¿Qué sería de Venezuela, sin Globovisión-Aló Ciudadano?

Uno se imagina que no existiera Globovisión y, más aún, el programa bandera de ese canal opositor-golpista, Aló Ciudadano. La realidad política nacional tal vez sería distinta. Son tantas las manipulaciones mediáticas que imponen a la sociedad venezolana el binomio malévolo Globovisión-Aló Ciudadano, que casi seguros estamos que la mayoría de los disociados de este país, la mayoría de los creyentes en el chavismo que se han pasado para el otro bando, es porque les ha calado el discurso que ellos emiten. Podemos casi asegurar, que fueron ellos los estrategas de la creación de una clase disociada en este país, para beneficio de los intereses de la oposición y de los intereses apátridas.

En efecto, uno ve que sin el más mínimo descaro, este canal le dispara cualquier cosa que huela a antichavismo, le dispara con alto calibre, con metralladora: seguido, en ráfagas, una y otra vez, cada segundo. Allí caen las cosas buenas y las cosas malas de la revolución. Las buenas las distorsionan, las invalidan. Las malas las revientan mediáticamente hablando, le sacan el mayor jugo, el mayor provecho.

Veíamos en estos días  que tenían como invitado de honor en el programa Aló Ciudadano al dueño del diario golpista El Nacional.  Ya tal vez sin asombro ni sorpresa, para nosotros, el referido golpista decía que el Presidente Chávez estaba utilizando los juegos olímpicos como excusa para hacer proselitismo político. Que el Presidente hablaba con los atletas, que se comunicaba con ellos, lo cual no era más que parte de su campaña política-electoral para la presidencia.

El entrevistado, con gestos y articulaciones de intelectual de alto calibre, movía los ojos, de manera desorbitada, y sus manos para, no sólo con sus palabras sino también con esos gestos, mandar el mensaje de que Chávez estaba cometiendo un sacrilegio. Que el Presidente de la República estaba utilizando, aprovechándose de su cargo, para hacer proselitismo político con estos contactos y acciones para con la delegación venezolana. En fin, que el Presidente estaba actuando al margen de la ley. El entrevistador, hábil político, ex ministro de la IV República, reforzaba con palabras y también con gestos, viendo con la cabeza torcida y por encima de sus gafas, lo dicho por su entrevistado.

Era, pues, como ver una obra de teatro bien montada, con un claro guión: engañar a los incautos, o en todo caso, burlarse sin descaro de la buena fe del pueblo venezolano; para debilitar la credibilidad del Presidente y de su obra de gobierno. Lo dicho  en el programa del binomio malévolo, era totalmente ilegal, infundado. Veamos. El Presidente Chávez, como así lo han hecho casi todos los presidentes del País, es quien, por ley, abandera a las delegaciones que van a representar la nación en el exterior. No sólo en lo deportivo. Es quien debe velar por los recursos, para que nuestras delegaciones deportivas puedan participar en las competencias con la preparación y la calidad requerida. Pero es que además, el Presidente tiene, como todo ciudadano de este país, la libertad de aupar a los atletas que nos representan.

En consecuencia, la critica montada, hecha por el dueño de El Nacional y reforzada por el entrevistador, es malsana, tendenciosa incluso susceptible a acciones jurídicas. La idea era, justo en ese preciso momento en que arrancaban los juegos olímpicos en Londres, quebrar los momentos de felicidad, de euforia, de alegría y bienestar que estas actividades generan en la población, particularmente en el pueblo venezolano. Pero al mismo tiempo, como referimos más arriba, la intención era golpear al Presidente Chávez, a su acción de gobierno, buscando debilitarlo a favor de la oposición.

Estos actores malévolos, no sólo practicaban la falacia en sus comentarios, violando el derecho a la información veraz, si no que eran ellos, por el contrario, los que estaban buscando el beneficio proselitista. Pero hacían creer que cosa era al revés. Para nada, por supuesto, comentaron estos, como dijera el camarada Santroz, imbéciles de la oposición, la presencia de la mujer de Obama en la inauguración de los juegos olímpicos; la cual fue captada y puesta en pantalla, saludando y con una sonrisa de oreja a oreja, para los gringos, que están también en campaña electoral.

Este el papel del binomio malévolo, descreditar al gobierno, torcer la verdad. Así han desacreditado y execrado de sus pantallas a Pastor Maldonado, a Dudamel, al Potro Alvares, a Milka Duno entre por, chavistas. Así es como hacen creer, a los disociados de su creación, que lo bueno es malo y que lo malo es bueno. Así es como rechazan y hacen creer al mundo disociado que el ingreso de Venezuela al Mercosur es malo, pero que, de igual modo hicieron creer al mundo disociado que retirarse de la CAN fue algo muy malo. Así es como hacen creer que la pobre y quebrada economía española es el ejemplo a seguir, pero que Cuba, con uno de los mayores estándares de salud y educación en el mundo, es lo malo, lo equivocado.

Así es como hacen creer que todas las misiones y leyes decretadas por este gobierno a favor de las clases más desposeídas son malas y en consecuencia hay que acabarlas. Por ejemplo, así es como hacen creer que los miles de médicos cubanos que participan en barrio adentro y otros programas de salud son malos, que vienen a matar a la gente, no a curarlos y, en consecuencia, hay que sacarlos del país. Así es como hacen creer que todo el esfuerzo e inversión en materia educativa hecho por el gobierno nacional, es malo, a pesar del reconocimiento internacional. Así es como hicieron creer que los bombillos ahorradores de energía tenían una cámara de espionaje y no deberían ser permitidos en las casas. Así fue como hicieron creer que el Censo Nacional del 2011 era malo para el pueblo y provocaron su rechazo en los sectores más disociados. Así es como hacen creer que la novísima LOTTT, es algo muy malo para los trabajadores, porque afecta las pingües ganancias de los empresarios y eso va en contra de la posibilidad de más empleo y de más estabilidad laboral. Así es como hacen creer que la LOE es terriblemente mala para las universidades, particularmente para los obreros y los empleados, pues les está dando el derecho a votar para escoger a las autoridades universitarias y eso debe ser exclusivo de las élites de la academia; quienes si son inteligentes y pueden decidir sobre los gobierno universitarios. 

Así es como hacen creer que la CIDH, actuó muy bien cuando decidió a favor de los derechos humanos del terrorista que intentó explotar dos embajadas en el país, pero lo que hizo el gobierno venezolano al retirarse y condenar la actitud de la CIDH, por estas y otras inhumanas acciones, fue una decisión terrible, muy malo, para la Nación. Así es como, los ricos y encorbatados, bien perfumados, peinados, pedicurados, fornidos, comidos y bebidos con whisky 21 años hacen creer, en este emblemático show malévolo a los disociados de su creación, que en nuestro país nos estamos muriendo de hambre, de miseria y que ellos son el reflejo de esa situación. Y les creen.  

Así es como quieren hacer creer que el candidato golpista de la oposición, quien con sus acciones y planes de gobierno ha demostrado ser anti-misiones, anti-pueblo pueblo, es el camino y la esperanza para las clases más desposeídas de este país;  clases las cuales él contribuyó, como copeyano, al postrarlas en esas condiciones de miseria infrahumana durante la IV República, cuando la verdad es que está luchando para devolver el poder a los oligarcas, terratenientes, y a las demás especies sociales que mantuvieron el poder en el país antes de la llegada de la revolución. Hacen creer con sus cortos históricos que transmiten a cada rato, que líderes políticos de la IV República, que incluso saquearon la Nación, algunos incluso mencionados como presuntos asesinos y terroristas, fueron personas buenas, bondadosas, entregadas al pueblo.  

Igual hicieron creer que el golpe de Estado liderizado por el Presidente de FEDECAMARAS en 2002, que truncó el acelerado crecimiento que venía experimentando el país, y el paro petrolero, fueron necesarios pues era lo que requería el país, pero que los justificados despidos hechos por la estatal petroleras contra los trabajadores que provocaron pérdidas a la Nación por 17 mil millones de dólares fue algo muy malo que hizo el gobierno. Hicieron creer que hubo vacío de poder y no golpe de Estado. Hicieron creer que Chávez fue quien ordenó la masacre de Puente Llaguno y fueron ellos mismos, los de la oposición. Hicieron creer que Chávez había renunciado a la Presidencia y era falso.

Hacen creer a sus disociados que Chávez, quien ayuda a los más pobres, a los más necesitados, quien ha planteado las mejores estrategias de desarrollo para este país, es lo malo y el candidato-golpista, quien en su plan de gobierno plantea fundamentalmente ayudar a los ricos oligarcas, es lo bueno.    

Con estas actuaciones de esa tarde-noche en el malévolo canal, en medio del jolgorio del acto inaugural de la fiesta olímpica mundial, seguramente se inoculó la dosis diaria a los ya enfermos crónicos disociados, para mantenerlos así. Sin embargo, es posible que el resto de la dosis logró sus efectos letales en otros telespectadores. Ojalá no hayan inoculado con su letal dosis algún rojo-rojito, de esos que incluso ostentando cargos de alto gobierno dentro de la revolución saltan las talanqueras y son recibidos por ellos con los brazos abiertos y cínicas sonrisas, luego cual zombies engrosan las filas de la contrarrevolución. ¿Qué sería de Venezuela, sin el malévolo binomio Globovisión-Aló Ciudadano?.

(*) Profesor Titular, ULA

Email: [email protected]

Twitter: @ulandino


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