El salario promedio de un trabajador calificado

¿Cuales son las consecuencias del desarrollo capitalista? La respuesta
pudiera enfocarse teóricamente según los orígenes y consecuencias de los
procesos capitalistas. Pero, ahora ilustraremos en la historia y en la
actualidad cuáles son sus consecuencias.

Karl Marx, al ilustar la ley general de la acumulación capitalista en
Irlanda, menciona que en 1866, una hambruna liquidó en Irlanda a más de un
millón de seres humanos, pero solo se trataba de pobres diablos. Esta
situación no infligió el menor perjuicio a la riqueza del país. Esto fue
ocasionado por la revolución agrícola, por la introducción de la
maquinaria, por la concentración de las tierras y el desplazamiento
forzado de los campesinos. Estos procesos incrementaron el grado de
explotación de la fuerza de trabajo y consecuentemente se aumentó el
denominado plusproducto, es decir, los beneficios.

En nuestra patria, el "desarrollo" industrial capitalista y la "reforma
agraria" lograron barrer las pequeñas chozas y ranchos campesinos que se
hallaban en las mejores tierras de la provincia. Los campesinos tuvieron
que correr hacia los pueblos y ciudades. Se les arrojó hacia los tugurios y
los peores barrios. Miles de familias trabajadoras, con un fuerte apego al
hogar, jovialidad y con virtudes domésticas, fueron llevados a incubadoras
del vicio. La situación de estas familias trabajadoras, ha hecho que se
impregnen de tal descontento, que deseen retornar al pasado, odien el
presente y desesperen del futuro, que se entreguen a las influencias de
demagogos como Ledezma, Radonsky y otros insectos, y solo tengan una idea
fija: la redención divina y la lotería.

Hoy día, un trabajador calificado promedio, luego de su jornada laboral que
se extiende hasta el sábado, dispone de pocas horas para comer y descansar
en familia. En promedio tiene 4 hijos, y su mujer trabaja por un salario
inferior al de su marido. La hija mayor debe quedarse como encargada de la
casa, cocinando y ayudando, lleva a sus hermanos menores a la escuela. El
hombre y la mujer salen de su casa a las 5:30 de la mañana sin desayunar,
logrando comer a las 8. De noche al finalizar el trabajo, siempre están
cansados. La familia trabajadora se proporciona el lujo de comer carne una
vez a la semana, pero algunas, muy raras veces. Hay la obligación de
realizar gastos para enviar en promedio a tres de los hijos a la escuela,
deben cancelar un alquiler a fin de mes, y hacer un acto de magia para
comprar el gas.

¡Eso es lo que rinde el salario de un trabajador calificado promedio, he
aquí el modo de vida de la clase trabajadora en el capitalismo!

Todos los agentes disolventes que actúan sobre la calidad de vida del
trabajador y el pueblo explotado están teniendo un efecto devastador. Pero,
además, este efecto abarca, incluso la moral y la percepción de la clase
trabajadora sobre la política. Los cañones de la inflación y la usura han
abatido el salario, a pesar de los ingentes y honestos esfuerzos que
realiza el Gobierno Bolivariano.

Camaradas, en la historia no ha habido una revolución seria sin que antes
fuese precedida de una crisis comercial y financiera, como la actual. Sin
embargo, tan pronto aparecen los síntomas amenazadores de conflictos entre
el estado y la sociedad y entre la clase burguesa y la clase trabajadora,
saltan los apaciguadores de oficio que aseguran la paz. Las consecuencias
políticas de la crisis están por verse, pero están aseguradas, con la pelea
entre las potencias comerciales por expandir la industria, con la erosión
de las instituciones políticas de la burguesia, con el robo descarado del
trabajo de los asalariados por el fraude del aparato del estado que
financia a los banqueros y alimenta la especulación de la bolsa, con muchos
paises al borde la bancarrota, y con los atropellos históricos realizados
contra nuestro pueblo, que esperan ser vengados.

Para que nuestro gobierno sea un gobierno modelo socialista requiere que
sea odiado por los terratenientes, por los capitalistas del continente y
hasta por Obama, solo así no estaríamos tentados a hablar mal del gobierno
ideal a pesar del amor compartido hacia él. Sería un crimen hablar contra
el hambre en un país regido por el gobierno ideal. La esperanza es que
nuestro país trascienda de ser un país de libertades burguesas a ser un
país de libertades plenas socialistas, pero en las condiciones actuales
parece que habrá que esperar hasta diciembre del corriente para que una
nueva Ley Habilitante proporcione las "leyes revolucionarias y socialistas"
que protejan al trabajador, su familia y a la sociedad en general, de la
acción corrosiva del capitalismo.

Los trabajadores ya estamos cansados de discursos grandielocuentes y
confusos, que no denuncien con hechos concretos, los vicios de la sociedad
capitalista, sus contradicciones irreconciliables y las limitaciones de la
democracia burguesa, y que no se unan al movimiento de la clase trabajadora
y al movimiento de liberación nacional en nuestra oprimida y dependiente
Patria.

Finalmente, la clase trabajadora, como hija del pueblo explotado, se
liberará a si misma, cuando se percate de su enorme poder, cuando logre
identificar a sus amigos y enemigos, cuando adquiera la confianza
suficiente para reemplazar todas las putrefactas instituciones burguesas
por otras controladas por ella misma, y gobierne para solucionar nuestros
propios problemas.


Saludos Bolivarianos
Saludos Marxistas

(*) Lucidio García-Trabajador Petrolero de PDVSA-Intevep
Corriente de los trabajadores marxistas de Intevep-CTMI
garcialwx@pdvsa.com


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Lucidio García


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