Candidaturitis aguda

Según Wikipedia las enfermedades agudas son aquellas que "tienen un inicio y un fin claramente definidos. Generalmente son de corta duración, aunque no hay un consenso en cuanto a que plazos definen a una enfermedad como aguda y cuales como crónica". En esta clasificación entra la candidaturitis aguda que recorre el país. En el caso que nos ocupa, por ejemplo, hay candidatos crónicos sin ningún consenso. Es gente que quiere seguir en el poder pero como se lo impide la ley, se lanzan para otro cargo, una suerte de terapia que algunos llaman "desesperación por un coroto". Tampoco existe un consenso en que tipo de familiar hay que lanzar para curar la enfermedad: los hijos, las hijas, las esposas, los esposos, los primas y primos, los hermanos y las hermanas logran amainar los síntomas pero hasta ahí, la enfermedad sigue haciendo estragos en el candidato que padece de candidaturitis aguda.

La posología recomendada para curar la candidaturitis aguda es una gota de maquinaria en la mañana, una gota de maquinaria en el almuerzo y tres gotas de maquinaria en la noche, cuando arrecian más los dolores. Con estas gotas de maquinaria prácticamente no hay que hacer esfuerzo, es una dosis letal contra los liderazgos naturales. El tratamiento consiste en recargar esas gotas con un polvito que llaman prebenda. Estas prebendas, o polvitos, las reparten los funcionarios de las alcaldías y gobernaciones. Dicen que estos polvitos tienes más de 40 años en el mercado y está probada su eficacia. Recuerde, no importa de donde viene la prebenda lo importante es curar la enfermedad. Acuérdese, el fin justifica los medios, es decir, los medios que se gaste el pre candidato.

La terapia descrita tiene oponentes en el mundo de la medicina. Los científicos consideraron que visto lo "agudo" de la enfermedad, había que crear un antídoto que frenara el contagio. El antídoto ya ha sido usado en diferentes épocas en estas mismas latitudes. Ya está en el mercado y es también un polvo, conocido como polvitus éticus, que debe colocarse disimuladamente detrás de las orejas cada vez que vea un candidato enfermo de Candidaturitis aguda. Con una sola dosis basta para salvarse. Vacúnese antes de votar.

*Periodista


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