Lamento náufrago, o el hundimiento opositor en Barinas

"El hombre moderno sólo fornica y lee periódicos", nos dice el celebérrimo Nobel argelino Albert Camus. Este escribidor que suscribe como suscrito, Cantinflas dixit, con más disgusto que gusto se dedica con alguna fruición a lo segundo extrañando lo primero, por lo cual llena sus muchas horas de ociosidad escudriñando la prensa diaria de Barinas. Los hallazgos son bastantes interesantes, porque en las páginas de algunos diarios, llamadas a ser un espejo de la sociedad por los comunicadores éticos, muchas veces se proyecta la imagen monstruosa de las derrotas, vilezas y tristezas que acaecen por estos llanos. Desde el morbo sanguinolento en que ofrecen su ración diaria de muerte los impresos, hasta los avisos clasificados donde meretrices faenosas ofrecen sus muchas veces dudosos encantos a las almas solitarias, constituyen un pasto fértil para rumiar en torno a las tendencias de la sociedad barinesa. Notas deportivas que dan cuenta de añejos triunfos en vaya a saber usted qué lejanos países y las últimas desgracia de Britney Spears redondean el nada frondoso bosque comunicacional escrito. Es más fácil enterarse, gracias a la mercantilización de la noticia con sus donwload de Internet, acerca de un encuentro de polo acuático en Tanaraki, Nueva Zelanda, que la instalación de un planta agroindustrial a pocos kilómetros de la ciudad capital.

Si de columnas de oposición se trata, prepárese para un nada agradable tour al infierno de los zombies políticos. Desde la ultratumba que le otorga la condición de ser cadáveres insepultos, los otroras alcaldes, diputados, gobernadores y dirigentuchos que fueron convocados por el festín de Baltasar que instaló la satrapía cuartorrepublicana lanzan sus gemidos al viento como buenas y plañideras viudas de la quimera neoliberal que gracias a Dios y a Marx pasan a mejor vida. Por eso al ojear las páginas de los diarios tarareamos algo distraídos y relajados el ruidoso ska que decía; ´´yo quisiera que los políticos, fueran todos paralíticos…´´.

Y hete aquí que encontramos escondido en un sótano del centimetraje periodístico, con los ojos morados, nudo en la garganta, hipertensión hiperventilada, glúteos ardiendo y llorando a moco tendido mientras entona un bolero ranchero de esos que llevan a más de un viandante a cortarse las venas, a un columnista que con su pluma zahirió permanentemente al proceso de liberación de la patria, hoy hecho un personaje de novela mexicana y con un guayabo negro que acentúa su desventura. Sí, ese mismo es. El que usted piensa. El hipercrítico, superperfecto, paladín del discurso escuálido y rambo de la pluma sólomatagente, Omar Arévalo.

Estaba acurrucado en la página 4 del diario La Prensa del 30 de junio del año presente. Como un enfermo de tisis política, un leproso del discurso despreciado por sus iguales, Arévalo desnuda cual moderno Dante las desdichas y miserias del infierno fascista barinés. Ayer el tinterillo, aclamado por lo más ´´curto y fisno´´ de la estupidez ilustrada como ariete opinático del puntofijismo, hoy hace aguas y es una voz que clama en el desierto de los calvos escuálidos que hoy pelean por el peine que es el liderato de la oposición en Barinas. Reseñando un acto reciente y sin pelos en la lengua arremete en el libelo contra sus conmilitones para denunciar la desunión de la ´´Mesa Unitaria Regional´´ destacando lo que es un secreto a voces, que fue una desabrida y poco concurrida reunión, fracasó en sus objetivos políticos y fue cubierta por los siempre bostezantes periodistas de los medios de la palangre. Dijo en su oración fúnebre que Rafael Simón y Machín ´´cocinaron´´ a puerta cerrada el documento final importándoles un comino la opinión de los honorables dinosaurios que asistían, él incluído. Pero sume, y siga.

Luego de enumerar una ristra de timadores, proxenetas y rufianes asistentes que harían las delicias de cualquier comisionado contra la corrupción, menciona la ausencia de unas vacas sagradas del puntofijismo que son autores de los males que diezmaron a Barinas en recursos y cifras de pobreza. Reportó la llegada a las desoladas costas del archipiélago de la oposición a los náufragos de Wilmer Azuaje y Frenchy Díaz, a quienes denunció por montar el show de Un Nuevo Tiempo que, como todos sabemos, se constituye como una fuerza emergente… en Perú. Cuesta abajo en su rodada, como en el tango famoso, Arévalo clama la inasistencia de representantes de los 12 municipios barineses, haciéndose el ignorante, como si no lo fuera, de que en dichas entidades es más fácil matar un burro a pellizcos que conseguir un escuálido, así tenga el corazón rojito. Y horror de los horrores. Arévalo con amargura registra la ausencia del atildado Julio César Reyes, dilecto representante de Gente en Emergencia, y con patetismo lo justifica diciendo que no podía asistir ´´por respeto a sí mismo´´. Qué risa.

Quizá buscando nuevo empleo como biólogo llamó ´´Jurasic Park´´ al esmirriado convite y manifestó un gangoso ´´respeto´´ por los líderes ´´históricos´´ que con respetabilísima serenidad se dedicaron a dormir durante el acto y marcharon antes del final, más aburridos que una pulga en un peluche. No hubo pancarta, remitido de prensa, nombramiento de directiva ni otras yerbas que solían aderezar los billetudos actos de la oligarquía, prosigue el vehemente Arévalo, y el único ´´dirigente nacional´´ que llamó para dar algún ánimo al triste sarao fue el bobolongo de Miguel Henrique Otero, quien por cierto ´´no es miembro de la mesa unitaria nacional´´.

Sigue el panfleto de Omar Arévalo quejándose más que un camión de cochinos. Dice que Rafael Canelones y Antonio Bastidas estaban en la puerta martillando a los asistentes para pagar unas cajas de muy pitiyanqui y aguachenta cerveza Polar y el alquiler del local ya que ningún empresario, ayer ´´amigos del alma´´ de la oposición, osa darle fiado a los cacos. Como un moderno Sansón en el palacio de los Filisteos, Arévalo propone una política de tierra arrasada sobre la dirigencia opositora y sin verse en el espejo clama por ´´rostros e ideas nuevas´´ en la política barinesa. Derrumba el desvencijado palacio opositor, finalmente, con el anuncio de que en una política del ´´sálvese quien pueda´´ ya todos los lambucios de la fracasada oposición se disponen a hacerse con los puestos salidores en la venideras elecciones de diputados, ante la quimérica posibilidad de ganar dos curules. Yo te aviso, chirulí.


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´´A confesión de parte, relevo de pruebas´´ dice el aforismo jurídico. Y aún el reloj detenido una vez al día dice la verdad. Por eso el patetismo del artículo de Omar Arévalo que pinta un yermo desierto en los territorios de la oposición constituye un documento extraordinario, un mea culpa público que hace un protagonista de la agonía opositora, entrampada entre las prácticas conspirativas y corruptas que los llevaron a la entropía. Usando la expresión del copeyano expresidente Luis Herrera Campíns, decimos con algo de lástima al desguañangado Omar Arévalo ´´tarde piaste, pajarito´´ y lo invitamos a tomar las de Villadiego y dedicarse, por ejemplo, al corte y la costura, el expendio de perros calientes o la elaboración de alpargatas, profesiones mucho más dignas y útiles a la Patria que la abyecta práctica del fascismo político. Es posible que Arévalo, mirando en lontananza las naves opositoras que se hunden, pueda cantar desesperado como el inmortal Pablo Neruda, diciendo ´´…todo te lo tragaste, como la lejanía. Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio…´´

pegenie@hotmail.com



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Pedro Gerardo Nieves

Autodidacta. Comunicador popular, coordinador de la Brigada de Agitación, Propaganda y Comunicación Florentino del PSUV Barinas, vocero de la Guerrilla Comunicacional Florentino, delegado de formación de la Escuela Nacional de Formación Socialista "Hugo Chávez" del PSUV.

 pegenie@hotmail.com

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