Desde el conuco

El cultivo del café bajo sombra salvará al mundo

Desde su llegada a Venezuela en 1730, el café siempre se ha cultivado bajo sombra, nuestros antepasados así lo hacían, pero el afán por obtener mayor producción ha permitido en los últimos años la introducción de la modalidad de café a plena exposición. Desde luego que a mayor incidencia de luz solar mayor será la producción de grano. Pero está práctica provoca irremediablemente la desaparición de los bosques húmedos y premontanos, con el agrabante de mayor exigencia de abonos sintéticos para la alimentación del cafeto, lo que eleva los costos de producción y desencadena un abrasivo deterioro del suelo, llegando incluso ha hacerlos improductivos.

Esta practica a provocado la desforestacion irracional de nuestros bosques lo cual viene a generar gravísimos problemas ecológicos, provocando la desaparición, en el peor de los casos, y puesta en riesgo de la biodiversidad existente en nuestros bosques y montañas cafetaleras.

Siempre se ha dicho que el café es un cultivo ecológico, conservacionista, pero solo lo es, si y solo si, las prácticas agrícolas aplicadas lo son, el cultivo por si solo no lo es. La introducción de prácticas agrícolas abrasivas, como el uso de pesticidas y venenos para controlar malezas, los fertilizantes sintéticos y el cultivo a plena exposición constituyen un trío endemoniado que provocan el deterioro de los suelos y la contaminación de nuestras montañas, que se ven cada vez más disminuidas.

Es necesario el retorno a las prácticas ancestrales de convivencia con la naturaleza. Los caféces orgánicos son muy bien cotizados en el mercado internacional, solo debemos educar a los campesinos para retornar a esas prácticas que hacen del cultivo de café un cultivo conservacionista y agroecológico. Se puede diseñar una política para lograr la certificacion de cafetales como caféces orgánicos y otras modalidades de certificaciones existentes en el ámbito internacional para promover las prácticas agrícolas consevacionistas y mejorar los ingresos de los campesinos. En esto último tal vez necesitemos el apoyo institucional.

Los campesinos somos los protectores de las montañas, el estado debería promover un apoyo financiero a nuestros campesinos del café, otorgandole un insentivo por sus buenas prácticas agrícolas, por ser los guardianes de la naturaleza. Si le asignan un bono a personas para que no hagan nada, bien puedieraran asignar un insentivo a quienes protegemos la vida en el planeta. Se trata de promover en primer lugar el cultivo de café bajo sombra y avanzar hacia el cultivo del café bajo técnicas agroecológicas, lo que sin duda ayudará enormente a la recuperación de la biodiversidad.

Todos nuestros cafetales deben ser bajo sombra, de ese modo reforestamos nuestras montañas, y sería un gran paso hacia una agricultura amigable con la naturaleza.

El café se cultiva en 11 mil millones de hectáreas, situadas en 4 continentes y 75 países. El 50% de la producción mundial de café se produce en América, el 33% en África y el 22% en Asia. Si promovemos de manera organizada el cultivo bajo sombra, se creará una super franja verde alrededor del planeta que generaría un fuerte impulso a la salud ambiental, está practica nos llevaría a afirmar que el cultivo del café bajo sombra salvará al mundo. Son 11mil millones de hectáreas de bosques que agregariamos a este maltratado planeta.

Está súper franja verde de qué hablamos, producirá Miles de millones de kgs de oxígeno, Miles de millones de litros de agua para consumo humano y actividades agricolas, además serán el habitat de millones de especies vegetales y animales, lo que llamamos biodiversidad.

Por lo pronto nos corresponde promover esta práctica en nuestro país. Desde Fundaconuco convocamos a los campesinos cultivadores de café a no abandonar nuestra montañas, resistir y sembrar bajo está modalidad. Y al gobierno, a asumir una política de estado que haga del cultivo de café bajo sombra una práctica común entre nosotros. Pechar el café a plena exposición e incentivar económicamente las buenas prácticas agrícolas. Para algo debe servir el Fondo Nacional del Café.

Se debería proponer ante los excenarios internacionales, léase ICO, NOAL, ONU, la propuesta del cultivo de café bajo sombra como una política afin de todos los países productores de café del planeta. Para de esta manera disminuir notablemente la degradación ambiental y contribuir a preservar la vida en el planeta.

Si hacemos esto, creanme, no es descabellado afirmar que el cultivo de café bajo sombra salvará al mundo.



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Toribio Azuaje

Campesino y Conuquero. Docente

 toribioazuaje@gmail.com

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