Entrevista con Noam Chomsky sobre el terremoto en Haiti

Por décadas, Noam Chomsky ha sido un analista y activista al servicio al pueblo haitiano. Además de su revolucionaria carrera lingüística en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, él ha escrito, publicado discursos y protestado contra la injusticia durante más de cuarenta años. Es el autor de Getting Haiti Right This Time: The U.S. and the Coup [Comprender Haití correctamente esta vez: Los EE.UU. y el golpe de Estado]. Su análisis «La tragedia de Haití» dentro de su libro Año 501: La Conquista Continúa fue publicado en 1993 y está disponible en línea gratuitamente. Esta entrevista se realizó al final de febrero por teléfono y correo electrónico y fue publicada primero en ¡Reclama! Revista. El entrevistador le agradece a Peter Hallward por su apoyo.

Keane Bhatt: Recientemente Ud. firmó una carta a The Guardian en señal de protesta por la militarización de la ayuda de emergencia. Criticó la priorización de la seguridad y el control militar en detrimento del rescate y socorro.

Noam Chomsky: Creo que hubo un énfasis excesivo en la primera etapa en la militarización en lugar de la suministración directa de socorro. No creo que haya ningún significado a largo plazo...los Estados Unidos tiene una ventaja comparativa en la fuerza militar. Tiende a reaccionar a cualquier cosa en el primer momento con la fuerza militar, eso es su destreza. Y creo que lo llevó al exceso. Había mas fuerza militar que lo necesario; algunos de los médicos que estaban en Haití, incluyendo a los de Socios en Salud, quienes que han estado allí por mucho tiempo, consideraron que habia un elemento de racismo en la creencia de que los haitianos van a alborotar y que debía ser controlados etc., pero había muy pocas indicaciones de eso, todo estaba muy tranquilo y quieto. El énfasis en la militarización probablemente demoró un poco a la prestación de socorro. Yo coincidía con la orientación general de la petición, señalando que había demasiada militarización.

KB: Si la militarización del socorro no fue intencionalmente extrema sino simplemente una reacción reflexiva de los EE.UU., ¿sólo es por casualidad que hay una enorme presencia de tropas disponible para manejar las crecientes manifestaciones populares ocurriendo después del terremoto? Sorprendentemente, un gran grupo politizado compuesto de sobrevivientes se ha movilizado para exigir el retorno de Aristide, reparaciones en vez de caridad por parte de Francia, etc.

NC: Por lo menos, todavía no me he enterado de ningún despliegue de tropas para someter las protestas. Podría pasar, pero sospecho que una preocupacion mas urgente sea el desastre inminente de la temporada lluviosa, horrible de contemplar.

KB: En cuanto a la labor de socorro, a parte de Partners in Health, Al Jazeera señaló que el equipo médico cubano fue el primero en establecer los servicios médicos entre los escombros y constituye el mayor contingente de trabajadores de la salud en Haití, algo que precedió al terremoto. Si su desempeño en Pakistán [el terremoto de 2005] es un indicador, probablemente sean los últimos en salir. Parece que Cuba tiene un historial ejemplar de ayuda extranjera, de muchas décadas.

NC:Bueno, los cubanos ya estaban allí antes del terremoto. Tenían unos cientos de médicos allí. Y sí, enviaron a médicos muy rápidamente, establecieron los servicios médicos allí con mucha rapidez. Venezuela también envió ayuda con mucha rapidez, y Venezuela fue también el primer país y el único país de escala que canceló totalmente la deuda. Había una deuda considerable por parte de Haití a Venezuela por PetroCaribe, y es bastante sorprendente que Venezuela y Cuba no fueran invitados a la reunión de donantes en Montreal.

En realidad, el primer ministro de Haití, Bellerive, puso mucho énfasis en agradecer a tres países: la República Dominicana, Cuba y Venezuela por su rápido suministro de ayuda. Lo que dijo Al Jazeera acerca de Pakistán es totalmente correcto. En aquel terremoto tremendo hace unos años, los cubanos eran en realidad los únicos que entraron en las zonas difíciles en lo alto de las montañas, donde es muy difícil vivir. Ellos son los que se quedaron después de que todos los demás salieran. Y nada de eso se difundió en los Estados Unidos. Pero la médula es que, no importa lo que se piense sobre Cuba, su internacionalismo es bastante espectacular. Y la gente que ha estado trabajando en Haití por años ha estado asombrada por la ayuda médica cubana, como la gente que estaba asombrada en Pakistán, de hecho. Esa es una vieja historia. Quiero decir, la contribución cubana a la liberación de África es abrumadora. Y se puede encontrar esta historia en el ámbito académico, pero el público no sabe nada al respecto.

KB: Sobre este punto, Ud. ha hablado de como «los estados no son agentes morales. Ellos actúan en sus propios intereses. Y eso significa los intereses de las poderosas fuerzas dentro de ellos.» ¿Cómo se relaciona la historia ejemplar de trabajo humanitario como política del estado cubano con ese pensamiento?

NC: Bueno, creo que ha sido una parte fundamental de la revolución cubana tener un nivel muy alto de internacionalismo. Quiero decir, estos casos que has mencionado son algunos ejemplos, pero el caso más extremo fue el de la liberación de África. Tomemos el caso de Angola, por ejemplo, y existen verdaderas conexiones entre Cuba y Angola – una gran parte de la población cubana procede de Angola. Pero Sudáfrica, con el apoyo de EE.UU., después de la caída del imperio portugués, invadió a Angola y Mozambique para establecer su propio régimen títere allí. Trataban de proteger a Namibia, para proteger el apartheid, y nadie hizo mucho al respecto, pero los cubanos enviaron fuerzas y, además, enviaron soldados negros y derrotaron a un ejército de mercenarios blancos, que no tan sólo rescató a Angola, sino que provocó una conmoción en todo el continente—era un choque psíquico—se pretendía que los merecenarios blancos eran invencible, y un ejército negro los derrotó y los envió de vuelta huyendo hacia Sudáfrica. Así que les apoderó a los movimientos de liberación, y fue también una lección para los blancos sudafricanos que ya está llegando el fin. No pueden esperar dominar el continente por motivos racistas. Ahora bien, no puso fin a las guerras. Los ataques de Sudáfrica en Angola y Mozambique se prolongaron hasta finales de 1980, con el fuerte apoyo de los EE.UU. Y no era broma. Según la ONU, se estimó que mataron a un millón y medio de personas en Angola y Mozambique, nada insignificante. Sin embargo, la intervención cubana tuvo un efecto enorme, también en otros países de África. Y uno de los aspectos más llamativos de ella es que los cubanos no se dieron crédito por ello. Querían que los movimientos nacionalistas en Africa se asumieran el crédito. De hecho, nada de esto se conocía hasta que un investigador norteamericano, Piero Gleijeses descubriera la evidencia en los archivos cubanos y las fuentes de África y la publicó en revistas especializadas y en un libro académico, y es una historia sumamente asombrosa, pero poco conocida - uno de un millón de personas ha oído de ella.

KB: Usted mencionó la cancelación de la deuda venezolana. Al mismo tiempo, el G7 se encuentra en el proceso de eliminación de la deuda bilateral. ¿Por qué es eso?

NC: Bueno, ellos están hablando de eso, sí. Los venezolanos fueron los primeros. Y simplemente cancelaron totalmente la deuda. G7 lo rechazó. En la reunión de Montreal, ellos rechazaron hasta hablar de ello. Más adelante, indicaron que se podría hacer algo. Tal vez se sienten avergonzados por la acción de Venezuela. Pero no estoy seguro de cómo esto se esté llevando a cabo. En lo que se refiere al Fondo Monetario Internacional—FMI es, básicamente, una rama del Departamento del Tesoro de EE.UU.—han hablado de ello pero hasta ahora no han acordado, en lo que me puedo enterar, con respecto a cancelar la deuda.

KB: Bellerive, el Primer Ministro de Haití, agradeció a la República Dominicana, Cuba y Venezuela. La RD ha sido elogiada por sus esfuerzos de socorro: el suministro de alimentos, los materiales y la atención médica, por ejemplo. Pero al mismo tiempo, hay informes de la frontera de que las tropas dominicanas están realizando deportaciones forzadas de miembros de la familia de los pacientes de Haití y algunas veces incluso a los mismos pacientes, en Jimaní, por ejemplo. ¿Cuál es su opinión de estos acontecimientos contradictorios que tienen lugar, y hay un contexto histórico que le gustaría agregar?

NC: Bueno, lo que la República Dominicana hace es para los dominicanos de decidir, pero lo más sorprendente desde mi perspectiva, es que Estados Unidos no haya traído a cualquier - casi ninguno de los refugiados – ni siquiera para el tratamiento médico. Y eso fue duramente condenado por el decano de la Escuela de Medicina de la Universidad de Miami que pensó que era simplemente un crimen no traer a los haitianos a Miami donde hay instalaciones médicas maravillosas, mientras que tienen que hacer la cirugía con sierras en Haití. Y de hecho una de las primeras reacciones de los EE.UU. con respecto al terremoto fue de enviar a la Guardia Costera para garantizar que no hubiera ningún intento de huir de Haití. O sea, eso es atroz. Los Estados Unidos es el país más rico del mundo, está justamente al lado de Haití. Debe ofrecer todos los medios posibles de ayuda a los haitianos.

Además hay un poco de contexto aquí. Quiero decir, el terremoto en Haití fue una catástrofe basada en las clases. No hizo mucho daño a la élite rica en las lomas, se quedó sacudida, pero no destruida. Por otra parte, las personas que vivían en los miserables barrios urbanos, un gran número de ellos fue devastado. Tal vez dos cientos de miles murieron. ¿Cómo es que estaban viviendo allí? Vivían allí a causa de—se remonta al sistema colonial francés—pero en el siglo pasado, vivían allí a causa de las políticas de EE.UU., políticas consistentes.

KB: Está hablando de la aniquilación forzada de la agricultura campesina en la década de 1990?

NC: Comenzó con Woodrow Wilson. Cuando Wilson invadió toda la Hispañola, Haití y la República Dominicana, la invasión de Wilson fue muy brutal en las dos partes de la isla. Pero fue mucho peor en Haití. Y las razones fueron muy claramente elucidadas.

KB: El racismo.

NC: Sí. El Departamento de Estado dijo, bueno, los dominicanos tienen algo de sangre europea, por lo tanto no son tan malos. Pero los haitianos son puramente negro. Así que Wilson envió a los marines a disolver el Parlamento de Haití, ya que no permitía que corporaciones de EE.UU. compraran las tierras de Haití. Y les obligó hacerlo. Bueno, esa es una de muchas atrocidades y crímenes. Siguiendo con sólo este tema, eso aceleró la destrucción de la agricultura de Haití y la huida de la gente del campo a las ciudades. Y eso continuaba durante Reagan. Bajo Reagan, la USAID y el Banco Mundial pusieron en marcha programas muy explícitos, explícitamente diseñados para destruir la agricultura de Haití. No lo ocultaron. Dieron un argumento que Haití no debería tener un sistema agrícola, debe tener fábricas de ensamblaje, por ejemplo donde las mujeres trabajan para coser pelotas de béisbol en condiciones miserables. Bueno, eso fue otro golpe a la agricultura de Haití, pero sin embargo, hasta bajo Reagan, Haití estaba produciendo la mayor parte de su propio arroz cuando Clinton llegó al poder.

Cuando Clinton restauró a Aristide—Clinton, por supuesto, apoyó a la junta militar, otra historia oculta...un fuerte apoyo, de hecho. Incluso le permitió a la compañía petrolera Texaco que enviara petróleo a la junta, en violación de las directivas presidenciales; Bush padre hizo lo mismo—y, finalmente le permitió al presidente volver pero a condición de que aceptara los programas de Marc Bazin, el candidato apoyado por los EE.UU. a quien Aristide había derrotado en las elecciones de 1990. Y eso significaba un programa neoliberal duro, no había barreras de la importación. Eso significa que Haití tiene que importar arroz y otros productos agrícolas de los EE.UU. de la agroindustria estadounidense, que está recibiendo una gran parte de sus beneficios de subsidios estatales. Así la agroindustria subsidiada de los EE.UU. vertía los productos básicos a Haití. Quiero decir, los productores de arroz de Haití son eficientes, pero nadie puede competir con eso, y eso aceleró la huida a las ciudades. Y no era que no hubieran sabido que iba a suceder. USAID estaba publicando informes en 1995, diciendo, sí que esto va a destruir la agricultura de Haití y es una buena cosa. Y sucede la huida a las ciudades y suceden disturbios por falta de alimentos en 2008, porque no pueden producir sus propios alimentos. Y ahora sucede esta catástrofe basada en clases. Después de esta historia—es sólo una pequeña porción de ella—los Estados Unidos debe pagar restituciones masivas, no sólo contribuir con la ayuda. Y Francia también. El papel de Francia es grotesco.

KB: ¿Puedo preguntarle, con relación a Aristide, quien languidecía en el exilio, tenía razón en regresar a Haití en 1994, en la forma en que lo hizo, con las tropas de EE.UU.? Además, tuvo razón en aceptar, bajo una enorme presión, por supuesto, a las reformas neoliberales establecidas en los Acuerdos de París?

NC: Bueno, yo estaba en Haití, casi en ese momento - 1993. Estuve allí durante un tiempo, lo que fue la cumbre del terror. Y yo he estado en muchos lugares terribles en el mundo. Algunos de los peores, de hecho. Pero no creo que jamás haya visto nada como la miseria y el terror que estaba pasando en Haití bajo la junta, con el apoyo de Clinton en ese momento. Y hubo mucho debate, hablé por ejemplo, con el difunto Padre Gerard Jean-Juste, una de las figuras más populares de Haití, a quien el gobierno recientemente expulsó, él estaba escondido en una iglesia, pero amigos haitianos me llevaron a donde él. El estaba muy cerca de grandes partes de la población. Yo hablé con los dirigentes sindicales que habían sido golpeados y torturados, pero estaban dispuestos a hablar, y con activistas y otros. Y lo que la mayoría de ellos dijo es, el padre Jean-Juste, por ejemplo, lo que dijo es: "Mira, no quiero una invasión de marinos, creo que es una mala idea. Pero por otro lado", dijo,"mi gente, la gente en los barrios pobres, La Saline, Cité Soleil, etc., simplemente no pueden soportar más." El me dijo,"la tortura es demasiado terrible, el terror es demasiado horrible. Van a aceptar cualquier cosa que ponga fin a eso." Y ese fue el dilema. Yo no tengo una respuesta para eso.

KB: Fue un error de Aristide argumentar en contra de los llamados (realizados por algunos de sus partidarios más militantes) a favor de la lucha armada dentro de Haití para restaurar la democracia después del golpe de estado de 1991?

NC: En mi opinión, no. La lucha armada habría resultado en una masacre horrenda.

KB: El 17 de febrero, Sarkozy fue recibido con protestas en las calles por miles de haitianos, alzando imágenes de Aristide, exigiendo su regreso, y exigiendo restituciones por lo que los franceses extorsionaron a cambio de reconocer la independencia de Haití. En la misma ocurrencia, Preval fue abucheado y se retiró a su jeep. Con este sentimiento fomentando en Haití ahora, ¿ve como una prioridad importante el retorno de Aristide, o es algo que podría ser deseable, pero no tan urgente?

NC: Bueno, la respuesta a esa pregunta se va a dar en Washington. Los Estados Unidos y Francia, los dos torturadores tradicionales de Haití, en esencia secuestraron a Aristide en 2004, después de haber bloqueado cualquier ayuda internacional al país bajo pretextos muy dudosos, razones no creíbles, que por supuesto perjudicaba mucho esta economía frágil. Había caos, y los EE.UU. y Francia y Canadá llegaron, secuestraron a Aristide—dijeron que lo rescataron, en realidad lo secuestraron—lo llevaron a África central, su partido Fanmi Lavalas fue prohibido, lo que probablemente explica la muy baja participación en las recientes elecciones, y los Estados Unidos ha estado tratando de mantener a Aristide no sólo fuera de Haití, sino de todo el hemisferio.

KB: De qué manera se le obliga a Aristide a que permanezca exiliado? ¿Cómo se ejecuta exactamente su condición de persona non grata en el hemisferio, y por quién? ¿Qué le impide volar a un país simpático cerca de Haití, como Venezuela, por ejemplo?

NC: Podría ser capaz de ir a Venezuela, pero si intentara ir a la República Dominicana, por ejemplo, no se le dejaría entrar, y hay buenas razones para esto. Los asuntos internacionales son muy similares a la mafia, y el pequeño tendero no ofende al Padrino. Es demasiado peligroso. Podemos fingir que fuera otra cosa, pero es la realidad. Había un país, creo que era Jamaica, si no recuerdo mal, que le permitió a Aristide entrar, a pesar de la presión y protesta grave de EE.UU. Y no muchos países están dispuestos a asumir el riesgo de ofender a los Estados Unidos. Es una peligrosa superpotencia violenta. Yo no tengo que decirte, tú conoces la historia de la República Dominicana. Yo no tengo que decirte nada acerca de eso—es la forma en que funciona.

KB: Utilizando, como usted ha dicho, el legado histórico de EE.UU. en la República Dominicana, ¿podemos volver a la historia dominicana reciente? Como esta ayuda humanitaria es prestada por la República Dominicana, y llena el vacío dejado por un estado débil de Haití, si nos remontamos a los acontecimientos que condujeron el golpe de 2004, funcionó bajo la égida de EE.UU. para desestabilizar a Haití activamente a través del entrenamiento de los rebeldes paramilitares, Guy Philippe y Louis Jodel Chamblain...

NC: Yo sé. Y proveyendo una base para ellos.

KB: ¿Existe algún tipo de contradicción en proporcionar la caridad para las personas a quienes se ha tratado de desmantelar y desestabilizar?

NC: Bueno, se puede llamar una contradicción si se quiere, pero también es una contradicción que Sarkozy y Clinton aparecieran en Haití sin disculpas abyectas por los crímenes terribles que Francia y los EE.UU con Clinton, en particular, han llevado a cabo contra Haití. Pero no lo hacen. El jefe de Toyota tiene que ir al Congreso y pedir disculpas por horas, porque algunas personas perdieron la vida p or los carros de Toyota, ¿pero tiene que ir Clinton y pedir disculpas por lo que le hizo a Haití? Le dio un golpe mortal. ¿Tiene que pedir disculpas Sarkozy por el hecho de que Haití era la colonia más rica de Francia y una fuente de gran parte de la riqueza de Francia y que ellos destruyeron el país y luego le impusieron a Haití una indemnización como un precio por el hecho de que Haiti se liberó de Francia, algo de lo que el país nunca fue capaz de salir?

Un par de años atrás, en 2002, creo, Aristide hizo un llamamiento a Francia, a Chirac, a pagar una remuneración por la enorme deuda que Haití tuvo que pagarles a ellos...

KB: Veintiún mil millones de dólares ...

NC: Sí, para esta enorme deuda que Haití tuvo que pagarles. Y organizaron una comisión encabezada por Regis Debray, un ex-radical. Y la comisión dijo que Francia no tiene necesidad de dar ninguna compensación en absoluto. En otras palabras, primero los robamos y luego los destruimos, y luego cuando piden un poco de ayuda, le damos patadas en la cara. No es sorprendente.

KB: Aunque al mismo tiempo, hay fuentes que dicen que mientras Francia mostró un frente indiferente, estaba realmente preocupada por un jefe de estado presentando una reclamación legal con abrumadoras pruebas documentales delante del arbitraje internacional.

NC: Bueno, realmente no tenían que preocuparse, porque la forma en que funcionan las políticas de poder, la Corte Mundial no puede hacer nada. Mira, hay un país en el mundo en el momento que se ha negado a aceptar la decisión de la Corte Mundial--que es los Estados Unidos. ¿Alguien va a hacer algo al respecto?

KB: Usted ha hablado de Clinton, ahora enviado especial de la ONU a Haití, quien tiene la intención de atraer a los inversionistas extranjeros y él sigue guiado por el enfoque en la producción de textiles con el salario mínimo para el desarrollo económico de Haití. La perspectiva del economista neoliberal Paul Collier, asesor especial a la ONU en 2009, domina el entendimiento de la ONU sobre Haití. Un partidario del crecimiento a través de la producción de textiles también, ha alabado la fuerza de ocupación MINUSTAH, muy resentida allí. Hasta declaró que la República Dominicana "no está involucrada en el tipo de actividades, como el apoyo clandestino a los grupos guerrilleros, que acosan a muchos otros estados frágiles." ¿Puede un verdadero humanitario como Paul Farmer—que representa un modelo de desarrollo diferente, basado en un salario justo, la salud pública, el fortalecimiento del estado haitiano—influir a la ONU como acesor enviado especial?

NC: Es una decisión difícil. No le culpo por intentarlo. Vivimos en este mundo, y no en otro que prefiramos, a veces es necesario seguir un camino doloroso si esperamos proporcionar al menos un poco de ayuda para personas que sufren. Al igual que el padre Jean-Juste, y los marinos.

KB: Usted ha hablado de cómo los medios de comunicación crearon una distinción artificial entre la ‘mala izquierda’ y la ‘buena izquierda’ sudamericanas, omitiendo la colaboración importante entre Brasil y Venezuela en el interés de mantener este punto de vista. Sin embargo, con respecto a Haití, ¿no ha ganado Brasil legítimamente un lugar seguro dentro de la ‘buena izquierda’? Un gobierno de centroizquierda del Sur ha liderado la ocupación MINUSTAH y se ha comprometido a aumentar su presencia, después de haber tomado el proyecto de los arquitectos imperiales del golpe de estado (EE.UU., Francia, Canadá). ¿Cuáles factores contribuyeron a que Brasil apoyara tan vigorosamente a otro depuesto presidente de un país geopolíticamente no importante, al igual que Haití en los últimos tiempos? Me refiero a Zelaya de Honduras.

NC: Buenas preguntas. No he visto nada útil en las decisiones de Brasil en estos asuntos.

KB: ¿Tiene Ud. algun comentario acerca de los medios de comunicación estadounidenses sobre Haití, a raíz del terremoto? Como ejemplos, el "pacto con el diablo" de Pat Robertson, "la cultura resistente al progreso" de David Brooks, ruegos hacia el capital transnacional para crear más talleres de explotación (Kirstof), Aristide de ser un déspota y un tramposo (Jon Lee Anderson). Incluso Amy Wilentz ha comparado Aristide a Duvalier en el New York Times.

NC: Ha sido sobre todo horrible, pero no he guardado un registro. Lo peor es ignorar nuestro propio papel vergonzoso en la creación de la catástrofe, y la consiguiente negativa a reaccionar como cualquier persona decente - con reparaciones masivas, dirigidas a las organizaciones populares. Lo mismo con Francia.

KB: Creo que mi pregunta es para el futuro: ha habido dos décadas deprimentes, de 1990-2010, con respeto a la movilización popular para el cambio político en Haití, y la forma de proceder, y creo que ahora que el pueblo haitiano ha luchado mediante la democracia parlamentaria durante 25 años y tienen tan poco que mostrar, ¿cuáles son las lecciones aprendidas y las estrategias posibles ya que han agotado el proceso parlamentario, democrático? Dos golpes de estado y miles de torturados y asesinados en este proceso

NC: Las lecciones son, desgraciadamente, que un país débil y pequeño que se encuentra enfrentado por una superpotencia extremamente hostil y muy violenta no avanzará mucho a menos que haya un fuerte movimiento de solidaridad dentro de la superpotencia que limite sus acciones. Con más apoyo dentro de los Estados Unidos, creo que los esfuerzos de Haití podría haber tenido éxito.

Y eso se aplica en estos momentos. Toma por ejemplo la ayuda que viene. Sí viene ayuda—tenemos que demostrar que somos buena gente, etc. Sin embargo, la ayuda debería ir a las organizaciones populares de Haití. No a los contratistas, no a las organizaciones no gubernamentales—a las organizaciones populares de Haití, y ellos son los que deben decidir qué hacer con ella. Bueno, ya sabes, ese no es el programa del G7. Ellos no quieren las organizaciones populares, no les gustan los movimientos populares, ni siquiera les gusta la democracia. Lo que quieren es que los ricos y poderosos dirijan las cosas. Bueno, si hubiera un fuerte movimiento de solidaridad en los Estados Unidos y el mundo, podría cambiarlo.

Breve cronología de los acontecimientos ocurridos en Haití
adaptada de Damming the Flood: Haiti, Aristide and the Politics of Containmnet
cortesía de Peter Hallward

14 de agosto 1791 un levantamiento de esclavos comienza al norte de
Saint-Domingue
4 de Febrero 1794 la abolición de la esclavitud colonial francés
1 de enero 1804 se cambia el nombre de Saint-Domingue por Haití, y se declara
independiente de Francia
1825 Francia reconoce la independencia de Haití a cambio del pago de 150
millones de francos (más tarde se redujo a 90 millones de francos como
compensación por los bienes perdidos)
1915-34 Los Estados Unidos (bajo Woodrow Wilson) invade y ocupa Haití
22 de septiembre 1957 François Duvalier ("Papa Doc") se convierte en
presidente
21 de abril 1971 Francois Duvalier muere y es sucedido por su hijo
Jean-Claude ("Baby Doc")
7 de febrero 1986 'Baby Doc' es expulsado de Haití por un levantamiento
popular, el general Henry Namphy toma el poder
16 de diciembre 1990 Jean-Bertrand Aristide es elegido con el 67% de los
votos, y su primer ministro es René Preval
30 de septiembre 1991 el General Raoul Cedras derroca a Aristide, quien
entra en el exilio, durante los próximos años son asesinados varios miles de
partidarios de Aristide
Verano de 1993 El escuadrón de paramilitares llamado FRAPH está formado,
dirigido por Toto Constant y Jodel Chamblain
19 de septiembre 1994 soldados de EE.UU. ocupan Haití por segunda vez,
vuelve Aristide del exilio
Principios de 1995 Aristide disuelve las fuerzas armadas de Haití
A mediados de 1995 partido Fanmi Lavalas de Aristide gana las elecciones
legislativas
17 de diciembre 1995 René Preval es elegido con el 88% de los votos
A finales de 1996 la formación de Fanmi Lavalas en oposición a la
ex-facción de Lavalas
21 de mayo 2000 Fanmi Lavalas gana abrumadoramente en todos los niveles de gobierno, la oposición forman una coalición denominada Convergencia
Democrática respaldada por los EEUU.
26 de noviembre 2000 Aristide es reelegido con el 92% de los votos
28 de julio 2001 La primera de muchas incursiones de comandos en las
estaciones de policía y otras instalaciones gubernamentales por ex-soldados dirigidos por Guy Philippe con base en la República Dominicana
17 de diciembre 2001 Ex-soldados atacan el palacio presidencial, provocando represalias populares contra las oficinas de los partidos pertenecientes a la Convergencia Democrática
Abril 2003 Aristide le pide a Francia devolver el dinero que fue extorsionado de Haití
1 de enero 2004 Haití celebra el bicentenario de la independencia de Francia
5 de febrero 2004 Insurgencia a gran escala comienza, Chamblain toma Cap
Haitien
29 de febrero 2004 Aristide es obligado a tomar un avión de EE.UU. y es
llevado a la República Centroafricana
Marzo 2004 las tropas de EE.UU. ocupan Haití por tercera vez, se forma el
gobierno interino encabezado por Gerard Latortue como Primer Ministro, The
Lancet calcula que miles fueron asesinados por la policía y
paramilitares anti-Lavalas
Junio 2004 La fuerza norteamericana es sustituida por la Misión de
Estabilización de las Naciones Unidas (MINUSTAH)
7 de febrero 2006 Preval gana las elecciones presidenciales con el 51% de
los votos
12 de enero 2010 Terremoto catastrófico causa asolación en Port-au-Prince

Chomsky Post-Earthquake: Aid Should go to Haitian Popular Organizations, not to Contractors or NGOs

Keane Bhatt


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