrientes ideológicas de pensamiento de izquierda, hemos protagonizado momentos históricos en la lucha por la construcción del mundo nuevo, desde nuestras distintas trincheras, aportando y debatiendo ideas en procesos de construcción colectiva, en la calle, en el barrio, en la esquina, en la cancha, de la mano con el pueblo del cuál también formamos parte.

Ahora bien, hay personas que en este momento histórico le están haciendo un daño enorme a la Revolución, me refiero particularmente a aquellos sesudos teóricos y academicistas de oficio, que pasan el día entero frente a un ordenador, “teorizando” sobre lo que pasa en nuestra patria sin preocuparse por toparse directamente con la realidad, aquellos que no pueden soportar llegar a su casa con los zapatos llenos de barro después de una larga jornada de trabajo social comunitario en cualquier barrio de la ciudad, esos que cuando “participan” en una asamblea de ciudadanos no pueden dejar de mencionar a su teórico de cabecera porque sin el no son capaces de construir un discurso coherente.

Si en algo insistió durante los catorce años que estuvo al frente de la Revolución nuestro Comandante Supremo Hugo Chávez, fue en el carácter creativo, nuevo e innovador de la Revolución Bolivariana Socialista, sin dejar de reconocer la importancia de numerosos teóricos de izquierda que nutrieron las bases del proceso transformador que desarrollamos en Venezuela.

La característica fundamental que debe Guair a todo revolucionario en este momento de tantas definiciones y exigencias para garantizar la continuidad de la Revolución y la consolidación de una nueva y amplia mayoría es el dialogo de saberes permanente, la presencia en la calle de todos y cada uno de nosotros, en distintos espacios, la construcción colectiva de soluciones a los problemas reales de nuestra gente, esos problemas que ellos mismos identifican porque los viven a diario en su calle, en su casa, en su comunidad.

Atrás deben quedar las viejas prácticas poco productivas y retardadoras del trabajo necesario, élites de académicos que teorizan sin conocer la realidad y que luego pretenden que sus “propuestas” sean aceptadas por todos al mejor estilo de las recetas económicas de Fondo Monetario Internacional, sin importar sus consecuencias y mucho menos los procesos de desmovilización y desmotivación colectiva que generan en las bases del movimiento popular organizado.

La teoría no debe quedar de lado, cierto! Pero la teoría de nuestra Revolución debe surgir de un proceso amplio y colectivo, generador de dudas, de ideas, que nos permitan romper los paradigmas establecidos por la cultura hegemónica, naturalizados a lo largo de la historia, se hace necesario aprender a desaprender, para luego aprehender y construir en colectivo la nueva teoría revolucionaria, la cuál irá avanzando a la par de la praxis que nos llevará a la consolidación definitiva de la Revolución Socialista, Antiimperialista y Chavista en Venezuela.

El gobierno de la eficiencia en la calle, tal y como lo anunció nuestro hermano Presidente Obrero Nicolás Maduro, fortalecido con la presencia permanente de todos los revolucionarios en la calle, creando, pensando, transformando, pero sobre todo actuando, nos llevará a garantizar que el legado del Comandante Chávez se consolide a través de la máxima suma de felicidad posible para nuestro pueblo.

@CaizaCandanga


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Luis Cerezo


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