La contrapropuesta que hacen los trabajadores de la salud a los inspectores de hospitales que designó Maduro

Credito: CP

04-06-22.-“Salud salva vidas, pero no hay quién atienda al sector salud”, explica Doris Quintana, delegada del Colegio de Enfermería de Aragua. “Hoy pretenden hacerles un linchamiento social a quienes hemos dedicado nuestra vida a salvar la vida de otros”, lamenta Ana Rosario Contreras, presidenta del Colegio de Enfermería del Distrito Capital. Mauro Zambrano, dirigente del sindicato de hospitales y clínicas, propone que se hagan públicos los contratos de compra de insumos y la distribución por centros asistenciales

Más de 800 trabajadores de la salud murieron por COVID-19 en Venezuela. Este número, que es mucho más que una cifra, lo trae a colación Doris Quintana, delegada del Colegio de Enfermería de Aragua: “Estábamos adentro salvando vidas durante estos dos años y medio de pandemia”. Hoy siente que la respuesta del gobierno de Nicolás Maduro es acusarlos de ladrones y mafiosos, y meter a personas en las áreas en las que los pacientes son sometidos a un procedimiento.

Expone, con mucha claridad, la disyuntiva en la que se encuentran: “Dígame Estado, ¿qué hago si no le puedo pedir al paciente lo que no tengo dentro de la institución? Si lo pido, voy presa; si no lo pido, también voy presa. ¿Cómo le salvo la vida al paciente?”.

Ella añade al sueldo que no alcanza la designación de inspectores que, en su opinión, no resuelven el verdadero problema de los hospitales venezolanos. “El personal de salud es humano. Nosotros tenemos familia en nuestros hogares que, cuando llegamos, nos dice ‘tengo hambre'”, expone Quintana. Recuerda que, cuando solicitaron ayuda humanitaria, les dijeron que estaban “mal de la cabeza”, pero hoy día se cumplió todo lo que vaticinaron. “Salud salva vidas, pero no hay quién atienda al sector salud”.

El nombramiento de inspectores, a criterio de Quintana, es “como tapar el sol con un dedo”, porque ya el sector salud ha advertido que no hay insumos. “Lo que llega es muy poco; lo que llega de insumos no cubre las necesidades de los pacientes”. En muchos casos “no hay ni siquiera agua para lavarse las manos”.

“Nosotros los trabajadores hemos dado la batalla en el sector, y ahora nos quieren meter inspectores de salud. Y los inspectores son miembros del PSUV. Partido PSUV, milicias. Según, ellos van a ser los contralores para que los insumos se les den al pueblo. Esa es una gran mentira, porque no te puedes ‘pagar y dar el vuelto'”, subraya Mauro Zambrano, dirigente del sindicato de hospitales y clínicas.

Los contralores han llegado a algunos hospitales, como Lídice, El Algodonal y el Materno de Caricuao, indica Zambrano. “Pero, ¿cómo se va a hacer contraloría el mismo partido?

El envío de inspectores es “una farsa”, cuestiona Doris Quintana.

-¿Ustedes están robando?

-No. Ni siquiera tenemos qué robar. A los pacientes y usuarios, cuando van a las instituciones de salud, se les pide lo que necesitamos. Si hoy usted va a una institución de salud para que lo examine un odontólogo, el odontólogo se le quedará mirando porque no puede examinar. No tiene ni un guante para evaluar. Los ginecólogos tienen que pedir un par de guantes por cada mujer que van a evaluar. No tenemos cómo lavar el equipo que vamos a usar.

Hace un año “los trabajadores de la salud éramos considerados héroes, porque estábamos ‘frenteando’ el coronavirus, exponiendo nuestra vida, y más de 800 trabajadores de la salud murieron a causa de la COVID-19 porque no teníamos las condiciones de protección”, rememora Ana Rosario Contreras, presidenta del Colegio de Enfermería del Distrito Capital. “Hoy nos llaman mafias, hoy nos llaman malandros, hoy nos llaman delincuentes. Hoy pretenden hacerles un linchamiento social a quienes hemos dedicado nuestra vida a salvar la vida de otros”.

-¿Están en contra de que haya contraloría?

-No. Por el contrario. Nosotros creemos que debe haber contraloría. Pero debería hacer contraloría, por ejemplo, para los ministros que han malversado dinero en remodelación de hospitales y hoy los hospitales siguen en ruinas. Debería haber control en donde se hacen las compras y quien vende. Debería haber control en el dinero que se envía a los hospitales, en la gestión de los directores, en la gestión de los administradores para saber dónde está la inversión de salud. Ya basta de que se pretenda endilgar a la clase trabajadora hospitalaria la crisis que hoy vive el país. La crisis se produce porque no le están dando la atención, como gobernantes, a un sector tan medular como la salud.

Los trabajadores no saben qué ingresa a cada hospital, afirma Zambrano. “Puedes ver que en los hospitales no hay absolutamente nada. No hay nada porque no mandan los insumos. No hay nada porque ellos no publican la lista de lo que mandan a cada hospital. Si quieren transparencia y quieren que este país funcione, deben hacer públicos los contratos que hacen de compras de medicinas”. Pero la realidad “es que los ciudadanos no tenemos información”.

Incluso, el dirigente sindical se pregunta: “¿Dónde están los ladrones? Los ladrones no somos los trabajadores. Los ladrones son los que ocultan estas cosas. No sabemos los trabajadores qué hacen con esos insumos, si llegan, cómo son distribuidos. Eso no lo dicen”.

Exigen “transparencia y que sepamos a qué hospitales se mandan los insumos, qué se manda, porque es necesario que los trabajadores sepamos qué sucede en el país”. También propone que sean los trabajadores quienes ejerzan la contraloría. “Si quieres transparencia lo que tienes que hacer es publicar qué mandas a cada hospital”.

Zambrano aclara que no están en contra de la contraloría, pero sí, de quien la ejerce. “¿Qué contraloría es esa? Una contraloría la hace un ciudadano imparcial, o una organización sindical, o una organización social, y además se muestran los resultados”. Si las autoridades publican la lista de lo que mandan “los trabajadores mismos sabrán qué enviaron, y los pacientes también”.

Pero no ha sido así. Como lo detalla Ana Rosario Contreras “los inspectores de salud están revisando los lockers y, donde encuentran una inyectadora que puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte, porque no tenemos insumos, somos tratados de delincuentes. Delincuente es que no ha establecido un presupuesto justo para el sector salud. Delincuente es el que se roba los insumos, porque no han llegado a los hospitales”.

Una verdadera contraloría, en su opinión, tiene que incorporar a los trabajadores y a los propios pacientes, insiste. “El hermetismo tiene que acabarse en Venezuela”.

La propuesta de Doris Quintana al Ejecutivo es que vea la situación de los trabajadores de la salud, que “ni pueden salvar su vida”. El personal “no tiene un gorro, no tiene un tapaboca, no tiene una bata, y para completarlo no puede guardar una bata porque es material estratégico dentro de la institución”. Plantea que se haga Contraloría, y que se haga el control “de lo que entra y de lo que sale”.

Ana Rosario Contreras los insta a que revisen el presupuesto para el sector salud y cuánto dinero le ha ingresado al país.

-¿Piden que los inspectores se retiren?

-No. Nosotros no queremos que se retiren. No queremos que se conviertan en la contraloría social, que se convirtieron en perseguidores de la clase trabajadora. No se molestaban en ver los insumos. Lo mismo hicieron con los milicianos. Esto no es nuevo. Queremos que esta figura cumpla con su rol, pero no solamente para revisar los lockers de los trabajadores. Que revisen el presupuesto y si efectivamente las gandolas en las que se despachan los insumos para los hospitales efectivamente llegan.


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La fuente original de este documento es:
CP (https://contrapunto.com/nacional/derechos-humanos/la-contrapropuesta-que-hacen-los-trabajadores-de-la-salud-a-los-inspectores-de-hospitales-que-designo-maduro/)



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